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miércoles, 22 de diciembre de 2010

Si los medios publican cifras oficiales, los medios mienten. Por Nidia Osimani

Resulta increíblemente sorprendente el nivel de liviandad con que muchos medios copian y pegan información que publica generalmente la hipotética “prensa especializada” sin detenerse ni medio segundo a analizar lo que publican. Esto no hace más que confundir al lector y nada aclara sobre lo que éste último muy acertadamente intuye. Que los datos oficiales son falaces, y en materia económica no hay excepción a la regla.


 En las últimas horas se ha saturado al público con la noticia emanada del INDEC acerca de que los argentinos tendrían más de 140 mil millones de dólares contando el exterior, cajas de seguridad de los bancos y el colchón,  de acuerdo a las estimaciones de la balanza de pagos, lo que a priori tendría el efecto de que el ciudadano común se pregunte ¿Tan bien anda el modelo k que la gente puede ahorrar?, para acto seguido entrar en la contradicción del ¿Y por qué a mi cada día la plata me alcanza menos?...
También se publicó que esos fondos al margen del sistema, superan la deuda externa total que sería de unos 128 mil millones de dólares, comparándose ese monto a tres veces el equivalente de las reservas del BCRA que para fines de septiembre pasado serían de unos 51 mil millones de dólares.
Otro dato relevante publicado por estas horas, fue que los ahorros antes mencionados no declarados perjudican al Fisco.
Por último se tiraron cifras de manera arbitraria sin considerar que las mismas son oficiales, y por lo tanto, irreales en su mayor porcentaje.
Mezclar conceptos erróneos con conceptos correctos solo puede dar como resultado una conclusión errónea. Es decir, la información que se ha copiado de medio en medio por estos días es errónea, sin lugar a dudas y no he visto hasta el momento nadie que la haya refutado en absoluto. Entonces, esperado el tiempo prudencial, parece llegado el momento de hacerlo.
Lo primero que hay que decir es que la deuda externa ha sido analizada solo seriamente por personas que por razones que no hace falta explicitar, no han pertenecido ni pertenecen a ninguno de los gobiernos corruptos democráticos o de facto que la han alimentado y lo siguen haciendo. Por lo tanto, ahí hay una primera falacia. Este cálculo comparativo es erróneo. Además, la información publicada surge del INDEC. Entonces ¿Qué deuda externa toma como base de cálculo la información publicada por los medios? ¿Se trata de la deuda externa real que nunca se reconoció? ¿Es acaso la que calcula el INDEC falsificando la inflación para, entre otras cosas, hacerla parecer muy inferior a lo que es? ¿Es la deuda en concepto de capital que hipotéticamente pagó el gobierno kirchnerista renegociando intereses y comisiones que la superan ampliamente para volver de rodillas por estas horas al FMI al cual juraron nunca retornar?
En segundo lugar, desde Tribuna de Periodistas ya expusimos los argumentos suficientes que demuestran que las reservas del BCRA no son las que dice el gobierno nacional porque han hecho pasar pasivos por activos, porque hay información relevante sobre deudas que no publican hace años, porque el impuesto inflacionario es innegable y porque solo utilizan la contabilidad creativa. Entonces, este cálculo comparativo también es erróneo. En este contexto ¿cómo pueden algunos medios decir que los ahorros que tienen los argentinos en el colchón, el exterior o cajas de seguridad superan tres veces las reservas que tiene el BCRA? ¿Cuáles reservas, las reales o que calculan haciendo la trampa de contar pasivos por activos, maquillar las cuentas, ocultando información sobre otros pasivos y como resultado del impuesto inflacionario?. Los montos difieren sustancialmente calculados de una manera que de otra, por tanto, es falaz decir que los ahorros antes mencionados triplican las reservas.
En tercer término, hay que saber que mientras el BCRA utiliza el criterio de caja que consiste en considerar fiscalmente los gastos cuando se pagan y los ingresos cuando se perciben para medir los movimientos de capitales, el INDEC realiza sus cálculos sobre la base de lo devengado, es decir que reconoce las operaciones registrándolas en el momento en que ocurre el hecho económico que la genera, independientemente de si fue pagada o cobrada, o formalizada mediante contrato, o cualquier documento. Según el momento en el que se haga el corte de análisis, los valores no han de ser iguales, lógicamente ¿Cuáles tomaron para calcular lo que dicen?
Cuarto, resulta llamativo que esta información el INDEC la haya dado a publicidad justo ahora.
El gobierno kirchnerista siempre tuvo la intención de modificar la ley de entidades financieras, nacionalizar la banca, apoderarse de los depósitos bancarios, y hasta hubo quienes dejaron deslizar la intención de ir por las cajas de seguridad y la propiedad privada.
El modelo K necesita incrementar el control del Estado y qué mejor que hacerlo por medio del BCRA. Si se nacionaliza la banca el Estado sería el único banquero y si se nacionalizan los depósitos sería el Estado quien prestara.
Además, las despolíticas llevadas a cabo por los Kirchner en materia económica, fiscal y monetaria han conducido al desastre del que no pueden salir ahora y siguen ensayando errores.
Cuando el tipo de cambio es fijo, la tasa de interés termina bajando, y los inversores venden pesos para comprar dólares y se fugan capitales. A la larga el BCRA debe generar pesos que no tienen su correspondencia en dólares, por lo tanto disminuye la base monetaria, el Central tiene cada vez menos reservas.
Asimismo, la devaluación también es promovida por un sector público deficitario, lo que termina resolviéndose tomando crédito interno o externo, o usando las reservas del BCRA. Todo esto ¿no lo promueve la misma política del gobierno nacional?.
Ahora nos dicen que Brasil nos fabrica los papelitos porque nuestras maquinas de emitir ya quedaron obsoletas o no dan abasto ¿Por qué será? ¿Quiénes son los que siguieron promoviendo la brecha de ricos cada vez más ricos y de pobres cada vez más pobres con el discurso progresista de la redistribución de la riqueza? ¿Quiénes promovieron la fuga de capitales, los ahorros en el colchón o el engorde de las cajas de seguridad? ¿Y por qué tuvimos que volver al FMI? ¿Y por qué no hay plata en los bancos? ¿Y por qué el BCRA retiene papelitos a las entidades financieras?
La información elaborada por el INDEC también da cuenta del excedente producto del Comercio Exterior, que menos de la mitad de esas ganancias obtenidas por las empresas se reinvirtieron en el país, que se hicieron inversiones en el exterior y el resto se destinó a ser depositado o a la compra de acciones y bonos al margen del sistema, que las empresas extranjeras radicadas en el país obtuvieron importantes utilidades llevando el mayor porcentaje al exterior, que hubo importantes giros en concepto de intereses, que hubo más importaciones que exportaciones y eso desequilibró la balanza de pagos más allá de las políticas irracionales llevadas a cabo por el Secretario de Comercio, y mucho más allá del tan promocionado “blanqueo de capitales”.
Concluyendo, la noticia fue lanzada desde el INDEC ahora con algún propósito estratégico para impulsar alguno o varios de los proyectos que dejara como legado el primer ciudadano fallecido, que de economía sabía tanto como su viuda de gobernar.
Los regímenes mentirosos y corruptos necesitan desesperadamente controlar la prensa para mantener el control. Manipulación, amenazas  y aprietes para ellos es moneda corriente. Lo que indigna es cuando la misma prensa se presta al juego nefasto de desinformar y confundir. Y esto, hay que decirlo, no tiene nada de inocente.
 
Nidia G. Osimani


fuente: http://www.periodicotribuna.com.ar/8028-si-los-medios-publican-cifras-oficiales-los-medios-mienten.html

viernes, 17 de diciembre de 2010

El Indec sigue mintiendo, ahora en la cara del FMI

(Y OTRAS INCOHERENCIAS OFICIALES)



Como es de público conocimiento, la semana pasada, mas precisamente en el momento mas crucial de la toma en el Parque Indoamericano, arribaba a nuestro país la misión del Fondo Monetario Internacional.

Si bien la hipotética función colaboracionista en la elaboración de un nuevo índice de precios al consumidor que armonizara los criterios entre la Nación y las provincias aún parece no haberse concluido, frente a tan obvia falsificación llevada a cabo durante tantos años por la nueva gestión del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, hubiera sido esperable al menos algún indicio de avance.
Sin embargo, el INDEC vuelve hoy a informar una inflación para el último mes de noviembre de un 50 % inferior a lo calculado por las consultoras privadas.
El hecho podría leerse como una medida de “no innovar” en el marco de las negociaciones llevadas a cabo para lograr un acuerdo con el Club de París.
También puede ser una medida de “no innovar” porque los hechos de violencia de los últimos días y que aún se siguen produciendo (por estas horas continúan las tomas de terrenos), se multiplicarían, probablemente al humilde, muy pero muy humilde entender del gobierno nacional, cuya precariedad para interpretar la realidad parece haberse incrementado con el correr del tiempo.
Un ministro de economía negociando una deuda con el Club de París que no resuelve nada para la gente, para el pueblo y uno se sigue preguntando ¿Justo ahora? ¿Por qué?
Una primera mandataria con actitudes que no requieren un vasto conocimiento en ciencias médicas como para advertirlas, pasando del rol de viuda inconsolable vestida y maquillada para la ocasión a la ironía y la simulación en medio de discursos huecos, de intenciones vacías, de apariencias y mas apariencias, proyectando su propia realidad que muy lejos está de ser la de la mayoría.
Un jefe de gabinete muy bueno para mostrar siempre lo que no es, haciendo el papel de elocuente. Lo triste es que siga suponiendo que convence a alguien. Ministros que no existen, ministros que mienten, ministros con bajo perfil funcionales a los delirios del régimen. Funcionarios encabezando instituciones gubernamentales sosteniendo el gran espectáculo ilusionista.
Este es el modelo K, en connivencia con organismos internacionales como el FMI que prometió la mas absoluta reserva sobre cuestiones que ya entendimos todos como son y como están. Oposición y justicia ¿cómplices o incompetentes? Un pueblo que ha acentuado sus diferencias, que ha exacerbado exasperación, violencia, como producto de la proyección hecha desde el máximo poder de la Nación.
¿Puede un régimen desequilibrado, delictual, lleno de odio y persecución a todo el que piense diferente, en cuyas filas tampoco hay coordinación por ser producto de un rejunte a conveniencia llamado “transversalidad”, garantizar la paz, el bienestar, la justicia, la seguridad en la Nación? No parece muy difícil responder a esta pregunta. Por estas horas, se están concretando nuevas tomas, mientras en paralelo, facciones sindicales y organizaciones sociales, inclusive las que hasta hace días se mostraban encolumnadas detrás del gobierno nacional, están protagonizando inusitados hechos de violencia.
Y esto, según dicen algunos “recién empieza”.

Nidia G. Osimani

miércoles, 1 de diciembre de 2010

La trampa de las siglas Por Alfredo Leuco

El kirchnerismo en el gobierno tuvo muchos aciertos pero el más grande de los fracasos es doble. Va por la calle del INDEC y vuelve por la avenida del FMI. Son siglas que dicen mucho y dicen poco. Porque ambas fueron manipuladas para enmascarar la verdad de las palabras. El daño a la credibilidad oficial que generó la malversación de los datos del INDEC es difícil de mensurar. Los funcionarios fueron obligados a defender las mentiras de las cifras como talibanes y esa farsa los empujó al abismo del ridículo de donde nunca se vuelve como dijo Perón. Hasta el mismísimo Horacio Verbitsky al que nadie puede acusar de opositor calificó de vandalismo lo que hizo Guillermo Moreno y su grupo de tareas. 

Ante el silencio oficial y de la CGT denunció la presencia de patotas armadas entre los escritorios del INDEC. Desde ese momento los trabajadores de ATE denunciaron sistemáticamente el atropello a su dignidad y a las estadísticas. Ni la Feria del libro se salvó de un escrache de estos energúmenos que querían corregir a las trompadas lo que destruyeron en las planillas. Fue como una religión en la que solo creyeron los fanáticos que siempre aprueban todo a libro cerrado si viene del poder. 

Son los mismos que aplaudieron eufóricos, borrachos de antiimperialismno la satanización del Fondo Monetario Internacional como el padre de todas las corporaciones destituyentes y oligárquicas. Siempre el FMI quebró dignidades y soberanías con recetas que destruyeron los mundos productivos y apostaron al dinero fácil de la patria financiera. Hoy el desprestigio internacional de la burocracia del Fondo es similar al desprestigio del INDEC en Argentina. Tal vez por esa trampa del destino suena tan disparatado que el diablo del Fondo sea convocado a la Argentina para corregir los angelicales números del INDEC. 

Parece una broma macabra del destino. Es como un juego de espejos negros para ver a quien rechazan mas los ciudadanos independientes. ¿Al Fondo o a este INDEK con Ka? Sin embargo lejos de cualquier actitud de autonomía el gobierno fue obligado a aceptar una nueva misión del Fondo y a pedirle consejos. El diablo sabe por diablo pero más sabe por viejo. De pronto después de tanta negación militante resulta que ahora era cierto lo que decían los periodistas no chupamedias o los políticos opositores o los más sensatos del oficialismo. El INDEC mentía y ahora tienen que reconocer que la inflación existe. Que aunque no la veamos la inflación siempre está. Porque no se tomaron medidas para combatirla. 

Porque se eligió esconderla bajo la alfombra. Negar lo evidente. Ahora se han caído varias caretas. La que muestra la verdad de un INDEC devastado por el engaño y las palabras inflamadas de emancipación contra el Fondo hasta que el viento de la conveniencia cambió de rumbo. Y como si esto fuera poco, un gobierno que se presenta como nacional y popular tuvo que despreciar el excelente trabajo que hicieron las universidades argentinas y bajarse los pantalones ante la absoluta inexperiencia en el tema del FMI que viene como gendarme a invadir nuestras carpetas. Muchos no supieron explicar lo inexplicable. Encontraron miles de eufemismos para no pronunciar la palabra inflación. Deslizamiento de precios, llegó a inventar uno. 

Gambetas al lenguaje para eludir la verdad. Aparecieron metidas de pata monumentales como el ministro Amado Boudou asegurando muy suelto de cuerpo que la inflación no perjudicaba a los más pobres. Fue como tirarse un tiro en los pies. Porque si dejaron de ser creíbles los números de la inflación también perdieron certeza otros indicadores que eran muy positivos para el gobierno como los de la reducción de la pobreza o la desocupación. 

No se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo. Por eso el gobierno fue preso de si mismo. Porque cayó en su propia trampa.