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lunes, 1 de agosto de 2011

El camino que nos marcó Chávez. Por Carlos M. Reymundo Roberts


El resultado del ballottage estaba cantado. No por lo que había ocurrido en la primera vuelta ni por lo que decían las encuestas. Yo supe que Macri ganaba fácil cuando Hugo Chávez anunció el viernes que la revolución bolivariana dejaba de lado su emblemático color rojo y se pasaba al amarillo, que identifica a Pro. En un mundo globalizado, el comandante tomó nota del viento de renovación que sopla en la región y cambió de camiseta, en el sentido estricto.
Como hacía Néstor, como hace Cristina, yo siempre miro a Chávez -el principal socio y aliado de nuestro gobierno, un amigo de la casa, diríamos- para ver por dónde van los tiros. ¿Qué está haciendo por estas horas? Venía cayendo en las encuestas y decidió dar un golpe brusco de timón. Y lo hace a tiempo, porque el año próximo se juega la reelección. Anteayer dijo con toda claridad que si su gobierno quiere reconquistar a la clase media , el único camino es "demoler y extirpar el sectarismo y el dogmatismo".
Llamó también a "reflexionar e introducir cambios en los discursos y en el accionar". Fue en ese contexto que dijo: "¿Por qué tenemos que andar todo el tiempo de camisa roja? A partir de ahora, yo empezaré a usar el amarillo".
¡Epa! ¿Nuestro líder regional, el que más ha avanzado hacia el modelo de lo nacional y popular, dando marcha atrás? Bueno, parece que sí. Parece que entre la necesidad y su enfermedad se ha vuelto súbitamente pragmático. Pero yo no me escandalizaría: es un retroceso estratégico. Ojo que este tipo es grosso . Se dio cuenta de que si no hacía algo se lo comían las fieras. Es decir, la oposición, la derecha, los medios, los grupos hegemónicos. "No podemos regalarle la clase media a la burguesía", advirtió el comandante.
Repasemos un poco, porque hay una clara intencionalidad en traer a cuento todo lo que le está pasando al gran Hugo: búsqueda de la reelección, cambio de humor en las encuestas, necesidad de reconquistar a la clase media, abuso de sectarismo y dogmatismo, problemas con la prensa y la oposición? ¿Lo ven? ¡Las coincidencias con lo que estamos viviendo los K son tremendas!
Por eso digo que debemos mirar e imitar a Chávez. El lo está resolviendo muy bien. El copia los colores de Macri, un ganador. El se aparta de la ideología dura (de la boquita para afuera, obvio). El cambia el discurso. Incluso está hablando menos y más corto. Menos discurso, menos cadena nacional, ¿les suena?
Lo que el comandante -un paladín de la democracia y del respeto a las instituciones, como bien sabemos- nos está diciendo es que el cambio es necesario y es posible. Lo que las elecciones de la Capital y Santa Fe nos están gritando a los K es que algo tenemos que hacer. Ya no estoy tan convencido de que en octubre arrasamos. Y parece que tampoco lo está Scioli, porque se lo ve preocupado y está haciendo un curso acelerado de autonomía. Anoche yo temblaba frente a la TV pensando que en cualquier momento lo veía abrazado con Macri. Créanme: si Scioli se anima a salir a tomar aire fresco es porque adentro el clima se va tornando irrespirable. No quiero ni pensar el inviernito que nuestra gente le debe tener preparado a Filmus después del sopapo de ayer.
Recurro otra vez a Chávez. Al anunciar su nueva política nos dio una lección de realismo político. En un régimen tan hiperconcentrado, el primero que tiene que cambiar es él. "Debo empezar por mi propio liderazgo", admitió. ¿Hay espacio entre nosotros para que alguien le sugiera a la señora Presidenta que es ella la que debe orientar y dirigir los cambios? ¿Hay espacio para decirle -tiemblo al escribirlo- que también ella debe modificar algunas cosas?
No es que no tenga esperanzas, pero, por las dudas, yo sigo mirando a Chávez.
fuente: La Nación

domingo, 17 de julio de 2011

Antigüedades. Por Pepe Eliaschev


Se puede entender que El País de España o The Economist del Reino Unido describan el resultado del 10 de julio en las elecciones porteñas como el triunfo de “la derecha” o de los sectores conservadores. Aún cuando ya ha cambiado mucho casi todo en la doliente Europa de hoy, para audiencias distantes, a las que las etiquetas surgidas de nombres propios nada le dicen, es más fácil regresar a las viejas categorías del siglo XX. ¿Qué pueden significar para un londinense o un madrileño vocablos como “kirchnerismo” o “macrismo”? No es admisible, sin embargo, que en el escenario de cabotaje se reitere la manía de sobredimensionar los sucesos, con piruetas retóricas ya desprovistas de significado.
La tenaz intención de pretender que “la derecha conservadora” se ha apoderado del vértice político de la Ciudad de Buenos Aires es un sainete, si no fuera –además– necia, como lo es. Quienes se sienten representados en el Gobierno nacional modulan unos tonos de escalofriante solemnidad para crear antagonistas tremebundos de positiva inexistencia.
La Argentina tuvo ciertamente una derecha liberal y una centroderecha republicana con peso específico propio y muy diferenciados del fascismo, pero hace años. Eran partidos políticos que se oponían al peronismo, aunque uno de ellos se peronizó súbitamente en 1989 de la mano de Carlos Menem. La fuerza que gobierna la Ciudad desde 2007 y que seguramente lo hará hasta por lo menos 2015, no pertenece sin embargo a esa colectividad. Lo que se llama “macrismo” es una fuerza de ribetes diferentes, pero a la que el kirchnerismo llama “derecha privatizadora”. Hay en ese énfasis nomenclador una pedregosa recurrencia al pasado, su jerga, sus tics, sus vicios. Por eso mismo prevalece en esos ámbitos una perplejidad absolutamente incomprensible ante lo sucedido.
Uno de los intelectuales de estrecha cercanía con el kirchnerismo, Mempo Giardinelli, por ejemplo, se vale de las páginas de la siempre vituperada pero habitualmente usada La Nación para confesar que el resultado del 10-VII fue “sorprendente”. Y repite su asombro: “Todos los porteños, y muchos que no lo somos, nos llevamos una sorpresa el domingo pasado”. Esa desconexión es llamativa, sobre todo si la manifiestan personas proclives supuestamente a la reflexión y de conocida sensibilidad artística.
Fuera del pelotón de “encuestadores” conchabados por la Casa Rosada, nadie podía en verdad imaginar que Macri sacaría mucho menos de lo que sacó. Tras lo sucedido, no se ha querido ver, en cambio, otro hecho significativo: Macri tuvo como candidato 44 mil votos más que su propia lista de diputados, mientras que Daniel Filmus –en cambio– tuvo 97 mil menos que los alcanzados por sus tres colectoras legislativas. Esos 143 mil votos de diferencia revelan una intencionalidad neta e inconfundible, porque si Pino Solanas tuvo 442 mil votos en 2009 y este 10 de julio retrocedió a 226 mil, se deduce un resultado de elocuente geometría: 369 mil porteños se alinearon con el Gobierno de la Ciudad, no mediante el artificio de engorrosos pastiches ideológicos, sino en virtual autodefensa.
Pero no hay nada más cerrado a la comprensión serena que los empachos dogmáticos. El mismo escritor chaqueño aclara su postulado; dice Giardinelli que la de Macri ha sido “una gestión ineficiente, insensible, inexperta, sospechada de corrupción y muy peligrosa como propuesta de manejo de la cosa pública”. Con más razón entonces: 830 mil personas proclamaron su apoyo a la ineficiencia, la insensibilidad, la inexperiencia y la corrupción, un acto de masivo suicidio colectivo para cuya consumación el comentarista citado no aporta claves de interpretación.
Al abstruso y críptico Páez no se lo debe tomar en serio, pero Giardinelli es un creador de reconocido valor y ha sido un infatigable difusor de cultura en su terruño. Sus palabras me importan como paradigma de una época confusa, como retrato del abismo que a menudo se abre entre la realidad cotidiana y quienes la abordan desde la fantasía literaria.
A la hora de catalogar los rasgos en los que se reconoció ese 47% de porteños, el escritor vocifera que a este gobierno citadino lo caracteriza “el desapego al trabajo, el desprecio por la educación y la salud públicas, el retroceso cultural (desastre del Teatro Colón incluido) y el puro afán de hacer negocios con los amigos”. Si todo ese párrafo es una desmesura, hablar del “desastre” del Colón ya pertenece al ámbito de lo insondable: te invito, caro Mempo, a que lo recorramos juntos ahora mismo, y me demuestres in situ en qué consiste ese “desastre”. La monumental zanja que separa hechos de palabrerío se manifiesta también en la performance electoral de partidos, grupos y fuerzas de estirpe revolucionaria y persuasión marxista. En las elecciones de 2009 se presentaron en la Ciudad seis listas de esa raigambre: Autodeterminación y Libertad, MST, PO, PTS-MAS-IS, Convergencia Socialista y Asambleas del Pueblo. Si se las suma, juntaron 74.374 votos, equivalentes al 4,11%. Si se añade a esta suma lo recogido en 2009 por Proyecto Sur de Pino Solanas y Claudio Lozano, y al Partido Socialista, la izquierda amasó en 2009 casi 555 mil votos, o sea el 30,6%. Esas mismas fuerzas consiguieron solo 268 mil votos hace una semana, el 15,2% (dentro de esta suma, la izquierda ortodoxa juntó 42 mil voluntades, el 2,3%). O sea que toda la izquierda perdió la mitad de los votos y obtuvo la mitad de su porcentaje de hace dos años.
Esto es lo que pasa, pues. Derroche de jarabe doctrinario, vocabulario desvencijado y exento de significado, oquedad de valores relevantes. Pero, sobre todo, estos cortos días iluminan, pese a la penumbra invernal, la desesperante vejez de estos avatares.
No solo eso; además de decadencia, este clima de época transmite algo más angustiante e intimidatorio. La ira que le suscitan al poder actual las decisiones civiles es y será un venenoso legado de estos años, preñados de venganza, soberbia y altanería.

fuente: Perfil

domingo, 26 de junio de 2011

Milonga para todos. Por Alejandro Borensztein


Ahora sí, empezó el baile. Y como suele ocurrir en cada arranque electoral, hay una gran confusión sobre qué, dónde, cuándo y, sobre todo, para qué se vota si total ya todos sabemos quién va a ganar.
De todos modos, las elecciones, como los partidos de fútbol, hay que jugarlos. No sería la primera vez que el favorito arranca tocando la pelota,canchero, sobrador, con la hinchada gritando olé, olé, y después terminan colgados del travesaño , pidiendo la hora, y los hinchas con las garrapiñadas en la garganta. Hagamos un rápido repaso.
En principio, hay 8 candidatos: la Compañera Jefa, Alfonsín, Binner, Duhalde, Rodríguez Saá, Lilita, Altamira y una señora que llegó a último momento cuya gracia es Alcira Argumedo y que dice que viene de parte de Pino Solanas .
Para aquellos que quieren cambios profundos y revolucionarios, hay dos propuestas muy interesantes y bien diferentes entre sí: el Partido Obrero y el batirevolucionario kirchnerismo. Tanto Altamira del Partido Obrero como la Compañera Jefa, ofrecenuna exquisita selección de proyectos transformadores para cambiar el país. Al menos eso dicen. La Jefa va por su segunda candidatura (2007 y 2011), y Altamira va por su quinto intento (1989, 1995, 1999, 2003 y 2011). La verdad, después de tantos intentos, e l tipo merecería ponerse la banda presidencial por un ratito , aunque sea para sacarse una foto con la familia. Es más, podríamos organizarlo cualquier sábado a la mañana. Le contratamos unos extras, un par de granaderos, le damos el gusto, no jode a nadie, cantamos el himno, aplaudimos un rato y después nos vamos a casa todos contentos.
Para los que prefieren una alternativa peronista hay varias opciones. Por un lado está Duhalde, por otro Rodríguez Saá, y por supuesto también… el kirchnerismo . Si a usted le gusta el modelo superador, no hay duda que su voto va directo a la Corona. En cambio, si usted prefiere al padre creador del modelo superador, a falta de Lavagna su candidato es Duhalde. Y si ninguna de estas opciones lo satisface, el peronismo también le ofrece a Rodríguez Saá. No es kirchnerista ni duhaldista, pero son todos primos . Como Saadi, o Menem. A veces se odian y a veces se aman, pero en el fondo son todos como una gran familia . Igual, hay que reconocer que los Rodríguez Saá son algo diferentes. Tipos raros, vio? Es como si tuvieran un país propio . Autopistas, rutas lindas, estadios, todo limpito, ordenado, hacen cine, no tienen deudas. Hasta los OVNIS que ve el Alberto son distintos a los demás OVNIS del país .
Finalmente, si lo que usted está buscando es una alternativa progresista, ahí también hay varias opciones. Está Lilita, está Alfonsín, está el Frente Amplio Progresista con Binner, está la señora Alcira (la que le comenté al principio, la que justo pasaba por ahí, vio luz y subió), y por supuesto está… el kirchnerismo (y sí, empiece a acostumbrarse porque estos tipos están en todos lados, kirchnerismo para todos).
A Lilita ya la conocemos bien. Va por su tercer candidatura (2003, 2007 y 2011). Viva como siempre, se lanzó con una campaña que dice: “Ok, estamos locas” , y a partir de eso vale todo . Total, “Estamos locas” . Buena coartada. Así cualquiera. Se pasó 3 meses diciendo: “¡Van a ver que Cristina no se presenta!” , y el martes la Jefa anunció su candidatura . ¿La vamos a criticar? No, si total “Estamos locas”.
Por su parte Alfonsín va por su primer intento, con una cucharadita de peronismo que le aporta el Compañero De Narváez. Dato: tanto De Narváez, como Timerman y Boudou son una prueba contundente de que, últimamente, están entregando certificados de peronistas a cualquiera , a sola firma y sin intereses. Despachan.
Finalmente aparece este novedoso Frente Amplio Progresista con Binner a la cabeza, que engloba a diversos sectores de la centroizquierda, y del que todavía sabemos muy poco . En principio, diría que son como un yogur descremado SanCor cero calorías: mitad Santa Fe (Binner) mitad Córdoba (Morandini y Juez),son sanos, naturales, no le hacen mal a nadie, pero por ahora no tienen gusto a nada .
Este es el panorama general. Si usted cree que tiene tiempo para decidir hasta octubre, se equivoca. El 14 de agosto hay que votar en las internas abiertas y obligatorias que el Compañero Jefe pergeñó en la reforma del 2009. La idea era obligar a todos los partidos a tener elecciones internas o primarias (eso está muy bien), pero hacerlas bien cerquita de las elecciones definitivas para que los candidatos triunfadores no tuvieran tiempo de instalarse y hacer campaña, mientras el gobierno se los morfa crudos haciendo campaña todo el día desde los medios oficiales, paraoficiales y demás comandos de la falange . Reconozcamos que hizo docencia porque el Compañero Mauri aprendió a usar el gobierno de la ciudad para su campaña partidaria casi tan bien como el gobierno nacional usa el Estado nacional para la suya. ¿Eso es legal? Vamos amigo, ¿cuántas veces le tengo que explicar q ue esto no es Bélgica ? La oposición, que es boluda pero no tanto, se avivó y eligió sus candidatos anticipadamente para no caer en la trampa.
A dedo, por supuesto . ¿Eso está bien? En Canadá no, pero acá… O sea que ahora vamos todos a una elección interna, abierta y obligatoria en la que no hay ninguna interna que resolver porque todos ya tienen sus candidatos definidos.
El gobierno, impulsor de este sistema, enfrenta ahora dos problemas: 1) Que la Jefa saque en agosto menos votos de los que sacaría en la elección definitiva (la que se juega por los puntos), lo que atenta contra el famoso “Ganamos por afano” , y 2) Algún opositor saldrá segundo y polarizará la elección final de octubre (“¿para qué voy a votar en octubre a Pepe, si el que va segundo y le puede hacer fuerza al kirchnerismo, es Cacho?” ) Como ve, el gobierno sigue poniendo las trampas para ratones, pero después van y ellos mismos se comen el queso .
Por eso, en la Rosada hay quienes piensan en suspender la elección interna y obligatoria de agosto. ¿Es eso legal? A ver si la entendemos de una buena vez: no somos ni Bélgica, ni Canadá, ni Holanda… ni Uruguay, ok?? La famosa promesa de la Compañera Jefa durante la campaña de 2007 de “mejorar la calidad institucional” es al kirchnerismo lo que el salariazo al menemismo .
En fin, la milonga recién empieza y todavía falta mucho. Mantenga la calma y no se ponga nervioso . Y mucho menos si usted es de River. Tiene otras prioridades.

fuente: Clarin

domingo, 29 de mayo de 2011

HUMOR POLITICO: Ahora dicen que Strauss-Kahn se habría apretado a Redrado

Por Alejandro Borensztein


Es un chiste, no se entusiasme Compañera Jefa . Disculpe, lo que pasa es que si no le pongo un titular provocativo, usted pasa de largo. Pensé en poner algo más fuerte tipo: “Strauss-Kahn habría corrido por los pasillos a Alicia Kirchner” pero tuve miedo de que se chiven. Le prometo que la semana que viene ponemos algo bien kirchnerista, por ejemplo: “Macri habría descubierto que Juliana milita en La Cámpora ”, total el Compañero Mauri se banca cualquier cosa. De hecho, si se bancó que ustedes lo vuelvan loco durante cuatro años no creo se vaya a calentar por un simple titular.
El punto es que, de pronto, la situación se estancó y no pasa gran cosa. Las encuestas dicen que vamos primeros cómodos rumbo a un triunfo en primera vuelta y que la oposición ya está knock out. Encuestadores al margen, el panorama es simple: casi medio país está enamorado del kirchnerismo y el resto no encuentra cómo hacer para sacárselos de encima , mientras el Gobierno se pasa el día disimulando para convencerlos de que esas cosas feas que solía hacerya no las va a hacer más (por lo menos hasta octubre). Por su parte, la oposición se esmera minuto a minuto para que ese medio país que no sabe qué hacer para sacarse al kirchnerismo de encima empiece a pensar que, al fin y al cabo, el kirchnerismo no es tan malo como andan diciendo por ahí.
Hoy el oficialismo, comparado con el de hace un tiempito, está tan dulce, tan cariñoso, tan medido y tan silencioso, que no se sabe si nos esperan años de vinos y rosas, o si todo esto es una ficción y el año que viene habrá que entregarles el Martín Fierro a la mejor actuación en drama y comedia .
Cualquiera sea el caso, Compañera Jefa, no es fácil encontrar temas nuevos sobre los que escribir. Podría apuntarle a la oposición, pero me da cosita.
Andan tan caídos que no me parece justo . En mi barrio no está bien visto patearle la cabeza al que está en el piso.
Suele decirse que el humor político debe satirizar al poder, y que el poder no está en los gobiernos, sino en las corporaciones, los medios, la embajada americana, Ricky Martin y todas esas cosas. Aún en el caso de que así fuera, no cuenten conmigo . Con la embajada americana no me meto porque todavía mis hijos quieren ir a Disney y yo tengo planeada una escapadita a Chicago.
Meterse con las empresas y las corporaciones no tiene mucha gracia: si a esta altura se está perdiendo el interés sobre lo que dicen Pino, Duhalde o Cobos, imagínese el pelotazo que sería escribir sobre lo que dijo el Director de Caños sin Costuras de Techint .
Los medios son un asunto que apasiona sólo a los que forman parte de los medios. El público en general ya está podrido de que le hablen del tema . Además, para putear a Clarín ya están ustedes, que es una de las cosas que más les gusta hacer y mejor les sale.
Sólo me queda el oficialismo con sus cuestiones habituales: la pobre calidad institucional, la apropiación del Estado por parte del Gobierno, la inflación, etc. Pavadas. No hay mucho más que eso. Nada comparado con los bolonquis divertidos que teníamos hace un año o dos .
Hay quien se molestó, por ejemplo, porque usted decidió a dedo quién será nuestro candidato a Jefe de Gobierno. Son los mismos cipayos de siempre, a los que no hay reinado que les venga bien . ¿Por qué tendríamos que hacernos los demócratas si todos los candidatos de la oposición porteña también fueron elegidos a dedo ? Algunos, como Mauri o Pino, se pararon frente al espejo, se pusieron su propio dedo en el pecho y se dijeron a sí mismos: “Te felicito, sos vos” .
Tal vez haya sido un poquito exagerado el aluvión de afiches de Filmus, Boudou y Tomada. Me da pena la guita que se gastaron (plata propia obviamente… no me imagino que hayan usado dinero del Estado, no?). Para colmo en carteles mal puestos . ¿Para qué ponerlos de frente y a la vista de los peatones y automovilistas, si la que iba a decidir era usted, que hace 8 años que no camina por la calle ? La próxima vez, dígales que pongan los afiches en las terrazas de los edificios, mirando para arriba, así usted los va viendo desde el helicóptero , camino a la Rosada, y de paso los gorilas ni se enteran, ni protestan.
El otro temita es el asunto de la inflación, que como todos sabemos no existe, pero vio cómo es la gente: cuando se les mete algo en la cabeza no hay Moreno que los convenza de lo contrario . Una solución sería retomar aquella propuesta de Boudou, cuando recomendó hacer las compras en el Mercado Central porque, según explicó, ahí está todo baratísimo. En realidad, la idea no era mala. Sólo habría que organizarla un cachito. Pensemos. En Capital y GBA hay 10 millones de habitantes. Calculando familias tipo de 4 integrantes, y simplificando con cierta misoginia, podemos suponer que hay 2,5 millones de amas de casa . Quiere decir que de lunes a viernes habría una concurrencia de 500.000 mujeres por día(con sus correspondientes 500.000 changuitos). Sólo para tener una idea de lo que estamos diciendo, el 6 de junio de 1944 (día D) los aliados pusieron 250.000 soldados en las playas de Normandía , o sea la mitad de las señoras que recomienda mandar Boudou al Mercado Central. Sigamos. Como por esa zona no hay trenes, hay que ir en colectivo. El 86 te deja justito en la puerta. Redondeando en 50 doñas por unidad, (30 sentadas y 20 paradas), necesitaríamos unos 10.000 bondis por día . Ni la OTAN debe tener tantos vehículos. Con el tema del cambio y las moneditas, después vemos. De todos modos, ajustando estos detallecitos, la cosa podría andar. La pregunta es: ¿No es más fácil decir que hubo algunos desajustes, que tenemos un problemita de inflación y que lo vamos a ir arreglando? El modelo superador se especializa en emputecerse solito.
Tal vez lo último que nos queda para divertirnos un rato Compañera Jefa, es la designación de su vicepresidente . Yo no daría muchas vueltas. Ahí necesitamos una figura prestigiosa, comprometida, inteligente, valiente, políticamente correcta, ganadora, equilibrada. Alguien que aporte votos que hoy no tenemos , que impacte en las redes sociales y que colabore en serio con la postergada tarea de mejorar la calidad institucional. ¿Usted tiene el teléfono de Beatriz Sarlo o se lo consigo yo?

Fuente: Clarin

domingo, 24 de abril de 2011

¿El final del modelo kirchnerista?. Por Joaquín Morales Solá


Como no comprender el ciego rechazo del kirchnerismo a Mario Vargas Llosa y, sobre todo, al itinerario de sus palabras en busca de la libertad? ¿Cómo, cuando vino a contradecir (sin quererlo, seguramente) los paradigmas de una verdad oficial cada vez más frágil? Ni la libertad para expresarse es compatible con un Estado que esconde más que lo que muestra ni las columnas del canonizado modelo están ya en pie. Es hora de preguntarse, incluso, si ese modelo no está agotado o si no se está aproximando peligrosamente al fin de cualquier circunstancia humana. Puede ser que Cristina Kirchner esté mejor que nunca en las encuestas (es lo que dicen todas las mediciones de opinión pública que se conocen), pero su gobierno está dejando atrás muchas de las políticas instauradas durante la administración de su marido. ¿Cambio deliberado de política? ¿O sólo la necesidad imperativa de explorar otros caminos antes de aceptar un fracaso?
En las entrelíneas de las palabras y los actos del oficialismo se esconde, a veces, la aceptación de una verdad distinta de la declamada. Por ejemplo, en el discurso del ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, en la inauguración formal de la Feria del Libro, se deslizó la vieja renuencia del peronismo a aceptar la convivencia pacífica entre la libertad y la justicia, como grandes conceptos que acompañaron el progreso de la humanidad. Sileoni confundió, más bien, la justicia con la libertad o, dicho de otro modo, consideró saldada la libertad en tanto exista la justicia social. En esa confusión no hay contradicción entre los dos Kirchner, aunque es cierto que el enredo se profundizó en los últimos meses de Cristina Kirchner. Esa supuesta incompatibilidad entre dos conceptos esenciales para las personas acompaña al peronismo desde que el peronismo existe.
Otra aceptación implícita de realidades negadas fue la fijación del techo del aumento salarial de este año en un 24 por ciento. Fue la admisión sin palabras de que el Indec dice cualquier cosa menos la verdad. Si la inflación del año pasado fue del 10 por ciento, como difundió la agencia oficial de mediciones, ¿por qué se aceptan incrementos salariales que duplican o triplican el aumento de los precios? ¿Por qué ese techo se está convirtiendo en piso y ya hay sindicatos, como el de la alimentación, que reclaman un 40 por ciento de aumento salarial con la amenaza de próximas huelgas si no se los conceden? O la inflación real supera en más del doble a la que midió el Indec o la Argentina está ante el más grande proceso de redistribución de la riqueza bajo un régimen no revolucionario.
La verdad es más simple. Sólo el jefe sindical Hugo Moyano tiene el derecho (y el poder) de tirar los informes del Indec al cesto de los papeles inútiles: Vamos a hablar de la inflación en serio , se arremangó cuando se sentó frente a los ministros. Los ministros aceptaron mansamente hablar en serio y el aumento de los camioneros se fijó en el 24 por ciento, mientras Guillermo Moreno multaba a los economistas, en otra oficina del Gobierno, porque habían dicho lo mismo que decía Moyano. El método conlleva -cómo no- una negación implícita de la libertad.
Néstor Kirchner solía decir que su victorioso modelo se asentaba en cinco columnas inmodificables: superávit fiscal, superávit de la balanza comercial, tipo de cambio competitivo, inflación baja y desendeudamiento. Ahora va quedando muy poco, o casi nada, de todo eso, pero el cambio no admite la palabra; no debe decirse ni aceptarse. La mejor prueba de que la economía está dando síntomas de alerta desde hace mucho tiempo es que durante el período de Cristina Kirchner se fugaron del país 60.000 millones de dólares, según una medición del economista Carlos Melconian. Ese monto supera a las reservas nacionales, que son ahora de unos 53.000 millones de dólares, apenas unos 3000 millones más, en cifras redondas, que los que Cristina heredó de su marido en 2007. La acumulación de las actuales reservas nacionales se hizo casi íntegramente durante el anterior mandato presidencial.
El gobierno de Cristina Kirchner pasó del amplio superávit fiscal de Néstor Kirchner al déficit fiscal durante el año 2010. El déficit no aparece en las cuentas del Estado porque está disimulado por la transferencia de dinero del Banco Central y por los recursos que la Anses obtiene de las utilidades de los fondos que pertenecían a las viejas AFJP. Esto explica un fragmento, al menos, de la reciente vocación del Gobierno para meterse en las empresas que le pidieron préstamos al antiguo sistema privado de seguridad y ahora le deben al Estado kirchnerista. Más directores estatales no significarán más poder de decisión en las empresas, pero sí más poder de presión para que las utilidades no se deriven a la inversión, sino al financiamiento de un Estado deficitario. ¿Cómo explicar, si no, que el Gobierno haya rechazado la oferta de varias empresas de saldar en el acto sus viejos créditos?
Ese es el objetivo, más allá de las provocaciones que formuló uno de los cofrades de La Cámpora, Axel Kicillof, que motivó el escándalo entre el Gobierno y la empresa Techint, adonde quiere recalar el joven kirchnerista. Kicillof propuso anticipadamente tantas y tan profundas modificaciones en Techint que sólo serían posibles si su desembarco sólo precediera a la expropiación lisa y llana del conglomerado empresarial más importante del país.
La Argentina tiene un problema serio con su balanza comercial, porque durante la gestión de Cristina Kirchner disminuyó mucho el flujo de las exportaciones con respecto de la gestión de su marido, según un estudio del economista Federico Sturzenegger. Según éste, el aumento anual de las exportaciones bajó de un 18 por ciento, en tiempos de Néstor Kirchner, a sólo un 7,5 por ciento ahora. Esa es la razón por la que Moreno se paró en la puerta de la Aduana y devolvió a sus países de origen muñecas Barbie, automóviles BMW, computadoras de última generación o los productos más avanzados de las comunicaciones personales. Nos estamos alejando dramáticamente del progreso tecnológico mundial , alertó un empresario de la computación. Debe agregarse que también la Argentina se está enfrentando con los países que más le compran, como Brasil, China y los europeos, que podrían poner en marcha mecanismos comerciales de represalia. No hubo un solo escrito que aclarara esos cambios; sólo Moreno da órdenes y contraórdenes en la Aduana.
El tipo de cambio, en valores constantes, se asemeja bastante a los tiempos del 1 a 1, aunque hay diferencias de valuación entre distintos economistas. Todos coinciden en que el dólar ya no es lo que era para los argentinos y que la apreciación de la moneda nacional se debe, sobre todo, a una inflación muy alta y creciente. La inflación anual podría triplicarse o cuadruplicarse este año con respecto al período que terminó en 2007. Sólo el desendeudamiento sigue siendo una bandera en pie. La deuda pública es inferior al 50 por ciento del PBI. Esa drástica disminución del peso de la deuda se debe, en parte, a que nadie le presta a la Argentina (sólo lo hacía Hugo Chávez hasta que empezó a cobrar intereses de usurero) y al importante aumento del PBI durante los años kirchneristas, aunque también este último promedio mermó considerablemente durante el gobierno de Cristina Kirchner.
Es comprensible, entonces, que los gendarmes del kirchnerismo (la descripción pertenece al ex hombre fuerte del gobierno Alberto Fernández) hayan llegado a practicar hasta el macartismo para tapar las grietas del modelo. La arrogancia aduanera de Moreno, la presión sobre las empresas privadas y la censura explícita a los economistas bosquejan otro modelo, económico y político. Lo están construyendo a los tumbos, porque ni ellos saben hacia dónde van.
Fuente: La Nación

jueves, 14 de abril de 2011

El peligro de medir la calidad educativa como el INdEC mide la inflación

LA EDUCACIÓN Y OTRA 'MENTIRA OFICIAL'


La propuesta del ministro de Educación de Cristina Fernández, Alberto Sileoni, busca cambiar la forma de medir la calidad educativa.  Por supuesto, dada la experiencia nacional en todo tipo de medición oficial, ya se levantó la polémica por la nueva varilla que, según el ministro, debe tener en cuenta el contexto social del alumno, pero que para especialistas conlleva serios riesgos de "facilismo" y de nivelación hacia abajo.


El ministro de Educación del gobierno de Cristina Fernández, Alberto Sileoni, propuso en la reunión del Consejo Federal de Educación de este lunes cambiar la manera de medir la calidad educativa.

¿De qué se trata la iniciativa? Pues, de relativizar los fríos números de un examen. Trataría de contextualizar la realidad que viven los alumnos y el país. Dijo que continuarán con evaluaciones como PISA, que evalúa a alumnos de 15 años, y el Operativo Nacional de Evaluación (ONE), pero que harán hincapié en otros relevamientos apuntados a un sentido social de la calidad, como el Segundo Estudio Regional Comparativo y Exploratorio de la Educación (SERCE) y TERCE, que son de la UNESCO y se aplican en el nivel primario.

Según informa hoy el diario 'Clarín', Sileoni dijo a los ministros de educación de todo el país que busca redefinir y ampliar la noción de calidad educativa para adaptarla "a otros factores asociados y al contexto de la realidad que vivimos".

Será díficil, eso sí, determinar "cuál es la realidad que vivimos". Hasta el propio Gobierno suele hablar de dos realidades cuando enfrenta la visión de los medios de comunicación con la versión oficial.

Algo similar, ocurre con los especialistas cuando se tratan temas como la inflación, las reservas del Banco Central, la pobreza, entre otros asuntos, que en su mayoría sería difícil anteponer al sensible tema de la Educación.

En efecto, el mencionado diario cuenta que cuándo preguntó al ministerio sobre los detalles de esos cambios, desde Educación se negaron argumentando que "el tratamiento que el diario le está dando a los temas educativos es injusto".

De todas maneras, los cambios aún no fueron definidos.

La calidad educativa argentina genera una fuerte polémica desde fines del año pasado, cuando se conocieron los resultados PISA 2009. Allí Argentina ocupó el puesto 58° del ránking mundial,mientras que en 2006 había estado 53° y en 2000, 37° (en 2003 no participó). En tanto, a nivel regional, el país cayó desde el 1° puesto hasta el 7° , mientras que Chile y México se sostuvieron en los primeros lugares.

La prueba PISA, que lo organiza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y busca saber qué capacidad tienen los chicos de 15 años para responder las demandas del mercado laboral, también se aplican los test SERCE y TERCE en las aulas de 6° grado. Mientras de PISA participan 65 países (entre latinoamericanos, asiáticos y europeos) y arroja un ránking de la calidad educativa a nivel mundial, los otros dos están más orientados a evaluar el aprendizaje de los estudiantes y analizar factores como el aula, la escuela y el contexto social del desempeño.

Otra diferencia entre PISA y el SERCE y TERCE es que en estos últimos sólo participan 16 países de Latinoamérica. "Aunque esto suponga que Argentina está mejor posicionada en el ránking, hace una década que también nos venimos cayendo", dijo Gustavo Iaies, director del Centro de Estudios en Políticas Públicas a 'Clarín'.

# Qué dicen los especialistas
> Horacio Sanguinetti, ex rector del Nacional de Buenos Aires:  "hay que distinguir entre buenos y malos alumnos, entre quiénes saben y quiénes no saben. No sirve contextualizar, salvo que el chico necesite una beca. Este tipo de mecanismos de evaluación terminan siendo políticas educativas que incentivan el facilismo para retener a los chicos en la escuela a cualquier precio".

> Esteban Bullrich, ministro de Educación porteño: “Cuando funciona, el sistema educativo garantiza la buena educación, no importa el contexto. Hoy, el perfil socioeconómico es lo que marca el resultado. Y que la pobreza sea un factor para medir la calidad educativa demuestra el fracaso del sistema”.

> Silvina Gvirtz, profesora de la Universidad de San Andrés: “hay que medir el contexto, pero este factor asociado no debe justificar el nivel educativo de los chicos. Tiene que servir para tomar decisiones políticas”.

> Juan José Llach, ex ministro de Educación, dijo en cambio: “los estudios serios a nivel mundial tienen en cuenta el factor socioeconómico del alumno, sin dejar de prestarle atención al nivel académico. Las dos cosas son imprescindibles”.



Fuente: U24

lunes, 11 de abril de 2011

Urtubey sin K. Por Alfredo Leuco

Juan Manuel Urtubey ganó por paliza. Fue histórica su reelección como gobernador de Salta por más del 57% de los votos. Primera pregunta : ¿Es Urtubey un soldado de la presidenta Kirchner? ¿Se puede considerar una victoria de Cristina? La respuesta es: definitivamente, no. Pero eso no alcanza para explicar quien salió beneficiado con el triunfo de ayer. ¿Es la oposición o el peronismo federal o el antikircherismo quien se puede atribuir el mérito? Y la respuesta es la misma: no, de ninguna manera. Juan Manuel Urtubey es peronista en el más amplio y flexible sentido de la palabra.
 
Tiene 41 años, es brillante desde el punto de vista intelectual, quiere ser presidente de la Nación en el 2015 y por eso juega para Deportivo Urtubey. Es cierto que es muy probable que un alto porcentaje de sus votantes elijan a Cristina el 23 de octubre. Pero es la gran esperanza blanca de los que pretenden una renovación generacional del peronismo. Ese grupo que involucra a Sergio Massa o al intendente Pablo Bruera entre otros jóvenes que no miran ni son mirados con buenos ojos por el kirchnerismo pero, como no comen vidrio, no tienen la menor intención de romper con Cristina por ahora.
 
El momento de mayor enfrentamiento fue durante el conflicto de la 125 cuando Urtubey les advertía a Néstor y Cristina que era una locura enfrentar tan brutalmente al campo, el sector productivo más competitivo de la Argentina. Ya en esa época Juan Manuel tenía buenas relaciones y escuchaba a Alberto Fernández, igual que ahora, igual que Daniel Scioli. El pibe, como lo llaman algunos en Salta, sacó un 10% mas de votos que en el 2007 cuando derrotó al candidato de Juan Carlos Romero. 

Y lo derrotó pese a que los Kirchner, mucho no lo ayudaron. No le tuvieron confianza y Urtubey le ganó igual a quien era poco menos que el dueño de la provincia y heredero de una dinastía feudal muy poderosa. Aquel candidato romerista derrotado fue el mismo candidato kirchnerista apoyado por Julio De Vido y Hugo Moyano que ayer no consiguió ni el 10 % de los votos y se llama Walter Wayar. Paradojas del peronismo. Por eso Urtubey puede argumentar su autonomía del Frente para la Victoria.Ganó con Cristina y no por Cristina. Lucía Corpacci si le debe el triunfo a la presidenta. Y Carlos Eliceche el empate. 

En su formación, Urtubey mezcló la picardía militante de la calle de su tio Julio Mera Figueroa con la formación de excelencia universitaria y el postgrado en Estados Unidos.

Puede ser conservador y católico como su provincia pero también audaz y revolucionario como su generación. Hace de su independencia un culto. Jamás se sumó al alineamiento automático verticalista y por eso la provincia de Salta fue castigada a ser la tercera que menos coparticipación recibió de la Nación.
 
Esta es la explicación de la ausencia de la presidenta en los afiches de campaña y en las propagandas de la tele. El flamante reelecto gobernador agradeció el apoyo de la presidenta, se comprometió a respaldarla si se lanza a la reelección pero dijo que si eso no ocurre, debería convocarse a una interna en el peronismo para elegir candidato. Mas claro hay que echarle agua: Cristina si, pero su dedo, no.

Para que no queden dudas repitió hasta el cansancio, cargado de intención y federalismo que ayer no se eligió delegado del poder central. Su discurso de convertir Salta la linda en Salta la justa y de combatir la pobreza extrema que es estructural en la provincia muestran que sabe donde esta parado.
 
Le hizo un homenaje al gobernador Miguel Ragone secuestrado y desaparecido por la dictadura militar y su vice gobernador pertenece a un partido fundado por un integrante de aquel régimen militar. Memoria sin venganza, dice. Justicia social y también libertad de pensamiento sin autoritarismo ni discurso único parece proponer. Tiene mucho camino por recorrer. Pero está en carrrera. Ahora Urtubey es mucho mas que un gobernador.



Fuente: Continental