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domingo, 1 de julio de 2012

La Presidenta, bajo el imperio de las emociones. Por Carlos Pagni


El martes pasado, el foco de la política se posó sobre un factor que gravita cada vez más en la escena oficial: la emotividad de la Presidenta. En el discurso de ese mediodía apareció una Cristina Kirchner salida de su eje. Con argumentos incorrectos, desbordada, comunicó decisiones gravísimas mientras intentaba reprimir el llanto y disimular la ira. Si en Angola fue llamativa por lo eufórica, esta vez sorprendió por lo ansiosa y depresiva.
La subjetividad del que manda se ha vuelto más decisiva que nunca desde que en la vida pública impera un unicato. Una sola fuerza política domina casi todo. Esa hegemonía revierte, además, hacia dentro del Gobierno. Desde que falleció Néstor Kirchner , las decisiones están sujetas a un micromanagement unipersonal.
En ese contexto, a la señora de Kirchner se le ha vuelto borroso el límite en el que termina su yo y comienza el Estado. El último domingo explicó al primer ministro chino que el vínculo entre su país y la Argentina estaba fortalecido porque las relaciones bilaterales se oficializaron el día en que ella cumple años y porque el telegrama de esa oficialización se cursó en la fecha en que tuvo a su primer hijo.
Hay otra razón, más poderosa, para que la psicología comience a desplazar a la ciencia política en la explicación de los asuntos colectivos. Desde hace dos años la señora de Kirchner está expuesta a una serie de traumas ante los que cualquier ser humano resultaría vulnerable. Su esposo enfermó y fue operado en dos ocasiones; después falleció y la dejó al frente del Gobierno, con el desafío de ganar las elecciones; cuando lo consiguió, le diagnosticaron un cáncer; ya extirpada la tiroides, le informaron que el diagnóstico había sido equivocado. ¿Cómo viene procesando su psiquismo esta secuencia? ¿Qué impacto tiene la distancia de los hijos, la enfermedad de Máximo, la radicación de Florencia en España? ¿Qué secuelas ha dejado el déficit hormonal? Esas incógnitas tienen un significado político cambiante: las lágrimas que antes provocaban empatía, hoy a muchos les causan intranquilidad. Sobre todo desde que el ajuste económico somete a quien lo conduce a más y más presiones. Aquella advertencia de Kirchner a los ministros, "no hay que llevarle problemas a Cristina", tiene otra resonancia.
El martes pasado estos enigmas pasaron a primer plano. Cristina Kirchner confundió un lamentable accidente de tránsito, en el que perdieron la vida nueve gendarmes , con un martirio político. Responsabilizó por el hecho a un sujeto colectivo y anónimo: "Si están buscando un muerto, ahí lo tienen". Como corolario, comunicó que retirará las fuerzas federales de las provincias. Y que desobedecerá a los jueces que las requieran. Como advirtió que estaba incurriendo en un delito, desafío: "Que me procesen".
El giro se justificó en que "he quedado muy conmovida por la muerte de estos gendarmes". Por obra de un arrebato, entonces, el espacio público queda desprovisto de seguridad cuando se prevén actos de violencia. Esta lógica defectuosa ya se cobró, en 2010, la vida del joven Mariano Ferreyra.
Hubo otros pasajes que mostraron que los pesares del corazón guían la acción oficial. Al quejarse por la protesta de Moyano , la Presidenta dijo que lo hacía "con todo el dolor que una lleva encima, porque es mucho el dolor de las pérdidas irreparables que te afectan la salud, no solamente, incluso, de uno mismo, sino hasta de la propia familia, que sufre la tensión y el estrés.". Terminó enfadada y sollozando: "Por esa Argentina él se murió. Y parece ser que sólo somos merecedores de agravios, descalificaciones e insultos". Fue imposible saber qué era más revelador, si la gestualidad de la oradora o la cara de estupor de los ministros que la rodeaban.
Para la Presidenta, Kirchner entregó su vida por el bienestar general. Esa tesis se está transformando en un recurso retórico puesto al servicio de una operación crucial: la tercerización del ajuste. Con la evocación de la muerte del esposo, Cristina Kirchner aduce que ya dio todo lo que tenía para dar. Ahora toca a los demás aceptar limitaciones. Los demás pueden ser los consumidores de energía de los barrios donde no la votan, los trabajadores de altos ingresos, los gobernadores o quienes la desafían en la arena electoral. La pérdida de Kirchner es el módulo con el que se medirá, en adelante, toda abnegación.
El martes, la Presidenta confesó no comprender la falta de altruismo. Salvo, dijo, "que haya más que cuestiones gremiales o políticas, en el marco de lo que sucede en la región, es decir, del desplazamiento de Fernando Lugo en Paraguay". El remate, de manual: "No creo en las brujas, pero que las hay, las hay".
Quedó al desnudo otra proyección de la intimidad sobre el ágora: cuanto más numerosas son las dificultades, más intensas se vuelven las fantasías persecutorias.
Cristina Kirchner organiza su política alrededor de un supuesto principal: hay un enemigo. Ese enemigo está oculto y, en su racionalidad ilimitada, es capaz de orquestar operaciones en los más diversos planos. La candidatura de Scioli, el paro de Moyano, la toma de Cerro Dragón, la presión sobre el dólar y la caída de Lugo, por ejemplo, pueden ser parte de una misma trama.
La creencia en ese complot incesante no sólo condiciona la interpretación de los fenómenos. También impone un método. La información debe estar rodeada de secreto por temor a que una filtración dé ventaja al adversario. Las novedades siempre corroboran las hipótesis preexistentes, sobre todo porque los informantes adecuan sus explicaciones a los presentimientos de su jefa. De los colaboradores se aprecia casi sólo la lealtad, que es puesta a prueba con pequeñas humillaciones. Por las dudas, cada actor tiene un segundo que lo vigila: Lorenzino a Kicillof; De Vido a Moreno; Garré a Berni; Alak a Julián Alvarez; Puricelli a Forti, y, por supuesto, Scioli a Mariotto. El poder siempre está en guerra y quien propone un acuerdo es el traidor (Cfr. El padrino I).
A partir de esta visión la señora de Kirchner aborda sus dos desafíos más complejos: el ajuste económico y la sucesión presidencial.
Convencida de que no hay dinámica que consiga sustraerse a la voluntad de la política, donde otros ven desequilibrios que son el resultado de procesos impersonales, Cristina Kirchner ve conspiraciones. Detrás de la fuga hacia el dólar primero estuvo Jorge Brito, y después se sumaron los medios; la insuficiencia energética no se debe a que los precios son insostenibles, sino a la perversidad de los accionistas de YPF; la inflación es culpa de empresarios insaciables, no de una macroeconomía cortoplacista; y la Argentina es sancionada en su comercio por las maquinaciones de los fondos buitre. Si hay algo que es imposible de comprender con la lupa de este reduccionismo político es el funcionamiento de los mercados.
"Vamos por todo" es, para esta mentalidad, la estrategia defensiva frente a los poderes corporativos que "vienen por nosotros". A la luz de esta contradicción de vida o muerte, Cristina Kirchner lee el duelo sucesorio. Scioli no es un candidato que aspira a heredarla. Es el mascarón de los que pretenden derribarla.
Esta concepción, siempre inquietante, comienza a generar cierto alarmismo porque han aparecido circunstancias que vuelven a los fantasmas más creíbles. El límite de la expansión económica ha desencadenado una disputa distributiva. Y, como la Presidenta no puede volver a postularse, se ha activado la competencia por su reemplazo. Tal vez la señora de Kirchner radicalice su encierro, ya que las brujas a las que teme se volverán más verosímiles. Porque, como dijo Henry Kissinger, "también los paranoicos tienen enemigos".
FUENTE: LA NACIÓN

miércoles, 24 de agosto de 2011

La Cristina que viene. Por Alfredo Leuco

Ella misma lo dijo. Está “felí” como Riquelme. Se le nota. No dijo gracias totales como Soda Stereo pero dijo gracias infinitas y eternas. Es que Cristina Fernández de Kirchner se ha convertido en la política mas votada de la historia argentina. 


No hablo de porcentajes. Hablo de votos contantes y sonantes. Saco más de diez millones trescientos sesenta mil votos. Una montaña de sufragios que le permitió ganar en todo el país menos en San Luis y con un respaldo que atravesó todas las clases sociales. En González Catán, el corazón de La Matanza, superó los porcentajes obtenidos por Juan Perón. Y también se impuso en La Lucila, el barrio de más alto poder adquisitivo de Vicente López. 

Está a 65 días de lograr otro record: si gana la reelección como todo parece indicar será la responsable de haber llevado al peronismo al gobierno por tercera vez consecutiva, algo que no ocurrió jamás. Doce años de hegemonía del apellido Kirchner, como sello de identidad de un proyecto político. Ni Perón ni Menem consiguieron algo semejante. Por eso estamos viendo una Cristina mas buena que Lassie, que ríe y hace reír con sus bromas, que despliega todo su carisma y que dice que hay que ser mas humilde que nunca y que los votos no son propiedad de nadie. 

Cristina sobreactúa buena onda y se cuida de no decir una sola palabra agresiva porque sabe que eso le puede hacer perder algunos votos de aquí al 23 de octubre y lo que quiere es todo lo contrario, aumentar su capital político. Sumar algunos votos que se van a deshilachar del duhaldismo y meter la mayor cantidad de diputados posibles para conseguir la llave del quórum propio. 

Con una victoria arrasadora piensan convertirse en el imán para atraer legisladores de otros bloques empezando por el peronismo federal. Eso les permitiría, en medio de la euforia y el estado de gracia de los primeros 100 días, forzar una reforma constitucional que permita lo que está prohibido: la rere-elección, otro sueño no cumplido por Carlos Menem. Esta posibilidad ya fue negada en forma contundente por Aníbal Fernández. ¿Qué otra cosa podría hacer? 

Esa idea que implica un fuerte intento hegemónico de búsqueda de la suma del poder público podría espantar a muchos votantes independientes que este domingo eligieron a Cristina. Pero en la intimidad todos apuestan a ese proyecto llamado “Cristina eterna” que anticipó la incontinencia oral de la diputada Diana Conti. 

El proyecto es cristinadependiente. Si ella no es candidata en el 2015 se podría desatar una lucha despiadada por la sucesión. Y entre los principales candidatos no hay un candidato pura sangre kirchnerista. A Cristina le gustaría su ayudante de cocina, Amado Boudou, pero no es fácil que el peronismo lo digiera. Tienen más chances otros peronistas más liberales como Scioli, De la Sota o Urtubey, por ejemplo. Por eso la Cristina que viene es mansa y tranquila, diría Piero. Pero lo importante es tratar de anticipar como será la Cristina del 24 de octubre. 

Eduardo Amadeo expresó los temores de una parte de la sociedad: “No nos dejemos engañar por la Cristina seductora”. Él y muchos opositores creen que ahora está fingiendo prudencia y moderación y que después va a subirse al tanque de su inmenso poder para pasar por encima a todos y a todas. Denuncian que en ese momento va a recuperar su altanería para mandar, su arbitrariedad para disciplinar a punta de látigo y chequera y el intento de hacer realidad ese “nunca menos” que significa ir por todo. 

Profundizar el modelo, ¿será generar mas libertad e igualdad como promete ahora o mas discurso único y mano de hierro? El día después, el 24 de octubre, nacerá otra Cristina, la verdadera. ¿Será más democrática o más autoritaria? Ver para creer, dice la sabiduría popular.




La Cristina que viene


Fuente: Continental

domingo, 31 de julio de 2011

HUMOR POLITICO: Torneo “Compañero Don Julio Humberto Grondona 2012”


Ponerle el nombre de Don Julio al próximo megacampeonato que acaban de anunciar no sólo sería un justo reconocimiento a este prócer de nuestro fútbol, sino también una buena manera de disimular que detrás de esta genialidad está la muñeca del Gobierno . Además, muchas opciones de nombres no hay: “Torneo Compañero Jefe” ya lo usamos y “Torneo Orlando Barone” por ahora es demasiado.
Algunos dicen que este nuevo torneo, que mezcla los equipos de la A con los de la B, es injusto porque anula los descensos, se salvan todos y termina igualando a los clubes que hicieron las cosas bien con los que las hicieron mal. O sea un fútbol sin premios ni castigos y una violación a las reglas de juego, dos cosas que, reconozcámoslo de una buena vez, en este país no le importan un corno a nadie .
Sin embargo, me permito disentir con los que afirman que esto se hace para salvar a River, que ya se fue a la B, y a Boca, San Lorenzo y Racing que se van a ir en cualquier momento . Las verdaderas razones por las que los genios de la Rosada y de la AFA idearon esta maravilla son otras. En primer lugar, es un tema de guita. Hoy en día, por un torneo de 20 equipos, la AFA recibe del Estado unos miserables 600 palos que, supuestamente, se reparten entre los clubes. Dicen que es poca plata. No lo sé. Por ejemplo en el caso de Boca, para lo mal que jugó este año, es una fortuna . A eso hay que agregarle 300 palos más que les deben en concepto de ajuste por inflación (de esto mucho no se habla porque si se entera Moreno los manda a todos en cana ).
De todas formas, reconozcamos en voz bajita que todo aumenta: la carne, la nafta, las expensas, los pasajes para los barrabravas y no quiero ni pensar lo que debe costar hoy en día que un árbitro se haga el dobolu cuando a un delantero le bajan los dientes de una patada adentro del área. Evidentemente, la guita no alcanza.
En cambio ahora, con este nuevo torneo de 38 equipos, el Gobierno le va a dar a Grondona 1.200 palitos. De esa manera llevarán tranquilidad a la economía de los clubes y los barrabravas van a poder romper todos los vidrios que quieran y quemar todas las butacas que se les dé la gana sin problemas.
Pensándolo bien, ya que el Estado les va a dar a Grondona y sus muchachos semejante torta de guita para que se la fumen sin que nadie los controle , ni les revisen las cuentas, ni los auditen, ni les pregunten nada, el campeonato bien podría también llamarse “Torneo Sergio Shocklender 2012” .
La segunda razón de esta nueva propuesta tiene que ver con necesidades del Gobierno. Analicemos. El torneo actual de 20 equipos pasaría a tener 38, digamos 40 para redondear . Como todo el mundo sabe, los partidos se juegan uno atrás del otro y como son 40 equipos, tendríamos 20 partidos por fecha , empezando los viernes a la tardecita para que el hincha, que sale de laburar, llegue a tiempo a su casa. Ahí ya le enchufan 3 partiditos: a las 18.00, 20.00 y 22.00 hs. No da para más. El tipo laburó todo el día, está reventado.
Te quedan 17 partidos para jugar en dos días . El sábado arrancamos tempranito, por ejemplo, con River vs Defensa y Justicia a las 8 de la mañana. Después tenés 8 partidos más: a las 10.00, 12.00, 14.00, 16.00, 18.00, 20.00, 22.00 y el partido de trasnoche a las 24.00 . O sea, terminás a las 2 de la mañana, te vas a dormir y el domingo madrugás a las 8 para ver, por ejemplo, Banfield vs Desamparados de San Juan y al toque te pasan 7 partidos más, hasta el último que arranca a las 22.00 y termina a la medianoche. Después le das un besito a tu jermu: “Gordi, qué lindo fin de semana pasamos” , apoliyás unas horitas, te despertás a las 6, te pegás una ducha y te vas a laburar feliz en el ferrocarril Roca, fresquito como una lechuga después de haber visto 1.800 minutos de fútbol . ¿Qué tiene que ver la cantidad de partidos con el Gobierno? Muy simple: si tenemos 20 partidos por fin de semana, y son 39 fechas quiere decir que hay 780 partidos en el año . O sea 780 entretiempos para que el Gobierno te pase el candombe kirchnerista “Nunca Menos” . Si en la fecha 25 todavía no te aprendiste la letra de memoria es porque francamente sos un estúpido. No hay que quejarse, todo podría ser peor: podrían reemplazar el video del candombe por el video de la autocrítica de Carta Abierta cuando habla Ricardo Forster . Ahí, ya nos morimos todos.
Sin duda, van a armar tantos partidos como sean necesarios para que todo el país entienda, de una vez por todas, cuántas cosas lindas va a hacer el kirchnerismo en los próximos años . A propósito, ¿la propaganda del “Fútbol para Todos” se computará como parte del cupo de publicidad electoral del Frente para la Victoria? Mejor ni preguntemos . Qué suerte tiene el Gobierno de que los opositores son como pequeños ratoncitos que se van dando cuenta de las trampas que esconde la reforma política cuando ya tienen el quesito en el buche y con los ojitos bien abiertos ven venir, sin escapatoria, el fierrazo que los va a partir en dos.
La tercera razón de este torneo (y la más importante) es política: el kirchnerismo no sabe cómo hacer para tratar de perder las elecciones . Pocas veces una medida fue tan puteada por tanta gente en tan poco tiempo. Impresiona verlos poner tanta garra para boicotearse una elección que, a priori, parecían tener ganada. Se ve que les gusta el vértigo. ¿Para qué ganar cómodos si se puede llegar al 23 de octubre con el culo a cuatro manos ? Cuesta entenderlos. El martes cortaron todo el centro en hora pico y transformaron la ciudad en un infierno para inaugurar el mural de Evita, a sólo 5 días del balotaje. Ni a Durán Barba se le hubiera ocurrido una idea mejor para arruinarlo a Filmus. Se pelean con los porteños y arrasa Macri. Se pelean con los santafecinos y los destroza Del Sel. Y cuando se les acaban los rivales, se pelean entre ellos . De hecho esta semana asistimos a la pelea entre los dos ministros Fernández para ver cuál de los dos es más kirchnerista y más progresista : si el Compañero Aníbal, que fue ministro de Duhalde o el Compañero Alberto, que fue legislador por el partido de Cavallo. Apasionante.
Volviendo al punto, si realmente les importara la salud del fútbol, Carlos Bianchi manejaría la Selección nacional y Julio Grondona estaría jugando a las bochas en la placita de la esquina . No como ahora que la cosa es exactamente al revés. Es lógico, manda el Jefe. Después de la Jefa, obvio.

Por Alejandro Borensztein

Fuente: Clarín

sábado, 16 de julio de 2011

Cumbre en Olivos para rescatar a Filmus. Por Carlos M. Reymundo Roberts

NOTA DE HUMOR ÁCIDO, COMO NOS TIENE ACOSTUMBRADOS ROBERTS.


Lo de Fito Páez nos cayó como un mazazo. Un verdadero tsunami. Sí, enterarnos de que Macri le estaba proponiendo que fuera su jefe de campaña para el ballottage fue un golpe durísimo. Me pregunté: ¿será posible que venga una desgracia detrás de otra? Desde el domingo, todas son pálidas: Macri nos ganó 19 a 0, el caso del ADN de los chicos Noble, los operarios de las Madres que le reclaman a Hebe que les pague los sueldos, lo de Fito (y pensar que le dimos una millonada para que cantara en el Bicentenario). Y ahora empezó la Rural, con todos esos garcas tirándonos mala onda.
¿Qué pasa, están cambiando los vientos? No, compañeros, no se asusten: la señora reaccionó muy bien y está poniendo las cosas en su lugar . Cuando todos desesperábamos, convocó a una reunión en Olivos. Estuvieron Zannini, Boudou, Aníbal Fernández, Cabandié y Horacio González. ¡Y yo, aunque no lo puedan creer! La señora había leído mi columna del lunes, en la que expuse mi teoría de que, si se miraba bien, lo de Filmus había sido un gran triunfo, y le había gustado. "EL siempre decía que la realidad no es un bloque de granito, inmodificable, sino una madera que puede ser tallada", me contó apenas llegué. Le contesté que esa frase denotaba una gran sabiduría, y que el Indec supo llevarla muy bien a la práctica.
Me llamó la atención que no estuviera Filmus, pero dijeron que él era parte del problema y no de la solución.
Pese a que era la hora de la comida, no nos sirvieron nada. Ni siquiera el Cerdo para Todos. "Señores -ordenó Cristina-: tenemos menos de tres semanas de campaña, y hoy, aquí, menos de una hora, porque no puedo dormirme sin ver a Tinelli. Los escucho."
Me gusta ese estilo de mando directo, frontal, alejado de todo rasgo de fingida simpatía. Ella no esfriendly ni pretende serlo. Ella ejecuta. (Quizá no elegí el verbo más adecuado.)
El primero en hablar fue Zannini, cortando en seco a Boudou, que había querido madrugarlo. "Señora, tenemos que entregarles la campaña a los de La Cámpora. Ellos no están contaminados como nosotros, que tenemos décadas de escritorio. Ellos están entre la gente, conocen la ciudad, están en las universidades, en los bares, en los foros de Internet [aclaró que no se refería a los blogueros a sueldo]. ¡Que ellos manejen todo!"
No sé si Zannini marcó el rumbo (habló como 10 minutos), pero me dio la impresión de que todos decían no lo que pensaban, sino lo que la señora quería oír. Siguió Boudou, que en la intimidad es parecido al que se ve en público: siempre se ríe, no se sabe bien de qué.
"En mi opinión -dijo, y le hablaba sólo a ella-, la única forma de revertir esto es volcar mucha plata en la campaña. Mucha: cientos de millones. Todavía hay fondos en la Anses, en los bancos oficiales, hay reservas en el Central. El dinero compra todo [frase de cuño autobiográfico, sospecho]. Si Macri gastó mucho, nosotros gastemos el doble. Cada punto de una encuesta nos sale 10 millones. No hablo de comprar a los encuestadores. Ya lo hicimos y no funcionó. Digo que hay que invertir: por cada 10 palos que ponés, subís un punto. ¿Me entendés? [seguía dirigiéndose a la señora, y se quedó callado, como esperando una respuesta]."
-El próximo -dijo ella, cortante, y miró a Cabandié, que parecía asustado. Cristina lo ayudó: lo hizo intervenir en tercer lugar, y se la veía más atenta que cuando hablaron Zannini y Boudou.
-En su momento yo propuse construir una estatua a Maradona. Es cierto que no prosperó porque un periodista de un medio oligarca me tomó el pelo, pero la idea era buena. Ahora propongo que hagamos a toda velocidad una estatua a Filmus. Que la gente no lo vea como un candidato, sino como un prócer. Hay que cambiarle la imagen: siempre está como pidiendo perdón. Convirtámoslo en un prohombre. Un monumento vale más que mil palabras. ¿Dónde ubicarlo? En la Plaza de Mayo. ¿No es genial?
Le contestó Aníbal Fernández, que hacía rato que quería hablar. "Yo no llevaría al mármol a un tipo frío como Filmus. Pregunto: ¿quién tiene los votos en este país? Usted, señora. ¿Quién necesita votos? Filmus. Entonces, lo pegaría a usted. Los mostraría juntos todo el día. En la Casa Rosada, inaugurando obras, compartiendo el micrófono [Cristina lo miró mal cuando dijo esto]. ¡O lo salva usted o no lo salva nadie!
-Si me permiten -se interpuso Horacio González, filósofo de la vida-, deberíamos escudriñar en los pliegues íntimos del alma porteña; deberíamos conjeturar sobre las hipótesis de la sinrazón política y estructural, y no buscar simbiosis y alquimias del voto pendenciero que muestra insatisfacción y dualidad burguesa.
Se produjo un extraño silencio. O acababa de decir algo muy profundo, o no habíamos entendido nada.
Por fin, hablé yo, aunque no pude decir mucho. "Si a Macri le fue tan bien, ¿por qué en vez de matarlo no salimos a imitarlo un poco?" Se me estaban por tirar todos encima cuando intervino la señora, no para salvarme sino porque quería dar por terminada la reunión. Nos despidió con unas pocas palabras.
-Ustedes hablaron y hablaron, pero a nadie se le ocurrió preguntarme qué opino yo. ¿Quieren saberlo? Tráiganme una encuesta seria. Buenas noches.
La pucha, ¿habrá segunda vuelta?
fuente: La Nación

lunes, 11 de julio de 2011

Luz amarilla para Cristina. Por Alfredo Leuco (AUDIO)

Sendra, dibujó con humor casi una editorial y dijo:” el voto es como ir al ginecólogo, uno va a buscar una solución pero se conforma con no tener una complicación”. Ayer la soberanía popular en la ciudad de Buenos aires le instaló una complicación a Cristina. Y eso desató su cólera. Es que la idea de una presidenta invencible y eterna sufrió un duro revés. 

Pocas veces se la vio a Cristina tan furiosa. Nunca el discurso oficial fue tan divergente. La presidenta, sin comprender los motivos de la gran elección que realizó Mauricio Macri ordenó a su gabinete que saliera a instalar un relato que la protegiera de cara al 23 de octubre. 

Lo más complicado fue que se quiso acusar a Daniel Filmus por su tibieza pero era la propia Cristina la responsable de haberlo elegido como candidato. Aníbal Fernández interpretó el clima de bronca y salió con los tapones de punta contra los medios de comunicación por ocultar que Macri estaba procesado. Mas canchero, Amado Boudou, disimuló su enojo y desarrollo esa teoría que dice que ningún candidato a presidente de la oposición está en condiciones de capitalizar el histórico éxito macrista.

Ese rumbo fue a contramano del prestigioso sociólogo Alberto Quevedo, amigo personal y jefe de campaña de Filmus, que había planteado palabras respetuosas, de alegría por el crecimiento de los votos del Frente para la Victoria y sin ningún tipo de agresión hacia el jefe de gobierno de la ciudad. 

Ese criterio se adoptó porque está de acuerdo con el estilo dialoguista de Filmus y porque todas las encuestas plantean que la mayoría de los porteños rechaza fuertemente las chicanas y los agravios. Cuando Filmus lo vio a Anibal lanzar sapos y culebras por televisión no lo podía creer. Esta convencido que cada vez que alguien con tanta imagen negativa ataca a Macri no hace otra cosa que fortalecerlo. Es justamente todo lo contrario de lo que hay que hacer para seducir a los votantes de Pino Solanas, o los socialistas. Sin embargo, horas antes, Fernández caracterizó a Hermes Binner como una colectora de Magnetto. Macri, en secreto, aplaudía. 

Esa divergencia respecto del tipo de campaña que convenía hacer surgió desde el principio y se profundizó con el resultado de ayer. Ahora todo está en discusión. ¿Es tan invencible Cristina Fernández? ¿Cuánto de su intención de votos es capaz de transmitir a otro candidato? ¿Se deteriora el efecto del voto-luto? La preocupación crece en el kirchnerismo en función de que se vienen derrotas probables en Santa Fe, con riesgo de quedar en el tercer puesto y la insólita situación de Córdoba donde puede ganar un peronismo que enfrentó a Cristina Fernández. ¿Se terminó la ola cristinista, empezó la caída?, como tuiteó Francisco de Narváez. 

Una vez mas los encuestadores oficialistas van a tener que dar explicaciones porque pusieron por delante su expresión de deseos y en algunos casos el “temor” a darle malas noticias a Cristina. Dicen que son pocos los que se atreven. Ibarómetro llegó a publicar en mayo que Filmus ganaba por 3 puntos.

De todos modos, sería una locura por parte de la oposición creer que solo con este resultado ya están en carrera. Duhalde y Alfonsín se pelearon por elogiar a Macri y aparecer al lado del ganador. Pero tanto uno como otro llevaron sus propios candidatos de muy floja actuación y antes del comicio no plantearon un apoyo directo a Macri. Alfonsín, peor aún, dijo que Macri era su límite a la hora de las alianzas. Desde anoche ese límite desapareció y lo llamó por teléfono para felicitarlo. Pragmatismo explícito. Cristina sigue teniendo una altísima intención de votos y se ha recuperado de situaciones mucho más complicadas que una derrota electoral de su representante.

El debate hacia adentro del kirchnerismo, es muy caliente en las redes sociales. ¿Amado Boudou hubiera logrado una mejor actuación?, se preguntan. ¿Filmus tiene que dar un paso al costado después de haber perdido por segunda vez con Macri? ¿Conviene seguir en Santa Fe, Córdoba y el 14 de agosto con un planteo tan confrontativo como proclaman los sectores juveniles y los periodistas con camiseta partidaria? ¿O el mejor camino es bajar los decibeles como lo hace la propia presidenta en sus actos? ¿Qué falló? ¿Hizo bien o mal Cristina Fernández en retacear su figura en los actos junto a Filmus? ¿Su presencia le hubiera sumado algunos puntos más o le hubiese impactado fuertemente en su imagen? Preguntas que se hace una presidenta que ayer recibió un llamado de atención. Una luz amarilla que debe saber interpretar. Para evitar la luz roja.



Luz amarilla para Cristina
fuente: Continental

martes, 28 de junio de 2011

La ineficiente gestión de un gobierno autoritario y corrupto

Del show de Olivos con aplaudidores de la reina, a una reina que se vio jaqueada por un decisión desacertada de jugar un partido altamente peligroso, con público. Todo en 48 horas.



por JORGE HÉCTOR SANTOS
 
La Argentina se debate en medio de una gran decadencia entre la continuidad de la misma -siempre se puede caer más- y la posibilidad de remontar con mucho sacrificio y en mucho tiempo, años de democracia malgastados.
 
A esta altura de los acontecimientos pareciera que los años de supuesta estabilidad engañosa de Carlos Menem hubieran sido virtuosos al lado de algo peor que siempre lo supera, como esta debacle sin antecedentes de autoritarismo, rencor, humillación institucional y persecución de quienes piensan distinto, a un poder masivamente detentado por los que fueron considerados guerrilleros en la década de los '70 más lo que comulgan con esos ideales. Todos se asignan haber ganado la batalla cultural y por lo tanto, se creen dueños de avasallar todo su paso.
 
En aquellos trágicos donde cerca de 10 mil personas resultaron desaparecidas por las atrocidades de un gobierno que alteró todos los valores que deben respetarse en materia de derechos humanos, también y para tener una visión completa de la historia es dable recordar la cantidad significativa de terroristas que desde la clandestinidad asesinaron sin respetar tampoco derecho humano alguno a inocentes civiles, policías y militares, con el fin de apoderarse de un gobierno que había sido asumido a través del voto popular y que terminó en manos de las fuerzas armadas como tantas veces en la historia del país.
 
Si el gobierno que legítimamente asumieron los Kirchner hubiese sido para todos los argentinos no solo debería reivindicar a los muertos de un lado sino también del otro. Esto genera ya de por sí un acto de injusticia y de división entre los argentinos y de una lectura parcial e interesada de la historia.
 
Los Kirchner de esta forma han empleado los derechos humanos en beneficio propio, como utilizan y utilizaron los fondos del Estado para enriquecerse a través de mecanismos turbios muchos de los cuales saltaron y siguen saltando como actos de corrupción que caen en manos de jueces que no resuelven nada atados al poder de turno.
 
La forma más palpable del uso de esos derechos en beneficio propio es que solo le han interesado la defensa de un sector de las Madres conducido por Hebe de Bonafini que no tuvo al menos la dignidad de decir NO, al aparato armado para construir casas para necesitados que terminaron siendo en parte una mera excusa para el enriquecimiento no solo de Sergio Schoklender.
 
Sergio no podría haber burlado a todos los que componen un gobierno que no lo controlaba, porque de ser así todos los funcionarios involucrados son  incapaces para ejercer la función pública o son cómplices y/o socios de Schoklender.
 
Las últimas 48 horas vividas por los argentinos son una prueba más de la ineficiencia de gestión y del autoritarismo de un gobierno que pretende no solo ganar las próximas elecciones sino sacar del mapa político a todo aquél que pueda para perpetuarse, modificando la Constitución.
 
La presidente ha sido la protagonista del show televisivo del sábado 25/6, donde como reina y libretista única de la argentina ha determinado quienes la acompañarán de aquí en más en su reinado…una rémora de la JP, llamada ‘La Cámpora’, dueña de un perfil vengativo de todos aquellos que se oponen a su paso. Gabriel Mariotto, expresó el futuro, diciendo: “Ahora vamos por todo”.
 
Quienes iban por todo eran los Montoneros, quienes van por todo ahora se llaman de otra forma, La Cámpora, y están en el gobierno, dominan medios enormes de comunicación a su servicio y van por más.
 
Entre los aplaudidores de la reina Cristina estaba Hugo Moyanoherido de muerte, que puede poner en vilo al gobierno y hasta el piquetero Luis D’Elía que no es mucho más que  un barra brava de los que el gobierno utiliza.  
 
También el gobierno emplea a los barrabravas de los clubes de fútbol para sus propias necesidades,  parte de los mismos que tras el descenso de River Plate, provocaron disturbios de proporciones mayúsculas y donde los policías fueron superados por decisión errónea de la ministra de Seguridad,Nilda Garré, y por decisión de la presidente y reina de la Nación, Cristina Kirchner, que decidió que el partido se dispute a cancha llena, teniendo en cuenta entre otras consideraciones la mezquina visión que estos hechos iban a sacar al menos por unos días de las tapas de los diarios independientes los hechos de corrupción que salpican una vez más al gobierno.           
 
Los luctuosos secesos que dan vuelta al mundo y el nuevo empleo de los recursos públicos, como la quinta de Olivos, al menos sumarán preocupación en la clase media, más la inflación, el deterioro de la demanda y la inseguridad que queja a todos mientras el gobierno, en especial, la presidente vive en un mundo imaginario muy distante de las virtudes que pregona y que están muy distantes en la mayoría de los casos de la realidad de los habitantes en todo el país.     
 
Un futuro electoral incierto dará cuenta de qué país decidirán los argentinos vivir a partir de 2011.
 
El tiempo lo dirá.   

Fuente: U24

jueves, 16 de junio de 2011

Schoklender, Hebe, Cristina, Oyarbide y el desasosiego de la impunidad

Una ciudadanía muda, adormecida asiste a otro acto de robo de sus dineros. A medida que pasan las horas el show de la justicia aumenta, la inocencia de Hebe se torna inaudita, el gobierno trata de tapar el caso y el castigo a los culpables se convierte en una nueva utopía.


por JORGE HÉCTOR SANTOS
 
Si los valores en que se desenvuelve la sociedad argentina no se encontraran destruidos, cualquier episodio de tremenda magnitud de corrupción como el último de la larga lista que saltaron a lo largo de toda la administración kirchnerista no solo hubiese requerido una explicación pública de la presidente de la Nación sino que le hubiera costado el puesto a una lista no menor de funcionarios de primer rango.
 
Nada de todo esto sucede y el argentino parece vivirlo como un hecho más de su vida cotidiana en el cual parece no estar perjudicado, cuando en realidad es el verdadero damnificado. Es que la corrupción no figura como una de las principales preocupaciones de la comunidad cuando debería ser la primera.
 
El atroz robo de los dineros públicos el pueblo lo padece desde mucho antes de los Kirchner y durante el gobierno del matrimonio que deliraba con la alternancia y perpetuación en el poder no solo sigue vigente sino que se multiplicó.  
 
La inconsciencia o resignación ciudadana es tan grande que no se llega a discernir que la plata que roban los deshonestos administradores del Estado proviene del esfuerzo del trabajo de toda la población.
 
Todo aquello que el habitante de este suelo debería recibir de un Estado decentemente gestionado el argentino lo paga dos veces, en la medida que su bolsillo alcance. Frente a la mala educación pública, paga escuelas privadas; frente a la inseguridad y falta de policía en las calles, paga seguridad privada; frente a malos hospitales públicos, abona una prepaga; frente a malos transportes públicos, paga transporte caro y trucho; frente a la falta de infraestructura vial, lo paga con su propia vida. Los ejemplos sobran de las diversas consecuencias de la corruptela de los gobernantes.
 
Así como el Estado municipal estuvo ausente en el contralor de Cromañon y con la muerte se pagó la ineficiencia y la corrupción; del mismo modo el Estado se muestra ausente y ajeno a la supervisión de los dineros girados a la Fundación de Madres. La responsabilidad cuando no es asumida por el gobierno y los miembros del Ejecutivo se cubren entre sí, lo que se está protegiendo en un sistema donde los retornos de los recursos empleados van a parar a bolsillos de personas inescrupulosas que en la función pública sobran. 
 
Para que todo esto suceda hay complicidades múltiples y una cuota de ignorancia o desentendimiento social muy alta; además de una justicia sometida al poder político por motivos de diversa justificación, todos los cuales no están alejados de aprietes a jueces con actitudes non santas que el Ejecutivo conoce y las aprovecha para obtener impunidad.
 
Como si fuese parte de una ficción televisiva y no un muestra de la degradación argentina los hechos que se fueron y se siguen conociendo respecto de los pormenores del caso en cuestión, acumulan datos que deberían al menos irritar, como por ejemplo, el citado por  la prensa escrita según la cual un intendente de la zona sur del GBA señalaba en una reunión:
 
"Cuando las Madres se atrasaban en las viviendas y no les pagábamos, al rato me llamaba

"Los convenios que firmábamos con la Nación decían que la construcción de las viviendas estaba a cargo de la Fundación Madres de Plaza de Mayo".

"Todo se basaba en la emergencia habitacional que afecta a los sectores populares con el propósito de eludir el llamado a licitación pública y para que las viviendas fueran construidas por Meldorek, la empresa de Schoklender. En la práctica, no había ninguna posibilidad de controlar costos ni obra. Y cuando no le pagábamos, llamaba él (Néstor Kirchner)".
 
Conociendo la meticulosidad con la que el ex mandatario muerto controlaba todos los negocios que involucraba dinero público, alguien puede imaginar que estas declaraciones escapen a la realidad. Difícilmente; sin embargo todo se toma como algo natural, que es normal que suceda. ‘La sociedad argentina está enferma’, decía un psiquiatra amigo; seguramente está en lo cierto, ejemplos sobran.
 
Otra anécdota es porqué Hebe de Bonafini, según se conoció a través de los diarios, designó a  Hugo Omar Gallardo como nuevo coadministrador de la Fundación de las Madres de Plaza de Mayo cuando es un abogado cercano a Pablo Schoklender, a quien defendió en el último tramo del proceso por el crimen de sus padres; y luego, cuando trascendió en los medios, la misma Hebe decidió sacarlo.
 
Por estas horas, otro medio da cuenta de una investigación que encabeza el presidente de laAsociación Antidrogas de la República Argentina, Claudio Izaguirre, para saber el motivo de los 77 viajes a Chaco realizados, desde 2009, por el avión Cessna Citation, de Meldorek, que utilizaba Sergio Schoklender especialmente muchos de ellos habrían realizado vuelos de ida y vuelta a Santa Cruz de la Sierra, el centro de tráfico de cocaína más importante de la región. A pesar de haber ido Schoklender  77 veces a esa provincia, de las 2.500 viviendas a construir en la misma solo se habrían construido 250. 
 
Una avanzada de voces dentro de este escenario salen a señalar desde que ‘el pañuelo blanco no se mancha’ hasta que ‘Madres de Plaza de Plaza es una institución de todos los argentinos’ tratando de poner al margen de cualquier responsabilidad judicial a su titular Hebe de Bonafini.
 
Hasta el juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Eugenio Zaffaroni, se sumó a las voces que no diferencian entre Hebe, madre de un desaparecido, y Hebe  titular de una Fundación donde se produjo una superlativa defraudación de dineros del Estado.
 
Si realmente Madres debe ser tenida en cuenta como una institución por qué no pueden recaer sospechas de indecencia sobre algunos de sus componentes, o no se ha hecho eso con integrantes de instituciones de la República como son las Fuerzas Armadas, las Fuerzas de seguridad, etc. O pertenecer a una entidad del dolor implica un salvoconducto para la comisión de posibles ilícitos que no deben ser investigados y eventualmente condenados.   
 
A nadie puede tomar por sorpresa  que esos desatinos y la masiva falta de respeto a las normas o el cambio abrupto de las reglas de juego que regulan el ejercicio del Estado por parte del gobierno  de Cristina Kirchner haya llevado al país a ubicarse entre los siete países que más han caído en el ranking mundial de calidad institucional, elaborado por la Fundación Libertad y Progreso; ocupando el lugar 125 sobre 194 naciones analizadas. La situación se agrava si se comparaba el posicionamiento actual con el que tenía en 2007, cayó 32 posiciones. Una barranca debajo de tal magnitud la paga el hombre de a pie en su calidad de vida.
 
El gobierno que encabeza Cristina, hasta el momento, sigue atando su suerte a la de Hebe de Bonafini, así como la ata, con idas y vueltas, a la de Hugo Moyano.

De esto se infiere que las autoridades nacionales y Hebe confían plenamente en que nada sucederá porque el juez Norberto Oyarbide enmendará cualquier problema que a ellos los envuelva, como siempre sucedió hasta ahora.
 
Por lo tanto, el desasosiego de una nueva impunidad se cierne sobre el escándalo del robo de cuantiosos fondos públicos, dinero de todos.
 
Si bien hasta el presente, no existe prueba alguna de enriquecimiento contra Hebe, ella es la presidente del Consejo de Administración de la Fundación y  fue quién recomendó a Schoklender como apoderado.
 
Como Ud. puede comprobar nuevamente  "igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida, y herida por un sable sin remache ves llorar la Biblia junto a un calefón".

 Fuente: Urgente24