domingo, 9 de diciembre de 2012

¿Quién dice que son aburridos?. Por Alejandro Borensztein


Hay mucha gente preocupada en el país. Son aquellos que, superado el 8N, el 20N y el 7D, temen que no nos quede ninguna fecha divertida por delante. Ciudadanos que deambulan por las calles inundadas creyendo que nos encaminamos hacia un fin de año triste, gris, amargo, escandinavo, sin emociones. ¿Será que el Gobierno nos acostumbró a vivir en esta adrenalina de conflictos inútiles ? ¿Estamos preparados para una oscura y monótona etapa de normalidad político-institucional? ¿Es el bolonqui nacional un viaje de ida, una droga que provoca dependencia? Hay quienes piden organizar alguna nueva fecha dramática así todo el país se pasa el verano con el culo a cuatro manos y nadie se aburre.
Sin embargo, también somos muchos los que sospechamos que no hay peligro de aburrimiento y que afortunadamente nos esperan semanas, meses y seguramente años de nuevas y divertidas travesuras. El kirchnerismo tiene la rara habilidad de tomar un problema menor y convertirlo en un despelote descomunal . Está en su esencia y tal vez esta sea su mejor estrategia para no ocuparse de lo importante. Y si no, pregúntenle al tipo que viene colgado del Sarmiento, con un sueldo en el bolsillo carcomido por la inflación y el mínimo no imponible, sin calentarse demasiado porque sabe que lo más probable es que se lo choreen en la puerta de su casa, cuando va llegando ansioso para ver Spolsky TV y enterarse de lo lindo que anda todo.
El Gobierno está como loco porque se le arruinó el 7D. Absurdo. ¿Para qué quieren la ley de medios si total, con la crisis de energía que tenemos y los cortes de luz, no hay manera de mirar televisión ?
En los últimos días, hemos vivido momentos inolvidables, y oído expresiones deliciosas. Boudou dijo que “lo que dice la Iglesia no le importa a nadie” (rara manera de seducir al electorado cristiano). Bossio, el de la ANSeS, declaró que “los fallos de la Corte sobre las jubilaciones no tienen ninguna implicancia” . Aníbal Fernández dijo que “le dan vergüenza dos jueces de la Corte” por las intachables Carmen Argibay y Elena Highton de Nolasco (y tiene razón, nada que ver con el orgullo que le daban los miembros de la Corte menemista). Correa minimizó (por no decir justificó) en suelo argentino el atentado a la AMIA frente al vergonzoso silencio de todo el Gobierno. Kunkel bramó“hay un intento de golpe institucional” y Sabbatella, entre tantas cosas, dijo que “ahora la Corte deberá estar a la altura de los sueños de Néstor” . Propiamente, un republicano. Todo esto, engalanado por el despliegue de talento del ministro de Justicia Alak, un ex menemista que al decir de un amigo mío es la prueba más contundente de que el kirchnerismo es menemismo con cara de culo.
Por las dudas de que aún así alguno se aburra, en el medio de todo esto se conoció un poema de Orlando Barone llamado “La Bella Mierda” apoyando al Gobierno con párrafos de una gran sutileza literaria .
Esto provocó admiración sobre todo entre los kirchneristas que comentaban por lo bajo lo bien que los hizo quedar. Lamentablemente, fue cuestionado por alguna gentuza como el director Juan José Campanella , cuya opinión en realidad no tiene ninguna importancia porque, como todo el mundo sabe, Campanella es un fracasado que no ganó nada y lo envidia a Barone desde chiquito.
Dado el éxito, Barone escribió este otro poema que se publicará esta semana y que lo deja a un pasito del Premio Cervantes de Literatura.
Oda al orgullo kirchnerista En el cielo las estrellas, en el campo las espinas y en el medio de mi pecho, aunque mucho esto no rima, a esta manga de gorilas desde aquí yo los exhorto no me vengan con cultura vayansé a lavar el orto.
También escribió el poema de tono intimista y popular “Eyaculando sonetos” y un libro de cuentos infantiles titulado “Escrotos, ladillas y otros relatos ” que será leído en las tandas de Paka Paka.
Para fomentar nuevas expresiones de talento y evitar el tedio social, el gobierno también suele buscar nuevos enemigos. De hecho, tiene una colección guardada en el ropero. Por ejemplo, el juez Griesa, que se mandó un fallo extrañísimo y nos mató. Por suerte la Cámara de Apelaciones norteamericana aprobó la cautelar que pidió la Argentina y todos festejamos. Raro, ¿no? Para el Gobierno, las cautelares de allá son buenísimas y las cautelares de acá son un asco . Parecido a lo que pasa con la Avenida 9 de Julio: el 8N, día de la marcha opositora, mientras una multitud llenaba la avenida, el Gobierno decía que eran cuatro gatos locos. En cambio el 20N, día del paro de la CGT, mientras la avenida estaba desierta, el Gobierno decía que había un tránsito tremendo.
El rechazo a Griesa fue unánime y la mejor definición fue la de Horacio González, el de la Biblioteca Nacional, cuando dijo que el juez tiene “un rostro cadavérico, enjuto y voraz con sus mejillas hundidas y sus mechones despeinados” . Y tiene razón: Griesa es un bagayo. Nada que ver con nuestros próceres del campo nacional como Moreno y De Vido que son dos bellezas. O como Aníbal que es precioso.
Justamente fue Aníbal quien logró sumar un nuevo enemigo insultando la memoria de Augusto Timoteo Vandor, el líder sindical de la UOM en los 60. Hasta hace un tiempo había una sola CGT liderada por Moyano. Pero como la Presidenta no tenía tiempo de atenderle el teléfono, Moyano se enojó y se armaron dos CGT : la CGT opositora (Moyano) y la CGT oficialista (Calo, justamente de la UOM y de Vandor). Después de la barrabasada que se mandó Aníbal (más otras que venía haciendo el Gobierno) muchos sindicalistas oficialistas se ofendieron, por lo que no sería raro que la CGT oficialista se subdivida a su vez en dos: la CGT oficialista opositora y la CGT oficialista oficialista. Como seguramente la Jefa no tendrá tiempo de recargarle crédito a su celular , es muy posible que en poco tiempo la CGT oficialista oficialista se vuelva a subdividir en dos: la CGT oficialista oficialista opositora y la CGT oficialista oficialista oficialista. Y así sucesivamente hasta que queden 64 CGT opositoras, como en el I Ching, y un solo obrero leal al gobierno. Uno solito mi alma, sin celular pero con una lealtad de la gran puta .
Ya pasó el 7D. Hoy es el 9D. Ya llegan el 10D, el 11D, el 12D y así, día tras día, inventarán un nuevo gag. Siempre creen tener un conejo en la galera, pero cada vez que meten la mano sacan una comadreja . Para que nadie se aburra. Diversión garantizada para todos. Y todas
fuente: Clarín

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