sábado, 7 de mayo de 2011

Aerolíneas Argentinas sigue siendo de Interinvest



DESPROLIJIDADES EN EL EJECUTIVO NACIONAL


 El Tesoro Nacional paga el déficit de Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas y compra aviones para ambas empresas pero el 95% de Aerolíneas Argentinas sigue siendo de Interinvestment, de Marsans, y también el 100% de Austral. Señoras y señores, esto es muy desprolijo.



por EDGAR MAINHARD
 
El periodista ClaudioZlotnik escribió en la red social Twitter:
 
Aerolineas pierde US$ 1 M por día pero sus colegas internacionales ganarán este año 8.600 millones este año, según IATA, a pesar crisis.
 
Mariano Recalde, presidente y gerente general de Aerolíneas Argentinas, explicó en el Congreso que la pérdida de 2011 será equivalente a US$ 387 millones, contra los US$ 200 millones que habían proyectado
 
Ese dinero, y más también, lo aporta el Tesoro Nacional.

Ahora, ¿de quién es Aerolíneas Argentinas?
 
Pese al dinero que transfiere el Tesoro Nacional, las acciones de Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas todavía no son del Estado Nacional.
 
La desprolijidad administrativa y jurídica de la Administración Cristina es notable: promovió la expropiación de Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas pero nunca puso un precio. Y, por lo tanto, nunca se pagó.
 
Hay una demanda del Estado Nacional contra Interinvest, en el fuero Administrativo Federal, que apunta a depreciar en todo lo posible el precio que el Estado debería pagar a Interinvest. Pero todavía no hay fallo alguno.
 
A su vez, Marsans, propietario de Interinvest, demanda al Estado argentino ante el tribunal arbitral Ciadi, que depende del Banco Mundial, por perjuicios provocados en el intento de forzar a Interinvest a cederle al Estado argentino el control de Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas.
 
La situación es de lo más curiosa: legalmente el Estado Nacional sigue siendo dueño del 5% de Aerolíneas Argentinas y no tiene acciones en Austral, pero ejerce el 100% de los derechos políticos que corresponden a las acciones de ambas empresas.
 
Por lo tanto, administra ambas compañías como si fuesen sociedades del Estado pero no son del Estado.
 
Según la Auditoría General de la Nación, Aerolíneas Argentinas y Austral tenían, cuando el Estado designó a Julio Alak como gerente general de ambas empresas, un patrimonio negativo superior a los $ 2.500 millones. Coincidió con ese enfoque el Tribunal de Tasación de la Nación.
 
De acuerdo a Marsans, la tasación no debía hacerse a partir del patrimonio neto de la compañía sino por el cálculo de flujo de fondos futuros
 
Y el director corporativo de Interinvest (Marsans), Vicente Muñoz, afirmó que Marsans y el Gobierno argentino habían pactado, por escrito, acta-acuerdo que fijaba un período de 60 días hábiles para que cada uno, a través de un tasador de parte (Credit Suisse en el caso de los españoles), estableciera cuál era el valor de la compañía y sus subsidiarias. 
 
El compromiso de compra se basó en la estipulación del pago de un precio fijado de común acuerdo entre Interinvest y el Estado Nacional. A falta de acuerdo, dicho precio lo determinaría un tercer valuador independiente, que nunca fue convocado. Por lo tanto, el Tesoro Nacional aplica dinero a una empresa que no le pertenece. ¿Cómo puede explicarlo contablemente?
 
Luego, en el texto de la ley aprobada en el Congreso se establece que será el Legislativo el que apruebe el precio final que el Estado pagará por Aerolíneas en base a la valoración hecha por el Tribunal de Tasación de la Nación. 
 
Interinvest cuestionó que no hubiese posibilidad de apelación del precio, y que entonces recurriría al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi).
 
Uno de los argumentos que Marsans expuso ante el Ciadi es que el Estado argentino manipulaba la tarifa aerocomercial como una herramienta de extorsión contra el empresario operador privado, y por eso habla de confiscación.
 
Es muy interesante el sincericidio cometido por el subgerente general de Aerolíneas y Austral, Axel Kicillof, quien ante legisladores nacionales afirmó que el resultado operativo es peor al previsto porque la empresa es perjudicada por la política de tarifas que caprichosamente fija el Estado Nacional.
 
Así, en las palabras de Kicillof, Marsans encontró un poderoso argumento ratificatorio de su presentación ante el Ciadi. Es un tema que tendrá consecuencias.
 
Por lo demás, si Cristina no fuese Presidente más allá de diciembre, ¿cómo quedaría la cuestión legal de Aerolíneas y Austral?

El movimiento juvenil La Cámpora (su líder Wado de Pedro es el vicepresidente de Aerolíneas), ha aportado poco y nada al respecto. Aparentemente, no son muy productivos en cuanto a ideas estos jóvenes administradores.

Fuente: U24

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