viernes, 21 de enero de 2011

VERSO 5 de Ocho versos para adiestrar la mente.



Cuando otros, impulsados por los celos,
me injurian y tratan de otros modos injustos,
pueda yo aceptar la derrota sobre mí,
y ofrecer la victoria a los demás.



Normalmente, desde un punto de vista convencional y legal, si se hicieran injustamente ciertas alegaciones contra alguien, sin base ni fundamento, se consideraría justificado que el perjudicado reaccionara con enfado.
No obstante, se recomienda al practicante que no reaccione de este modo, especialmente si la consecuencia de ese trato injusto es el perjuicio propio y de ningún otro ser. A un verdadero practicante se le aconseja que acepte la derrota y ofrezca la victoria, evitando de este modo una reacción negativa de indignación y enfado.

Este verso se centra en la necesidad de eliminar la competitividad excesiva y las ideas erróneamente concebidas sobre el prestigio y la fama que todavía siguen complicando las relaciones humanas en nuestros días.

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