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jueves, 2 de febrero de 2012

¡Una Constitución para la Presidenta!. Por Adrián Ventura


La Constitución actual no le impone a Cristina Kirchner casi ningún límite y la pretensión de reformarla para eliminar la prohibición de una segunda reelección la convertirá en un traje a medida.


¿Qué le puede aportar una reforma constitucional -sueño de tantos kirchneristas- a la Argentina? Veámoslo en detalle:
  • ¿Mejorará de alguna manera el medio ambiente? Ya está protegido por la actual Constitución y, a pesar de ello, el gobernador riojano Beder Herrera sólo prometió frenar el multimillonario proyecto minero para Famatina a raíz de una fuerte presión social en la provincia que empezó a repercutir a nivel nacional.
  • ¿Más libertad de expresión? Sería increíble que el mismo gobierno que persigue al Grupo Clarín, a LA NACION, a Papel Prensa, a la Editorial Perfil, entre otros medios de comunicación, y que manipula al extremo la publicidad estatal, esgrimiera ese argumento para sostener una reforma constitucional. Por otra parte, la Casa Rosada aún no explicó por qué impidió la sanción de las leyes de acceso a la información o de reparto equitativo de publicidad oficial, reclamadas desde hace años por organizaciones de la sociedad civil.
  • ¿Tendrán los ciudadanos más garantías para el derecho de propiedad? Habría que preguntarles a los empresarios, importadores e inversores qué opinan sobre las cambiantes reglas que con las que el Poder Ejecutivo -a través sobre todo de las medidas que impone el secretario de Comercio Exterior, Guillermo Moreno- suele cambiar los contratos.
  • ¿Más independencia de la Justicia? El gobierno nacional domina casi todos los tribunales, y cuando la Corte Suprema de Justicia se atreve a dictar una sentencia que le disgusta -por ejemplo, las actualizaciones de las jubilaciones, el caso del ex procurador general de Santa Cruz Eduardo Sosa o la condena a que le entregue publicidad oficial a la Editorial Perfil- suele incumplirlo, sin mayores consecuencias.
  • ¿Querrá fortalecer el Congreso de la Nación? Recordemos que hace pocas semanas, el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, dijo con relación a la crítica que se hace de que el Congreso es una "escribanía" del Poder Ejecutivo, que a él le parece bien que se limite a dar fe de las iniciativas del Gobierno, que él, naturalmente, califica como buenas. Y, por otra parte, ¿cómo imaginar que el Poder Ejecutivo quiera tener un sistema parlamentario, con un Parlamento más fuerte, si justamente se nutre de la debilidad de la rama legislativa?

LOS DECRETOS

Se podría analizar artículo por artículo la actual Constitución, que la presidenta Cristina Kirchner interpreta que incluso le permite gobernar por decreto de necesidad y urgencia o transferir partidas presupuestarias sin límite.
Pero, en todos los casos, la conclusión puede ser exactamente la misma: la única beneficiaria de una futura reforma no sería la sociedad, sino la propia Presidenta, que sería habilitada a un tercer mandato. Al menos ésa es la intención de los tempranos promotores de un plan de reforma (algo sobre lo que Cristina Kirchner aún no se ha expresado en público).
En toda reforma constitucional, los políticos, para disimular sus ambiciones personales, edulcoran las modificaciones con promesas de alcanzar mejores niveles de bienestar, libertad, igualdad o más distribución del ingreso.
Por eso, para no caer en esas trampas que luego llevan al desengaño, lo mejor es pensar el tema con la mayor crudeza.
fuente: La Nación

sábado, 10 de septiembre de 2011

Moyano: “Si me voy de la CGT no lo va a decidir la Presidenta”

EN CAMION. HUGO MOYANO, SECRETARIO GENERAL
DE LA CGT, AYER EN MENDOZA. HABLO DE TODOS
 LOS TEMAS SENSIBLES DE SU AGENDA CON EL
KIRCHNERISMO.

Advirtió que habrá una “confrontación” si el Gobierno va por las obras sociales.
PorFEDERICO BRUSOTTI 
Mendoza. Corresponsalía

“Si me quedo o me voy de la CGT, no lo va a decidir la Presidenta ni los ministros”. Así de desafiante se mostró ayer en Mendoza el camionero Hugo Moyano, que brindó una charla en la Universidad de Congreso, en el marco de un ciclo llamado “Realidad Social Argentina”, que el líder de la CGT viene realizando en distintas universidades del país.
De esta manera, anticipó que su alejamiento de la Central Obrera no es inminente.
“La decisión será de los trabajadores” , indicó Moyano, quien no vislumbra cambios en el movimiento obrero tras las elecciones generales.
“En octubre se elige Presidente, no al secretario general de la CGT”,comentó.
En otro momento de la charla, también se refirió a su relación con los Kirchner. “Con Néstor éramos diametralmente opuestos en lo deportivo, porque él era de Racing y yo soy del Rojo”, bromeó el gremialista.
Pero luego se puso serio y dejó en claro que con la actual jefa de Estado hay más distancia: “Hay que entender que hoy las cosas son distintas.
La situación no es la misma, pero existe una buena relación”, señaló.
En este sentido, ante una consulta del público sobre cierto desprecio del Gobierno nacional ante algunos reclamos de la CGT, Moyano respondió: “Creo que ignorar el rol, la responsabilidad y el protagonismo del movimiento obrero es un error. Si al movimiento obrero se le intenta quitar derechos y avances, va a haber una confrontación”.
También aclaró que “hasta ahora” la CGT acompañó al Gobierno nacional porque “dio al movimiento obrero cosas que otros no hicieron, como aumentar el salario de los trabajadores”.
Pero reiteró su deseo de “que un hombre de los trabajadores algún día sea presidente de la Nación”. En esta línea se preguntó: “Hemos tenido de todo: abogados, arquitectos, artistas... ¿por qué un trabajador no puede ser candidato a Presidente?” .
Uno de los temas conflictivos entre la administración kirchnerista y la CGT es el manejo de las obras sociales sindicales.
“El Estado no tiene la capacidad para atender la salud de toda la sociedad. Todos sabemos que hay un déficit en la atención de la salud que brinda el Estado, y es un error que pretenda manejar el 45% que hoy controlan las obras sociales” , indicó.
Ante más de cien personas, entre ellos estudiantes de la universidad, pero la mayoría dirigentes gremiales, Moyano reiteró sus diferencias con el Gobierno en otro tema sensible.
“La inflación se mide en el supermercados y no con los datos del INDEC ”, dijo.
Además destacó que “la inflación se da preferentemente en los alimentos” y para reafirmar su posición se preguntó: “¿Cuánto hace que no aumenta el agua o los pasajes?” Sin embargo, reiteró que a los trabajadores no les sirven los datos del INDEC “porque la inflación realmente se mide en el supermercado”.

fuente: Clarín

sábado, 6 de agosto de 2011

Un libro de culto: la biografía de Cristina Por Carlos Reymundo Roberts


Los kirchneristas debemos dar gracias a Dios porque realmente lo tenemos todo, o casi todo. Como buenos peronistas, tenemos poder. Ya lo decía un buen amigo mío, radical de joven, desencantado después, que murió, qué lástima, sin conocer esta revolución pacífica fundada por Néstor y potenciada por Cristina: "El peronismo es un partido creado por un general desde el poder".
Cuánta razón tenía. Lo nuestro es el ejercicio del mando. Odiamos ver gobernar a otros, odiamos ser oposición y, admito, como opositores somos odiosos.
También tenemos mucho dinero, otra enseñanza que nos legó el General. Sin dinero no hay política. Néstor -cuándo no- siempre lo tuvo claro.
Si uno tiene poder y dinero, y además se empeña en tener cada vez más dinero y más poder (para construir un país mejor, obvio), y además sabe administrar sus escrúpulos, lo demás viene por añadidura. De pronto te ves apoyado por jueces, empresarios, periodistas, intelectuales, incluso por viejos adversarios y hasta por los que militan en la oposición.
A los K, decía, no nos falta casi nada: tenemos un proyecto de país, tenemos ganas, ideas, ambición, una militancia joven, vocación de perpetuidad y la dosis necesaria de rencor (¡el rencor está siendo la partera de esta etapa histórica!). Y, sobre todo, tenemos futuro.
Ya se ve, pues, que la providencia ha sido generosa con nosotros. Pero nos faltaba algo. Una Biblia. Un texto que nos inspirara y contuviera, que fuera fuente y refugio. Ahora sí lo tenemos: "La Presidenta, historia de una vida", la biografía de Cristina escrita por la periodista Sandra Russo (Página|12 y 6,7,8).
Como se imaginan, no leí el libro: me lo devoré. Todo duró dos noches, en las que fui pasando sus páginas con una devoción que no recuerdo haber sentido otra vez. Es un texto corto -para mi gusto, excesivamente corto, no sé bien por qué, con la cantidad de material que debe haber reunido la autora en su larguísima investigación- y muy bien escrito. Meterse en él fue un placer estético, pero más, mucho más, fue la vivencia inconmensurable de adentrarnos en la vida y milagros de Cristina, y también de Néstor, y también de la pareja.
Lo que más me gustó de esta biografía es que... no es auténticamente una biografía. Quiero decir: la Russo ha tenido el buen gusto de construir una obra beatífica y de ahorrarle al lector aquellos pasajes de la vida de su personaje -años, décadas- en los que las cosas no eran como después terminaron siendo. Por ejemplo: nos habla de Cristina y Néstor recién casados y viviendo con dos pesos en una casita de City Bell, y después no hay nada más acerca del derrotero económico de la pareja. Todos sabemos que en este rubro la historia termina muy bien y que llegaron a amasar una de las mayores fortunas del país, y quizá muchos se pregunten cómo lo hicieron (sobre todo con una vida tan dedicada a la política). No es mi caso: pienso que la biógrafa ha hecho muy bien en concentrarse en otros aspectos más relevantes, como la extraordinaria amalgama de dos personas que, siendo muy distintas, primero formaron una pareja, después una familia y finalmente un movimiento que está cambiando la historia.
Quizá por ir a lo medular y evitar lo anecdótico, la autora no nos dice una palabra de los tiempos en que, siendo gobernador de Santa Cruz, Néstor, junto con su esposa, recibió como un héroe al presidente Carlos Menem, al que le dedicó encendidos elogios, al punto de equipararlo con Perón. Ni nos habla de Cristina y Néstor aprobando como constituyentes, en 1994, la reforma que permitió la reelección del riojano. Reelección que también apoyaron al año siguiente.
Tampoco hay una sola mención a las furibundas críticas de las Madres de Plaza de Mayo de Santa Cruz al gobernador Kirchner, en esos años 90, por darles la espalda y complicarles la vida a ellas y a Hebe de Bonafini en su provincia. Como esta historia también termina bien (Schoklender aparte), me parece que fue una gran decisión pasar por alto el recuerdo de momentos que todos ya consideramos superados.
En el libro, el conflicto por la 125 no termina, después del voto de Cobos, con una discusión a los gritos del matrimonio sobre si la Presidenta debía renunciar, que es un suceso ya conocido, sino con un diálogo entrañable al pie de la cama, con reminiscencias de familia Ingalls.
La clave es no recorrer "La Presidenta" con ánimo de registro histórico. La autora no ha pretendido tenerlo, y nos hace un recorte de la realidad que debemos agradecer. Es un relato sobre la vida de una persona que todo lo hace maravillosamente bien, empezando por el maquillaje, al que le dedica párrafos -páginas enteras- memorables. Cristina es una gran hija, hermana, sobrina, es-posa, madre y cuñada; extraordinaria estudiante; militante apasionada e íntegra; mujer de sólidas convicciones, carácter de acero y verbo sublime; valiente y lúcida legisladora, y, por supuesto, una Presidenta incomparable.
El manual del biógrafo indica que no se puede retratar bien a alguien si no se llega hasta sus fibras más íntimas. La Russo lo ha logrado, pero da la impresión de que también Cristina, en una prodigiosa simbiosis, ha penetrado en la pluma de su biógrafa, y al final no se sabe dónde habla una y dónde se calla la otra.
Como con las películas, no les cuento el final de este libro de culto. Pero se lo imaginan: termina muy bien..

miércoles, 13 de julio de 2011

CARTA DE UNA CIUDADANA


QUE DIOS Y LA PATRIA SE LO DEMANDE
Carta de una ciudadana; fue leída en Radio Mitre. Excelente, no tiene desperdicio.
Señora presidente:

Cansada de escucharla repetir frases partidistas perimidas, impostando un tono de voz seudo emocionado y recitando cada oración creída que nos muestra una verdad revelada, me siento a escribir estas líneas porque así como usted, Señora Presidente, encuentra su desahogo en la verborrea desde preparados escenarios, yo lo intentaré desde la escritura, ya que no tengo los medios económicos para reunir un auditorio de tamaña magnitud.

Quiero desahogar en primer lugar la desazón que me produce cuando Usted hace uso y abuso de su condición de mujer. Se auto discrimina, se victimiza. Señora: estamos en el año 2011, hace casi una década que hemos comenzado el nuevo milenio, ya ninguna mujer occidental, profesional y dirigente se siente discriminada por ser mujer. No nos pasa por la cabeza ni sentimos en la piel esa sensación... gobernamos todo tipo de países, desde súper potencias hasta emergentes, dirigimos mega empresas, somos científicas, ejecutivas, eminencias en cada disciplina.

Es una postura obsoleta titularse discriminada por ser mujer, hasta me atrevo a decir que es infantil y caprichosa, la mujer occidental ya no se ampara en este prejuicio. Como mujer me da rechazo que Usted utilice este argumento para conmover sensibilidades que no lograría de otra forma..

También quiero desahogar el pensamiento que tuve cuando la escuché decir que Usted es la primera mujer Presidente elegida por el pueblo en la Argentina, todos recordamos que Isabelita también lo fue, Vice por supuesto, pero luego llegó (muy parecida a Usted) y también tuvimos a Evita, quien no llegó pero que por momentos Usted recrea en el timbre de voz y en la cadencia de su discurso . No nos engaña...es un viejo símbolo del peronismo ortodoxo 'la mujer peronista' al lado de su pueblo y de su hombre que le posibilita la vanidad del poder.

Desahogo también el fastidio de escucharla decir 'esta Argentina es otra,esta es la plaza de la transformación' La Argentina no es otra lamentablemente, gracias a su política sigue siendo la Argentina de las arengas, de las divisiones entre clases.

La escucho hablar del 'color de piel', 'de los oligarcas', de 'los dueños del país', al igual que el peronismo del 45 hablaba de 'los descamisados', 'de los oligarcas' y de 'los dueños del país'..
Nos advierte a los que la miramos por tv que esto ha sido como el lock out patronal del 76...por favor!!! se me cruza por la mente la cara y las pocas pulgas del paisano Alfredo De Angeli, parado en una ruta entrerriana , él representa a todo el otro pueblo que Usted niega. Ya no hay lugar para golpistas Presidenta, por suerte aprendimos esa lección, pero lamentablemente aún hay lugar para aparatos peronistas, gremialistas con panzas y bolsillos gordos, fuerzas para policiales como sus seguidores a sueldo. No existen los intentos de golpe de Estado que usted nos cuenta envuelta en alta costura, adornada con su Rolex de oro y brillantes, que menos para el pueblo!, Evita era amada a pesar de sus visones. He dudado en escribir este último párrafo porque no quiero discriminarla a Usted por millonaria.... pero nobleza obliga... usted discrimina a todo un sector de gente de campo laburadora tildándolos de 'ricos que viven en la abundancia y golpistas' yo no puedo menos que bajar a su nivel y tildarla a Usted de tilinga y vanidosa... entre otras cosas..
También desde el mismo escenario de la histórica Plaza , hoy tan peronista como entonces, porque nada ha cambiado, nos indica que debemos terminar con 200 años de desencuentro y fracaso. Presidenta, no sé si sabe que hace 100 años atrás la Argentina era pujante, emprendedora, trabajadora. Inmigrantes escapados de la pobreza de sus países poblaron esta tierra donde pudieron progresar, produjeron, trabajaron, abrieron caminos, ferrocarriles, fábricas, en fin... fuimos una Nación y sin su partido.

Después vinieron los últimos 100 años de historia donde se mezclaron gobiernos militares y casi 50 años de peronismo....sí....sumemos: Perón, Perón, Cámpora, Perón, Isabelita, Luder, Ménem, Menem, Duhalde, Kirchner, Kirchner..., de manera que todos estos años de desencuentros y fracasos ¿a quién se los debemos?, creo que a nuestros emergentes: los dirigentes....USTED en este caso. Y esta situación de retroceso, de estancamiento y enfrentamiento con el campo argentino es el claro ejemplo de los fracasos del pasado: Campo versus Pueblo. Campo y pueblo son lo mismo o campo también es pueblo, mal que le pese a su partido y a Usted que ha recogido su bandera mas ortodoxa y destructiva. La Argentina siempre ha sido y es considerada una Nación muy 'rica' por su campo, y Ud. viene con sus aires de matona a que el pueblo se enfrente con la gente de campo, que gracias a ellos somos el país que GANA exportando carne y granos mas que ninguno!!! y no hablemos de que más que seguro el gobierno, o sea Ud. ha mandado a prender fuego a los pastos de las islas de Entre Ríos para echarles la culpa a la gente de campo...!!!

Y este antagonismo que Usted declama desde el escenario, esta diferencia que deliberadamente pretende instalar en el colectivo de los ciudadanos referida a 'colores de piel', 'rubios contra negros' es una perimida utilización de la más vieja y burda política : instalar el resentimiento, declararse del lado de los pobres y arriarlos como rebaño detrás de la zanahoria. Pero los tiempos y la gente común la superan altamente Presidenta; ya nadie suscribe esas antinomias, ya nadie se obnubila con esos antiguos enunciados, la verdad pasa por otro lado, por el lado de los que trabajan y los que no, de los que quieren justicia y los que no, los que no roban y los que si. Ya todos sabemos muy bien que los gremialistas son los dueños del país, que los políticos y funcionarios son, al finalizar sus mandatos, los nuevos ricos de turno, todos sabemos muy bien que el campo y la industria no son antagónicos sino que son complementarios y motores indispensables para el desarrollo y todos sabemos muy bien que, como simple pueblo sin banderías, contamos con una sola herramienta para corregir fracasos y desencuentros: el voto... ya le tocará su turno Señora y como decía Perón: el pueblo hará sonar el escarmiento.

No nos subestime Señora, nosotros -los argentinos comunes- sabemos muy bien que aquí no hay intención de golpe, que este reclamo del campo es económico y nada tiene que ver con 'voltear un gobierno', no necesitamos mezclar esto con el tema de los 'derechos humanos', el aparato que usted mueve es el pasado y la mentira, el reclamo del campo es pedir políticas de Estado con proyección de desarrollo federal y esto es genuino, si no hay alimento en las mesas de los argentinos es su culpa y responsabilidad y de nadie mas, hay un sector que le esta reclamando que no confisquen sus ingresos y hay un gobierno que por soberbia, incapacidad y debilidad en vez de comprender y corregir errores sumerge a todo el país en un nuevo desencuentro.

Basta, ya me siento más desahogada y sobre el final me doy cuenta que Usted no me falló, Usted es como yo esperaba: Una persona incapaz frente a tanta responsabilidad, una persona aferrada a la vieja política que se empeña en destruir nuestro futuro, una persona ambiciosa de poder y nada más..

Aquí termino, no quiero cansar con este texto como usted me cansa con su discurso, se ha corrido un telón en Argentina, ahora todos los actores están en el escenario y precisamente Usted, no está desempeñando el mejor papel.

Virginia E Pugliese

sábado, 16 de abril de 2011

UN DIAGNÓSTICO ERRADO PUEDE DEJAR A LA DERIVA AL PAÍS


¿Hipotensión o bipolaridad?


Una de las características más distintivas del gobierno de Néstor Kirchner fue la falta de transparencia en los actos del gobierno.Esa característica era tan evidente y notoria que su sucesora, Cristina de Kirchner, en su campaña electoral y en el discurso que pronunció cuando asumió la primera magistratura, puso como objetivo prioritario de su acción de gobierno, el de transparentar la acción de su gobierno.

De esa manera buscaba disimular olavar la mácula del gobierno de su esposo.
Pero como la casi gran mayoría de sus promesas y anuncios, este objetivo no solo fue incumplido, sino el tema con el paso del tiempo, se fue agravando cada vez más.
La ciudadanía cada vez tenía menor información de los actos del gobierno, o porque no tenía acceso a la información, simplemente porque le era negada el acceso a la misma o en muchos casos, porque era transmitida para el conocimiento público, en forma incompleta o maliciosamente tergiversada.
Uno de los aspectos sobre nuestra democracia que fuera frecuentemente comentado por la prensa internacional, era que, a lo largo de casi ocho años de gobierno, nunca hubo conferencias de prensa con la posibilidad que los periodistas pudieran evacuar sus inquietudes o dudas. (En realidad, hubo dos o tres, verdaderas pantomimas de conferencias de prensa, con preguntas muy limitadas y sin posibilidades de repreguntar).
Hace solamente un par de semanas atrás hablamos sobre el sinuoso comportamiento de la presidente, su psicosis maníaco depresiva(Trastorno de la personalidad y del ánimo) o trastorno bipolar (1) y sus frecuentes ausencias de varios días a sus obligaciones, generalmente en su refugio en El Calafate.
Nunca se informó claramente sobre esta patología de la presidente, pero se sabe que estos estados ciclotímicos, al alternar raptos de alegría y euforia y momentos de irritación y profunda depresión, en su nivel de gravedad en este último estado, el enfermoestaría impedido de razonar coherentemente y adoptar decisiones.
Hecha esta breve introducción, ante la información que nos brinda la Casa Rosada, sobre esta nueva indisposición o malestar de la presidente, sabiendo que seguramente oculta la verdad o es un nuevo engaño a la ciudadanía, haremos nuestra propia composición de lugar.
Es lógico pensar que no fue un cuadro de hipotensión lo que sufrió Cristina, sino uno de sus picos de profunda depresión que la volvió a dejar postrada.
Y siempre en el terreno de conjeturas, una de las causas de ello fue que el ganador, por amplio margen de las elecciones en la provincia de Salta, iba a visitarla ese día a la Casa Rosada.
¿Pero porque este hecho iba a afectar a Cristina tan profundamente?
Porque Juan Manuel Urtubey, si bien expresó repetidas veces su encolumnamiento tras el cristinismo, demostró una libertad de pensamiento y expresión desconocidos en el universo de seguidores sumisos y obedientes del oficialismo.
Urtubey con soltura y su innata claridad de expresión, comentó públicamente su opinión francamente negativa sobre el principal sostén político del gobierno. Expresó directamente, sin eufemismos, lo que todos los argentinos, incluyendo Cristina, piensan del líder de la CGT, Hugo Moyano.
Este hecho colocó a la presidente entre la espada y la pared y aumentó sus numerosas tensiones y presiones a la cual está continuamente sometida.
Estas sumatoria de tensiones seguramente la llevaron al pico negativo de su bipolaridad y probablemente también al cuadro de hipotensión.
Si bien toda persona enferma merece conmiseración, lo grave de este caso que nos ocupa, es que importantes tareas del gobierno vuelven a quedar a la deriva.
Hubo que suspender la visita de la presidente a México al frente de una delegación de cerca de doscientos empresarios argentinos que buscaban aumentar el intercambio comercial y lograr incrementat nuestras exportaciones a ese país.
La delegación, en reemplazo de Cristina, fue encabezada por el canciller Héctor Timerman, que de por si permite preanunciar por la incapacidad e ineptitud del canciller, un casi seguro fracaso y tal vez también algún escándalo diplomático.
En conclusión, la enfermedad de la presidente afecta al país. De volver a repetirse un cuadro parecido sería conveniente que Cristina se recluya, por un tiempo, en su refugio de El Calafate.
Ya llegará el momento en que tendrá todo el tiempo del mundo para curarse cuando este recluida, seguramente por muchos años, no en El Calafate, sino en una prisión estatal.

Alfredo Raúl Weinstabl

Fuente: Tribuna

sábado, 11 de diciembre de 2010

De espaldas a la ley. Por Santiago Kovadloff

La Argentina despide el año trágicamente. La violencia social vuelve a sembrar muertos en el país. Tal es la evidencia. Pero la lectura de fondo que debe hacerse de ese hecho es que la Argentina despide el año -otro años más- de espaldas a la ley.

El Gobierno se empeña en homologar la aplicación de la ley a la represión. Con ello desbarata toda posibilidad de contribuir a dar forma a una comunidad organizada. Con ello, además, se convierte en promotor de la impunidad que debería combatir y de la anarquía social que debería impedir. Obra como un cómplice cuando debería hacerlo como un juez.
¿Qué teme el Gobierno? Mucho más los costos de la asunción de sus obligaciones que los amargos frutos de su escalofriante prescindencia. Esa y no otra es su conducta perversa. Quiere ganar, ganar siempre, al precio que sea, caiga quien caiga. Y esta verdad es la que buscan disimular sus aparentes cambios recientes. Los comportamientos últimos de la Presidenta, que parecían indicar que se distanciaba del estilo de su esposo, hoy vuelven a probar que ese estilo no murió con él.
Si el gobierno de la ciudad de Buenos Aires es impotente para proceder, el nacional es irresponsable, pues debiendo y pudiendo intervenir, no lo quiere hacer. ¿Cómo no sospechar que su propósito es terminar con Mauricio Macri y no con el delito?
Villa Soldati es el escenario que refleja la magnitud alcanzada por la ausencia de la ley, por su instrumentación perversa, por su manipulación. Tal vez los ánimos se apacigüen en un tiempo más. Pero el problema que los enardeció hasta caer en el salvajismo no estará resuelto mientras la simulación democrática en que vivimos no dé lugar a los mandatos de la democracia auténtica.