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viernes, 7 de octubre de 2011

¡CONSULTORAS Y CONSULTORES! de Enrique Garcia Mansilla

(Opinión dedicada al Lic. C. Melconian)

No cabe duda alguna que la subversión se expresa de diversas formas, en los setenta fue mediante el uso de las armas, el crimen, el secuestro la extorción y la desaprensión a los valores de nuestra sociedad y a lo expresado en la Constitución Nacional, esto nos ha llevado a que con más de 30 años de antigüedad todavía se estén haciendo juicios que por su accionar para preservar la integridad nacional, los que la enfrentaron, hoy sean considerados Terroristas de Estado y, por ende genocidas.

Como todo evoluciona, hasta la metodología de los ataques, han aparecido nuevas células terrorista en la Republica que, amparándose en la libertad de expresión, las garantizadas libertadas públicas, y en pleno ejercicio de la constitucionalidad pretenden desestabilizar al gobierno utilizando una metodología absolutamente inaceptable y por ello está siendo investigada por la Justicia: LA VERDAD.
¿Cómo se le ocurre a los Consultores cuestionar las estadísticas oficiales y sembrar en la sociedad la duda por la probidad de las informaciones del INDEC?, ¿Cómo se le ocurre a los periodista hacerle el “caldo gordo” a esas informaciones que no tienen la idoneidad técnica como para sustituir al prestigioso INDEC y publicar artículos periodísticos mal intencionados que pretenden alimentar la incertidumbre entre los ciudadanos?

Por suerte, el Estado no está ni distraído ni desarmado, teniendo entre sus filas una espada certera como es la figura de Guillermo Moreno que desde la Secretaria de Comercio realiza un inagotable esfuerzo para controlar estos demenciales ataques y cuidar la balanza comercial para que no se la lleven puesta los grandes grupos concentrados neoliberales que han prevalecido del gobierno de la década del 90.

Hoy las decisiones se toman desde la Casa Rosada y no desde la oficinas del FMI o de los países desarrollados del mundo que, por no saber mirar a la argentina hoy, sumidos en una crisis sin precedentes y casi terminal (sic CFK) no solo empobrecerán a sus naciones sino que hasta intentan con las tradicionales recetas del FMI involucrarnos a nosotros, los países emergentes que por nuestras virtudes y no otras estamos en pleno crecimiento, estabilidad y mejorando la distribución del ingreso y nos hemos convertido en lo que nunca debimos dejar de ser: el futuro del mundo.

Ya iremos a la reunión del G20 y les daremos una nueva lección sobre cómo se hace no solo para superar las crisis, sino también sostenerla y profundizarla, con las medidas de nuestro modelo, que ellos se niegan a aceptar y, así les va.

Es cierto que Santo Tomas de Aquino afirmara que “Con la verdad no ofendo ni temo”, pero hoy en las circunstancias en que vivimos no parece una medida políticamente correcta manifestarla con toda su crudeza y menos cuando más del 50% de los ciudadanos han reafirmado su apoyo a las autoridades nacionales y su modelo, mientras votan con la derecha y con la izquierda compran dólares.

“Nuestra verdad es relativa” solía decir Néstor Carlos Kirchner, por lo tanto en su relatividad se construyo un discurso que en la línea divisoria entre las medias verdades y las medias mentiras y se ha ido inclinando hacia el engaño y, la anestesia de esconder esa realidad que genera la felicidad del pueblo que, falto de calidad educativa, vota por CFK, se ilustra con Tinelli y hace caso omiso a los informes, datos y pronósticos de aquellos que nos intentan advertir con esa nueva y poderosa bomba subversiva que es la realidad, a la que Perón consideraba como única verdad.



fuente: https://www.facebook.com/notes/enrique-garcia-mansilla/consultoras-y-consultores/280423375318972

domingo, 17 de julio de 2011

Náuseas, giladas y revoluciones de ascensor. Por Jorge Fernández Díaz


A las cuatro en punto de la tarde había revuelo en la redacción. Era el viernes 8 de julio, faltaban 48 horas para la elección porteña y se estaba llevando a cabo un hito periodístico: todos los candidatos de un país crispado y lleno de adversarios irreconciliables se estaban dando la mano e intentando fotografiarse juntos por primera y única vez. Cuando terminaron los flashes, el secretario general del diario se acercó a Daniel Filmus para agradecerle que hubiera acudido a la cita y para preguntarle cómo andaba.
-¡Y cómo querés que ande, con esa tapa que hicieron hoy! -respondió el candidato del Frente para la Victoria.
-¿A qué te referís, Daniel?
-A esos quince puntos que me lleva Macri. ¿De dónde sacan eso?
--Mirá, en todos estos años Poliarquía nunca se equivocó. Te recuerdo que en 2009 y durante 30 días, tu gobierno y los medios afines decían que estábamos inventado un candidato. Luego Francisco de Narváez le ganó a Néstor Kirchner exactamente por el mismo porcentaje que publicamos.
-Yo tengo otros números -le dijo Filmus, y adoptó un tono desafiante-. El domingo te voy a llamar?
En esa noche dominguera, cuando Mauricio Macri le sacó más de 19 puntos a su principal contendiente, no hubo llamadas desde el búnker oficial. Sólo asombro y tristeza.
La pequeña anécdota es relevante porque ilustra la ceguera con que los kirchneristas avanzaban hacia el abismo. También porque denuncia el tamaño real de la llamada "guerra cultural" que dicen haber ganado. Parece hoy, con los resultados a la vista, una guerra cultural librada en un ascensor. Un circuito cerrado donde intelectuales, artistas, propagandistas, funcionarios, militantes y encuestólogos se hablan a sí mismos, y van creyendo lo que se dicen. Hay que insistir en algo: si Cristina Fernández triunfa en las elecciones generales no será por ese grupo de neosetentistas entusiasmados ni por su revolución imaginaria. Será porque el modelo económico despierta aprobación y porque el sistema de gobernabilidad les parece consistente a los argentinos. Y también porque la gran fuerza política de este país, el todopoderoso movimiento peronista, le permite ganar a Cristina en territorios específicos, hostiles, indiferentes y remotos. Recordemos no obstante que los peronistas se regocijaban en voz baja durante la noche del domingo pasado al ver cómo mordían el polvo los progresistas del kirchnerismo pituco que dicen representar a muchos y nunca dejaron de ser una vocinglera y reducida minoría.
En la derrota, los diagnósticos de esa élite no dejan de demostrar miopía sociológica. Olvidan, por ejemplo, que una gran cantidad de los votos porteños no fue destinada a entronizar al jefe de gobierno de la ciudad sino a ponerle coto a la arrogancia hegemónica de una fuerza política que tiene por objetivo mantenerse 60 años en el poder, como confesó el jefe de Gabinete sin que nadie haya salido jamás a desmentirlo. Digamos también, para ser justos, que hasta Macri empieza a creer que el "urnazo" del domingo es un premio para su gestión: la ceguera del poder no respeta ideologías.
Entre esos diagnósticos poselectorales del cristinismo candente no faltaron los accesos de vómito. Tal vez se vean obligados a decir en breve que mucho más de la mitad de Santa Fe les parece un asco, puesto que muy probablemente dentro de siete días le den en esos pagos otro disgusto electoral al gobierno kirchnerista. Eso, a su vez, forzará a los asqueados a declarar lo mismo frente a todos los cordobeses, puesto que ninguno de los posibles vencedores de esos comicios -también inminentes- pertenecen ni apoyan al proyecto "nacional y popular". No se verán librados de semejantes náuseas ni aun cuando se abran las urnas de la provincia de Buenos Aires, dado que a pesar de que se impondría el socialista revolucionario Daniel Scioli la simple matemática demostrará que "la otra mitad" del territorio bonaerense sufragó en contra de los deseos de la Presidenta.
Dicho sea de paso, la diferencia ideológica entre el neoliberal Daniel Scioli, la gran esperanza blanca del kirchnerismo, y el aborrecido neoliberal Mauricio Macri es tan grande que asusta, ¿no? El día y la noche. "Se están diciendo muchas giladas, compañero", me dijo al teléfono un viejo peronista en la tarde del jueves.
Giladas o no, lo cierto es que en el epílogo del cronograma electoral podrá verificarse que el agitado estómago de los asqueados ha diseñado un mapa perfecto de buenos y malos. La mitad del país es heroica y solidaria, y la otra mitad es canallesca y egoísta. En otros tiempos, por ejemplo en la España de los años 30, esas visiones tajantes llevaron a una guerra civil. Más acá, en la gloriosa década de los 70, esa clase de desprecio por el voto del otro llevó a las organizaciones guerrilleras a practicar el asesinato político en plena democracia y a las patotas militares a imponer la más siniestra dictadura. No quiero exagerar la verba caliente de los "militantes populares". Pero las declaraciones del vómito de estos días sólo manifiestan el desprecio hacia los verdaderos pilares de la democracia, que son los ciudadanos, y también el desdén por la "democracia burguesa" que los adoradores del setentismo gagá sienten y derraman día tras día, como un veneno, sobre las nuevas generaciones.
fuente: La Nación

miércoles, 13 de julio de 2011

La Justicia le exige informes a Moreno. Por Adrián Ventura


Las multas impuestas por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, contra varias consultoras que publican índices de inflación acaban de llegar a la Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo, que le exigió al funcionario que le remita los expedientes. La decisión fue adoptada por la Sala I de esa cámara de apelaciones, integrada por Néstor Buján y Clara Do Pico. El tribunal le reclamó a Moreno que le envíe los sumarios que instruyó contra las consultoras Econviews, Economía y Regiones y FIEL.
Son sólo algunas de la docena de consultoras que multó Moreno. Desde comienzos de 2007, cuando los datos del Indec dejaron de ser confiables para analizar escenarios macroeconómicos, esas firmas comenzaron a elaborar sus propios índices y, como arrojan resultados sustancialmente diferentes a los que brinda el organismo oficial, Moreno comenzó a perseguirlas.
El primer resorte que invocó Moreno fue la ley de lealtad comercial, dictada en mayo de 1983 por el último gobierno de facto. El artículo 9° de esa norma prohíbe la realización de cualquier clase de presentación, publicidad o propaganda que, mediante inexactitudes u ocultamientos, pueda inducir a engaño o confusión respecto de las condiciones de comercialización o técnicas de producción de bienes muebles, inmuebles o servicios. Las consultoras rechazaron las decisiones de Moreno porque esa norma no es aplicable a los economistas. Pero los recursos que presentaron nunca fueron elevados a la Justicia.
Economía y Regiones presentó una demanda en el juzgado federal número 2, a cargo de Esteban Furnari, que rechazó la medida cautelar que pidió la firma para no volver a ser sancionada. La Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo confirmaría esa decisión. Econviews y FIEL se presentaron ante el tribunal de apelaciones, donde interpusieron recursos de queja.
En cualquier caso, estos trámites judiciales suspenden la aplicación de las multas que impuso Moreno, por lo cual el Poder Ejecutivo, si pretende cobrarlas, deberá esperar que se resuelvan.
Mientras tanto, Moreno no se conformó y redobló la apuesta. Por un lado, lanzó una segunda ronda de multas y, por el otro, comenzó a formular denuncias penales. La semana pasada, Moreno denunció a Carlos Melconian, de M&S, por violación al Código Penal, que castiga el delito de agio.

miércoles, 15 de junio de 2011

Un nuevo cepo a la libertad de expresión


La persecución del Gobierno a las consultoras que miden la inflación es un ataque a las instituciones republicanas


La presión y la persecución por parte del gobierno nacional a empresas consultoras e institutos de investigación privados que, con mediciones y estudios propios, han intentado paliar la carencia de estadísticas oficiales confiables sobre la inflación a partir de la intervención del Indec, llegado ya a extremos demasiado peligrosos. Tan peligrosos que ponen en juego el derecho a la libertad de expresión consagrado por nuestra propia Constitución nacional.
Frente a este atropello, que incluyó la aplicación de tan injustificadas como desproporcionadas multas a las entidades en cuestión, resulta alentadora la reacción de legisladores nacionales de distintas fuerzas opositoras en defensa del interés público y del sistema institucional.
Diputados de la UCR, la Coalición Cívica, Pro, el Peronismo Federal y GEN denunciaron ante la justicia penal por abuso de autoridad al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno , y a otros funcionarios, tales como Fernando Carro, titular de la Dirección Nacional de Comercio Interior, y Adalberto Rotella, a cargo de la Dirección Nacional de Lealtad Comercial.
Entendieron los legisladores que existe una injerencia del Gobierno con el fin de silenciar las voces de investigadores para que no se hable de inflación, uno de los temas que más preocupación despiertan en la opinión pública. "Hay una acción de censura directa a través de mecanismos de persecución penal", denunció el titular del bloque de diputados radicales, Ricardo Gil Lavedra.
Cabe recordar que el proceso de persecución se inició hacia febrero pasado. En ese primer ataque las consultoras fueron intimadas a responder en un plazo perentorio un cuestionario acerca de cómo realizaban sus mediciones. Inmediatamente luego, Moreno solicitó al Indec, justamente el organismo responsable de alterar las estadísticas públicas de precios , que actuara como auditor de la información producida por las consultoras.
Como era de esperar, el Indec descalificó toda medición alternativa, sin argumentos técnicos sustentables. Los 12 institutos atacados fueron multados por igual con 500.000 pesos. Se trata de la pena máxima prevista por la ley de lealtad comercial, aplicada indebidamente a este caso. Las sanciones fueron apeladas en sede administrativa. La Secretaría de Comercio Interior, incumpliendo una norma procesal, no giró las actuaciones a la justicia en lo contencioso administrativo. Por lo tanto, algunos de los afectados interpusieron un recurso de queja ante el Poder Judicial y otros lo están preparando.
Poco tiempo después de iniciados aquellos episodios, las organizaciones en cuestión fueron intimadas a revelar cuáles juzgados de la Argentina les habían solicitado información sobre inflación, en general en juicios sobre alimentos y demandas de ajuste salarial. Las consultoras estaban obligadas por la ley a responder a las requisitorias judiciales. Por lo tanto, el pedido de Moreno fue rechazado alegando un conflicto de poderes.
En abril, nuevamente ocho de las 12 entidades recibieron intimaciones del Gobierno por realizar declaraciones en medios de prensa sobre los incrementos en los precios. Las razones formalmente alegadas fueron diversas, poniendo en cuestión la elaboración o difusión de cualquier índice, análisis o pronóstico que difiriera de los datos oficiales. De este modo, la libertad de expresión pareció quedar claramente coartada, al tiempo que se puso en evidencia todo un sistema de espionaje y seguimiento de las expresiones de personas.
El falseamiento de las estadísticas oficiales ya es, de por sí, gravísimo para la seguridad jurídica y la previsibilidad que un país debe darles a sus ciudadanos y, en particular, a los agentes económicos. Las estadísticas confiables proveen un elemento indispensable en el sistema de información en una sociedad democrática.
En 2007, el kirchnerismo decidió convertir el Indec en una oficina de propaganda política y despojarlo de sus técnicos mejor preparados. Si a ese problema se suma el afán oficial por perseguir a quienes procuran ahora generar datos estadísticos de calidad, podemos estar seguros de que lo que está en juego son el Estado de Derecho y nuestras libertades básicas
La acción de los parlamentarios ha sido ponderable, en especial las de los miembros no oficialistas de la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara baja, quienes desde ayer comenzaron a difundir un índice del costo de vida, tomando como fuente los datos de las consultoras censuradas por el Poder Ejecutivo.
Pero la gravedad de la situación exige la intervención de los jueces para contener este nuevo ataque a las instituciones republicanas, que incluye la violación de garantías individuales establecidas en la Constitución y en los tratados internacionales.

Diputados difunden por primera vez la inflación de consultorasDiputados difunden por primera vez la inflación de consultoras
Fuente: La Nación