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jueves, 8 de septiembre de 2011

PERRO FALDERO. Por Alfredo Leuco (AUDIO)


Perro faldero


Horacio Verbitsky es noticia. Es el autor intelectual del plan sistemático para atacar al periodismo independiente desde la maquinaria estatal. Alguna vez lo definí como el jefe informal de los servicios de inteligencia kirchnerista. Y ahora lo certifico. Es el titiritero que mueve los hilos detrás del poder de varios ministerios. 

Es un caso digno de estudio porque se dio vuelta en el aire y traicionó hasta sus propias definiciones de lo que debe ser el ejercicio del periodismo. Ya no investiga al poder político ni a los empresarios ni destapa casos de corrupción como lo hacía durante el menemismo. Ya no lidera una agrupación como la llamada “Periodistas” que utilizó como escudo para protegerse. Ahora hace todo lo contrario. Con la camiseta kirchnerista puesta se dedica a fustigar a los colegas que hacen bien su trabajo y levanta su dedito tanto para acusarlos falsamente como para dictar cátedra.

¿Se imaginan ustedes los libros y las notas que hubiera escrito Verbitsky si Carlos Menem, Eduardo Duhalde o Fernando de la Rúa hubieran comprado tierras fiscales en Calafate a precio vil para luego revenderlas en millones? ¿O cuantas rigurosas investigaciones hubiera realizado si un presidente que no tuviera el apellido Kirchner cobrara alquileres e intereses por plazos fijos desmedidos, inexplicables y totalmente fuera del mercado? ¿Nadie robó para la corona en este gobierno? ¿Se terminó la corrupción? A Verbitsky ya no le interesa investigar como los Kirchner se hicieron millonarios. 

Ni como se enriqueció Ricardo Jaime y con quien compartía sus valijas. O la brutal vergüenza de un delincuente perverso apadrinado por el poder político como Sergio Schoklender. Para Verbitsky nada de esto merece ser revisado por el periodismo. Todo lo contrario. Su objeto de investigación, ahora, son los periodistas. No dijo una palabra cuando Magdalena Ruiz Guiñazú fue sometida a un juicio en la plaza pública. Se pudo del lado de la empresa Electroingeniería y avaló la censura a Nelson Castro en radio del Plata. Miró para otro lado cuando en esos programas paraoficiales que pagamos todos los argentinos para que les chupen las medias al gobierno realizaron un operativo demolición de la figura de Jorge Lanata y asociaron su imagen a la de un genocida como Jorge Rafael Videla. Se dio vuelta. Pasó a ser vocero de los intereses oficialistas. 

Como muchos otros propagandistas obsecuentes que encima fomentan el odio hacia los periodistas que mantienen la dignidad y la critica hacia el gobierno mas poderoso desde el retorno de la democracia. En los 90, Verbitsky era un perro de presa para husmear en las relaciones de corrupción entre los grandes empresarios y el poder ejecutivo. Hoy muchas empresas apoyan al gobierno y eso los convierte en intocables. Ni que hablar de los sindicalistas, intendentes y gobernadores francamente derechistas y súbitamente millonarios como Jose Luis Lingieri, Raul Otacehé y Gildo Insfran, entre muchos otros. 

Hoy Verbitsky es un perro faldero. Se deja acariciar por el poder al que debería mirar críticamente. Se subordina y salta por un bizcocho. Hizo cosas insólitas. Mintió para vincular a un dirigente del Partido Obrero con hechos vandálicos en Constitución. En el 2004 censuró al querido colega ya fallecido Julio Nudler quien ya en ese entonces lo llamó “comisario político”. Como si fuera Braga Menéndez o Pepe Albistur difundió un video de los Kirchner para tratar de demostar una actitud combativa frente a la dictadura que nunca tuvieron. Y encima, ahora puso en la mira a periodistas como Mariano Obarrio y actuó como jefe de prensa de Florencio Randazzo. Intentó ensuciar a Jorge Lanata porque representa todo lo que Verbitsky dejó de ser. A uno le puede gustar o no el estilo de Lanata. 

Pero nadie puede dudar de su independencia absoluta, de su honestidad, de su provocación intelectual y creativa permanente, de la jerarquización que hizo de nuestro trabajo como un francotirador incluso al límite de poner en riesgo la continuidad de los propios medios que fundó. De hecho una encuesta flamante de FOPEA a 1.000 periodistas muestra a Lanata como el mas votado a la hora de elegir a su referente profesional.

Verbitsky, en una de sus columnas, trepado a la soberbia de los que se creen que tomaron el palacio de invierno, amenazó con esa frase que podría haber quedado en la historia como la advertencia de un poderoso gobernante autoritario. Pero increíblemnente fue escrita por alguien que se considera periodista: “ Si vienen por mas, es posible que lo encuentren. Sigan asi.” Desde el periodismo nunca nadie se atrevió a tanto. 

Si todavía le queda algún recuerdo de este noble y maravilloso oficio, Verbtisky recordará que mientras mas poder y mas respaldo tiene un gobierno, mas distante y crítica debe ser la mirada de los periodistas. Fiscal del poder, abogado del hombre común. Haciendo el máximo esfuerzo para ser un contrapoder. Con rigurosidad y ética. Resistiendo los ataques para no tirarle nuestra honra a los perros.



Fuente: Continental.



miércoles, 24 de agosto de 2011

La Cristina que viene. Por Alfredo Leuco

Ella misma lo dijo. Está “felí” como Riquelme. Se le nota. No dijo gracias totales como Soda Stereo pero dijo gracias infinitas y eternas. Es que Cristina Fernández de Kirchner se ha convertido en la política mas votada de la historia argentina. 


No hablo de porcentajes. Hablo de votos contantes y sonantes. Saco más de diez millones trescientos sesenta mil votos. Una montaña de sufragios que le permitió ganar en todo el país menos en San Luis y con un respaldo que atravesó todas las clases sociales. En González Catán, el corazón de La Matanza, superó los porcentajes obtenidos por Juan Perón. Y también se impuso en La Lucila, el barrio de más alto poder adquisitivo de Vicente López. 

Está a 65 días de lograr otro record: si gana la reelección como todo parece indicar será la responsable de haber llevado al peronismo al gobierno por tercera vez consecutiva, algo que no ocurrió jamás. Doce años de hegemonía del apellido Kirchner, como sello de identidad de un proyecto político. Ni Perón ni Menem consiguieron algo semejante. Por eso estamos viendo una Cristina mas buena que Lassie, que ríe y hace reír con sus bromas, que despliega todo su carisma y que dice que hay que ser mas humilde que nunca y que los votos no son propiedad de nadie. 

Cristina sobreactúa buena onda y se cuida de no decir una sola palabra agresiva porque sabe que eso le puede hacer perder algunos votos de aquí al 23 de octubre y lo que quiere es todo lo contrario, aumentar su capital político. Sumar algunos votos que se van a deshilachar del duhaldismo y meter la mayor cantidad de diputados posibles para conseguir la llave del quórum propio. 

Con una victoria arrasadora piensan convertirse en el imán para atraer legisladores de otros bloques empezando por el peronismo federal. Eso les permitiría, en medio de la euforia y el estado de gracia de los primeros 100 días, forzar una reforma constitucional que permita lo que está prohibido: la rere-elección, otro sueño no cumplido por Carlos Menem. Esta posibilidad ya fue negada en forma contundente por Aníbal Fernández. ¿Qué otra cosa podría hacer? 

Esa idea que implica un fuerte intento hegemónico de búsqueda de la suma del poder público podría espantar a muchos votantes independientes que este domingo eligieron a Cristina. Pero en la intimidad todos apuestan a ese proyecto llamado “Cristina eterna” que anticipó la incontinencia oral de la diputada Diana Conti. 

El proyecto es cristinadependiente. Si ella no es candidata en el 2015 se podría desatar una lucha despiadada por la sucesión. Y entre los principales candidatos no hay un candidato pura sangre kirchnerista. A Cristina le gustaría su ayudante de cocina, Amado Boudou, pero no es fácil que el peronismo lo digiera. Tienen más chances otros peronistas más liberales como Scioli, De la Sota o Urtubey, por ejemplo. Por eso la Cristina que viene es mansa y tranquila, diría Piero. Pero lo importante es tratar de anticipar como será la Cristina del 24 de octubre. 

Eduardo Amadeo expresó los temores de una parte de la sociedad: “No nos dejemos engañar por la Cristina seductora”. Él y muchos opositores creen que ahora está fingiendo prudencia y moderación y que después va a subirse al tanque de su inmenso poder para pasar por encima a todos y a todas. Denuncian que en ese momento va a recuperar su altanería para mandar, su arbitrariedad para disciplinar a punta de látigo y chequera y el intento de hacer realidad ese “nunca menos” que significa ir por todo. 

Profundizar el modelo, ¿será generar mas libertad e igualdad como promete ahora o mas discurso único y mano de hierro? El día después, el 24 de octubre, nacerá otra Cristina, la verdadera. ¿Será más democrática o más autoritaria? Ver para creer, dice la sabiduría popular.




La Cristina que viene


Fuente: Continental

sábado, 6 de agosto de 2011

Manual para entender el voto en Córdoba


El periodista cordobés más reconocido deja esta vez su habitual panorama político para explicar el ADN mediterráneo. Rebeldía, humor y una Cristina sin candidato provincial.

Por Alfredo Leuco

Humor y rebeldía. Estas palabras tal vez ayuden a despejar la incógnita más grande que tiene la elección de hoy en Córdoba. Y no se trata de saber quién será el próximo gobernador. Esa noticia estará disponible para todos cuando se terminen de contar los votos. Allí se acaba el misterio. Lo que es realmente muy difícil de explicar, incluso para la sociología, es el motivo que lleva a los tres candidatos con más posibilidades de ganar a tomar distancia de la Presidenta de la Nación. Sobre todo, porque Cristina Fernández tiene una alta intención de voto (en el país y en la provincia) y grandes chances de ser reelecta.
¿Cuál es el motivo racional por el que ninguno de los que están en el podio haya querido compartir foto ni lista con la jefa de Estado? Insólitamente, una de las chicanas más usadas en la campaña fue acusar al otro de ser portador sano de kirchnerismo.
Humor y rebeldía. La revista Hortensia (1971-1989), al mando del talento de Alberto Cognini, expresó esas dos caras de la moneda de la identidad mediterránea. El lema que siempre apareció en la tapa decía: “Acá estoy para decir lo que se me antoja, ¿o no?”. El 6 de julio de 1573, Jerónimo Luis de Cabrera fundó la Córdoba de la Nueva Andalucía a orillas del río Suquía sobre la base de la desobediencia. No acató las órdenes del virrey del Perú y por eso fue decapitado en Lima. Tal vez ese sea el ADN del orgullo cordobés: la insubordinación.
“Córdoba se mueve por otro 29” fue el rezo levantisco en miles de manifestaciones después de aquel mayo de 1969, donde una pueblada mundialmente conocida como Cordobazo se levantó en barricadas y en fogatas para herir de muerte al gobierno fascista del general Juan Carlos Onganía.
¿Puede rastrearse en estos hechos históricos la explicación para tantos desplantes a Cristina? ¿O hay que bucear en el gorilismo? Es verdad que un sector de la población es fuertemente antiperonista. Alcanza con recordar que Córdoba fue la cuna de la Revolución Libertadora y de los comandos civiles. Pero también que un peronista de libro como José Manuel de la Sota fue dos veces gobernador y aspira a una tercera etapa. El actual jefe de Estado provincial, Juan Schiaretti también es un peronista que se retira con una gestión valorada en las encuestas, que le sirve de plataforma para su intento de regreso a De la Sota. La ola neoliberal del menemismo también llevó al depredador Germán Kammerath a la intendencia de la ciudad y, en 1973, los camporistas del peronismo revolucionario llegaron a la gobernación con la fórmula Ricardo Obregón Cano-Atilio López y el apoyo de clasistas y combativos como Agustín Tosco, el dirigente sindical que es leyenda y bandera.
¿Hay que buscar, entonces, en la larga historia de un radicalismo popular que supo tener inserción en el movimiento obrero y que condujo los destinos de Córdoba en infinidad de ocasiones? Puede ser. Próceres de la honradez y el progreso social como Amadeo Sabattini, Santiago del Castillo y Arturo Illia fueron elegidos gobernadores, aunque este último no pudo asumir por el golpe y en 1963 llegó a la presidencia de la Nación. Nacido en Pergamino, pero cordobés por adopción, no fue el primero de esa procedencia. José Figueroa Alcorta, Santiago Derqui y Miguel Angel Juárez Celman también tuvieron el mismo origen y destino. Oscar Aguad tiene en su chapa de radical su principal ventaja y también su dificultad más grande. Ventaja por el peso de esa historia y dificultad porque la última experiencia en el poder, protagonizada por Eduardo Angeloz empezó muy bien y terminó muy mal: abandonó anticipadamente su cargo, como Fernando de la Rúa y Raúl Alfonsín.
Ese fracaso le abrió la puerta a Luis Juez para que rompiera el bipartidismo de años. Esa tercera fuerza que lidera se juega la vida. Si Juez gana (hace cuatro años perdió por un pelito y con acusaciones de fraude) se convertirá en un líder de la misma envergadura de Hermes Binner, su candidato a presidente. Y serán dos las provincias gobernadas por ese espacio de centroizquierda, que, además, conforma un poderoso eje productivo llamado “Región Centro”, que también incorpora a Entre Ríos.
Igual que el socialista santafesino, Juez apuesta a la ética y la transparencia. Es crítico del Gobierno nacional, sobre todo por la corrupción, la intolerancia, Ricardo Jaime y los palazos al campo, pero no es tan opositor como Aguad, que juega con todo al anticristinismo.
Heridos. ¿Qué otro argumento se puede buscar para explicar por qué los tres candidatos más fuertes le huyen a Cristina como si jugaran a la mancha venenosa? Sin dudas, las humillaciones a las que fueron sometidos durante la batalla por la 125 es un resentimiento que todavía está vivito y coleando. Se vio claramente en Santa Fe y se ratificará hoy en Córdoba. Esta provincia que es la primera productora de soja, maíz, leche y maní y es el segundo distrito del país en cantidad de habitantes (3.304.825) sigue con bronca. Golpistas, agrogarcas, grupos de tareas no son acusaciones que se olviden fácilmente, aunque sigan creciendo económicamente. “Nos está yendo bien a pesar del Gobierno y no gracias a ellos” es la consigna que han acuñado para explicar su oposición acérrima a Cristina, a quien en 2007 votaron a cuatro manos.
Por eso, las tres fórmulas que están en el podio se completaron con vices vinculados a la rebelión de los puebos del interior. Alicia Pregno, intendenta de Laboulaye, respaldó en aquel momento a sus chacareros y, pese a la oposición de Cristina, acompaña a De la Sota. Marcelino Gatica es el segundo de Juez y actual intendente de Jesús María, el lugar donde los autoconvocados cortaron más tiempo las rutas. Y Néstor Roulet, que completa el binomio con Aguad, fue vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), es independiente políticamente y estuvo a la cabeza del conflicto tanto en los “piquetes de la abundancia” como en las multitudes de los monumentos a los españoles y a la bandera.
En juego. Hacer un pronóstico sólo serviría para equivocarse. Las tres fórmulas están muy parejas. Se juegan mucho en lo personal y en lo partidario. Una derrota de De la Sota lo saca de su carrera presidencial para 2015 y de sus intenciones de acaudillar al peronismo no kirchnerista. Un fracaso de Juez haría entrar a su partido de desarrollo sólo provincial en una crisis profunda y, si Oscar Aguad pierde, afectaría las posibilidades de Ricardo Alfonsín que quiere anotarse un festejo propio antes del 14 de agosto. Por eso no anduvieron con chiquitas. De la Sota contrató a Ramiro Agulla (“Dicen que soy aburrido” y “la Llama que llama”, entre otros aportes creativos); Aguad, a la gran esperanza macrista ecuatoriana, Jaime Duran Barba, y Juez, a Francisco Vernazza, el comunicador que llevó al Pepe Mujica hasta la victoria siempre.
Al final, se pudrió todo. De la Sota sumó a los dos cordobeses más famosos, La Mole Moli y La Mona Jiménez, quien en un baile atacó furiosamente a Juez. Aguad le encargó a la Juventud Radical un afiche que tiene a Cristina con dos chicos en los brazos: son Juez y De la Sota. Y Juez les pidió a los radicales honestos que lo apoyen a él para no desperdiciar el voto.
Cordobesidad al palo. Consumidores casi monopólicos de fernet y de la melódica palabra “culiau”, los cordobeses no se arrodillaron ante nadie en toda su historia. Córdoba la docta, sí. Pero también la orgullosa y desafiante. La irreverente. La provocativa. La que patea todos los tableros. Por eso, tanto Cristina como Néstor han tenido flojas actuaciones electorales (y algún papelón) en la provincia.
El humor y la rebeldía han sido sus dos exportaciones no tradicionales más importantes. Han llenado de risas los escenarios y la tele en la Argentina y el manifiesto liminar de la Reforma Universitaria de 1918 se multiplicó en insurrecciones por América latina. “Obreros y estudiantes, unidos y adelante”, se escuchaba en aquellos tiempos y en la actualidad, donde la presencia de las facultades y las fábricas más la Iglesia, con la impronta severa y educadora de los jesuitas, han dibujado una provincia muy radicalizada y a su vez monacal y conservadora.
De aquí salió el potro Rodrigo, Deodoro Roca, René Salamanca, los Cerros Colorados de Atahualpa Yupanqui, el sapo Cativa y también la ferocidad genocida de Luciano Benjamín Menéndez. Córdoba de las campanas no acata órdenes. Su primer gobernador democrático, Juan Bautista Bustos, supo pelear contra los ingleses durante las invasiones. Los reformistas del 18 instalaron un emblema: “Los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan”. Y eso no se negocia. Alguien tiene que liderar esa rebeldía. Y eso no es chiste.

fuente: Perfil

martes, 7 de junio de 2011

Periodista que dice todo. Por Alfredo Leuco (AUDIO)

La Academia Nacional de Periodismo hizo la mejor elección. Esta tarde le va a entregar el premio “Pluma de honor” a una colega inmensa. Se llama Norma Elena Morandini. Es senadora nacional por la provincia de Córdoba y yo la considero un emblema de la lucha por la libertad de prensa y contra todo tipo de autoritarismo. Por suerte para los argentinos, Norma ocupará su banca del Frente Cívico hasta el 2015. 

Tiene todo el talento, la sensibilidad y curiosidad y la rebeldía que necesita todo gran profesional del periodismo. Pero ella, es mucho más que eso. Es una de las argentinas que mas sufrió en carne y familia propia el terrorismo de estado y es una de las que mas ha luchado para que haya memoria, verdad y justicia en nuestro bendito país. Pero también es una de las argentinas que levanta siempre la bandera contra todo tipo de revanchismo y de odio que pueda envenenar las venas abiertas de esta Argentina. Es propietaria de algunos conceptos de mucho coraje. 

Escribió por ejemplo, que “los argentinos ya demostramos que somos capaces de defender los derechos humanos de las víctimas. Es hora de demostrar si somos capaces de defender también los derechos de los victimarios”. Me emociona profundamente pensar que Norma Morandini va a recibir un premio a sus agallas y a su inteligencia. Me quiebro de solo imaginar el orgullo que sentirían sus dos hermanos que eran mis compañeros en la combativa facultad de Ciencias de Información de Córdoba allá por el 73. No me voy a olvidar jamás del “Rulo”, de Néstor Morandini, ese gringo con los cachetes inflados de rojo, su afro look de pelo rubio, el saco azul de lona de su viejo ferroviario y el bombo colgado dale que te dale. “Alfredo, dejáte de joder con la izquierda reformista, dale, hacete peronista y vení con nosotros”, me cargaba en los actos de la Facu. Y la belleza de Cristina, la hermana de Néstor y de Norma, que disparaba luces de colores hermosos por sus ojos. Y no me olvido de Luis, del responsable de la Juventud Universitaria Peronista en la que ellos militaban. Luis era el novio de Cristina, el “compañero” se decía entonces.
 
Hoy los tres están desaparecidos. La maquinaria del genocidio los trituró. Es increíble que los hermanos de Norma se llamen como la pareja presidencial: Néstor y Cristina. Eran nombres de aquella época. Por eso Norma dice que pertenece a la gran familia del dolor. 
El día que Norma Moranidini juró como senadora, la acompañó su madre, con el pañuelo blanco en la cabeza y la lucha incansable en la búsqueda de sus hijos sobre sus espaldas. Admiro a esas mujeres. A Norma y a su madre. Para mi por lo menos, el premio a Norma como periodista es también un premio a todos los periodistas desaparecidos, empezando por sus dos hermanos, por mis compañeros de estudios. 

Ella solita tiene sobrados méritos. No perdió su tonada ni en el exilio. La dictadura la obligó al destierro. Y se hizo periodista con mayúsculas en España y en Brasil. Vino como corresponsal de Cambio 16 la revista de la transición española que nos despertaba envidias por su libertad y que nos sirvió de espejo para mirarnos. Esa “Pluma de honor” con la que hoy van a honrar a Norma y nos van a honrar a todos ya la recibió el ex presidente de Uruguay, Julio María Sanguinetti, un genio del periodismo dibujado como Joaquín Salvador Lavado (Quino) y otra tótem del análsis en profundidad como Santiago Kovadloff. Bien merecido lo tienen todos. Norma es periodista y escritora, trabajó en televisión y gráfica y es la autora y realizador de un documental impactante sobre la dictadura. Hace un tiempo, en pleno ataque del oficialismo contra el periodismo independiente Norma tuvo la lucidez de citar un poema de Maiakovski que dice asi: “La primera noche, ellos se acercan y toman una flor de nuestro jardín.
 
No decimos nada. La segunda noche ya no se esconden, pisan las flores, matan a nuestro perro y no decimos nada. Hasta que un día, el más frágil de ellos, entra solo a nuestra casa, nos roba la luna y, conociendo nuestro miedo, nos arranca la voz de la garganta. Y porque no dijimos nada, ya no podemos decir nada”. Norma Morandini siempre levantó su voz y jamás se calló nada. Por eso hoy puede decir todo. 




Periodista que dice todo
Fuente: Continental

lunes, 11 de abril de 2011

Urtubey sin K. Por Alfredo Leuco

Juan Manuel Urtubey ganó por paliza. Fue histórica su reelección como gobernador de Salta por más del 57% de los votos. Primera pregunta : ¿Es Urtubey un soldado de la presidenta Kirchner? ¿Se puede considerar una victoria de Cristina? La respuesta es: definitivamente, no. Pero eso no alcanza para explicar quien salió beneficiado con el triunfo de ayer. ¿Es la oposición o el peronismo federal o el antikircherismo quien se puede atribuir el mérito? Y la respuesta es la misma: no, de ninguna manera. Juan Manuel Urtubey es peronista en el más amplio y flexible sentido de la palabra.
 
Tiene 41 años, es brillante desde el punto de vista intelectual, quiere ser presidente de la Nación en el 2015 y por eso juega para Deportivo Urtubey. Es cierto que es muy probable que un alto porcentaje de sus votantes elijan a Cristina el 23 de octubre. Pero es la gran esperanza blanca de los que pretenden una renovación generacional del peronismo. Ese grupo que involucra a Sergio Massa o al intendente Pablo Bruera entre otros jóvenes que no miran ni son mirados con buenos ojos por el kirchnerismo pero, como no comen vidrio, no tienen la menor intención de romper con Cristina por ahora.
 
El momento de mayor enfrentamiento fue durante el conflicto de la 125 cuando Urtubey les advertía a Néstor y Cristina que era una locura enfrentar tan brutalmente al campo, el sector productivo más competitivo de la Argentina. Ya en esa época Juan Manuel tenía buenas relaciones y escuchaba a Alberto Fernández, igual que ahora, igual que Daniel Scioli. El pibe, como lo llaman algunos en Salta, sacó un 10% mas de votos que en el 2007 cuando derrotó al candidato de Juan Carlos Romero. 

Y lo derrotó pese a que los Kirchner, mucho no lo ayudaron. No le tuvieron confianza y Urtubey le ganó igual a quien era poco menos que el dueño de la provincia y heredero de una dinastía feudal muy poderosa. Aquel candidato romerista derrotado fue el mismo candidato kirchnerista apoyado por Julio De Vido y Hugo Moyano que ayer no consiguió ni el 10 % de los votos y se llama Walter Wayar. Paradojas del peronismo. Por eso Urtubey puede argumentar su autonomía del Frente para la Victoria.Ganó con Cristina y no por Cristina. Lucía Corpacci si le debe el triunfo a la presidenta. Y Carlos Eliceche el empate. 

En su formación, Urtubey mezcló la picardía militante de la calle de su tio Julio Mera Figueroa con la formación de excelencia universitaria y el postgrado en Estados Unidos.

Puede ser conservador y católico como su provincia pero también audaz y revolucionario como su generación. Hace de su independencia un culto. Jamás se sumó al alineamiento automático verticalista y por eso la provincia de Salta fue castigada a ser la tercera que menos coparticipación recibió de la Nación.
 
Esta es la explicación de la ausencia de la presidenta en los afiches de campaña y en las propagandas de la tele. El flamante reelecto gobernador agradeció el apoyo de la presidenta, se comprometió a respaldarla si se lanza a la reelección pero dijo que si eso no ocurre, debería convocarse a una interna en el peronismo para elegir candidato. Mas claro hay que echarle agua: Cristina si, pero su dedo, no.

Para que no queden dudas repitió hasta el cansancio, cargado de intención y federalismo que ayer no se eligió delegado del poder central. Su discurso de convertir Salta la linda en Salta la justa y de combatir la pobreza extrema que es estructural en la provincia muestran que sabe donde esta parado.
 
Le hizo un homenaje al gobernador Miguel Ragone secuestrado y desaparecido por la dictadura militar y su vice gobernador pertenece a un partido fundado por un integrante de aquel régimen militar. Memoria sin venganza, dice. Justicia social y también libertad de pensamiento sin autoritarismo ni discurso único parece proponer. Tiene mucho camino por recorrer. Pero está en carrrera. Ahora Urtubey es mucho mas que un gobernador.



Fuente: Continental

lunes, 4 de abril de 2011

En Asamblea Permanente. Por Alfredo Leuco

La criatura todavía no tiene nombre ni formato pero tiene un objetivo único: evitar la reelección de Cristina. La mayoría de la oposición está en estado deliberativo. Los cachetazos de Catamarca y Chubut y la solidez que muestra la presidenta en las encuestas les encendió la luz de alarma. 

Los principales precandidatos a presidente están convencidos de que si no inventan algún tipo de coalición muy amplia y novedosa van camino a seguir siendo oposición por 4 años mas. Nadie lo va a confesar en público. Pero Mauricio Macri dijo sin pelos en la lengua que hoy Cristina mide 40 de intención de votos y que el apenas tiene 20 puntos. Los radicales y los peronistas federales piensan lo mismo. Tienen los mismos datos. 

Ven una luz de esperanza en ese 60 % que todavía no quiere ver a Cristina como presidenta hasta el 2015. Pero para que ese sector de la población se pronuncie en una segunda vuelta primero tienen que evitar que Cristina gane en la primera. Los jefes y las principales figuras partidarias están dialogando más de lo que aparece públicamente. Participan casi todos: Macri, Alfonsín, Sanz y Cobos por el radicalismo y Duhalde y Solá por el justicialismo no kirchnerista y hasta Elisa Carrió, aunque con un perfil mas bajo y según dijo sin mezclarse con narcos o corruptos.
 
La cabeza les estalla a la hora de imaginar mecanismos que permitan la confluencia de todos esos sectores detrás de una candidatura. Algunos creen que es imposible que Carrió o Alfonsín voten a Macri o a Duhalde y viceversa. 

Pero si avanzaron en un acuerdo político sobre la base de defender la democracia de los ataques autoritarios y los intentos hegemónicos que condicionan y deterioran a la República. No les alcanzó para mostrarse todos juntos en una foto pero el documento que firmaron fue un paso adelante. Hay que ponerle límites a la impronta patotera y extorsiva de Hugo Moyano, los aprietes a los medios de comunicación, el mensaje de Hugo Chavez al lado de Fernando Esteche el comandante de Quebracho, el ninguneo al Congreso de la Nación, la presión e intento permanente de colocarle la camiseta partidaria a la justicia son las cosas que espantan a los opositores y que pueden unirlos por lo menos en un compromiso público de ayuda mutua. ¿Podrá traducirse en alguna fórmula compartida o servirá como mecanismo plural de control del futuro gobierno si vuelve a ganar el kirchnerismo? Hay distintas propuestas para bautizar a esa criatura en ciernes. Algunos hablan de Acuerdo Patriótico. Otros de Coalición por la Libertad. 

Le tienen terror al mote de “Unión Democrática” con que seguramente van a ser atacados por el oficialismo. Aquel conglomerado unió desde los radicales hasta los comunistas para enfrentar a Perón. Y muchos aseguran que tuvo la simpatía o el financiamiento del embajador de los Estados Unidos, Spruille Braden. De allí la consigna dicotómica que se pintaba en las paredes: Braden o Perón. Hoy algunos que también bucean en la historia prefieren rescatar el nombre y el espíritu de “La Hora del Pueblo”. Estaban Ricardo Balbín y Jorge Daniel Paladino como delegado de Perón y varios partidos más. En el momento de las etiquetas quieren confrontar con aquel “Braden o Perón” y decir: “Chávez o democracia”. Y lanzar varias preguntas a la sociedad:¿Se multiplicará la intolerancia si gana Cristina?¿Profundizar el modelo sería imitar a Venezuela? ¿Nacionalizar YPF y la exportación de granos? ¿Quitarle la licencia a algunos medios de comunicación independientes?

Por ahora no hay nada cerrado. Conversaciones, negociaciones, convicción de que es el camino correcto y espíritu constructivo. Es que no les queda otra. Es como actuar en defensa propia. Por ahora hay una casi segura presidenta por 4 años más. El gran desafío es saber si la oposición podrá construir algo de igual potencia pero con signo contrario. Por eso están en asamblea permanente. ¿Podrán?



fuente: Continental.

jueves, 24 de marzo de 2011

A 35 años del terror. Por Alfredo Leuco

Ya pasaron 35 años y sin embargo aún hoy digo 24 de marzo y me estremezco. Veo la noche de la noche. El 24 de marzo es el día más nefasto de nuestra historia. Mire que nos pasó de todo como país, pero no hay nada comparable con el 24 de marzo de 1976. Fue el comienzo del reinado de la muerte. 


El desembarco del nazismo criollo. La coronación de los sueños de los peores hombres de este país. Querían muertes, torturas, desapariciones, campos de concentración, robos, violaciones, humillaciones, mutilaciones, censuras, extorsiones, querían todo eso y mucho más y lo lograron. Seguramente todas las sociedades en algún momento de su historia tocan fondo, descienden a los infiernos. Bueno, a nosotros nos tocó el 24 de marzo de 1976.


Es nuestra responsabilidad recordar aquella hecatombe social que vivimos para que aquél veneno que inocularon en las venas abiertas de la sociedad no nos envenene más. Que nadie olvide que no dejaron delito por cometer. Que el terrorismo de estado no es una tormenta de la naturaleza y que por el contrario es un producto malparido por la sociedad en la que vivimos. Que un genocidio tiene mil explicaciones y no tiene ninguna.

Esta claro que no adhiero a la teoría de los dos demonios. Nunca lo hice. No se puede ni comparar la responsabilidad de un estado que utiliza una maquinaria industrial para aniquilar a sus enemigos con la culpa de las organizaciones civiles que apelaron a la lucha armada para llegar al poder y establecer el socialismo. Si condeno por igual cada uno de los crímenes. Cada muerte es despreciable y repudiable no importa quien sea la víctima ni el victimario. Las atrocidades de lesa humanidad cometidas por las Fuerzas Armadas ya están condenadas como corresponde por la historia y por la justicia de la democracia. Pero falta un debate profundo y valiente sobre la utilización del fusil en la política. Es cierto que los vientos guevaristas de la época diseminaron la guerrilla entre los jóvenes del continente. Es verdad que en aquellos tiempos la democracia tenía apenas un valor formal. Era burguesa o escenario de la partidocracia. Eso decían los combatientes del ERP o Montoneros. 



Pero cada vez se hace mas necesario reconocer desde los protagonistas que fue una verdadera locura apelar al foquismo, a las bombas y a los tiros. No solamente fue un error táctico como reconocen algunos. Fusilar a un policía en la calle o tomar un cuartel por la fuerza en democracia también fueron violaciones a los derechos humanos que finalmente aceleraron el golpe de estado para beneplácito de los sectores económicos mas poderosos encarnados en la figura de Jose Alfredo Martínez de Hoz. 


Y si seguimos profundizando el análisis y apelando a la autocrítica debemos decir que una parte importante de la sociedad civil respiró aliviada cuando los militares asaltaron el gobierno. No había conciencia profunda del verdadero significado de la palabra democracia ni del concepto de derechos humanos. 


Tambien es justo decir que era muy difícil saber que los golpistas de Videla, Massera y su banda criminal iban a utilizar todas las formas de la muerte. Por shock eléctrico, por inmersión, por fusilamiento, por incineración, por sofocación, arrojando gente desde los aviones, sepultado seres humanos vivos en fosas comunes. No hay imaginación tan siniestra que pueda comprender los asesinatos y secuestros de niños, las torturas a embarazadas, a discapacitados, los tormentos a abuelos delante de sus hijos o nietos y las venganzas sobre familias enteras. 

Eran tiempos en que según Eduardo Galeano los argentinos nos dividíamos en cuatro especies: los aterrados, los desterrados, los encerrados y los enterrados. 

Por eso es una fecha para no olvidar jamás. El ejercicio de la memoria es sinónimo de salud mental para una sociedad. Para que el golpe no nos siga golpeando. Para que todos sepamos lo que nos pasó. Para que no nos vuelva a pasar. Nunca más.



fuente: Continental

jueves, 17 de marzo de 2011

LASSIE NO LADRA. Alfredo Leuco

Fue el ex presidente Néstor Kirchner el que dijo que era más bueno que Lassie. El objetivo no fue ubicarlo en el lugar de perro faldero a quien muchos argentinos caracterizan como un perro de presa. El objetivo de la ironía de Kirchner era bancarlo políticamente. Decir con todas las letras que nada de lo que Guillermo Moreno hace lo hace por si mismo. 


Que es simplemente el brazo ejecutor de las órdenes de Néstor antes y de la presidenta Cristina ahora. En los últimos días Moreno tomó un nuevo protagonismo nefasto. Se nota que es el encargado de los trabajos más sucios. El que muestra la cara mas autoritaria de este gobierno. Por un lado es el responsable de la persecución insólita y peligrosa que están sufriendo profesionales de las consultoras que miden la inflación. A Moreno no le alcanza con quedar en la historia como el inventor de las mentiras del INDEC. Ahora se dedica a hostigar a los que dicen la verdad. 

Es vergonzoso. Repito: ya no es suficiente malversar estadísticas y mentir descaradamente. Ahora sale a acosar a las consultoras privadas que dicen la verdad. Escandaliza que a esta altura de la democracia se atente contra la libertad de trabajo y de expresión de manera tan grosera y explícita. 

Pero eso no es todo. No terminan allí los servicios que Lassie le presta a la causa kirchnerista. Ayer un productor yerbatero nos contó en estos micrófonbos la forma en que fueron humillados e insultados por Moreno en una reunión para intentar encontrar alguna solución por la vía del diálogo. Había que escuchar al productor indignado y sorprendido porque nunca en su vida había recibido descalificaciones y agresiones de esa envergadura. Incluso le dio vergüenza ajena por como se refería al mismísimo gobernador de Misiones que, dicho sea de paso, es tan kirchnerista como Moreno. Es un caso digno de estudio el de Guillermo Moreno. Hasta los integrantes del gabinete de Cristina le dicen “patota Moreno”. En voz baja, por supuesto. A sus espaldas, que duda cabe. Es que le tienen miedo porque es un todoterreno que sale a romper asambleas, columnas vertebrales o lo que haga falta. El único integrante del entorno presidencial que se animó a llamar a las cosas por su nombre fue otro perro, que no se llama Lassie, sino Horacio Verbitsky. El denunció que por los pasillos del INDEK con “K” se paseaban sus matones armados aterrorizando a los empleados y a los delegados de ATE.

Así se maneja Moreno. Poniendo una pistola en la mesa de un empresario, fanfarroneando con sus presuntas dimensiones del miembro viril, gritón y agresivo. Eso si, siempre tiene a mano al campeón mundial de Kick Boxing, Acero Cali que tiene un cuello mas grueso que la piel de Moreno y los bíceps mas duros que su cara. Sus apretadas y escándalos superan todos los records. Hasta fue capaz de profanar con sus barras bravas un templo de la cultura como la Feria del Libro para escrachar a nuesrtro colega Gustavo Noriega. Fue el mismo que se pasó pulgar por su propio cuello como amenaza de deguello al joven ministro de economía de entonces, Martin Lousteau. Hoy está muy claro el tremendo daño que ha causado a la credibilidad del gobierno. El propio ministro Boudou confesó que no pueden arreglar semejante despelote porque deberían pagar un alto costo político. Estamos en el podio de los paises con mas inflación del mundo junto a Venezuela. Eso quiere decir que sus ideas y su metodología fracasaron. Guillermo Moreno es uno de los tres argentinos con mayor imagen negativa. Es uno de los funcionarios mas repudiados. Siguiendo con las metáforas del cine y la televisión se podría decir que Moreno dejó de ser Lassie hace rato si es que alguna vez lo fue y hoy parece ser el acto de una película de terror: durmiendo con el enemigo.




Lassie no ladra
fuente: http://www.continental.com.ar/blog.aspx?id=1440901

viernes, 4 de marzo de 2011

El peor veneno. Por Alfredo Leuco

Hay una verdad irrefutable: la droga tiene un poder destructivo feroz. Es una bomba de fragmentación en el corazón de cualquier país. Es el peor veneno que puede circular por las venas abiertas de una sociedad. Quema las cabezas de los más pobres que consumen paco como un viaje de ida al delito y a la degradación como personas. 

Prostituye las relaciones económicas de los sectores de mayores recursos que utilizan la cocaína para evadirse y el lavado de dinero para evadir. Les otorga a los narcotraficantes un poder fenomenal para corromper políticos, jueces y policías. Es cuando el crimen se convierte en organizado y cuando las muertes empiezan a multiplicarse. 

Unir a todos los argentinos detrás del combate integral contra el consumo y el tráfico de drogas podría ser una maravillosa epopeya de todos sin distinción de camisetas partidarias. Extirpar la droga y a los jefes criminales que la manejan va a hacer más libres y mas sanos a nuestros hijos y mas transparente a nuestra comunidad. No parece que los gobiernos se lo tomen como una verdadera política de estado. Y lo digo por todos los gobiernos. 

Por los de Cristina Fernández, Mauricio Macri o Daniel Scioli y también por los socialistas de Santa Fe o por los de varias provincias radicales o donde gobiernan partidos vecinales. No existe suficiente conciencia de la magnitud del enemigo. Es un monstruo grande y pisa fuerte. Y por eso debemos pedirle a Dios que no nos sea indiferente. No estamos las familias argentinas ni las autoridades alertas y movilizadas contra la droga que es la principal dinamita de la convivencia pacífica y los lazos solidarios. Hay que atacar a fondo y con la fuerza de todos. Empezar por los jefes, por supuesto. 

Apuntar a encarcelar a los que lucran con la miseria ajena y la salud de la población. Algo estamos haciendo mal. Tenemos la guardia baja. Estamos mirando para otro lado. Si no las cifras no serían tan alarmantes. Hay complicidades que castigar y una conciencia que fomentar. ¿Cómo es posible que solo durante el año pasado hayan pasado por nuestra bendita Argentina 70 toneladas de cocaína? ¿Escuchó bien? Lo viene diciendo el noticiero desde la mañana. 70 toneladas de veneno que se transporta en barco o en aviones. Durante un tiempo nos dormimos en los laureles de que éramos un país de tránsito y de que aquí ni se fabricaba ni se consumía demasiado. Eso ya es el pasado. 

Hay 600 mil consumidores de cocaína entre nosotros. Y al gobierno no se le escapa la tortuga. Se les escapa un avión a España con 944 kilos de cocaína. Es intolerable tanta incapacidad. Ya somos el segundo mercado de cocaína en Sudamérica después de Brasil. ¿Que estamos esperando? ¿Qué pronto descubran un cartel de Buenos Aires como hay en Colombia o en México? Nos falta de todo. Mas radares, mas controles, coordinación entre policías y gendarmes, jueces expertos y honestos, ministros de Salud y de Defensa que trabajen juntos y una sociedad participando en todo lo que pueda.

Hay un ejército de fantasmas degradados por la marginalidad y el maldito paco que forman 180 mil argentinos. ¿Escuchó bien? 180 mil argentinos casi todos pobres de toda pobreza y casi todos pibes están fabricando su propia muerte con esas pipas asesinas. El humo les tritura las neuronas. 

En seis meses se convierten en monstruos con un lejano parecido a los seres humanos. Es un genocidio silencioso. Un crimen de lesa humanidad. Ojalá estos gritos no queden en el desierto. Ojalá estas plegarias sean atendidas. Para que cada día haya menos droga y menos drogadictos en nuestro país. Para que abandonemos semejante oscuridad. Antes de que sea demasiado tarde para lágrimas. ¿Por que no nos organizamos como sociedad con el estado a la cabeza y matemos a la droga antes de que la droga nos mate a nosotros. ?



fuente: http://www.continental.com.ar/blog.aspx?id=1434694

sábado, 12 de febrero de 2011

El juez equilibrista. Por Alfredo Leuco

El doctor Norberto Mario Oyarbide se convirtió en el gran personaje político de la semana. Sus decisiones como juez generaron hechos de alto impacto en el mundo del poder sindical y partidario. En pocas horas procesó doblemente al recaudador de la campaña de Cristina y mano derecha de Alberto Fernández y metió preso al gremialista más cercano a Eduardo Duhalde. 

Como si esto fuera poco ordenó la captura de Rubén Romano ex gerenciador del PAMI que comenzó su carrera de millonario en el menemismo y pasó por todos los gobiernos hasta que llegó Graciela Ocaña y, como el comandante, mandó a parar. Oyarbide, con su obsesiva elegancia de anillos y relojes, la prolijidad de sus coloridos moños, su militancia en los saunas y los placeres de la vida regada en champagne se ha convertido en un personaje del mundo de la ley. Se lo puede encontrar en un ring side mirando los mamporros que se intercambian los boxeadores, en el escenario acompañando al Chaqueño Palavecino o en la celebración de la Virgen y el Señor de los Milagros en Salta donde viaje religiosamente todos los años. 

En esa provincia, mas precisamente en la localidad de Guachipas vive la madre del magistrado que procesó a Mauricio Macri por las escuchas, a Ricardo Jaime por convertirse en un aloe vera que cada día tiene mas propiedades y que maneja las causas mas calientes y polémicas. El peor momento de la vida del juez fue hace 13 años cuando en una repudiable invasión a su intimidad se exhibió por televisión su imagen en la cama dentro del prostíbulo masculino Spartacus. Fue terrible porque algunos lo cuestionaron y discriminaron por su elección sexual que por supuesto no implica delito alguno. Pero si se le cuestionó que un juez de la Nación que había sido profesor de la Policía Federal fuerza con la que todavía mantiene inmejorables relaciones haya estado en un lugar prohibido y tolerado por las fuerzas del orden que miraban para otro lado a cambio de algunos miles de favores llamados coimas.
 
Otro momento estelar del juez fue cuando cerró a la velocidad del sonido la causa que investigaba en fuerte incremento del patrimonio del matrimonio presidencial. Enseguida el intento de un juicio político estuvo a punto de terminar con su carrera de alto perfil. Pero el kirchnerismo en general y la diputada Diana Conti en particular batallaron incansablemente y lo salvaron.
 
Por eso muchos opositores aseguran que el juez tiene una gratitud eterna hacia el oficialismo. Ayer Duhalde lo acusó de dejarse apretar por el gobierno que tal vez tenga cosas que a el no le interese mostrar. O que está persiguiendo políticamente a Gerónimo Venegas. Más todavía, Duhalde dijo que todos los opositores viven en libertad condicional. Gravísimo. Y de paso anunció que están estudiando iniciarle un juicio político para destituirlo. Otro mas y van… Lo cierto es que Oyarbide encarceló también al jefe de la bancaria, Juan José Zanola que estaba cerca del kirchnerismo y que fue a fondo con Capaccioli y Jaime, por ejemplo. Sus abogados defensores dicen que eso habla de su imparcialidad y de que no mira por debajo de la venda.
 
Pero sus acusadores dicen que eso solo demuestra la muñeca política del juez federal, su astucia para moverse entre las arenas movedizas y que por eso lo bautizaron “el equilibrista”. Dicen que es experto en leyes pero la que mas conoce es la ley de las compensaciones. Lo importante es que la justicia castigue a los delincuentes con la verdad en la mano y no se fije en camisetas partidarias. Hay un lugar común que dice una verdad gigante: cuando la política entra por la puerta de los tribunales, la justicia sale por la ventana. Y está todo dicho.



fuente: http://www.continental.com.ar/blog.aspx?id=1424866


miércoles, 9 de febrero de 2011

Las manos en la lata. Por Alfredo Leuco

Lo más grave del procesamiento de Héctor Capaccioli no es el chancho sino quien le dió de comer. Porque Capa, como era conocido en el kirchnerismo, no es un perejil. Fue procesado por malversación de caudales públicos y abuso de autoridad en el manejo nada transparente de casi 50 millones de pesos y en la causa principal de la mafia de los medicamentos se lo acusa de integrar una asociación ilícita, entre otras cosas terribles. 

Pero insisto, Capa no fue un consejal de un pueblito perdido del interior del país. Fue la mano derecha de Alberto Fernández que a su vez fue la mano derecha del matrimonio Kirchner. Y también fue el recaudador de la campaña electoral que llevó a Cristina Fernández a la presidencia.
 
Por eso le digo que lo más grave está en la cima del poder político. ¿O alguien puede creer que Capaccioli hizo lo que el juez Oyarbide sospecha que hizo por su propia cuenta y orden? ¿Ese funcionario hacía lo que él quería o lo que le ordenaban? Puede ser que su responsabilidad sea exclusiva en los aspectos más patéticos de la causa.
 
Hablo del manejo impune de la caja chica. Eso de comprar un straplees drapeado, una remera símil piel de leopardo, un llavero de 350 pesos, una cuna, mates, eso de pagar comidas con vinos carísimos con el dinero de todos los argentinos en el restaurant, oh casualidad de la esposa de Capaccioli en Puerto Madero. Un capo el capa. ¿No le parece? La hizo completa. 

Nada que los argentinos no conociéramos. Nada que los periodistas independientes no hayan denunciado junto a dirigentes políticos honestos y valientes como Graciela Ocaña.

Hoy los cables secretos de la embajada de los Estados Unidos que destapó José Wikileaks lo dicen con toda claridad. El gobierno de los Kirchner no tuvo voluntad política de erradicar la corrupción de estado. Aseguran que no quisieron combatir la corrupción y ponen la lupa en algunos temas calientes que tienen nombre y apellido: Julio de Vido o las escandalosas compras de tierra en el Calafate por parte de Néstor Kirchner que pagó a precio vil lo que luego vendió por fortunas. Yo iría un poco más a fondo. Diría que este gobierno no solamente no combatió la corrupción.
 
Combatió a los que combatieron la corrupción. No es solamente un juego de palabras. Es la explicación del porque en todo momento el kirchnerismo se dedicó a debilitar o liquidar los organismos de control y también al periodismo no militante que es el que muchas veces hace de fiscal del poder y destapa ollas que los gobiernos quieren tapar. 

Pero no me gustaría terminar esta columna con al sabor amargo de que todo está perdido y de que todos los políticos se enriquecen ilícitamente. No creo que sea así. Todos los partidos políticos tienen muchos ejemplos de militantes dignos, honrados que están en la política para extirpar las injusticias y llevar igualdad de oportunidades a todos los argentinos.
 
En este caso, la contracara de Capaccioli es Graciela Ocaña. Ella fue una funcionaria digna. Ella cortó el chorro de las cajas negras y el dineroducto que iba al bolsillo de los funcionarios. Lo digo literalmente: cortó el chorro. 

Despidió a Capaccioli de su puesto. Investigó, denunció, tuvo capacidad para ser rigurosa en sus presentaciones y coraje para bancar aprietes y amenazas. Capaccioli y Ocaña fueron funcionarios de este gobierno. Son las dos caras de la moneda. Hoy los dos han vuelto al llano pero están en situaciones muy distintas. Capaccioli está procesado y Ocaña prestigiada. Capaccioli está sospechado y Ocaña elogiada. Es la gran diferencia: unos ponen la mano en la lata y otros tienen las manos limpias. Nosotros elegimos.



fuente: http://www.continental.com.ar/blog.aspx?id=1423668