martes, 15 de marzo de 2011

Japón está bajo una nube radiactiva y USA ya entró en estado de alarma

Cálculo de expansión de nube radiactiva sobre el Pacífico

El gobierno nipón lo admite, aunque trata de llevar calma a la población mientras ordena las evacuaciones: la explosión de otro reactor de la planta nuclear Fukushima 1 generó fugas radiactivas y la situación, lejos de estar controlada, se vuelve más complicada. Militares estadounidenses detectaron una nube de radiactividad a 100 km de la planta y dispararon las alertas.




El primer ministro japonés, Naoto Kan, ha admitido que podría producirse una fuga radiactiva de la central nuclear de Fukushima 1 después de la explosión registrada en el reactor Nº2, según informa la agencia de noticias nipona, Kiodo.

En una breve aparición televisiva, el mandatario subrayó la necesidad de evacuar a las personas que viven a menos de 20 kilómetros de la planta, al tiempo que les ha instado a permanecer en el interior de sus casas hasta que se complete el desalojo. El mandatario pidió calma a la población, a pesar de lo complicado del panorama.

La Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO) ha informado de que los niveles de radiactividad tras el accidente se han disparado a los 8.217 microsievert por hora, 8 veces más que la cantidad anual a la que se encuentra expuesta una persona, ya que la emisión habitual es de 500 microsievert por hora.

Poco antes de que se produjera el accidente, la eléctrica ya había detectado niveles preocupantes de contaminación (unos 965 microsievert por hora), por lo que había ordenado evacuar a los trabajadores que se estaban encargando de las tareas de refrigeración del reactor.

A lo largo de la jornada del lunes 14/03, los operarios trataron de enfriar el reactor inyectando agua de mar para compensar el déficit de líquido refrigerante. Sin embargo, sus esfuerzos fueron en vano, ya que finalmente habrían quedado expuestas las barras de combustible y aumentado así el riesgo de que se produzca una fusión parcial.

En este contexto, Naoto Kan, decidió crear una comisión, liderada por él mismo, para analizar el estado de la planta de Fukushima 1. "La situación es preocupante, pero voy a tomar todas las medidas para que el daño no se extienda", ha aseverado, en declaraciones recogidas por Kiodo.

Los técnicos han encontrado un defecto en el contenedor del reactor Nº2 de la central nuclear de Fukushima 1, según ha confesado el vocero del Gabinete japonés, Yukio Edano, citado por la agencia Jiji.

Concretamente, el defecto ha sido encontrado en la sala utilizada para pasar el vapor a líquido. El reactor Nº2 registró el martes 15/03, a primera hora, una nueva explosión y, al parecer, se podría haber producido una fusión parcial en el núcleo. Además se teme una fuga de radiación elevada.

Las autoridades japonesas han informado a la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) de que el contenedor del reactor Nº4 de la central nuclear de Fukushima 1, en el que se han producido una explosión y un incendio, liberó radiactividad a la atmósfera.

El fuego se habría declarado tras una explosión de hidrógeno, según han indicado las autoridades niponas al organismo internacional.

USA en alerta


Las autoridades estadounidenses recomendaron al personal y a sus familiares "adoptar precauciones""limitar lo más posible las actividades externas" ante la presencia de radioactividad de bajo nivel, consigna la agencia Ansa.

En tanto, la cadena CNN, también citada por Ansa, informó que fueron hallados niveles bajos de radioactividad a bordo del portaaviones estadounidense George Washington, que se encuentra en mantenimiento en la base de Yokosuka, ubicada a unos 280 kilómetros de la central nuclear de Fukushima.

"No hay grandes riesgos para la salud, y somos muy prudentes en nuestras recomendaciones", precisó el comandante de las fuerzas navales estadounidenses en Japón, almirante Richard Wren.

17 soldados estadounidenses que participaban en misiones de rescate de víctimas del terremoto de Japón han tenido que ser sometidos a un proceso de descontaminación después de ser afectados por el escape sufrido en la planta nuclear de Fukushima. Los militares volaban en 3 helicópteros, a unos 100 kilómetros de la planta, cuando los detectores de abordo registraron radiactividad.

Los helicópteros volvían al portaaviones Ronald Reagan tras efectuar una operación en la devastada ciudad de Sendai. El Reagan es 1 de los 7 buques de la VII Flota y se encontraba a 160 kilómetros de Fukushima.

Aunque el nivel de los análisis efectuados en los militares y los helicópteros ha dado un resultado"bajo", el Pentágono ha ordenado recolocar temporalmente la VII Flota, con base en la ciudad de Yokosuka. Los militares se encuentran bien y solo han sido sometidos a un baño de "agua y jabón". 

Según el portavoz de la Flota, comandante Jeff Davis, la contaminación se produjo al atravesar unanube de radiación emitida por la planta nuclear. La radiación fue detectada en los helicópteros y en los uniformes de los militares, pero también en la piel de algunos de ellos. "Seguimos totalmente comprometidos con nuestra misión de ayuda", declaró ayer Davis.

La Casa Blanca confirmó que los dos expertos de la Comisión Reguladora Nuclear enviados a Japón ya estaban en Tokio para ayudar a las autoridades en la lucha contra el accidente nuclear.

"Tenemos a algunos de los mayores expertos del mundo trabajando para la Comisión y estamos preparados para ayudar de cualquier manera posible", ha declarado el responsable del órgano regulador independiente de las centrales nucleares estadounidenses, Gregory Jaczko.

El presidente Barack Obama reiteró el apoyo de USA a Japón. "Sé que todos vosotros, los jóvenes y los mayores, habéis visto en imágenes la magnitud de esta tragedia", declaró el presidente durante un discurso en un colegio de Arlington (Virginia).

Japón es "uno de nuestros amigos y aliados más cercanos", dijo Obama, que se definió desolado, e insistió en que la tragedia que vive el pueblo japonés es fruto de "múltiples desastres".
Miedo en California

Autoridades del departamento de Salud Pública del estado de California monitorean de forma muy cercana los eventos en Japón. Es de particular preocupación el peligro que podría significar, para la costa oeste de USA, una eventual fisión del reactor de Fukushima y una explosión, liberando gases radiactivos que, a causa de las corrientes de aire podrían llegar a las costas del pacífico del hemisferio norte del continente Americano, incluído México, en menos de una semana.

Las autoridades de California han afirmado que, a diferencia de México, tienen un sistema de monitoreo de radiación para agua, aire y tierra, en caso de que una nube radioactiva llegará a las costas.

La dirección del viento puede ir desde la zona de Miyagi hacia Tokio pero la corrientes tienden a ir hacia América. De hecho expertos afirma que es común encontrar partículas de contaminantes chinos en la bahía de San Francisco.

Algunos expertos en asuntos nucleares dudan de que esto pueda ocurrir ya que las radiaciones se dan a nivel del suelo y una nube nuclear tiene un efecto limitado sobre las costas de América por las dimensiones del Océano Pacífico. Otros científicos, sin embargo, aclaran que Japón se encuentra a sólo 8.000 kilómetros de USA.



Fuente U24

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