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sábado, 16 de febrero de 2013

La Argentina según Moreno: Es ahora. Por Ignacio Ros

Reparar únicamente en las diferencias entre las estadísticas oficiales y la "sensación térmica" de la gente ya no es novedad. Tenemos dos Argentinas para unir, la del INDEC y la que usted habita. Llegó el momento de hacerlo...

Poco a poco empiezo a creer que existen dos realidades paralelas: la que habitamos usted y yo -en la que llenar el changuito se vuelve cada mes más complicado- y en la que se encuentra el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, junto con su grupo de asesores y equipo técnico. A esta altura posiblemente le parezca una obviedad lo que estoy diciendo, pero hay puntos que vale la pena analizar juntos. Acompáñeme...

En el mundo según Moreno, la inflación es de "apenas" 11,1% interanual, mientras que las consultoras dicen que sólo en enero el aumento récord que se registró llegó a los 2,58%. En cuatro meses ya tendríamos un equivalente a la inflación oficial de todo el año. Amparándose en sus fueros, los senadores difundieron un promedio de los estudios privados en el cual señalaron que la suba de precios interanual del primer mes de 2013 alcanzó 26,28%. Lo puedo aburrir con muchos números más para graficar la diferencia entre las dos realidades, pero no viene al caso.

Hablemos de ejemplos concretos, porque al parecer ni los propios habitantes de Morenolandia están de acuerdo con la visión de su líder. "No somos cómplices de la mentira", sostuvieron en un texto -difundido por la prensa- un grupo de trabajadores del INDEC, enrolados en una junta interna de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) desde que comenzó la intervención del organismo de estadísticas en 2007. 

Se transformó en "un ícono de la estafa y la mentira", denuncian los trabajadores. "Frente a la imperiosa necesidad de contar con una referencia para actualizar diferentes valores, especialmente los salarios, y dada la carencia absoluta de datos fiables por la manipulación estadística denunciada por los trabajadores del INDEC, se realiza un ejercicio de estimación para acercarse a lo que serían actualmente los verdaderos valores de canastas, alternativas a las oficialmente en uso", señala el documento al que tuvo acceso Ámbito Financiero. Según sostiene el texto, una familia tipo (pareja con dos hijos) no debería percibir menos de ARS 7.006,10. De ese total, ARS 2.233,40 corresponden a la "Canasta alimentaria mínima", mientras que ARS 4.772,70 son para "Otros bienes y consumos mínimos". 

Dejando de lado las diferencias metodológicas que puedan existir, vale la pena recordar que en diciembre el INDEC reveló que la "Canasta Básica alimentaria para que una familia no se convierta en indigente se ubicó en ARS 719,07, mientras que la "Canasta Básica Total" (incluye bienes y servicios, y determina la línea de pobreza) fue de ARS 1.613,42. 

No obstante, hay que reconocer que algo está cambiando. El Gobierno se morderá la lengua antes de reconocer públicamente que la inflación está llegando a niveles preocupantes, pero está tomando nota de su importancia. El pedido de Moreno de congelar los precios de los alimentos en los supermercados por dos meses es una muestra de ello. Sin embargo, no hay tratamiento correcto sin un diagnóstico adecuado. 

Tras un relevamiento que realizaron los colaboradores del Supersecretario este fin de semana en los supermercados, Moreno se dio cuenta de que el congelamiento de precios se tradujo en faltante de ciertos productos. Rápido de reflejos, el secretario de Comercio Interior llamará a unas 25 grandes compañías productoras de alimentos, bebidas y artículos de uso personal para que respondan ante el desabastecimiento de dicha mercadería. 

NI LAS RECETAS DEL FMI NI LA FIESTA DE LA EMISIÓN

No se confunda, no creo en las recetas de clásico ajuste -al mejor estilo Fondo Monetario Internacional (FMI)- ni pido que para retornar al sano crecimiento económico pasemos por una recesión. Un congelamiento de precios temporal puede tener un efecto simbólico y a la vez muy importante si es acompañado de otras medidas. Puede ser el empujón que rompa la inercia.

Durante los primeros instantes del Plan Austral en 1985, el control de precios ayudó a estabilizar la economía por escasos meses. Claro que luego se descontroló la situación fiscal y el final fue el fracaso que todos conocemos, con hiperinflación incluida. 

Sin embargo, si al control de precios se le agregara un acuerdo nacional; si se fuera a las bases reales causantes de la inflación y la señal al mercado fuera contundente; si el Gobierno la llamara por su nombre: IN-FLA-CIÓN, y nos diera a entender que está dispuesto a combatirla realmente; el resultado sería otro. Para eso hay algunas variables que ajustar: es inviable vivir con una expansión monetaria anual del 40% ad eternum. Es necesario tener un acuerdo serio de salarios (si es que hay voluntad real de combatir los otros frentes mencionados, de lo contrario el trabajador se sentirá estafado) y es clave tener un mercado abierto y libre de cambios con un precio claro del dólar.

Aunque muchos sostengan con justa razón que el mercado del dólar blue es marginal porque opera entre USD 30 millones y USD 50 millones diarios, el costo psicológico de esta variable es muy elevado y el Gobierno lo está subestimando. El valor es seguido día a día por los argentinos a través de los titulares de los diarios, los video-graphs de los noticieros y las notas de los portales de internet. El argentino asimila este precio, con una brecha con el oficial que por momentos supera el 50% y que amenaza con contaminar las negociaciones paritarias.

Le hago una pregunta simple. Si llega un amigo suyo de otro país a visitarlo y le pregunta por curiosidad cómo están los sueldos en Argentina y cuánto gana usted en dólares, ¿qué le responde? ¿Toma en cuenta la divisa oficial, la blue o una celeste (en el medio de ambas cotizaciones)?

Pesificar la economía es una idea loable y con la que estoy de acuerdo, pero no se hace de la noche a la mañana ni por la fuerza.

La disparada del blue es un tema que no va a desestabilizar la economía por sí solo, pero que merece una pronta atención.

El consultor económico y profesor de la UBA, Matías Tombolini, sugirió una propuesta muy creativa para reabrir el mercado cambiario, sin que en dos horas los argentinos nos llevemos puestas las reservas del banco central.

Ésta es la idea de Tombolini, recogida en una nota del diario El Cronista:

¿Qué sucedería si la compra de dólares fuera posible siempre y cuando dichos dólares, para poder salir de los bancos en forma de billetes, debieran estar depositados al menos dos años? ¿Y si se desea que salgan antes, sólo lo pueden hacer en pesos al tipo de cambio oficial?

La idea es la siguiente, volver a habilitar la compra de dólares como estaba vigente antes del 5 de julio de 2012, en cuentas de ahorro con un formato jurídico diseñado a tal efecto, permitiendo el atesoramiento de moneda extranjera, pero con las restricciones que estaban vigentes luego del finales de octubre de 2011, lo cual limita la cantidad de dólares que se puede adquirir según la capacidad adquisitiva del comprador. 

A eso se le agrega la característica que quien compra dólares sólo lo puede hacer si los deja depositados durante 2 años. Dichos depósitos pueden ser canjeados por pesos al tipo de cambio oficial en cualquier momento, o bien se pueden usar para adquirir bienes registrables como casas y autos. Al adquirir dichos bienes, el comprador cede la propiedad de dicho depósito al tiempo que el vendedor que toma esos fondos, sólo los puede utilizar 2 años después de haberlos recibido o retirar los pesos al tipo de cambio oficial. 

Esto tiene como idea además, que los bancos tomadores de dichos dólares podrían prestar fondos calzados contra los depósitos mencionados que tendrán una tasa de interés real negativa, de modo que se podría exigir a los bancos que brinden financiamiento para la construcción a tasas muy bajas, por períodos de 24/36 meses. 
Los ahorristas podrán pensar que esto implica confiar en que al cabo de 2 años, esto podría no cumplirse, pero lo cierto que es con una brecha de más de 50% el incentivo que se genera es altísimo.

Sé lo que está pensando: "¿volver a confiar en un banco a más de dos años con lo que pasó en 2001?". Por algún lado hay que empezar. Tenemos dos Argentinas para unir: la que habitamos usted y yo, y la de las estadísticas oficiales.

Saludos cordiales,

Ignacio.

FUENTE: IG

martes, 8 de noviembre de 2011

"Señora Cristina, la inflación es la rueda que hace girar la economía argentina"


PROFUNDO ANÁLISIS DEL 'MODELO


Tienen razón Cristina Fernández y el Frente para la Victoria cuando afirman que la experiencia argentina es motivo de análisis en el 1er. Mundo. Pero no deberían cantar victoria sino leer los textos. En la web madrileña Cotizalia, en la columna de Kike Vázquez se realizan minuciosos análisis de diversos temas económico-financieros. Por ejemplo, la economía argentina. Y aquí va el contenido de "Argentina, ¿milagro o fraude?":



por KIKE VÁZQUEZ
 
MADRID (Cotizalia). Existe un país que últimamente sale a la palestra en multitud de tertulias económicas: Argentina, o La Argentina para los amigos. Dicen influyentes economistas como P. Krugman o J. Stiglitz que hay vida después de la muerte y que “de las quiebras soberanas se sale”, comentarios en clara alusión a Grecia y su incierto futuro. Estoy de acuerdo, los problemas soberanos con voluntad se solucionan, no obstante no sé si el país que nos ocupa es el mejor ejemplo para ello. En el presente artículo trataré de contextualizar la coyuntura “ché” así como juzgar si estamos ante el mejor espejo para la Europa periférica.
 
Tras la crisis del corralito, Argentina pudo reducir su deuda externa sustancialmente, tanto que hoy por hoy y por increíble que parezca estamos ante un país con una posición internacional acreedora. Sí, han leído bien, ¡Argentina es acreedora y no deudora! Pueden comprobarlo en la siguiente gráfica. La baja deuda unida a una significativa devaluación del peso sentó las bases de la competitividad y consiguió que la década 2000-2010 haya terminado siendo notoriamente satisfactoria en resultados macroeconómicos.
 
Simplemente por dar algunos datos, pasaron de caídas de doble dígito en el PIB a crecer al 8% hasta que la crisis internacional hizo aparición. Recuperaron su mejor nivel de renta per cápita y lo superaron, así como la renta disponible de la población. El desempleo pasó del 20% a ser inferior al 8% y consiguieron reducir la deuda pública del 165% del PIB en 2002 al 50% actual (“haircut”mediante, pero no solo por eso, también fruto de la coyuntura económica). Por último, convirtieron un déficit de cuenta corriente claramente negativo en un superávit claramente positivo, de ahí que ahora sean acreedores internacionales. Cifras propias de un país realmente pujante, ¡visto así se entienden los elogios de los premios Nobel!
 
Quizá la gráfica de NOMURA sintetice muy bien lo ocurrido. He aquí el PIB per cápita a lo largo de la década, si partiésemos del punto más bajo, en los próximos meses se calcula que estarían a punto de doblarlo, además su PIB en términos reales haría lo propio. No solo eso, la desigualdad se ha reducido al igual que la pobreza, véase este informe del CEPR¿Quién podría estar en contra de algo así?
 
La pregunta tras ver todo esto parece bastante obvia, ¿cómo es posible pasar del default y el ostracismo internacional al virtuosismo económico? O hablando más claramente, ¿cuál es el “modelo de negocio” detrás de estos datos? Un elemento clave es sin duda su balanza comercial, la devaluación del peso convirtió a un país que cada año que pasaba se endeudaba más con el exterior en otro que exporta y que aprovechó muy bien la pujanza internacional de la última década para beneficiarse de ello.
 
He aquí la balanza comercial, y el significativo cambio realizado que pueden ver en la siguiente imagen.  Además aquí pueden comprobar la composición de dicha balanza comercial, en donde predominan los productos primarios y las manufacturas relacionadas con los mismos. La soja, por ejemplo, ocupa en sus diferentes variantes un lugar destacado. Si bien en estas cuestiones no se puede simplificar, teniendo en cuenta el comportamiento en los precios de las “soft commodities” en los últimos años, parece lógico ver un comportamiento positivo en la balanza como así ha sido.
 
Primer problema, Argentina tiene algo que exportar, al igual que tenían muchos de los “tigres asiáticos” que en su momento sufrieron problemas o Irlanda. 
 
Pero Grecia, ¿qué exporta Grecia? ¿Qué industria tiene? Y he aquí el primer problema de la Eurozona, hay reconversiones industriales porque “ahora somos uno” y luego se generan desequilibrios insalvables a los que no se puede hacer frente “porque no somos uno”. Esta es una cuestión crucial para poder comparar a Grecia con cualquier otro suceso pasado, y provoca que, en parte, estemos ante una situación “nueva” o al menos especialmente compleja dado el alto componente político.
 
No obstante el milagro argentino no se debe a su sector exterior, tampoco a la inversión, el principal responsable detrás de estas explosivas cifras macroeconómicas tiene nombre y se llama consumo. Sí, Argentina vive ahora mismo su particular época dorada con el consumismo, y ese es el factor decisivo para explicar las fantásticas cifras existentes. Mientras en casi todos los países del mundo las rentas del trabajo caen en favor de las rentas empresariales o las del capital, el proceso aquí es absolutamente el contrario, vean y juzguen (pag. 30).
 
¿Por qué ocurre esto? 
 
Seguramente, a pesar de hablar de consumo privado, la mano del Estado tenga mucho que ver. 
 
En los últimos años el gasto público ha pasado del 30% sobre PIB de 2003 al 39% sobre PIB calculado para este año, este aumento se ha dedicado a políticas sociales según algunas fuentes o a ganar votos y favorecer amigos según otras. Situándonos en un término medio podemos decir que se está dando una redistribución, ya que los ingresos evolucionan en paralelo con los gastos, que favorece a quienes tienen una mayor propensión marginal al consumo. Si bien para algunos esto es un éxito por la reducción de pobreza experimentada, para otros el hecho de que media Argentina mantenga a la otra media no puede acabar bien.
 
Argentina reinventa la rueda
 
Lo siento Sra. Kirchner pero aquí se acaban las palabras bonitas. 
 
¿Por qué? El PIB sube, se exporta, la gente aparentemente tiene más dinero en sus bolsillos y la pobreza se reduce, ¿qué puede haber de malo en ello? ¡Si incluso dos premios Nobel bendicen el sistema! Siendo así seguramente sea yo el equivocado, pero déjenme enseñarles una cosa. 
 
Según el último boletín monetario del Banco Central el agregado M3 está creciendo a un 31.9% interanual, el M2 al 28.8%
 
PREGUNTA: Si la economía crece a menos de un 10%, ¿a dónde va el resto? ¡Inflación!
 
Aquí empieza una agria y larga polémica. 
 
Según la metodología secreta del INdEC, servicio de estadística estatal, la inflación se sitúa en torno al 10% de forma estable no suponiendo un problema, según TODAS las mediciones independientes la cifra estaría entre el 20 y el 30%. Hay que decir, eso sí, que éstas últimas ahora ya no son tan unánimes como antes, desde que el gobierno empezó a multar a los analistas que diesen datos distintos a los oficiales con 125.000 dólares la polémica se ha reducido
 
De similar forma acabaron con las diferencias en el propio INsEC cuando despidieron a todos aquellos que no estaban de acuerdo con lo que se publicaba…
 
¿Y por qué es tan importante este dato? 
 
Porque, verán, la inflación es la rueda que hace girar la economía argentina. Con unos aumentos deliberados tan altos de la masa monetaria se consigue sobrecalentar el PIB pero también inflación. Esto no es malo para el gobierno ya que así aumenta la recaudación y su particular redistribución, por otra parte la gente de la calle no tiene más remedio que gastar cuanto antes mejor, ¡cada día el dinero vale menos! El resultado es un “boom” económico.
 
El sistema puede funcionar hasta que la inflación se descontrola absolutamente, ¿lo podrán evitar? Hay síntomas graves de que algo nada bueno está pasando ahora mismo. Por ejemplo su cuenta corriente está en niveles negativos por primera vez en una década, señal de que el país ya no es lo suficientemente competitivo (y la caída en el precio de las materias primas lo puede acentuar). Algo lógico teniendo en cuenta que tienen un tipo de cambio fijado al dólar pero su inflación está por las nubes. GRAN PROBLEMA.
 
Si devalúan para ser más competitivos la inflación, alta de por sí, puede dispararse. Además la deuda de las empresas, normalmente en divisa extranjera, podría dar muchos sustos; simplemente imagínese que la deuda de su hipoteca aumenta de un día para otro un 20%. (Quiero pensar que dados los antecedentes, la mayoría de los empresarios se habrán cubierto contra dichos riesgos y por eso el impacto no será lo que podría ser). Si por la contra no hay devaluación la situación se irá deteriorando progresivamente.
 
Entonces, ¿realizamos reformas estructurales a ver si dan su fruto antes de que todo se desmorone? Pues tampoco, en las últimas semanas ya han saltado las alarmas, ante la gran cantidad de fuga de capitales que se está produciendo, el gobierno de Cristina Kirchner ha empezado a tomar todo tipo de medidas para impedirlo: obligación de repatriar beneficios, imposibilidad de conseguir dólares, etc. Estamos ante una población que sabe más de economía que cualquiera que se haya pasado 5 años en una facultad, y ante la más que probable devaluación del peso con respecto al dólar, todo el mundo se ha lanzado a comprar dólares o a llevarse sus ahorros a otro lugar. Otra opción es que simplemente vean que esto acabará mal...
 
Se cree que en 2011 la fuga rondará los 23 mil millones de dólares, cifras récord y realmente preocupantes. Así que si quieren mantener el tipo estable van a tener que intervenir. PROBLEMA (más, sí): se desconocen las verdaderas reservas del Banco Central. Y es que si bien según cifras oficiales rondan los 50 mil millones de dólares, si tenemos en cuenta que esa cantidad sirve para pagar deuda pública y que dicha cifra está adulterada con préstamos a corto plazo pedidos a otros Bancos Centrales para aumentar los números, las cuentas ya no son tan claras.
 
Es por ello que se especula que la República tendrá que volver a los mercados de capitales internacionales para endeudarse y así poder seguir tomando las decisiones equivocadas que deseen mientras el dinero dura.

Algo negado por las autoridades y que será complicado teniendo en cuenta la relación que tienen con el FMI y el “establishment” internacional.

No obstante hace pocos días alguien mandó el siguiente documento a la SEC estadounidense, “FORM 18-K, For Foreign Governments and Political Subdivisions, There of ANNUAL REPORT of THE REPUBLIC OF ARGENTINA” lo que hace sospechar que por ahí pueden ir los tiros.

Lo que ocurre aquí no es que falte el dinero, es que falla el “modelo de negocio” y mientras no se cambie el destino siempre será incierto. Han hecho cosas bien, se han ganado los aplausos de dos Nobel, pero a mí esto no me tiene buena pinta.

fuente: U24

martes, 1 de noviembre de 2011

GOBIERNO VS DOLAR

foto de Tribuna del Periodista
Comenta Fernando Laborda en La Nación:

"... Pese a las resoluciones del Banco Central, al ejército de 4400 empleados de la AFIP que puso en bancos y casas de cambio, a la presencia de gendarmes en la city porteña, a las múltiples declaraciones de funcionarios que pretendieron ahuyentar a los compradores de divisas y a los obstáculos para que hasta el más pequeño de los ahorristas se hiciera de unos pocos billetes verdes, en la víspera, la entidad monetaria perdió otros 100 millones de dólares de las reservas."
"..... "  "La imaginación para las regulaciones puede ser infinita y deparar consecuencias disparatadas. El ex presidente del Banco Central Rodolfo Rossi recuerda que en el segundo gobierno de Juan Domingo Perón, entre 1952 y 1955, llegó a haber hasta diez tipos de cambio diferentes. Es que de la mano de las restricciones, vienen las excepciones, los permisos especiales, las compensaciones estatales y, en última instancia, la discrecionalidad del funcionario y la corrupción."
"Nadie sabe en qué pueden terminar los controles de cambios. Las que sí resultan evidentes son las contradicciones en que han incurrido algunos funcionarios kirchneristas, empezando por el ministro de Economía, Amado Boudou.
Si, como dice el vicepresidente de la Nación electo, "son cuatro empresas las que explican el 80 por ciento de las ventas de dólares que efectúa el Banco Central", no se entiende por qué se montó semejante operativo cerrojo con gendarmes y 4400 empleados de la AFIP controlando las operaciones del "chiquitaje".
Y si, como también afirma Boudou, las medidas adoptadas en el mercado cambiario apuntan únicamente a "combatir la evasión y el lavado de dinero", verificando la capacidad de la gente para comprar dólares, cabe preguntarse por qué el Gobierno no podría controlar también la capacidad del público para adquirir electrodomésticos y otros bienes, y eventualmente prohibirle comprarlos. ¿Será lo que se viene?
La palabra "inconsistencia" fue una de las más mencionadas ayer. Aludía a la supuestamente insuficiente capacidad económica de ciertos ahorristas para comprar dólares, que denunciaba la página web de la AFIP. La verdadera "inconsistencia" es la de un modelo económico que, en 2003, apuntó a tener un dólar competitivo; superávit fiscal y de cuenta corriente, merced al aliento de las exportaciones, y baja inflación, y que hoy, es cada vez menos competitivo internacionalmente, vio desaparecer el superávit fiscal, ve deteriorarse la balanza comercial y asiste a una escalada inflacionaria de grandes proporciones."

Bloquearon la venta de dólares al público

En la mayoría de los bancos y casas de cambio no se realizaron operaciones; el BCRA debió vender otros US$ 100 millones de las reservas.

El debut del sistema de control personalizado de las operaciones de compra de dólares minoristas provocó el primer feriado cambiario de hecho de la era Kirchner. El mercado, en este segmento de negocios, quedó paralizado o, en realidad, reducido a una sola vía: según pudo constatar LA NACION, los únicos que lograron ser atendidos (y no en todos los casos) fueron quienes vendían dólares.
Apenas escaparon al cepo las empresas que cuentan con habilitación para cursar transacciones a través de las entidades financieras con que se manejan, por los sistemas Siopel o MEC, las dos plataformas electrónicas por las que se concretan los negocios cambiarios mayoristas en el país.
Pero al resto, salvo contadas excepciones, le resultó imposible. A los compradores minoristas y el público en general los desalentó lo que podría caracterizarse como un "operativo anticompras":
  • El sitio que habilitó la AFIP para consultas de interesados en adquirir moneda extranjera reportó como rechazadas la enorme mayoría de las consultas (al cierre de esta edición no se habían reportado las cifras oficiales) o habilitó otras por mínimos importes.
  • Los carteles con que muchas agencias y casas de cambio (por pedido de sus propios empleados, hartos de lidiar con las quejas) aclaraban que no funcionarían hasta no tener operativo el mecanismo de chequeo online de operaciones.
  • En los bancos, los gerentes de las sucursales quedaron a cargo de atender las consultas de sus clientes (a los no clientes se los rechazaba en las cajas) o comunicarles que, ante los inconvenientes detectados en el nuevo sistema y el nulo tiempo que tuvieron para adaptarse a él, habían resuelto no operar divisas en la jornada. Y el bloqueo a las vías automáticas (por el momento no se permite comprar por banca telefónica, cajeros automáticos e Internet) dejó fuera de línea por varias horas el home banking de entidades, como el del BBVA-Francés, entre otras.
Los múltiples inconvenientes intentaron ser disimulados por las cámaras en que se agrupan los bancos en sus declaraciones públicas. Pero fueron corroborados por LA NACION en una recorrida por la City porteña, consultas a corresponsales en el interior país y referencias del público consultado o testimonios de los lectores y de operadores.
"Los que puedan demostrar sus ingresos no van a tener problemas para comprar dólares", anunció temprano en la mañana el ministro de Economía, Amado Boudou , en diálogo con radio La Red (ver Pág. 7). Pero la enorme mayoría de los que dieron el primer paso en el intento fracasaron: el site de la AFIP devolvía insistentemente el mensaje: "La/el CUIT/CUIL/CDI presentaría insuficiente capacidad económica para realizar la operación cambiaria ingresada", aun cuando los consultantes tuvieran sus bienes patrimoniales debidamente declarados. Según fuentes de la AFIP, los problemas para operar "sólo surgieron en entidades que no se adecuaron correctamente al nuevo mecanismo" y los inconvenientes en su página web se fueron solucionando en el transcurso del día.

IGUAL SIGUE DEMANDADO

Pero el dato central fue que las medidas difundidas el fin de semana para reprimir la creciente sed dolarizadora de los argentinos provocaron el efecto contrario: despertaron ese apetito aun entre quienes hasta ahora no se mostraban preocupados por las señales de corrida que ya mostraba la plaza local e hicieron que la compras de bonos en dólares (como forma de asegurar un flujo futuro de billetes) se dispararan (ver Pág. 3 de la sección Economía).
En los bancos admitieron que las consultas para comprar dólares (ya sea por ventanilla o por medios automáticos) se multiplicaron, y se mostraban preocupados porque algunos de los que se comprobaron inhabilitados para comprar (y que contaban con dólares en sus cuentas) se apresuraron a realizar retiros, situación que monitoreaban en la tarde de ayer con preocupación desde el propio Banco Central (BCRA). No es para menos: el sistema generado para "pisar" ventas y reducir la sangría de reservas ayudará a socavarlas por esta vía, dado que los depósitos bancarios en dólares se contabilizan como parte de ellas.
Además, el saldo de intervenciones oficiales en el mercado cambiario volvió a ser deficitario. Aunque la actividad mayorista también se redujo, producto de la incertidumbre que generó la puesta en marcha del nuevo sistema por sus posibles implicancias en la capacidad de giro de las empresas, el BCRA cedió otros US$ 100 millones para que el precio del dólar se mantuviera congelado. "El incremento de regulaciones y restricciones podría llevar a aumentar la compra de dólares en anticipación de potenciales regulaciones aún más restrictivas en el futuro cercano", evaluó el analista de mercados emergentes de Goldman Sachs, Alberto Ramos.
Los problemas que produjo el nuevo control provocaron en la tarde una reunión de urgencia de los representantes de los bancos extranjeros, agrupados en ABA, con el ministro Boudou y la presidenta del BCRA, Mercedes Marcó del Pont. "Vamos a ver cómo mejorar la operatoria", concedió adusto el presidente de esa cámara, Claudio Cesario, cuando LA NACION cruzó a la comitiva en su tránsito por Plaza de Mayo rumbo al Palacio de Hacienda.

EN EL INTERIOR

  • Mendoza Hubo largas colas y complicaciones en las casas de cambio. La implementación del sistema impidió la compra de dólares.
  • Santa Fe Se registró una baja afluencia de clientes a las casas de cambio y un 30% de rechazos de operaciones.
  • Mar del Plata Se compraron pequeños montos y hubo una alta cantidad de rechazos por el sistema de control de la AFIP. Se operó desde el mediodía.
  • Santa Cruz El banco de esa provincia, de capitales estatales y del grupo Eskenazi, no vendió dólares. Las casas de cambio, tampoco.
  • Córdoba Se operó con tranquilidad pero hubo desconcierto por la falta de información.

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