Mostrando entradas con la etiqueta Iran. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Iran. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de febrero de 2013

Cristina, una pieza en el ajedrez iraní. Por Carlos Pagni


Cuando envió al Congreso su memorándum de entendimiento con Irán , Cristina Kirchner tuiteó: "Jamás permitiremos que la tragedia AMIA sea utilizada como pieza de ajedrez en el tablero de intereses geopolíticos ajenos". Un irónico diplomático israelí apuntó: "Que no olvide que el ajedrez fue creado por los persas".
En lo que va de la partida, la superioridad del inventor es evidente. El crimen de la AMIA ya es una pieza del tablero iraní. No sólo porque la Argentina sacrificó en la negociación con Teherán su relación con otros actores, entre los que se encuentra Estados Unidos. También porque el régimen de Mahmoud Ahmadinejad le ha impuesto al proceso un ritmo conveniente a sus necesidades internacionales y domésticas.
Así como para los Kirchner la investigación del crimen de la AMIA había sido, hasta 2011, una prenda de amistad con Estados Unidos, la aproximación a Irán fue acompañada por una ruptura con Washington. Las negociaciones de Héctor Timerman comenzaron, en secreto y bajo los auspicios de Siria, en Aleppo, el 24 de enero de 2011. Para que prosperaran, hubo que ofrecer a Teherán una prueba de buena fe. Era lógico: habían pasado apenas cinco meses de la conferencia de prensa en la que el canciller, a dúo con Hillary Clinton, denunció a Ahmadinejad por proteger al terrorismo.
Timerman pagó la fianza que le exigieron sus nuevos interlocutores: al regresar a Buenos Aires, en una sobreactuación que en aquel momento resultó difícil de entender, irrumpió con su alicate en un avión norteamericano para incautar material militar con la excusa de prevenir un atentado. Esa ofensa fue depositada en el altar de Teherán.
La Argentina entró en conflicto con Estados Unidos a costa de sus propios intereses. ¿Por qué Timerman no esperó que el Fondo Monetario Internacional tratara la situación argentina para blanquear su acuerdo con Ali Akbar Salehi? ¿Por qué no hizo el anuncio una vez que los jueces de Nueva York fallaran sobre los holdouts ? Para entender la premura de Timerman hay que mirar el tablero desde el lado iraní.
Ahmadinejad tiene dos razones importantes para exigir celeridad a la señora de Kirchner. La primera es que mañana, en Kazakhstán, reanudará las discusiones sobre su programa nuclear con los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas más Alemania. La segunda es que el próximo 14 de junio, al cabo de una campaña despiadada, Irán elegirá un nuevo presidente.
Cuando se observa la interpretación del memorándum que hace el régimen iraní, se advierte el invalorable servicio que la Presidenta está prestando a Ahmadinejad. Una versión muy esclarecedora fue la columna firmada ayer por M. Soroush en el oficialista Tehran Times, con el título "Irán y Argentina asestan un serio golpe al sionismo". Según ese artículo, que expresa la posición de Ahmadinejad, el giro del kirchnerismo frente al caso AMIA dejará al descubierto un complot sionista montado por Estados Unidos e Israel para acusar a Irán.
"El gobierno argentino tomó conciencia de que había sido víctima de un esquema político mucho más amplio y de que su Poder Judicial había estado bajo la influencia de lobbies extranjeros", dice ese vocero.
También explica que para desbaratar la patraña se ha creado la Comisión de la Verdad, que anulará una investigación plagada de irregularidades. En el mensaje al Poder Legislativo que acompañó el memorándum, Cristina Kirchner confirmó que el expediente será sometido a la revisión de los acusados.
El kirchnerismo coincide con los iraníes en la idea de un complot. Aunque Timerman no lo haya dicho, el diario Página 12, que expresa las tesis de la Casa Rosada, insiste desde hace semanas en que el fiscal Alberto Nisman puso la pesquisa bajo del control de la embajada de Estados Unidos. No llega a hablar, es cierto, de una conspiración sionista. Tampoco aclara que Nisman fue un obediente servidor de una estrategia explícita de la Presidenta.
Síntesis: al acelerar la aprobación legislativa del acuerdo, el gobierno argentino está ayudando al gobierno de Irán a poner en tela de juicio las imputaciones que pesan sobre él por sus relaciones con el terrorismo, en la semana en que debe justificar su plan nuclear ante las principales potencias del planeta.
Ahmadinejad también sumó al kirchnerismo a su campaña electoral gracias al timing que le imprimió al acuerdo. Ahora cuenta con el trofeo de un memorándum que descalifica las acusaciones. También conseguirá, al admitir los interrogatorios, que se levanten los pedidos de captura de Interpol sobre algunos imputados.
Además, esas inquisiciones ofrecen a Ahmadinejad un beneficio faccioso: entre los buscados hay tres candidatos de la oposición. Como él no tiene reelección, tal vez postule al canciller Salehi.
La disputa sucesoria embarcó a los políticos iraníes en una lucha despiadada que afecta sobre todo las relaciones de Ahmadinejad con un Parlamento al que no controla. Esa asamblea de 209 miembros, que debe aprobar el memorándum, está dominada por el poderoso Ali Larijani, un fundamentalista que, enfrentado al presidente, ya consiguió renuncias de ministros y condenas a muerte de empresarios amigos del poder. La guerra escaló de tal modo que anteayer el ayatollah Ali Khamenei obligó a ambos enemigos a una tregua.
¿La oposición legislativa podría rechazar el acuerdo Timerman-Salehi? Es probable que no. Pero nadie lo puede asegurar. Esta incógnita vuelve todavía más incomprensible la presión que Cristina Kirchner le impone al Congreso para convalidar un pacto que en Teherán no se ha empezado siquiera a discutir.
¿No convendría esperar a que mueva sus piezas el gobierno de Irán para continuar el trámite en Diputados? Así se sabría si Ahmadinejad consigue los votos y, además, se conocerían los argumentos de las distintas facciones iraníes.
Por ejemplo: el responsable de política exterior de la asamblea, Avaz Heydarpour, otro rival del presidente y del canciller, ya aclaró que "el juez y el fiscal no van a interrogar a nadie". ¿Será que el kirchnerismo se apresura a aprobar el memorándum para adelantarse a estas revelaciones?
A pesar de su retórica, Cristina Kirchner se ha convertido en una pieza del ajedrez iraní. Esa subordinación se debe a la impericia. Pero también a la interna del poder local. El acuerdo con Ahmadinejad es el triunfo de un sector del kirchnerismo que ha estado presionando para que la Presidenta renuncie a cualquier alineamiento occidental en materia de Defensa, Seguridad e Inteligencia.
Timerman es el último exponente de esa orientación, impulsada por la ministra de Seguridad, Nilda Garré; por el secretario de Asuntos Internacionales de Defensa, Alfredo Forti, y por el embajador en Siria, Roberto Ahuad, un simpatizante de Hezbollah. Carlos Zannini apadrina esta deriva, encantadora para su tercermundismo setentista.
A fin de defender la nueva posición, Jorge Argüello fue reemplazado por la pragmática Cecilia Nahón, de quien se espera que insufle a la embajada en Washington un espíritu combativo similar al que Alicia Castro exhibe en Londres.
Sería incorrecto interpretar que con este giro Cristina Kirchner pretende su inscripción definitiva en el club bolivariano. El nuevo enfoque del atentando contra la AMIA adopta el criterio principal de toda su política exterior: seguir a Brasil. Como en su país nunca hubo un atentado, Lula da Silva y, con menos entusiasmo, Dilma Rousseff hicieron de las buenas relaciones con Irán un rasgo distintivo de su gestión internacional.
No sólo Brasil intentó una mediación con Teherán en la cuestión nuclear. Fue también el único país que hizo conocer su voto en contra de la Argentina cuando se discutió en Interpol el pedido de captura de los acusados por el crimen de la AMIA. Se entiende, entonces, que Timerman haya buscado y conseguido la bendición de su colega Antonio Patriota al convenio firmado con los iraníes.
La Presidenta desautorizó con su jugada a varios colaboradores: el mandamás de la Secretaría de Inteligencia, Francisco Larcher, sostén de las investigaciones de Nisman que serán sometidas a revisión; el ministro de Defensa, Arturo Puricelli, interesado en la capacitación militar norteamericana; Julio De Vido, valedor de Puricelli, y el secretario de Seguridad, Sergio Berni, que reflotó la cooperación con la DEA, la agencia antidrogas de los Estados Unidos.
Pero hay otro dirigente oficialista que no festejará el acuerdo con Irán y menos todavía la ruptura con Estados Unidos. Es el silencioso Daniel Scioli. Hace 15 días entró en contacto con John Kerry, el nuevo secretario de Estado de Barack Obama, que lo invitó a preparar una visita a Washington.
Si bien el gobernador quiere ser el heredero de Cristina Kirchner, ella prepara una herencia cada día más incómoda. Un problema para Scioli, otro ajedrecista.
fuente: La Nación

jueves, 21 de febrero de 2013

Traición al progresismo. Por Marcos Aguinis


Vivimos días que serán inscriptos en la historia. No como gloriosos, según Cristina Kirchner, sino repugnantes. Se quiere dar fuerza de ley a un infame pacto que comprometa a la Nación y tenga una vigencia que se extienda en el tiempo más allá de los actuales gobiernos. La frase "justicia, justicia perseguirás", quedará en el recuerdo. El próximo 18 de julio, aniversario del atentado a la AMIA, lloraremos más que nunca, como lo afirmé hace poco en un artículo.
Hugo Chávez había anunciado el "socialismo del siglo XXI" antes de construir el Eje Teherán-Caracas, dando una clara refutación a los valores que se supone caracterizan al socialismo desde su cuna, porque Irán tiene de todo menos socialismo. El socialismo del siglo XXI era una forma de reinyectar esperanzas a la mítica palabra, que fue objeto de corrupciones a través de la realidad. En la centuria pasada no sólo se trató del nacional-socialismo, sino también de los otros socialismos que sucesivamente se llamaron leninismo, stalinismo, maoísmo, titoísmo, castrismo. Ahora es evidente que, en el terreno de la conducta y los valores, todos ellos tienen más parecidos que diferencias, porque fueron reaccionarios pese a las vocingleras proclamas progresistas; sus gestiones llevaron a guerras, decadencia, hambre y ruina. Se salva la socialdemocracia porque ha evitado muchos de sus males, pero no ha logrado que su prometido "estado de bienestar" logre prevalecer. Es dolorosamente cierto, aunque hiera decirlo. El mérito de la socialdemocracia fue su constante ligadura con las instituciones constitucionales, el respeto por los derechos humanos y un límite al culto de la personalidad.
Ahora, en vez de seguirse insistiendo en el vago "socialismo del siglo XXI" acuñado por Chávez, se avanza con una palabreja que fue objeto de terribles críticas por la misma izquierda: "populismo". También se lo llama "bonapartismo" gracias a Marx y Trotski, que le dieron una convencional fecha de nacimiento en el régimen de Napoleón III, aunque existen antecedentes previos. El populismo remite a la magnética palabra "pueblo", cuyos límites son difusos. Pero se caracteriza por considerar a los ciudadanos una masa enorme, bella, sumisa y ruidosa que idolatra a un jefe convertido en dios. Esa masa no piensa: obedece. Esa masa no se beneficia: beneficia al jefe. Mucho antes de que en la Argentina se votara la ley de "obediencia debida", en los populismos se ha tendido a imponer esta norma. Nadie podía cuestionar las órdenes de Stalin, Hitler, Mao o Fidel. Nadie, ahora, puede desobedecer las órdenes de Cristina Fernández de Kirchner si pretende continuar recibiendo los óleos de su protección. No es falso que en su cercanía se haya dicho que "a la Señora no se le habla: se la escucha".
El culto a su personalidad está en pleno desarrollo. Se lo considera prioritario, aunque lleve a la destrucción del partido o los partidos políticos que la encaramaron en el poder. Lo grave de esta tendencia es que no sólo daña a la política, sino que lastima gravemente el prestigio y el futuro de nuestro país.
La última manifestación de esta pulsión antipatriótica lo expresa el absurdo acuerdo con Irán. Esta república islámica representa un elocuente rechazo al progresismo. Está gobernada por una teocracia severa con insignificantes maquillajes de democracia electiva. Discrimina a la mujer. Prohíbe la libertad sexual con castigos que pueden llegar al fusilamiento. Es abiertamente antisemita. Afirma sin pudor su deseo de borrar del mapa a otro país. Suministra armas al carnicero de Siria. Nutre grupos terroristas. Quiere convertirse en el líder de la lucha contra los valores de Occidente.
Es verdad que Occidente no tuvo una inmaculada concepción y muchas veces fue desleal a sus valores. Pero ha conseguido consolidarlos en gran parte. A esos valores tienden los países que marchan con la auténtica locomotora del progreso. No son la mayoría que integran el mapa político del mundo, pero se destacan países como Suecia, Alemania, Australia, Canadá, Finlandia, Noruega, etcétera. A ese tren se han unido o tratan de unirse países latinoamericanos como Brasil, Perú, Colombia, Costa Rica, Panamá, Uruguay, Chile. Son los que de veras han optado por el ascenso. En cambio, los que "hablan" de progresismo, pero son reaccionarios, optan por el populismo o el bolivianismo o el socialismo del siglo XXI. Son autoritarios, practican el culto de la personalidad y conducen por laberintos siniestros hacia la más honda decadencia. Brillan con sombras mortecinas los casos ejemplares de Cuba y Venezuela, que tanto júbilo despertaron al principio y tanta tristeza al final.
Ahora bien, como lo vienen señalando lúcidos y valientes periodistas, la última "obediencia debida" que ha comenzado a exigir la Presidenta -pese al absurdaje que la sostiene- es poner "punto final" a la causa AMIA, para conseguir resonancia internacional y merecer la confianza de los teócratas iraníes. No es un problema menor. Devela cómo se alardea de soberanía, cuando al mismo tiempo se la rompe en pedazos ante uno de los países más detestados del planeta. ¿No se atentó contra nuestra soberanía cuando estallaron coches bomba en plena Capital Federal? ¿Para qué este tratado con Irán, entonces? Para que ella pueda ocupar el liderazgo vacante que hasta ahora correspondía a Hugo Chávez.
A Cristina más le hubiera gustado la poderosa imagen de Angela Merkel o la genuina popularidad de Dilma Russeff. Quisiera ser admirada por Barack Obama. Pero no puede. Ya no le importa cumplir con las vacías promesas del "modelo", entre las cuales figuraba eliminar la pobreza: sus esfuerzos sólo apuntan a conseguir alguna fama, cualquiera que sea, para ganar protagonismo y, merced a éste, conseguir votos.
El Gobierno no logra desmentir que el acuerdo con Irán es absolutamente inservible para llegar a la verdad. La verdad ya ha sido develada en gran parte por los magistrados argentinos. Este pacto sólo sirve para satisfacer los delirios de grandeza que afectan a una persona. Ni siquiera en las filas de la jefa del Estado se duda de que, en caso de que la justicia argentina decida condenar a funcionarios iraníes, estos sólo responderán con carcajadas.
Es muy grave que la Argentina, tras la desaparición de Chávez del centro de la escena, se convierta ahora en el puente que necesita Irán para infiltrarse en América latina. Nunca lo conseguiría a través de Brasil. Pero sí a través de una Argentina decadente y alienada. El culto a la personalidad está llegando al grotesco de que la Presidenta determine a qué hora debe cesar una sesión en el Senado. Sobrarían otros ejemplos.
Quizás ayude a razonar mejor la historia de Fausto. Ese potente personaje de la ficción revela con precisión afilada hasta dónde puede llevar la ceguera del apasionamiento. Un pacto con el Diablo es un pacto con el Diablo. Y las consecuencias no son sino diabólicas. Fausto lo sabía, pero no le importó. Los legisladores y funcionarios que ejercen la "obediencia debida" lo saben. Debería importarles, aunque prefieren obedecer ahora, antes que pensar en los castigos futuros. Han perdido el interés en el futuro, todas sus acciones se reducen al cortísimo plazo.
Entre las condenas que recibirán sin duda, habría que estudiar si no va a calzarles el infame delito de traición a la patria. Un delito que no prescribe y que no sólo les hará papilla la conciencia, sino el patrimonio y el afecto de sus amigos y familiares. Es necesario que ahora, antes de complicarse con un pacto demoníaco, lo piensen del derecho y del revés. No se trata de un pacto progresista, se trata de una ostentosa traición al progresismo vanamente invocado. Este pacto, para colmo, comprometerá a la nación.
FUENTE: LA NACIÓN

sábado, 16 de febrero de 2013

La bomba iraní. Por Dante Caputo

La República Islámica de Irán volvió a desafiar a Occidente mientras avanza su plan nuclear. El pasado imperial persa: cinco mil años de historia y sólo uno de democracia. ¿Un país propicio para firmar acuerdos?



En estos días, Irán retornó a los debates locales con cierta fuerza. Pero ese país no preocupa sólo a los argentinos. Está en una posición central en el tablero mundial.
Entre períodos de silencio y otros de protagonismo, esta nación ha estado en la historia durante cinco milenios. Se unificó hace algo más de 2.700 años. Fue un imperio poderoso donde, además de la fuerza, creció el conocimiento y floreció la cultura. Su historia sufrió un quiebre cuando Alejandro Magno derrotó a Darío III en la célebre batalla de Issos, en el año 333 antes de Cristro. Luego comenzaron 700 años de guerra contra los romanos.
En esos siglos de civilización, guerras, derrumbes y recreaciones, Persia nunca fue democrática. Excepto un año, sólo uno. Entre julio de 1952 y agosto de 1953, Mohammad Mosaddegh gobernó el país luego de ser electo democráticamente.
Allí debió comenzar otra historia. Pero las leyes de nacionalización del petróleo que Mosaddegh impulsó afectaron al Reino Unido y a Estados Unidos, y tuvieron una respuesta instantánea. Los servicios secretos de ambos países ejecutaron la operación Ajax, que culminó con un golpe de Estado que desplazó a Mosaddegh y entregó el poder al tímido y tenebroso shah Mohammad Reza Pahlavi.
Hace pocos años, Barack Obama pidió disculpas por esa acción, la primera intervención de la CIA para derrocar un gobierno.
El régimen del shah cayó a su vez en 1979 con la revolución que encabezó el ayatolá Jomeini y que derivó en la creación de la República Islámica de Irán, una teocracia dominada por el oscurantismo religioso y la represión. Jomeini, oficialmente Líder de la Revolución, decía del gobierno que nombró que era “el gobierno de Dios” y quien no lo obedeciera se “rebelaría contra Dios”. Como ve, lector, un irrebatible argumento sobre la legitimidad de origen del primer gobierno de la República Islámica.
También nació allí un enemigo de las potencias occidentales, con las que las tensiones no disminuirían por más de treinta años.
Entre los países islámicos, Irán se cuenta entre los más duros enemigos de Israel y de los judíos. Siendo canciller, me entrevisté en Naciones Unidas con diplomáticos de ese país. Una vez, con el ministro de Relaciones Exteriores, oí las amenazas de destrucción contra Israel y los judíos. Vi los rictus de un odio estremecedor. ¿Cómo se regresa de tanta furia?
Mi duda principal con Irán y los esfuerzos de diálogo que promueve en estas semanas Estados Unidos es si existe espacio de negociación con un interlocutor cuyas pasiones por lo absoluto dominan su comportamiento.
Occidente teme que el desarrollo nuclear de Irán ponga el “odio absoluto” en operaciones y sabe que, si eso sucediera, no alcanzaría la CIA, como en 1953, para hacerle cambiar las decisiones al gobierno iraní.
El nuevo secretario de Estado estadounidense, John Kerry, impulsó el diálogo con Irán. Las razones de este cambio de estrategia las analizamos en esta columna hace pocas semanas. Brevemente, es el resultado de la crisis económica, el endeudamiento y el desequilibrio fiscal. Las dos últimas guerras (Irak y Afganistán), que costaron 3 billones de dólares, son una experiencia que los estadounidenses están lejos de querer reiterar. Como es bien sabido que nunca se debe amenazar con el uso de la fuerza si luego no se puede cumplir con la amenaza, fue necesario abrir la nueva etapa en busca del diálogo.
En su discurso del pasado martes sobre el estado de la Unión, el presidente Obama dijo: “Los líderes de Irán deben reconocer que éste es el tiempo de la solución diplomática, porque la coalición se mantiene unida pidiéndoles que cumplan con sus obligaciones. Y nosotros haremos lo que fuera necesario para impedirle que tenga el arma nuclear”. Ha llegado el tiempo para negociar, pero usaremos la fuerza si es necesario. El mensaje es claro y sería practicable si Irán estuviera dispuesto a lo primero y creyera lo segundo. Dos condiciones que no necesariamente se darán.
Es indudable que para llegar a algún resultado, los métodos usados hasta ahora deberán cambiar. Irán no parece estremecerse ni dar indicios de voluntad de diálogo sobre el tema nuclear a pesar de las fuertes sanciones que se le aplican. Este jueves fracasaron las conversaciones en Teherán con los representantes de la Agencia Internacional de Energía Atómica.
Las cinco potencias occidentales que sostienen este esfuerzo para cambiar el plan nuclear iraní no han podido avanzar y, por las razones dichas, por ahora, tampoco pueden amenazar. En cambio, Israel, que sabe que su sobrevida está atada a la necesidad de impedir que Irán construya una bomba, no considera ninguna restricción para el uso de la fuerza si el nivel de amenaza llegara a un punto crítico.
Quizá la respuesta israelí no sería nuclear; pero si lo fuera, se abriría una inmensa incertidumbre sobre las consecuencias y la amplitud de una guerra que tocaría no sólo a la región.
Hacia fines de mes, Estados Unidos, Rusia, China, Francia y el Reino Unido se reunirán con Irán. Aunque, a juzgar por las declaraciones del presidente Mahmoud Ahmadinejad, las posibilidades de éxito son muy limitadas: “En nombre de la nación iraní, les digo que quienquiera piense que Irán se rendirá a la presión está cometiendo un enorme error y se llevará sus deseos a la tumba”.
El dilema se dibuja de manera cada vez más nítida. Si Irán continúa su desarrollo nuclear y éste culmina en la posesión de una bomba, la inestabilidad de la región obligará a una intervención occidental, que es precisamente lo que no quiere hacer Estados Unidos.
Naturalmente, los iraníes conocen las razones del cambio de estrategia de la administración Obama. Estados Unidos no quiere la paz, la necesita (al menos por un tiempo). Por tanto, se abre para Ahmadinejad un espacio mayor para mantener su negativa a aceptar inspecciones para controlar el eventual uso militar del programa nuclear. Este efecto de la apertura estadounidense naturalmente limita la capacidad negociadora del gobierno de Obama.
¿Hasta dónde puede la nueva política esperar buenos resultados? El tiempo corre en contra de la tarea que comienza el señor Kerry. Aunque Ahmadinejad haya recibido de buen grado la propuesta negociadora del vicepresidente Biden, los temores aumentan a la luz de la instalación de las nuevas centrifugadoras (las que permiten separar el uranio 235 del 238), que aumentarán rápidamente la producción de material fisionable. Para Israel, estas centrifugadoras reducirán a un tercio el tiempo necesario para fabricar la bomba.
Irán está hoy en el corazón de la política mundial. Allí se discuten la guerra y la paz, lo que en este caso significa la capacidad occidental para detener la fabricación de un artefacto nuclear por parte de un régimen autoritario y fanático.
Entre el Eufrates y el Tigris, Irán, con casi cinco milenios de historia y un año de democracia, está en el centro de las preocupaciones estratégicas de Occidente y peligrosamente cerca de alcanzar la posesión de una bomba atómica. Sin duda, un país propicio para firmar acuerdos en busca de la verdad y la justicia.
FUENTE: PERFIL

miércoles, 13 de febrero de 2013

Dante Caputo: "“La Presidenta tiene que retirar el entendimiento con Irán del Congreso”"



El ex ministro del Gobierno de Alfonsín considera que el acuerdo es garantía de impunidad porque Irán “no va a entregar a nadie” ante la Justicia argentina. Pide la renuncia del canciller Héctor Timerman por ocultar información.


Politólogo, ex diputado y canciller emblemático del alfonsinismo, Dante Caputo regresó a la Argentina luego de siete años de trabajo como secretario político y consultor de la OEA. Alejado definitivamente de la UCR, dedica sus horas a la escritura y el análisis internacional. En diálogo con El Cronista, se sumó a quienes piden la renuncia de Héctor Timerman y aseguró que Irán “no va a entregar a nadie” ante la Justicia argentina.

–Como ex canciller, luego de las declaraciones del gobierno iraní ¿cuál es su primera observación?
–Ha habido una voluntad deliberada de mostrar una realidad que no existía, el entendimiento se quiso presentar como un bloqueo del proceso judicial y no sólo no lo era, sino que es un grave retroceso y además ahora hay falsedad ante la opinión pública. El canciller ha querido confundir, y no lo ha logrado. Espero que la señora Presidenta tome, ante estos errores no sólo técnicos del canciller, la decisión que corresponde.

–¿Lo dice porque Timerman aseguró que habría indagatorias para los iraníes implicados?
–Es muy grave. Ocultaron la versión inglesa del entendimiento para que no apareciera la palabra preguntar y pudieran utilizar la palabra indagar. Pero apareció la versión inglesa con la consecuente repercusión en Irán y ha traído claridad sobre sus intenciones, porque Irán no acepta la palabra interrogar.

–El acuerdo sigue firmado, de todas maneras.
–La Presidenta tiene que retirar el entendimiento del Congreso. Lo puede hacer sin demasiado costo, alegando que hay una aclaración del lado iraní que cambia la percepción que se tenía del texto. Punto.

–¿Qué consecuencias genera su aprobación en el Congreso?
–Una de las cuestiones que estaba prevista en el texto firmado entre los cancilleres, era que tuviera aprobación parlamentaria, no es ni habitual ni normal que así suceda. La diferencia entre lo que se había firmado en Etiopía y lo que la Presidente ha hecho ahora es que esto se va a convertir en ley de la Nación. Antes comprometía a un Gobierno ahora compromete a la Nación argentina.

–El oficialismo tiene mayoría parlamentaria para aprobarlo...
–El problema del entendimiento, además de lo que dice es lo que no dice, porque llegado el momento hay un dictamen de la comisión de la verdad, pero Irán no se compromete a entregar a nadie ante la Justicia Argentina o someter a un juicio. No se compromete porque va en contra de las leyes iraníes y no se compromete porque no quiere hacerlo, y la Argentina acepta que no se comprometa. Irán hará lo que quiera hacer, el problema es lo que yo acepto, firmo, comparto y además lo convierto en ley. Espero que quede claro un dato, si este es el camino abandono a los otros. Si digo ‘voy a seguir lo que está contenido en el dictamen de los 5 juristas’ a eso me someto. El señor Ahmadineyad habrá mostrado las pruebas de buena voluntad para resolver el tema. ¿Y después voy a abrir la causa de vuelta? ¿Voy a ir al Consejo de Seguridad a decir que Irán agredió a Argentina? ¿Con qué cara? ¿Con qué argumentos? Además le pongo el sello de la Nación Argentina a través de una ley. Ese es el tema, una vez que se hace ley, es aceptar lo que venga, el acuerdo con Irán es casi la impunidad.

–La Presidente mencionó como antecedente el caso Lockerbie ¿Cree que hay puntos de contacto con esta Comisión de la Verdad?
–Es el único posible antecedente, pero no pasó por un entendimiento ni mucho menos por una ley, y estamos hablando del famoso Pan Am 103, el avión que hizo estallar Kadafi.

–¿La Presidenta lo mencionó?
–Se entregaron las dos personas, una murió, pero eran personas menores porque la concepción de todo esto había sido del propio Kadafi, y el tema se resolvió con la aceptación de culpa y con una importante indemnización para cada familiar de las víctimas. A partir de ahí se cambió la historia y Kadafi fue recibido por Occidente.

–¿Cree que Irán podría entregar a alguno de los acusados por la Justicia argentina?
–Acá no se va a entregar a nadie. Es que el procedimiento judicial no se ejerce, no es cierto lo que dicen los considerandos de la ley que fue enviada. Por una razón muy elemental y sencilla que no puede ser desconocida por el Poder Ejecutivo. La Constitución iraní y las leyes de Irán, en nombre de la protección de los derechos individuales de sus ciudadanos, prohiben o no aceptan de hecho que un ciudadano iraní comparezca ante un tribunal extranjero. –No es lo que dice el Gobierno...

–Por supuesto, va a viajar el señor Canicoba Corral, que es a los efectos formales, como si viajara Usted o yo. Para lo que sucede, no es juez, es alguien que viene de la Argentina, no está declarando ante la justicia argentina sino ante alguien invitado por la Argentina, en Teherán ¿No nos preguntamos por qué se hace en Teherán y no en un tercer territorio?

–Pero habrá una Comisión de la Verdad...
–Esto no es un paso hacia la acción de la justicia, esto bloquea la acción de la justicia. La Comisión de la Verdad las veces que se ha practicado está destinada a dar algo a cambio de la justicia que no pudo ser hecha. Siempre una Comisión de la Verdad se lleva adelante cuando no se podía castigar. Cualquiera que se revise, desde El Salvador, entre la guerrilla y los responsables de la represión, en Sudáfrica entre los responsables del Apartheid donde se mató durante años a la mayoría negra, y termina con una comisión de la verdad para mostrar quienes son los responsables y hay un cierto mea culpa de los responsables, y punto. No hay justicia.

–¿Cuánto pesa en el acuerdo el flujo económico que generan las exportaciones a Irán?
–El comercio con Irán se ha multiplicado en el Gobierno kirchnerista, pero está esta traba irresuelta (ndr: la investigación del atentado a la AMIA) para ser socios comerciales plenos. Argentina exporta 1200 millones de dólares e importa 20 millones, así que tiene una balanza comercial notoriamente superavitaria. Brasil está exportando 2600 millones de dólares. Es probable que la Argentina pueda aumentar el comercio. Si usted toma la declaración de Ahmadineyad hecha a la agencia Fars, es por lo menos sorprendente. Dice: primero que se haga la verdad sobre esto, después se habla de comercio. La secuencia es al revés. No es que Irán diga yo quiero comprarle más porque preciso, y la Argentina se sienta y dice primero aclaramos lo de la AMIA y después hablamos de comercio. La Argentina fue a buscar más comercio y Ahmadineyad le dijo que lo que quieren es aclarar lo que para ellos constituye una mancha en la ONU y en el escenario internacional.

–La Presidenta dijo, sin embargo, que no se ocupa del comercio...
–Por supuesto, la Presidenta en su intervención del jueves pasado por cadena nacional, dice ‘yo no me ocupo del comercio’, pero sí se ocupa del comercio, como cuando fue a Vietnam a ver las posibilidades de comercio, fue a Qatar ¿Cómo que no se ocupa? Cuando tiene la posibilidad de mostrar algún éxito comercial lo hace. La hipótesis de que Argentina quiere conseguir mayores ventas yo no la descartaría.

–Si se convierte en ley el acuerdo, ¿cuáles ve como consecuencias internacionales a futuro?
–Es lo grave, porque muchas cosas que ha hecho este gobierno serán desandadas cuando deje el poder. Pero esto es una ley ¿Por qué la necesidad de convertirlo en ley? Ahmadineyad no cree lo que firma el Gobierno argentino, por eso le pide que sea ley. Cuando alguien le pide que un memorándum de entendimiento se convierta en ley le está diciendo que no le alcanza su firma, quiero la firma de la institución más importante de su país, que es el Congreso. Es decir, los negociadores argentinos no son creíbles ante Ahmadineyad, por eso la ley.
(por ANA GERSCHENSON  para El Cronista)

sábado, 10 de septiembre de 2011

Cuba y Nicaragua: ataques a la prensa

La semana pasada, tanto en Cuba como en Nicaragua se produjeron sendos hechos contra la libertad de expresión.



Dos hechos ocurridos la semana pasada en Cuba y en Nicaragua, con diferencia de días apenas, han resultado ser enormemente peligrosos para la libertad de prensa en la región.
Es obvio que no hay libertad de expresión en Cuba. Los medios de difusión masiva están sólo en manos del gobierno y únicamente difunden el discurso oficial, sin críticas y siempre con loas y aplausos para los actos gubernamentales. Pero lo que el gobierno cubano no puede controlar son los artículos de los corresponsales y periodistas extranjeros acreditados en la isla. Estos son los encargados de difundir al resto del mundo la verdadera realidad local de cada día.
No sorprende entonces que, después de dos largas décadas de trabajo en Cuba, se le haya retirado "definitivamente" su acreditación periodística, esto es, su credencial de trabajo, al corresponsal en La Habana del diario
El País y de la Cadena Ser de España, Mauricio Vicent. Su "grave delito", según el régimen castrista, fue faltar "a la ética periodística" por "ofrecer una imagen parcial y negativa" de la realidad del país, lo que a la consideración del gobierno cubano se había "agudizado" en los últimos tiempos hasta el punto, siempre según los funcionarios cubanos, de influir en la línea editorial del diario al que pertenece.
Esta conducta es semejante a la adoptada por Irán, país que acaba de quitarle la credencial periodística precisamente a otra corresponsal de El País, por motivos básicamente similares.
La medida adoptada contra el corresponsal de El País no es casual: tiene mucho que ver con el marcado endurecimiento de la violenta ola de represión que está siendo desplegada contra los disidentes y muy especialmente contra las valientes Damas de Blanco, que son objeto de toda suerte de vejaciones y ataques callejeros por parte del régimen.
Los malos ejemplos contagian. El diario independiente nicaragüense La Prensa, de propiedad de la familia Chamorro, no pudo circular en su país el fin de semana pasado porque se lo impidió una protesta presuntamente gremial, que bloqueó la salida y la circulación de sus ediciones.
Un supuesto conflicto gremial que está litigándose en los tribunales sirvió como excusa y forma de presión para cercenar la libertad de prensa, y dañar y desprestigiar así al reconocido diario afectado. Se violaron además artículos de la Constitución nicaragüense, que garantizan la libertad de pensamiento y la de información a toda la sociedad, y, también, de la Declaración de Chapultepec, que define a los impedimentos a la circulación de los medios como una forma de censura previa. Esto, por supuesto, sin contar el enorme daño económico causado al medio.
El verdadero motivo del bloqueo al diario está en que este, a diferencia de otros medios, no se ha sometido al régimen sandinista y continúa actuando de manera independiente. En numerosas ocasiones ha tildado de ilegal el nuevo intento de Daniel Ortega de ser
reelegido como presidente de Nicaragua, pese a las estipulaciones del texto constitucional de su país que no permiten una reelección adicional.
Estos ataques a la libertad no son nuevos en nuestra región y, lamentablemente parece que se repiten y amenazan con extenderse. Hay que estar, entonces, muy atentos y denunciarlos inmediatamente cuando ocurren. Luego podrá ser demasiado tarde.
Fuente: La Nación

viernes, 3 de junio de 2011

Anonymous atacó a Irán y amenaza al FMI

La OTAN tiene un problema:
Anonymous no tiene pies ni cabeza
 
LA OTAN ALERTA


Anonymous cargó contra Irán y luego de un ataque DDOS distractivo, logró hacerse con más de 10 mil correos diplomáticos de ese país como forma de protesta por la restricción de libertades del regimen teocrático. A la vez, el grupo amenaza con realizar ataques contra el FMI por las medidas impulsadas en Grecia. La OTAN ya considera peligroso al grupo, que no tiene cabeza ni membresía delimitada.


La red de ciberactivistas ha atacado al gobierno de Irán. Como resultado, han conseguido filtrar más de 10.000 mensajes de correo electrónico del Ministerio de Exteriores.

Según informa The Next Web (TNW), uno de los miembros iraníes de Anonymous ha enviado un mensaje desde el propio correo pirateado para demostrar la veracidad del ataque.

Entre los datos obtenidos se encontraba información sobre VISA y pasaportes de los miembros del gobierno iraní que han sido puestos a disposición de cualquier usuario que quiera consultarlos con un archivo torrent en la página The Pirate Bay.

"El gobierno asesina a una persona cada ocho horas, pero no puede asesinar ni luchar contra los espíritus"El propio colectivo justifica su acción por la cercanía del aniversario de las elecciones en el país y la situación actual que vive el país.

Según el propio comunicado: "Se acercaba el día y teníamos que hacer algo. Sabemos lo grande que es el pueblo iraní y lo que han sufrido, siendo torturados y silenciados por un régimen ilegal que ha censurado a un pueblo durante décadas y aún lo sigue haciendo. El gobierno asesina a una persona cada ocho horas, pero no puede asesinar ni luchar contra los espíritus. Ellos no pueden asesinar a la libertad".

Anonymous ha concretado que el ataque a los servidores les ha llevado a permanecer "varios días en silencio" para recuperar toda la información posible de los correos, ya que el ataque DDoS "ha sido una especie de señuelo" para robar la información.

Asimismo, han advertido de que lanzarán un segundo ataque aún sin previo aviso. "Para el aniversario de la elección tenemos un día completo de ataque DDoS", amenazan.

No se salva nadie

Por otra parte Anonymous anunció ayer en Twitter la "Operación Grecia", en la que invita a atacar la página web del Fondo Monetario Internacional (FMI) por su desacuerdo con las condiciones del rescate a Grecia.

El mensaje de Twitter de Anoymous Operations no ofreció detalles sobre cuándo podrían tener lugar los ataques distribuidos de denegación de servicio (DDOS).

El mensaje remite a una página web en la que se critican las condiciones del plan de austeridad exigido a Grecia a cambio del paquete de rescate conjunto de 110.000 millones de euros (unos US$ 157.000 millones) del FMI y la Unión Europea (UE).

El FMI dijo hoy estar alerta a raíz del llamamiento de Anonymous.

"Somos conscientes de la amenaza y tomaremos las medidas apropiadas", afirmó en un correo electrónico el portavoz del FMI, William Murray.

El grupo "Anonymous" cobró relevancia a finales del año pasado cuando lanzó ataques a favor de la organización WikiLeaks después de que el grupo divulgara miles de documentos confidenciales redactados por funcionarios diplomáticos estadounidenses en todo el mundo.

La "Operación Vengar Assange" organizada consiguió entonces derribar parte de los sistemas informáticos de Mastercard y Visa, en una prueba del poder de la movilización espontánea por Internet.

La agencia de medición de riesgo Moody"s rebajó ayer en tres grados la calificación de la deuda soberana de Grecia y amenazó con volver a degradarla ante el riesgo de una reestructuración y el impago de la deuda helena.

El anuncio se produce cuando se da como próximo un acuerdo entre la Unión Europea, el FMI y Atenas para evitar un impago, que incluiría ayuda adicional a Grecia, nuevas medidas de austeridad por parte del Gobierno y, posiblemente, alguna participación del sector privado.

La OTAN alerta

John Dunn en Techworld.com escribe acerca de cómo la OTAN comienza a ver como un peligro las actividades de Anonymous.

Los enemigos incluyen Al Qaeda, los talibanes y Corea del Norte, pero ahora en voz baja se añadió un nuevo nombre a una lista de las amenazas del mundo de la alianza militar más poderosa, la OTAN: el grupo de hackers Anonymous.

Según un informe elaborado por la Asamblea Parlamentaria de la OTAN el Relator General Señor Jopling aseguro que el grupo de hackers Anonymous plantea un peligro que debe ser tomado en serio. Las opiniones no son sólo suyas, sino que encuentran eco en las preocupaciones de los demás dentro y alrededor de los gobiernos europeos."Los observadores señalan que Anonymous es cada vez más sofisticado y podría introducirse en archivos delicados del gobierno, los militares, y las empresas", dijo Jopling en el proyecto de informe general en la sección sobre 'hacktivismo'.

"Hoy, el grupo internacional ad hoc de los hackers y activistas se dice que cuenta con miles de miembros y no ha establecido normas o membresias. Queda por ver cuánto tiempo le lleva a conseguir sus objetivos”.

El informe destaca los diversos objetivos que Anonymos ha atacado a voluntad en el último año, y sus aspiraciones políticas vagas, incluido el apoyo a la búsqueda del fundador Wikileaks, Julián Assange. Parte de la preocupación de Jopling es simplemente la dificultad de definir la seguridad cibernética para una organización que existe en 28 países con capacidades diferentes de ciberdefensa.

La organización también está luchando para definir cómo su principio fundamental - el de mutua defensa - podría aplicarse al ciberespacio, un reino donde el origen y motivo de los ataques no siempre es fácil de descifrar.A pesar de la falta de una dirección central y organización, Anonymous encapsula la vaguedad de muchos de estos ciber-amenazas. Se ha hecho famosa por los ataques con estilo propio en "enemigos" tan diversos como MasterCard, PayPal, Amazon, la compañía de seguridad HBGary, varias compañías de música como Sony, e incluso el músico de rock, Gene Simmons y la Iglesia de la Cienciología.

Sus objetivos, entonces, son tan diversos como los intereses de sus partidarios. "Cuanto más tiempo duren los ataques es mas probable que sean desarrolladas contramedidas, los grupos podrán ser infiltrados y perseguidos los responsables", predijo Jopling.



fuente: U24

jueves, 31 de marzo de 2011

Gravísimo: un juez federal afirmó que Irán financia a Luis D’elía


Y A OTRAS AGRUPACIONES ARGENTINAS


El juez federal Daniel Rafecas dijo estar "convencido de que, desde la embajada de Irán, se financia con mucho dinero a muchas agrupaciones" y advirtió que el dirigente social oficialista Luis D’Elía "no es ajeno a ello".

El magistrado se pronunció de esa forma durante un acto por el 35 aniversario del inicio de la última dictadura militar organizado por la Sociedad HebraicaArgentina, en el salón Dorado de la sede de Pilar, informó la Agencia Judía de Noticias (AJN).
"Seguramente, a cambio de dinero este señor empieza a hablar en contra sin tener mucha idea ni tampoco calibrar la marginación política que sufrió, a partir de ese gesto, de buena parte de la clase política", advirtió el magistrado en referencia a D’Elía, quien es un férreo defensor del gobierno iraní, al que Israel responsabiliza por el atentando a la AMIA.
Noticias Argentinas intentó comunicarse con D’Elía para conocer su respuesta a los dichos del juez federal pero se encontraba reunido, transmitió un colaborador.
Rafecas intervino en causas relacionadas a situaciones discriminatorias contra ciudadanos judíos y sobre ataques de grupos skinheads contra integrantes de esa comunidad, y además hizo público su interés y compromiso "en el tema de la Shoá".
Por su parte, la sobreviviente de la Shoá y madre de Plaza de Mayo, Sara Rus, también participó de la ceremonia y sumó críticas contra el titular de la Federación Tierra y Vivienda (FTV), al recordar que le escribió una nota "preguntándole si se atrevía a hablar conmigo, porque está negando el Holocausto y a la gente que sobrevivió a la guerra".
Aquella carta de Rus a D’Elía fue escrita tras el viaje del dirigente a Irán, donde mantuvo un encuentro con su presidente, Mahmoud Ahmadinejad.
Rus además relató: "Cuando la Presidenta (Cristina Kirchner) invitó a la Casa de Gobierno a una delegación de judíos por el Año Nuevo, le dije que me duele que haya personajes que estén negando el Holocausto".
Asimismo, Rafecas contó que hace unos años le tocó "atender una denuncia penal por unos desmanes y actos realizados por una organización social frente a la embajada de Israel".
"Se había identificado a por lo menos una docena de personas y me puse a investigar a fondo quiénes eran para lo cual los hice venir a todos a declarar al juzgado", prosiguió.
En las indagatorias el juez advirtió que "era gente que vivía en el segundo cordón de la provincia de Buenos Aires, apenas podía leer y escribir, no tenía la menor idea de dónde está Palestina ni qué pasaba con Israel, y en su vida había visto una estrella de David".
Algunos de los imputados declararon haber sido llevados allí "por un abogado o un militante" y "todo indicaba que había sido por dinero", precisó Rafecas.
(Fuente NA)

Redacción de Tribuna de Periodistas

fuente: Tribuna