martes, 12 de febrero de 2013

Los puntos del acuerdo con Irán que esconde Cristina. Por Christian Sanz


MENTIRAS QUE MATAN


En estos días, se discute la eventual conveniencia estratégica que configura el acuerdo que la Argentina firmó con Irán en el marco de la investigación del atentado a la AMIA, ocurrido en julio de 1994.


Mucho se ha dicho y poco se ha mostrado al respecto, lo cual ha impulsado las suspicacias del menos desconfiado, especialmente después de que se supo que uno de los principales sospechosos del hecho no será indagado a pesar de las palabras pronunciadas por Héctor Timerman el pasado 30 de enero.
Efectivamente, Cristina Kirchner ha dado a conocer una serie de puntos generales que intentan reflejar lo firmado con los iraníes, pero jamás mostró los detalles de ese documento. Con solo prestar atención a lo publicado por los diarios persas, es sencillo entender por qué no lo hizo.
Entre otras cuestiones, los medios de Irán han dejado al descubierto ciertos tópicos que jamás podrían ser avalados, no ya por referentes de la colectividad judía, sino simplemente por cualquier ciudadano argentino de a pie.
Por caso, el diario Teherán Times reveló hace unos días que, “ya que la reunión (de la Comisión de la Verdad) se llevará a cabo en territorio iraní, el derecho de Irán prevalecerá, y un juez iraní presidirá la reunión, pero ya que las personas no han sido acusadas por el juez iraní, no se le permitirá interrogarlos”.
Para no dejar dudas al respecto, el mismo medio agrega: “Según la ley iraní y la Constitución iraní, los nacionales iraníes sólo pueden ser convocados e interrogados por un juez o tribunal competente iraní sobre la base de pruebas sólidas”.
Respecto del memorando de entendimiento, se revela que este “no ha creado ninguna obligación para las personas que asistan a la reunión, y ellos tienen el derecho de decidir asistir o no a través de su libre elección” (ver anexo con nota completa al pie).
En el mismo sentido, la agencia islámica IRNA ha publicado un completo análisis del acuerdo, firmado por Mohammad Hossein Mahdavi, “experto” en Derecho Internacional.
Allí se revela que la Comisión de la Verdad es “solo” un cuerpo de “asesoramiento” y se vuelve a mencionar el hecho de que los acusados pueden “negarse a acudir (…) ninguna autoridad puede obligarlos a participar en la Comisión”.
Más adelante se explica que las autoridades judiciales argentinas no tienen gravitación en el proceso, por lo cual “lo que los periódicos en días anteriores han informado sobre el viaje del juez y el fiscal del caso a Teherán y su interrogatorio en la investigación del caso AMIA es falso e inexacto”.
El analista se da el lujo finalmente de interpretar que “la formación de la comisión de la verdad, en realidad muestra que el gobierno de Argentina no está seguro de la veracidad de las investigaciones y ha aceptado de que estas investigaciones sean hechas por una tercera parte para que las verifique”.
La información al respecto abunda en medios iraníes, siempre sobre la base de información oficial. No ocurre lo mismo en la Argentina, donde los funcionarios vernáculos prefieren esconder los detalles de un acuerdo que, como se dijo en este mismo espacio, es claramente lesivo para los intereses nacionales.
Las consecuencias de lo refrendado ya han comenzado a hacerse visibles. El papelón internacional que vive el país en estos días tiene pocos antecedentes visibles. Pero hay algo peor aún: este es solo el comienzo de lo que vendrá en los próximos días.

Christian Sanz
Anexo: artículo completo de Teherán Times
En un mundo destrozado por la desconfianza, las amenazas y el unilateralismo, Irán y la Argentina han acordado descubrir la verdad sobre el caso AMIA. En este sentido, los Ministros de Relaciones Exteriores de Irán y de la Argentina firmaron un memorando de entendimiento el 27 de enero 2013 pidiendo la creación de una Comisión de la Verdad integrada por cinco abogados independientes.
No hay que dejar de apreciar los esfuerzos realizados por ambos ministros de Relaciones Exteriores de mostrar al mundo que en medio de la turbulencia mundial, todavía es posible resolver las disputas entre países a través de la comprensión y los medios justos, sobre una base mutuamente acordada.
Durante los últimos 19 años, las autoridades iraníes han insistido constantemente en que la verdad sobre este caso debe ser descubierta, porque el caso original fue sustendado por un juez corrupto y parcial. Irán no sólo no tenía miedo a que la verdad se descubra, sino que también insistió en que todo el mundo debe saberla. Por lo tanto, este acuerdo es estrictamente de acuerdo con la posición diplomática iraní.
Por ello, el MOU (Memorandum of understanding) establece que los integrantes de la Comisión "deben llevar a cabo una revisión exhaustiva de la evidencia relacionada con cada persona acusada" (Artículo 3).
Los integrantes de la Comisión, después de haber examinado la evidencia, "deberán opinar y emitir un informe" que también contenga recomendaciones en el "marco de las leyes y reglamentos de ambas partes" (Artículo 4).
Esperamos que a través de este informe, la luz se derrame sobre los aspectos oscuros de este caso y que finalmente encontremos quién estaba realmente detrás de este ataque terrorista, o al menos entender contra quién se hicieron falsas acusaciones sin pruebas sólida durante todos estos años.
Si los abogados independientes descubren la verdad, algo que también sería beneficioso para la Argentina, porque saber la verdad es la condición previa para la justicia y descubrir que la investigación estaba siguiendo pistas equivocadas podría ayudar a poner a la justicia finalmente de nuevo en el camino correcto. La Argentina también debe entender que en estos casos, primero debe mirar en su propia casa en busca de pistas.
El acuerdo también prevé la posibilidad de interrogar a los acusados ​​en una reunión que se celebrará en Teherán con la participación de las autoridades judiciales iraníes y argentinas, con los integrantes de la Comisión también presentes (Artículo 5).
Algunos comentaristas han expresado la preocupación de que el Poder Ejecutivo pueda haber excedido sus límites al interferir en asuntos judiciales sobre este tema, o que de alguna manera este acto puede violar los derechos de los individuos.
Por varias razones, no creemos que la ley o los derechos de las personas hayan sido violados. En primer lugar, si el informe muestra —y estamos seguros de que así será— la falta de pruebas de las acusaciones contra personas inocentes, deben ser compensados, y en virtud del memorando de entendimiento, ya no sería necesario interrogar a estas personas porque ambos países han acordado que "se tendrán en cuenta las recomendaciones [de los integrantes de la Comisión] en sus acciones futuras" (Artículo 4).
Esta reunión no puede ser considerada hasta que el informe de la Comisión se emita. Segundo, ya que la reunión se llevará a cabo en territorio iraní, el derecho de Irán prevalecerá, y un juez iraní presidirá la reunión, pero ya que las personas no han sido acusadas por el juez iraní, no se le permitirá interrogarlos. Por último, es claro que nuestra diplomacia ha tenido en cuenta los derechos de los individuos mientras que la negociación de este Memorando de Entendimiento se llevaba a cabo.
Es por esto que dice: "Ninguna disposición del presente Acuerdo pondrá en peligro los derechos de las personas que les otorga la ley" (Artículo 8). Según la ley iraní y la Constitución iraní, los nacionales iraníes sólo pueden ser convocados e interrogados por un juez o tribunal competente iraní sobre la base de pruebas sólidas. De la misma manera, este MOU no ha creado ninguna obligación para las personas que asistan a la reunión, y ellos tienen el derecho de decidir asistir o no a través de su libre elección.
Como vemos, todo el proceso ideado por nuestros diplomáticos, más que otra cosa, se centra en la búsqueda de la verdad. Y esa es la razón por la cual nuestro país ha venido insistiendo sobre este caso y otros casos similares durante todos estos años, a saber, que los Estados Unidos y el régimen sionista han estado manipulando a los jueces y políticos corruptos débiles para servir a sus intereses políticos ilegítimos bajo la el encubrimiento de la justicia.
Esperamos que las legislaturas de ambos países ratifiquen pronto este Memorando de Entendimiento a fin de allanar el camino para que la verdad sea descubierta y que se haga justicia.
(Traducción: Eliana Toro)
FUENTE: TRIBUNA

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