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domingo, 17 de julio de 2011

Antigüedades. Por Pepe Eliaschev


Se puede entender que El País de España o The Economist del Reino Unido describan el resultado del 10 de julio en las elecciones porteñas como el triunfo de “la derecha” o de los sectores conservadores. Aún cuando ya ha cambiado mucho casi todo en la doliente Europa de hoy, para audiencias distantes, a las que las etiquetas surgidas de nombres propios nada le dicen, es más fácil regresar a las viejas categorías del siglo XX. ¿Qué pueden significar para un londinense o un madrileño vocablos como “kirchnerismo” o “macrismo”? No es admisible, sin embargo, que en el escenario de cabotaje se reitere la manía de sobredimensionar los sucesos, con piruetas retóricas ya desprovistas de significado.
La tenaz intención de pretender que “la derecha conservadora” se ha apoderado del vértice político de la Ciudad de Buenos Aires es un sainete, si no fuera –además– necia, como lo es. Quienes se sienten representados en el Gobierno nacional modulan unos tonos de escalofriante solemnidad para crear antagonistas tremebundos de positiva inexistencia.
La Argentina tuvo ciertamente una derecha liberal y una centroderecha republicana con peso específico propio y muy diferenciados del fascismo, pero hace años. Eran partidos políticos que se oponían al peronismo, aunque uno de ellos se peronizó súbitamente en 1989 de la mano de Carlos Menem. La fuerza que gobierna la Ciudad desde 2007 y que seguramente lo hará hasta por lo menos 2015, no pertenece sin embargo a esa colectividad. Lo que se llama “macrismo” es una fuerza de ribetes diferentes, pero a la que el kirchnerismo llama “derecha privatizadora”. Hay en ese énfasis nomenclador una pedregosa recurrencia al pasado, su jerga, sus tics, sus vicios. Por eso mismo prevalece en esos ámbitos una perplejidad absolutamente incomprensible ante lo sucedido.
Uno de los intelectuales de estrecha cercanía con el kirchnerismo, Mempo Giardinelli, por ejemplo, se vale de las páginas de la siempre vituperada pero habitualmente usada La Nación para confesar que el resultado del 10-VII fue “sorprendente”. Y repite su asombro: “Todos los porteños, y muchos que no lo somos, nos llevamos una sorpresa el domingo pasado”. Esa desconexión es llamativa, sobre todo si la manifiestan personas proclives supuestamente a la reflexión y de conocida sensibilidad artística.
Fuera del pelotón de “encuestadores” conchabados por la Casa Rosada, nadie podía en verdad imaginar que Macri sacaría mucho menos de lo que sacó. Tras lo sucedido, no se ha querido ver, en cambio, otro hecho significativo: Macri tuvo como candidato 44 mil votos más que su propia lista de diputados, mientras que Daniel Filmus –en cambio– tuvo 97 mil menos que los alcanzados por sus tres colectoras legislativas. Esos 143 mil votos de diferencia revelan una intencionalidad neta e inconfundible, porque si Pino Solanas tuvo 442 mil votos en 2009 y este 10 de julio retrocedió a 226 mil, se deduce un resultado de elocuente geometría: 369 mil porteños se alinearon con el Gobierno de la Ciudad, no mediante el artificio de engorrosos pastiches ideológicos, sino en virtual autodefensa.
Pero no hay nada más cerrado a la comprensión serena que los empachos dogmáticos. El mismo escritor chaqueño aclara su postulado; dice Giardinelli que la de Macri ha sido “una gestión ineficiente, insensible, inexperta, sospechada de corrupción y muy peligrosa como propuesta de manejo de la cosa pública”. Con más razón entonces: 830 mil personas proclamaron su apoyo a la ineficiencia, la insensibilidad, la inexperiencia y la corrupción, un acto de masivo suicidio colectivo para cuya consumación el comentarista citado no aporta claves de interpretación.
Al abstruso y críptico Páez no se lo debe tomar en serio, pero Giardinelli es un creador de reconocido valor y ha sido un infatigable difusor de cultura en su terruño. Sus palabras me importan como paradigma de una época confusa, como retrato del abismo que a menudo se abre entre la realidad cotidiana y quienes la abordan desde la fantasía literaria.
A la hora de catalogar los rasgos en los que se reconoció ese 47% de porteños, el escritor vocifera que a este gobierno citadino lo caracteriza “el desapego al trabajo, el desprecio por la educación y la salud públicas, el retroceso cultural (desastre del Teatro Colón incluido) y el puro afán de hacer negocios con los amigos”. Si todo ese párrafo es una desmesura, hablar del “desastre” del Colón ya pertenece al ámbito de lo insondable: te invito, caro Mempo, a que lo recorramos juntos ahora mismo, y me demuestres in situ en qué consiste ese “desastre”. La monumental zanja que separa hechos de palabrerío se manifiesta también en la performance electoral de partidos, grupos y fuerzas de estirpe revolucionaria y persuasión marxista. En las elecciones de 2009 se presentaron en la Ciudad seis listas de esa raigambre: Autodeterminación y Libertad, MST, PO, PTS-MAS-IS, Convergencia Socialista y Asambleas del Pueblo. Si se las suma, juntaron 74.374 votos, equivalentes al 4,11%. Si se añade a esta suma lo recogido en 2009 por Proyecto Sur de Pino Solanas y Claudio Lozano, y al Partido Socialista, la izquierda amasó en 2009 casi 555 mil votos, o sea el 30,6%. Esas mismas fuerzas consiguieron solo 268 mil votos hace una semana, el 15,2% (dentro de esta suma, la izquierda ortodoxa juntó 42 mil voluntades, el 2,3%). O sea que toda la izquierda perdió la mitad de los votos y obtuvo la mitad de su porcentaje de hace dos años.
Esto es lo que pasa, pues. Derroche de jarabe doctrinario, vocabulario desvencijado y exento de significado, oquedad de valores relevantes. Pero, sobre todo, estos cortos días iluminan, pese a la penumbra invernal, la desesperante vejez de estos avatares.
No solo eso; además de decadencia, este clima de época transmite algo más angustiante e intimidatorio. La ira que le suscitan al poder actual las decisiones civiles es y será un venenoso legado de estos años, preñados de venganza, soberbia y altanería.

fuente: Perfil

HUMOR POLÍTICO: El kirchnerismo y la marmota. Por Alejandro Borensztein


Cuando el kirchnerismo anda bien, son encantadores. A veces son un poquito soberbios, por ahí se les escapa un cachitín de autoritarismo o se les nota una hilachita hegemónica . Muy de vez en cuando, de puro atolondrados nomás, se llevan por delante alguna que otra institución o se les mezclan algunos pesitos de ellos con algunos pesitos de todos, y les gusta expresarse tanto, pero tanto, que a veces confunden el concepto de medios públicos con medios del gobierno . Pero seamos justos: no es demasiado grave, o por lo menos no es nada que no hayamos visto tantas veces en la historia argentina. En general, son buena gente. En dosis justas, se toleran bastante bien y después de 8 años, ya nos vamos encariñando. Toda esta descripción vale para cuando el kirchnerismo gana. Ahora, cuando pierden son francamente insoportables .

Por eso, y por el bien de todos, tenemos que ayudar para que lo que les pasó el domingo no les vuelva a ocurrir. Así no se ponen tan locos y todos podemos seguir felices, disfrutando de esta amigable experiencia superadora.

Según los principales referentes del pensamiento oficialista (incluidos varios ministros y funcionarios), la Capital es un territorio ocupado por lo que el pensador Ricardo Forster ha llamado “la derecha privatizadora” . O sea, una mayoría que, entre otras cosas, en los 90 apoyó el revoleo de las empresas del Estado . Aclaremos: lo que el kirchnerismo actual llama “derecha privatizadora” no tiene nada que ver con lo que aquel kirchnerismo de Santa Cruz denominó “moderno proceso de desburocratización estatal del petróleo” , aplaudiendo de pie la privatización de YPF y mandando a Suiza la guita que le tocaba a la provincia. Parece lo mismo, pero es muy diferente. Ahora no tengo tiempo de explicarlo. Otro día.

Si el resultado de esta elección porteña lo enoja o lo angustia, usted tiene un par de opciones . Las encuestas dicen que, así como Macri tuvo casi el 50% de los votos, Scioli tendría algo parecido en la provincia. Por lo tanto, una posibilidad sería mudarse. ¿Para qué vivir en esta pobre y sucia ciudad, llena de fachos que votan a Macri , si se puede mudar a la provincia de Buenos Aires, que es igual de mugrienta y de pobre, pero está llena de progresistas y revolucionarios que votan a Scioli, el indiscutido referente bonaerense de la liberación nacional ? La otra opción es quedarse y tratar de entender el fenómeno ya que, según los encuestadores, la misma mayoría de fachos que votaron a Macri es la misma mayoría de iluminados que en Capital va a votar por CFK . ¿Será verdad? Dios quiera que sí, porque sino Artemio López, González (el de la Biblioteca Nacional), Jorge Coscia, Braga Menéndez, y todos esos tipos van a estar imbancables (ya lo son ahora, imagínese si pierden ).

¿Cómo se explica esta bipolaridad política porteña? Veamos. Imaginemos un porteño medio, de derecha, clásico votante de Macri , que se levanta a la mañana, mira a su mujer y le dice “Buen día fachita mía, qué linda que estás hoy” . El tipo desayuna, sale a laburar y, sentadito en el Metrobús, se pone a leer el libro “Pantaleón y las visitadoras” de Mario Vargas Llosa, que acaba de comprar en el kiosco facho de la esquina (en todos los kioscos fachos de Buenos Aires, además del diario Clarín, venden los libros de Vargas Llosa. Por suerte, esta semana, Moreno ya empezó a clausurarlos ). Pero a medida que avanza el día, el tipo empieza a escuchar al oficialismo, las cosas lindas que dice Aníbal Fernández, las de Boudou, se convence que no hubo nada progresista antes del 2003 y le llega el último twitter de Timerman: “Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas” , frase que en boca de Atahualpa es muy poética, pero dicha este jueves por el canciller ( que tiene más guita que los ladrones ), es una joya que quedará en la historia.

Fascinado por todo esto, el tipo se va convirtiendo en un apasionado kirchnerista . A la tardecita, mientras toma la leche con los bay biscuits, se da cuenta que está desesperado por ir a votar a CFK. Entonces, tira el libro de Vargas Llosa por la ventana y sale corriendo a comprarse uno de Ricardo Forster para iluminar su mente. Pero no consigue ninguno porque los libreros, que también son todos fachos, no venden libros de Forster, no porque no sean buenísimos, sino porque no los entiende nadie . Entonces el tipo llega a su casa enloquecido, contagiado por el oficialismo arrollador, y abrazando y besando a su mujer le dice:“Hola mi amor, qué linda te ves esta noche, cada vez te parecés más a Orlando Barone” y entonces se ponen a mirar por televisión todo el repertorio mediático que despliega la falange oficialista y se emborrachan con las frases y con el relato y con esa dialéctica de propaganda y aleccionamiento que los embriaga, hasta que llegan al máximo placer y entonces, agotados, caen rendidos en la cama y, plenos de felicidad, se duermen exhaustos por la sobredosis de kirchnerismo. Pero cual efecto paradojal por el exceso, cuando se despiertan a la mañana es tal la resaca que tienen que no se acuerdan de nada . Se miran a los ojos, se dan un beso y ella le dice “hola fachito de mi vida, ¿dormiste bien?” . Y el tipo se va feliz, otra vez a laburar, con un globo amarillo en la mano, cantando “No me arrepiento de este amor…” , sentado en el Metrobús, leyendo esta vez “La ciudad y los perros” de Vargas Llosa (porque el de Pantaleón lo había tirado por la ventana el día anterior) y que acaba de comprar en otro facho kiosco, ya que el de la esquina lo clausuró Moreno porque vendían el Olé .

Y así, como en la película “El día de la Marmota”, los hechos se repiten cada mañana , del mismo modo, día tras día (el beso, el Metrobús, el libro, la propaganda y la locura k, la transformación y el delirio). Esto permite entender dos cosas: a) por qué el mismo tipo que votó a Macri, en algún momento también puede votar a CFK , y b) por qué Vargas Llosa es millonario .

Si el gobierno entendiera que el aluvión de atropellos, declaraciones bestiales, propaganda berreta y otras yerbas le termina jugando siempre en contra, tal vez se aseguraría el camino a octubre . Si no, me temo que van a sufrir más de la cuenta.

Perdieron la elección que todos sabíamos que iban a perder , e igual se pusieron como locos. No quiero ni pensar cómo se van a poner si pierden la elección que todos sabemos que van a ganar. Mamita. Dios no lo permita.

fuente: Clarín

domingo, 3 de julio de 2011

¿Giro a la derecha? Por Jorge Fontevecchia

“Enriquecerse es glorioso.”

Deng Xiaoping, al abrir China al capitalismo, tras la muerte de Mao.




Lo mismo es fuente de alegría para el ala izquierda del kirchnerismo y temor recurrente para quienes no simpatizan con el oficialismo: si Cristina fuera reelecta, se viene la “profundización del modelo”. Imaginan un segundo mandato signado por la estatización de empresas y una mayor intervención del Gobierno en la economía. Pero quizás ambos estén equivocados y el bando de los tristes y los alegres cambie a partir del 10 de diciembre.
informe donde decía que “hay riesgo de que la actual política económica pueda ser radicalizada y volverse más enemiga del mercado”, porque “la nominación de Boudou asegura que se profundizará la actual política económica populista-heterodoxa”.
Tras la designación de Boudou como candidato a vicepresidente, el emblemático banco internacional de inversión Goldman Sachs difundió un  
¿Será así? ¿Se compraron el personaje Boudou e incluso el personaje Cristina, cuya historia muestra el oportunismo de responder a cada momento con lo que mejor convenga? ¿Padecerán los analistas de Goldman Sachs la misma miopía que sus predecesores, quienes se equivocaron al vaticinar un pésimo escenario para las empresas al asumir Lula en Brasil, a comienzos de la década pasada o al asumir Menem en la Argentina, a comienzos de la década anterior?
Podrían sostener su análisis en que Lula y Menem no cambiaron en sus segundos mandatos y la sorpresa fue en los primeros. Pero también se podría argumentar que este próximo será el primer mandato de Cristina sin su marido compartiendo el tablero de control. O que Perón en su segunda presidencia en 1952 hizo un giro económico hacia la derecha.
Lo que la historia muestra es que es mucho más probable que cada jefe de Estado responda en función de las posibilidades que le brinda su momento de gobernar que en función de principios ideológicos inmodificables.
Deng Xiaoping comenzó a decir que “el socialismo y la economía de mercado no son incompatibles”, cuando en China el ciclo anterior de inversión del Estado como único motor de la economía se agotaba. Y remató: “Deberíamos preocuparnos por el desviacionismo de derecha, pero sobre todo por el de izquierda”.
Si la política es espectáculo y el espectáculo es sorpresa, de la misma forma que Cristina Kirchner prometía en 2007 un cambio que finalmente no se produjo, no habría por qué descartar que en 2011 se produzca el cambio cuando –al revés– ahora nadie espera. Por lo menos es una hipótesis que un análisis serio no podría desestimar.
La Presidenta justificó la nominación de Boudou diciendo: “Lo he valorado porque lo importante no es haber pensado siempre y haber tenido la misma orientación toda la vida. Lo importante es saber cambiar cuando el mundo cambia”.
La revista The Economist (cuyas notas son publicadas en la Argentina por la revista  Fortuna) evalúa el ranking de recalentamiento de las economías, teniendo en cuenta seis indicadores: la inflación, la tasa de desempleo en relación con el promedio de los últimos diez años, el crecimiento del PBI en relación con su tendencia, el exceso de crédito, la tasa de interés real y la previsión que se haga acerca de la posibilidad de cambio en la cuenta corriente. La Argentina lidera ese ranking mundial de recalentamiento de su economía.
Recalentamiento significa crecer por arriba del potencial; por ejemplo: China crece a las mismas altas tasas que la Argentina pero como su inversión externa es altísima, en el mismo ranking de recalentamiento aparece recién en puesto catorce. Que una economía esté recalentada “puede no traducirse en drásticos ajustes –dice el informe– sino en forzar que se agoten más rápidamente algunas anclas que mantienen el equilibrio”.
Para seguir creciendo, la economía argentina precisará  algunas modificaciones en dirección contraria a lo que se declama como políticamente correcto desde el oficialismo y no sería impensable que siendo reelecta, Cristina Kirchner aplique medidas más ortodoxas con el mismo pragmatismo con el que su marido pasó de privatista y federalista como gobernador a estatista y fiscalmente unitario como  presidente.
Caballos de Troya. Quizás Goldman Sachs prestó atención a cuando Hebe de Bonafini dijo: “Amado es un tipo sensible. Hay gente que no lo conoce y cuando lo conozcan van a ver qué cerca que está de nosotros, mucho más cerca de lo que ustedes creen”.
Y agregó que lo consideraba “un hijo”. El caso Schoklender demuestra que Hebe no elige por ideología a sus hijos adoptivos, y que el “nosotros” significa algo distinto a lo que se le imagina. 
Otra declaración que Goldman Sachs no valoró correctamente es la de Menem, quien esta semana dijo: “Un triunfo de Cristina en primera vuelta sería lo mejor”, ella “está haciendo un buen gobierno”, “va a ganar” porque “si no es ella, ¿quien?”, “no hay otro que pueda sustituirla estos próximos cuatro años”. Sobre la designación de Boudou, Menem dijo: “Es un hombre de primer nivel que está siendo muy leal”.
Hasta hace sólo cinco años, cuando ingresó a la Anses de Sergio Massa, el único cargo público que Boudou había ocupado era el de secretario de Hacienda del Partido de la Costa en Mar del Tuyú. Fue en 2003, cuando ganó la intendencia Juan de Jesús. En 2007, volvió a ganar la intendencia otro de Jesús, Juan Pablo, hijo de Juan.
* * *
Cristina dijo de Boudou: “Necesito algo (sic) a mi lado” que no tema “a los preconceptos, a lo desconocido, porque el mundo va a seguir cambiando”.

sábado, 23 de abril de 2011

El kirchnerismo, ¿es de izquierda?

Existen países que, por distintas razones, cuentan con grandes complicaciones para desarrollarse. Casi todas estas naciones han errado en pensar que lo que falló, en cada caso, fue el sistema económico implementado. Esta afirmación, si bien tiene algo de razón, no es concluyente. En lo que se fracasa primero, en una nación, es en la decisión colectiva del tipo de Estado que se elige, de la legislación que se preconstituye. Lo sabe dolorosamente Europa, si se mira el siglo XX (el más cruel de la humanidad, sin dudas) las correcciones practicadas y los resultados logrados.



Aún las potencias (o ex potencias) cuentan o han contado con cuellos de botella al respecto; ello, también producto de sus situaciones relativas, y de las muchas decisiones erradas, un feedback social (influyen lo social) y que también son hacedores de muchos de los problemas políticos, en concreto, el resultado de los errores.
Existen diversos condicionantes económicos, políticos y sociales. Para algunas sociedades, pertenecer al tercer mundo (problemas geopolíticos), para otras, por estar anclados a monedas duras. Otros, por cuestiones culturales profundas que le impiden obtener logros que satisfagan las demandas sociales y, que de esta manera los gobiernos, no logren filtrar las referidas demandas por la sociedad.
Estos problemas, dirían los liberales, se traducen en la llamada gobernabilidad y, desideologizando el concepto, lo podríamos llamar, gobierno estable, controlado, y respetuoso de las garantías individuales y sociales.

La crisis: amiga de los autoritarismos

Pero las crisis, lejos de beneficiar a los pueblos, tienen a obtener la paradoja maldita de beneficiar a las cúpulas gobernantes, quienes anteponen, necesariamente, sus intereses a los de sus pueblos, retardando controles, o anulándolos directamente. A veces, simplemente, delinquiendo en contra de su propios pueblos y su Nación.
Así ante una crisis económica brutal, como la que sufrimos en 2001, lo más probable que podría ocurrir, simplemente, ocurrió: los pueblos buscan soluciones desesperadas, muchas veces irracionales, y casi siempre, autoritarias (que son aceptadas ampliamente por las multitudes) La solución autoritaria aborrece de las deliberaciones y la resolución participativa.
En concreto, a más crisis, más autoritarismo. La democracia parece ser un sistema pensado por sociedades rica que se podían tomar su tiempo. No en vano se ha dicho que las ventajas económicas con las cuales contaban los Helenos, y el Peloponeso todo, allá por los siglos III, IV y V antes de Cristo (comercio de aceite de oliva y trasporte, en especial en el denominado Siglo de Perícles) produjo como resultado a los pensadores más valiosos de la humanidad, a la fecha.
Recordamos que, en 2001, en nuestra Argentina habíamos sufrido la pérdida total de los contratos, de las reservas y el país estaba en llamas. El precio de los cereales, por el piso, y la dolarización había quebrado toda manera de producción que no contara con algún punto de utilidad en el exterior (exportación) o quedara enclavada en el sistema de contratos del estado. En junio de 2001, la llamada cadena de pagosestaba quebrada.
La soja, y los demás cereales, tenían precios bajísimos y tanto el dólar como el Euro, moneda fuerte europea creada en 1995, estaban fuertes. Debíamos en 17 monedas, muchas de ellas fuertes, al exterior. Las condiciones, tanto internas como externas no eran para nada buenas. Por estas y muchas otras causas (cobardía de Menem y de la Rúa de sincerar el tipo de cambio, por ejemplo) se llegó a una situación extrema, innecesaria, y de la cual la clase política y el pueblo (que miraba para otro lado) somos culpables.

Crisis y autoritarismo

Existió un país en Europa, en los años 20, que contaba también con problemas parecidos a los que nosotros sufrimos en los ´90: baja de sus productos exportables y una gran deuda por la salida de una guerra perdidosa.
Para la teoría liberal, gobernabilidad es igual a balance de pagos positivo. Desequilibradas las cuentas públicas, y siendo los saldos externos negativos, empiezan los problemas, el endeudamiento caro, la desestabilización, la crisis, etc.
Hoy, nos acercamos a un escenario en que, nuevamente, se pondrá en juego la gobernabilidad (hecho que, seguramente, se intentará tapar desde el Multimedios K de propaganda, principal razón de la batalla porla Ley de Medios K).
Es un hecho que, de no practicarse profundos cambios en la economía, el país va hacia una desestabilización de las cuentas públicas por caída en déficit de la balaza comercial (a partir de fines de 2012) y del sinceramiento del déficit de las cuentas públicas (que existe desde 2008, y se tapó con los fondos de los organismos públicos varis como se explicó acá (1) y acá (2).
¿Cuál será la respuesta del gobierno nacional cuando lleguen las vacas flacas?
¿Tratarán de combatir la inflación, para desacelerarla, reduciendo el gasto?
¿Evitarán el manejo discrecional del 15% del PBI (tremenda malversación del gasto público, del cual la sociedad argentina se desentiende como si fuera plata de otro)?
¿Tratará de cortar los subsidios cruzados?
¿El regalo de fondos al trasporte (malo e ineficiente, prebendarlo y monopólico)?
¿A la energía (otorgado a los amigos empresarios y quizá testaferros de la cúpula y los gobernadores k)?
Es muy probable que se planten un una fuga hacia delante y opten por estirar la crisis hasta el ahogamiento total. Así hizo Cuba, que hoy echa a la calle a millones de trabajadores estatales (sin indemnización) y saca la Libreta de racionamiento único medio de alimento del 30% de la población. Lo mismo hace, y profundizará en el futuro, Hugo Chávez, en Venezuela. En Bolivia, solo el 30% de adhesiones sostiene a Evo Morales, en el marco de una crisis económica fenomenal, Evo, en definitiva, la cara india del poder, un mascarón de proa que entraña un gobierno manejado por su vice presidente, de orientación marxista-leninista. Correa, de Ecuador por de pronto, habla de un socialismo, pero el país vive atado… al dólar… Nos quedaría el fenómeno de Lula, quien se ha ido con gloria y votos, pero no menos criticado por su antecesor Fernando Enrique Cardoso, quien calificó su régimen de Sub-peronismo, una especie bastante conocida por nosotros los argentinos.
Claro, Salvo Chávez con su petróleo, ninguno de los mencionados tienen sojaun producto que aún no encontró su techo, tanto en precio como en cantidad de producciónLa Argentina es el país con una relación positiva de proteína x habitante más alto del mundo, con lo cual el hambre sí es un verdadero crimen (que igual se comente desde la impunidad acostumbrada).

La Argentina y la crisis del no trabajo

La paradoja productiva Argentina (inexistente en otro país del mundo) es la producción de dicho alto nivel de alimentos(alimentos en general, pero de proteínas en particular) que le permitiría al gobierno, si lo deseara, regalarle el alimento a los sectores pobres (35%/40%) en forma de subsidios, y al mismo tiempo, aún pensar en estimular el proceso inflacionario, en contra (adrede) de las clases medias, haciéndole tributar el costo inflacionario a dicha clase social. En concreto, el gobierno lo hace, de una u otra forma un alto porcentaje de la población nacional es alimentada a través de este sistema, en el cual el hombre no participa con su trabajo para lograr su sustento, y el de su familia.
Así, dicen, siempre se conservará a los sectores bajos de la población que, irónicamente, se mantienen bajos con el perverso procedimiento. Nótese que no existe país productor de alimentos en donde la población no sea ampliamente rural y partícipe con su trabajo del proceso agrario, siendo en el nuestro una de las pocas naciones que han abandonado el campo como medio de producción, dejándolo a la soja, sin regulación alguna.
En concreto, el obrero agrario argentino representa solo el 5% de la población. Los pobres argentinos (35%/40%) no se relacionan con el medio de producción agrícola, y en consecuencia, se transforman en lumpenes. Como nuestra producción es mecanizada (3% población rural productiva, más otro tanto de las economías derivadas)nuestros pobres no participa del proceso de producción agrario, solo esperan en una villa o asentamiento que el gobierno lo invista como beneficiados indirectos del sector agrario En consecuencia, su ingreso no se corresponde con el producto de su trabajo, siendo que éste, conforme la matriz productivaelegida, le es negado.
La existencia de un amplio sector marginado del sistema productivo, cuyo único medio de vida es el resultado de la exacción que la clase policía hace de una parte de la renta rural (retenciones), para otorgarla a otra parte de la sociedad como dadiva social o ayuda social (en términos peronistas) ha creado una clase social del no trabajo, con las implicancias sociales y políticas del caso.
El gobierno, de manera perversa (y de paso) erra al confundir Ayuda Social con Previsión Social lo que trae aparejado la destrucción del sistema provisional Argentino, quizá para siempre, dado que se ha incluido a millones de desclasados en un sistema de derechos que no les pertenecía, y cuyos fondos hoy están siendo agotados por el fracaso de la política oficial, que se está retroalimentando por los mismos fondos: un barril sin fondo. Hoy el 70% del PBI responde a Jubilaciones y Pensiones un verdadero disparate.
Determinamos como Lumpem proletario subsidiado por el gobierno. Al desentenderse involuntariamente del proceso productivo, el lumpenproletario solo participa sosteniendocon su voto gobierno que le garantiza algún tipo de plan social, de esta manera afianza su condición de Lumpem y no ingresa más al mercado productivo. De este modo no puede discutir el valor de su ingreso, porque no trabajan desde dicha no participación productiva.
Básteme como ejemplo, no solo los miles de planes descansar, o las netbooks, los plan vida, jubilaciones sin aportes, y demás dádivas cruzadas (el INCINI selectivo y trucho de Cristina, no universal, administrado por los punteros, planilla del Anses bajo el brazo, bajo amenaza de quitarlo) sino en especial del último plan creado pro primer empleo de nada menos que 600.000 salarios de $450 que se está entregando a jóvenes de 18 años en adelante. El plan se da ahora, por 6 meses y vencen entre noviembre y diciembre… Si esto no es comprarle los votos a los pibes…
Todo esto está agravado por el sistema corrupto creado, dado que parte de esos $1.300.- u otros montos otorgados, irían al puntero que los maneja, vía retorno formándose un aparato político, una estructura piramidal de poder, en manos de los dirigentes coadministradores y socios políticos del gobierno nacional.

Crisis futura argentina y la solución alemana de los años 20

Sumido en una crisis tremenda, los Alemanes optaron en los años ´20/´30, por la falsa opción de nacional socialismo. Alemania era una sociedad culta (dicen, la más culta del mundo) estos son los preceptos que siguieron, en aquel momento:
1) Absoluta libertad de despido (hoy, pasa igual en Cuba, corte de planes y recorte de plantillas en empresas subsidiadas, sería en la Argentina).
2) Libertad para la compra de maquinaria y materias primas, si bien sujeta a cierto número de limitaciones causadas por el proteccionismo.
3) La prohibición de incrementar los precios.
4) Desconocimiento de los efectos secundarios monetarios de la emisión descontrolada.
5) Libertad para la instalación de industrias, su compra y su venta, siempre bajo la tutela de la Gestapo y el aparato estatal que mordía su tajada.
6) Numerosas limitaciones a las inversiones, si la inversión no redituaba, provocadas tanto para impedir el desarrollo de la competencia como con el fin de preservar los beneficios de los carteles tributadotes.
7) Promover el suplantar a la iniciativa privada allí, donde ésta no veían posibilidades de beneficio.
8) Intervención en el mercado de los combustibles, por su escasez.
9) Fijación de precios de venta, con el objeto de evitar la baja de los beneficios, creyendo que si esto ocurría, se frenaría la inflación.
10) Libertad absoluta de las empresas en lo referente a sus relaciones financieras (manejo extraoficial, a través de influencia o directamente temor, si se deseaba algo del sector, que se manejaba cobrando intereses tremendos).
11) Grandes sectores de la economía eran intervenidos de manera indirecta, en vez de darles crédito, se les compraban las acciones, a fin de conducir sus economías, eventualmente para manejar un futuro conflicto, quizá, auto generado.

A los jovenes: kirchnerismo es fascismo, chicos, y no el socialismo

Solo conviene recordarle a los poco ilustrados seguidores K, en especial a los jóvenes deslumbrados que no leyeron, ni saben en que consiste el fascismo y el socialismo, que, la negación de la igualdad, la democracia, la fraternidad y la libertad (concepto trinitario de La República) es lo que sostiene el gobierno kirchnerista. Que, si aún no se han verticalizado en sus posiciones solo porque no tienen el poder suficiente para ello.
Conviene recordarles que Hitler participó en el sistema democrático de partidos por casi 15 años antes de hacerse nombrar Canciller, solo en dicho momento mostró su verdadero rostro.
Dicha verticalización fascista se producirá en cuento sientan que cuentan con apoyo de los votos, ahí se verá un rostro aún peor del gobierno, aún más autoritario y fascista.
Nos abstenemos de comentar cuanto más nos hundirán dichosbanquinazos políticos. Solo nos esperan los mayores abismos, de los cuales cuesta muchas generaciones salir, y se pagan caro a la larga.
1.- Desde le concepto de libertad, conviene hacer una reflexión a los más jóvenes, a quienes evidentemente no hemos formado convenientemente. Les decimos que no se engañen las generaciones nuevas, con los falsos discursos de izquierda y libertad propalados por el poder:
Que en realidad este proyecto al que denominan El Modelo entrañan un plan conservador y fascista, que oprime y recorta las libertades individuales de las personas, permitiéndoles pseudos-libertades como la droga y la degradación personal, el ejercicio de la violencia y la pseudos satisfacción de creer que se alzan contra la autoridad, les permitirán cortar una calle, o escupir aun policía, pero no les permitirán disputar el poder real, o tener una opinión propia o crítica que no sea la bajada de línea oficial desde la nomenclatura del poder de Olivos. Eso no es la libertad, es simplemente ubícalos en el lugar del rebaño de la moral del esclavo, como decía Nietzsche (3) un lugar carente de toda virtud, de esfuerzo, de protagonismo y de proyecto de vida propia.
2.- Desde la mirada de la igualdad, parece que lo obvio es lo más difícil de ver, aún si se tiene el objeto a estudiar frente a uno mismo.
Tras esas falsas libertades se esconde el menosprecio que estos gobernantes tienen respecto de las masas, a las que consideran inferiores y despreciables. Ellos no viven como el pueblo, no se rozan con los trabajadores, los usan.
Basta ver los $50.000 en trajes comprados por el Señor Randazzo, y su reloj de U$S 10.000, o los sueldos de 30 y 40 mil pesos que se hacen pagar ellos, y a toda su familia también. campos millonarios, empresas fantasmas, testaferros, etc.
3.- Desde la mirada de la fraternidad, léase el ideario común, no vemos tal ideario. No existe fraternidad ni amor al pueblo alguno de parte de sus líderes. El kirchnerismo no es un proceso peronista, no respeta su doctrina, que aún subyace en los corazones de los mayores que lo han vivido. Los kirchneristas son guevaristas, marxistas algunos. En el fondo, son mercenarios, resentidos y montoneros (ellos, o sus hijos) Esos que despreciaron a Perón y sumodelo argentino. Elitistas, niegan la Doctrina. Son un grotesco tardío, fracasado, y producto de su tiempo perdido.
4.- Respecto del Modelo, es claro que aún los kirchneristas no han avanzado hacia una economía centralizada, al estilo de mussollini o Chávez, simplemente por táctica: no se sienten lo suficientemente fuertes como para arriesgarlo todo.
Desde lo social los K intentan formar un nuevo patriciado. No hay obreros en el gobierno kirchnerista, hasta resulta patético ver al Señor Recalde, un abogado millonario que hizo sus millones a costa de los honorarios cobrados con sus amigos los burócratas de los sindicatos gordos , dineros de los sindicatos, o mediante los juicios que estos les facilitaban enviándoles a sus afiliados, millones ganados seguramente de acuerdo a la ley, pero eso no implica que Recalde sea un Obrero, está muy lejos de ser obrero el amigo Recalde… resulta patético que el Señor Moyano proponga a un obrero y lo nombre a Recalde.
El modelo en definitiva, carece de concepto su indeterminación es en la medida de las necesidades de sus dirigentes, es un indeterminado.
A la larga, prevalecerá el concepto conservador, antipopular, anti liberal, totalitario y resentido del nacional-socialismo, seguido por el entorno Cristina, Verbitsky, Bettini, Icazuriaga, Zannini, Kunkel, Pérsico, D´Elía, Conti.
Mal podrá Cristina y sus seguidores esforzarse en presentarse como una mandataria buena para el pueblo, dado que, como explicaba Maquiavelo,  Un Príncipe que a toda costa quiere ‘ser bueno’, cuando de hecho está rodeado de gentes que no lo son, no puede menos que encaminarse hacia un desastre (5).

Corolario: discurso y acción

Que el discurso, en el ideario de la acción política de la derecha fascista, no forma parte de la acción ni la condiciona.
El discurso es una adecuación temporal, táctica, a la conveniencia dentro del escenario del conflicto. Se ha dicho que La guerra es la continuación de la política por otros medios….(4) y en la guerra las acciones son las adecuadas a los fines, sin miramientos. En la política Kirchnerista no hay miramientos: hoy son la apropiación de las AFJP, luego los fondos del Anses, luego los del BCRA, mañana será apropiarse de las utilidades de las empresas más importantes, y pasado la reforma constitucional, con reelección indefinida y recorte de derechos y garantías que lemolestan al Modelo o que generen malestar a los kirchneristas.
Al respecto, como demostración del constante pendular del discurso (y su poca importancia respecto de la realidad de los hechos) trascribimos algunas frases de Hitler, para que se vea al desnudo el sentido de fascismo que anida en la dirigencia kirchnerista, y su pendular definición:
 Somos socialistas, somos enemigos del sistema capitalista actual que lleva a la explotación del económicamente débil (6) (SIC)
... una organización animada por el más elevado sentimiento nacional, construida sobre la idea de una autoridad absoluta de la dirección en todos los campos. a todos los niveles: el único partido que ha superado en sí mismo, sin dejar resto alguno, no sólo la idea del internacionalismo, sino también la de la democracia, que en toda su organización sólo reconoce los criterios de la responsabilidad, del orden y de la obediencia, y que introduce con ello por primera vez, en la vida política de Alemania, un organismo de millones de hombres construido de acuerdo con el principio de rendimiento (7) (sic).
Queda evidenciado que el objetivo es el poder total: 1.- El totalitarismo en lo político. 2.-El dirigismo centralista en lo económico. y 3.- El aristocratismo en lo social (la casta de los dirigentes del partido único).
Los discursos, son de segundo plano.
Los hechos muestran el camino de la verticalización, hacia un extremo que permita la continuidad ad infinitum del actual modelo.

José Terenzio
Fuentes consultadas:
(El Príncipe, Nicolás Maquiavello)
Adolf Hitler, el 27 de enero de 1932 en el Düsseldorfer Industrieklub, en M. Domarus (ed.), Hitler, Reden Und Proklamationen 1932-1945, vol. 1, Würzburg, 1962, páginas 68 y siguentes, sobre todo páginas 72 y 87.

fuente: Tribuna