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lunes, 5 de septiembre de 2011

Tato, no saben lo que hacen. Por Alfredo Leuco (AUDIO Y NOTA)


Tato, no saben lo que hacen


Muchas veces desde el gobierno nacional han demostrado desprecio por la trayectoria de figuras emblemáticas de la creatividad y la defensa de la democracia y los derechos humanos. La lista de estos tristes sucesos es larga. Pero hay dos que generaron mucho revuelo. La calificación, o mejor dicho la descalificación de Menchi Sábat, uno de los más prestigiosos dibujantes del mundo.


“Cuasimafioso”, le dijo la presidenta Cristina porque Menchi, en una caricatura, la había mostrado con dos tiritas cruzadas sobre su boca. Hasta soldados kirchneristas como Horacio Verbitsky se atrevieron a decir que eso no era correcto. Otra actitud terrible es el intento de reescribir la historia a gusto del consumidor. Este gobierno tuvo la osadía de colocarle otro prólogo al libro Nunca Mas que produjo la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas. No les gustaba el de Ernesto Sabato, repito, el de Ernesto Sabato no el de juan de los palotes y el actual secretario de derechos humanos escribió otro que dejó mas tranquilas las conciencias de aquellos que utilizaron el asesinato como instrumento político y que, por momentos, no solo no muestran arrepentimiento sino que exigen un homenaje y un monumento. Sabat, Sabato y ahora como si esto fuera poco intentaron ensuciar la memoria de Tato Bores. 

Si señor, de Tato Bores. Se lo cuento en dos palabras. En uno de esos programas de televisión que pagamos todos los argentinos para que les chupen las medias al gobierno un par de muchachos ignorantes se atrevieron a cuestionar con liviandad la actuación de Tato Bores. Uno de ellos dijo “hizo programas políticos durante todas las dictaduras”. Es grave meterse con Tato y sobre todo desde la televisión para estatal. Pero de las palabras surgía con toda claridad la nula información y formación de sus protagonistas. Pero después, cuando se rebotó ese programa en otro de los que tiene el gobierno para hacer lo mismo sucedió algo mas grave porque el que metió la pata fue el propio ministro del Interior, Florencio Randazzo. Dijo que “me extraña que hombres que tenían una enorme responsabilidad y un enorme crédito…eh…deberían haber tenido otra actitud mucho mas combativa sobre lo que estaba ocurriendo en la Argentina. 

No alcanza ni la ironía ni el chiste porque la historia fue trágica… si hubieran tenido otra actitud no hubiéramos tenido que lamentar 30 mil personas, lo digo con el miedo de estar cometiendo una injusticia.”.. También dijo Randazzo, nada menos que el ministro del Interior, el ministro político, el que venía de acusar a periodistas y a La Nación y Clarín de atacar la democracia, que no se sentía con autoridad para hacer una acusación y que el comentario lo hacía con mucho respeto. Siento la obligación de hacer yo también un par de comentarios, con mucho respeto. Y decirle al señor Ministro que estaba en lo cierto, que estaba cometiendo una injusticia. Y de paso le pregunto como para conocer más su pensamiento. Le reclama a Tato una actitud mucho mas combativa.. OK… ¿Como quien? ¿Cómo sus jefes políticos, por ejemplo? Como Néstor y Cristina que durante la dictadura se dedicaron a construir una fortuna cobrando a deudores morosos asfixiados económicamente por una ley de la dictadura. A esos abogados que no presentaron un solo habeas corpus, aunque sea, por los presos y los desaparecidos. A usted, señor ministro, con todo respeto,¿Le hubiera gustado que Tato tuviese una actitud combativa como la de los Kirchner? Tato Bores padeció la censura de Isabel y Lopez Rega desde el mismo momento en que se murió Perón. Un grupo de tareas de civiles armados con ametralladoras irrumpió en su departamento a las 5 de la mañana. Lo encontraron en calzoncillos y finalmente se llevaron a Patricia, su sobrina, que vivía en el piso de arriba junto a sus padres, es decir el hermano de Tato. Patricia y su marido recién casados se comieron 8 años de cárcel bajo la dictadura. 

La vida de Tato ya no fue la misma. Y cada vez que su trabajo le permitió estar cara a cara con alguno de los dictadores pidió por su libertad y por su vida. Esto no lo digo yo. Está en el libro de Carlos Ulanovsky y lo cuenta siempre Santiago Varela que fue uno de los más brillantes guionistas. Ni Carlos ni Santiago pueden ser acusados de antikirchneristas y mucho menos de colaboracionistas de la dictadura. Todo lo contrario, son gente de bien que siempre defendió la democracia y los derechos humanos. Hasta Sandra Russo que es la biógrafa oficial de la presidenta contradijo al ministro Randazzo.
 
Tato estuvo amenazado mil veces. Le pusieron una bomba en la casa cuando muchos de sus amigos ya habían marchado al exilio. Uno de sus hijos, Alejandro, tenía 16 años cuando tuvo que abrirle la puerta a aquellos fachos que se llevaron a su prima Patricia. Este domingo salió a defender a su padre de toda manipulación histórica porque Tato no puede defenderse, murió en 1996. Dentro de 12 días, Berta, la legendaria mujer de Tato Bores cumplirá 80 años. Esta columna es para ella. Un desagravio para un grande de la democracia, la libertad y la cultura como Tato. Y para Tato que está en el cielo, un solo pedido: perdónalos Tato, no saben lo que hacen.



Fuente: Continental

jueves, 23 de diciembre de 2010

ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA Por Aldredo Leuco


Parece una metáfora bíblica pero fue absolutamente cierto. El padre Chifri, uno de lo sacerdotes que mejor tarea solidaria realiza en el norte del país cayó del cielo. Y no es algo que tenga que ver con una creencia religiosa o una cuestión de fe. El cura Sigfrido Moroder, conocido en toda la zona de Rosario de Lerma como el padre Chifri utilizaba sus impresionantes condiciones y experiencias como deportista para moverse entre los cerros en parapente y ganar tiempo en sus visitas a los distintos pueblitos. Los habitantes de esos cerros salteños, necesitados de todo, se acostumbraron a ver llegar al cura desde el cielo, aterrizar con su parapente y persignarse en un mismo acto.

La historia del padre Chifri es un ejemplo que me permito contarle en estos días de cólera. Desde chico mostró su fortaleza y su predisposición para el deporte. Apenas se ordenó de cura pidió ir a misionar a uno de los lugares con mayores necesidades insatisfechas de Salta. Allí el sol castiga como loco, por la noche la temperatura baja 20 puntos bajo cero y te congela los huesos y hay pequeñas comunidades de pastores de cabras que viven cerca de Dios, a 5.000 metros de altura pero lejos de la equidad social. Son pocos los que se acuerdan de sus escuelas, de sus vacunas, de sus hijos. El padre Chifri se dispuso a llevar su mano solidaria y el mensaje cristiano a 25 parajes perdidos en el mundo y 18 escuelitas mucho más que humildes. Un día se dio cuenta que podía aprovechar sus condiciones deportivas para llegar mas rápido y mejor. Lo hacía en parapente. Era imponente verlo llegar desde el cielo. Posarse como un pájaro de fe en la tierra y predicar con el ejemplo. 

Se convirtió en un personaje muy querido por todos los campesinos. Lo veían llegar desde lejos al padre Chifri. Cuando había un enfermo que socorrer o alguien que necesitaba resolver un problema, un poco en broma, un poco en serio decían: “Ahora viene volando el padre Chifri”. Y al poco tiempo el cura volador aparecía recortado en el horizonte de esas montañas maravillosas con el paisaje y mezquinas con sus habitantes. Hasta que un día ocurrió la tragedia. Un maldito remolino le provocó una caída de 40 metros. Cayó pesadamente y quedó inmovilizado. 

Con dolores tremendos y problemas respiratorios que lo dejaron al borde de la muerte. Cuando recuperó la expectativa de vida, tozudo, peleador y con un coraje sin igual salió a desafiar el pronóstico que decía que nunca más volvería a caminar. Había que verlo al cura Chifri, con una voluntad de acero, haciendo los ejercicios de rehabilitación para dejar esa silla de ruedas que lo encarcelaba. El padre no es un hombre de bajar los brazos con facilidad. Hizo un esfuerzo monumental y demostró una constancia terrible. Es que el tenía oculto un deseo íntimo que le daba una fuerza invencible: quería volver a la puna. Con su gente. Quería regresar a esa montaña que lo había traicionado pero el no quería abandonar a su gente. Y un día milagroso, apoyado en sus bastones, el padre Chifri se apareció por su lugar en el mundo. Los campesinos emocionados no lo podían creer. 

El padre Chifri lo había logrado. Había vuelto a darles una mano. Esta vez no había llegado por el aire. Esta vez había llegado caminando lentamente, con mucha dificultad pero con una energía envidiable y contagiosa. Porfiado el cura. No se resignó jamás a la silla de ruedas. Combatió con fuerza para seguir su tarea solidaria, su misión sacerdotal. Y siguió con su tarea de amar a su prójimo como a si mismo. De hacer el bien sin mirar a quien. De ponerse a disposición de esos argentinos olvidados por todos que vivían hacinados en sus ranchitos precarios y que casi ni conocían el dinero ni la justicia. Se alimentaban como podían con las pocas verduras que cultivaban y con las cabras y ovejas que son parte indisoluble de sus vidas. 

El padre Chifri continuó con su tarea titánica. Poniendo el grito en el cielo contra las injusticias. Y ayudó a crear comedores escolares en las escuelas, a instalar invernaderos para conseguir más y mejores alimentos. Les ayudó a comercializar mejor sus artesanías. Se puso al servicio de los más débiles. El objetivo fue que cada uno se gane el pan con el sudor de su frente. Ahora el padre recorre la zona con un viejo colectivo que le regalaron. Lo pintó de mil colores y lo bautizó el colectivo de los sueños. Ahora el padre Chifri no cruza el cielo con sus alas prestadas. Pero llega a lo más alto de la solidaridad y el compromiso. Este año logró abrir el colegio secundario con 36 alumnos. Hay que ver las procesiones que encabeza con todos los reclamos y las vestimentas típicas de la zona. Hay que verlo entre los cerros con su poncho y cuando lo ayudan a treparse a una bicicleta como una epopeya.

Me hace acordar a la bicicleta blanca de Horacio Ferrer cuando le habla a ese viejo flaco nuestro que andaba en la tierra. ¿Se acuerda? Flaco, no te pongas triste, todo no fue inútil, no pierdas la fe. En un cometa con pedales, dale que te dale yo se que has de volver. La vida del padre Chifri es un verdadero canto de fe y de esperanza. Una enseñanza que nos puede ayudar a construir nuestra propia esperanza.


padre Chifri

sábado, 18 de diciembre de 2010

EL NUEVO MAPA DEL OFICIALISMO. Por Alfredo Leuco

Sensación de inseguridad

El ala izquierda parece querer enseñarle kirchnerismo a CFK como pretendió explicarle el peronismo a Perón. Pese al avance de Garré, aún no es mayoría.

En el nuevo mapa del oficialismo, algunas de sus figuras más intransigentes como Luis D’Elía, Hebe de Bonafini y Horacio Verbitsky acusaron a Aníbal Fernández de dejar que la Policía Federal se autogobierne y de ser el responsable de la poca transparencia de la fuerza, de la zona liberada que permitió el asesinato de Mariano Ferreyra y de los desbordes de salvajismo represivo de Villa Soldati. Lo realmente polémico es que en forma más o menos explícita también incluyen a Daniel Scioli en un grupo de conspiradores contra la candidatura de Cristina en 2011. Un sector aún mayoritario del Gobierno cree que la alianza entre la Presidenta y el gobernador es la viga maestra que sostiene a esta administración. Pero los grupos más radicalizados, que han utilizado al kirchnerismo como caballo de troya de cierto entrismo en el PJ, ubican a Aníbal, Alak, Scioli y hasta a Eduardo Duhalde en un grupo que quiere restaurar el viejo peronismo conservador que excluye a Cristina. Y algo de eso hay. Muchos intendentes y gobernadores tienen su corazoncito puesto en Scioli. Es el referente con más votos propios que no utiliza la metodología kirchnerista del hostigamiento a los que no se disciplinan y el candidato puesto, si Cristina resuelve no presentarse por algún motivo.
A partir de ahora, Scioli juega el insólito papel de ser una mezcla de Dios y el diablo y el único capaz de articular al progresismo fashion con el pejotismo de los feos, sucios y malos. Salvo que la ofensiva en su contra vaya mucho más a fondo y se repita como comedia la tragedia de los 70, cuando algunos revolucionarios que hoy merodean los 70 años le quisieron enseñar peronismo a Perón. ¿Le querrán enseñar kirchnerismo a Cristina que el martes va a ser consagrada al frente del PJ? ¿Le preguntarán en algún momento por qué está lleno de gorilas el gobierno popular?
Ya se puede dibujar el flamante esquema de poder con el que se maneja la Presidenta tras la muerte de su esposo. Muchas especulaciones cayeron por su propio peso, como el supuesto rol que iba a jugar Máximo, el hijo presidencial. Y algunas figuras se han devaluado fuertemente, como la del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. El Gobierno ya cumplió cincuenta días sin la conducción de Néstor y acaba de superar, no del todo y con suerte diversa, el primer terremoto que incluyó un estallido social con epicentro en los barrios porteños más populares y peronistas y un par de cambios importantes en el Gabinete.
Los crujidos más sonoros se sintieron alrededor de la inseguridad, palabra que estuvo prohibida como producto de dos infantilismos dogmáticos: creer que ese reclamo es una bandera de la derecha y confiar en que lo que no se nombra no existe. Hoy ocurre algo parecido con el vocablo inflación. Vivir en paz y sin temores con su familia es el primer derecho humano de la democracia, sobre todo para los sectores más vulnerables de la sociedad, que lo son ante las góndolas como ante los delincuentes.
La nueva correlación de fuerzas en el poder parece haber parido el “cristinismo”, que se apoya en dos lugartenientes que actúan como mano izquierda y derecha de la Presidenta: Carlos Zannini y Julio de Vido.
Zannini estuvo parado detrás de Aníbal F. y Florencio Randazzo, supervisando todo durante varios tramos de la negociación entablada con Mauricio Macri para liberar el Parque Indoamericano. Es el referente de lo que podría llamarse kirchnerismo auténtico, no necesariamente peronista, con terminales en la cultura progresista. Es el que mantiene la seducción entre los artistas, los intelectuales y cierta clase media joven con discurso setentista. Monitorea la Corriente Nacional de la Militancia que entre sus jefes principales tiene a Agustín Rossi, Daniel Filmus, Jorge Taiana y Emilio Pérsico. Es el ala oficial que no se encarga de los negocios sucios y que trata de mantener encendida la mística derechohumanista. Fueron los responsables de haberle vaciado el poder a Aníbal Fernández al sacarle de un plumazo el manejo de las fuerzas de seguridad y los que se arriesgaron a colocar en ese lugar a Nilda Garré, que tiene como jefe espiritual a Horacio Verbitsky y como Biblia los trabajos de León Arslanian en reforma policial. El descabezamiento de la Federal y el inminente desembarco en algunas cajas de corrupción de uniforme dejan en su peor momento a Aníbal F., líder natural de los comisarios. En otro gobierno ya les hubieran pedido la renuncia a Aníbal y Julio Alak. En éste, se resisten a dar esa clase de ofrendas.
El Movimiento Evita, que lideran Pérsico y Fernando “Chino” Navarro, cuestionó públicamente a Fernández por considerar “de cumplimiento imposible” esa idea “macrista” (dicen ellos) de criminalizar la protesta y privar de sus derechos a los que reclamen tierras y de utilizar la palabra “activista”, casi como un sinónimo de delincuente. “Nosotros somos activistas y estamos orgullosos de serlo”, dijeron en una reunión del Movimiento Evita.
El ala derecha, la más rústica, la que no recita a Silvio Rodríguez pero conoce de memoria hasta el último de los vericuetos de las licitaciones y los subsidios, es la encargada de las transacciones con los empresarios y la CGT y tiene como jefe indiscutible a De Vido. Es el territorio donde se movió Ricardo Jaime y se mueve Hugo Moyano, dos de los carteles luminosos de las acusaciones de corrupción. De Vido fue el padrino de la designación de Arturo Puricelli y del lanzamiento, junto a Moyano y Julio Piumato, de la candidatura de Amado Boudou a la Jefatura de Gobierno porteña para disgusto del ala izquierda, que sigue sosteniendo a Filmus. El dato clave es comprobar si es cierto que la propia CFK apoya a Boudou y todavía no le perdonó a Filmus, igual que Néstor en vida, que no haya aceptado una candidatura testimonial en 2009. La Presidenta suele tener un mundo de relaciones bastante más amplio que el de su extinto marido, pero el nivel de rencor y las ansias de venganza hacia los “traidores” es similar.
Alberto Fernández es el más claro ejemplo. Filmus se puede sumar a ese grupo. Y Aníbal también, pese a su antiguedad en el staff gubernamental. Asumió como ministro del Interior de Néstor Kirchner y defendió hasta lo indefendible al Gobierno como un gladiador mediático.
Pero hoy cayó en desgracia. Es mirado como y sospechado por ser un resabio del duhaldismo interpretado por Marlon Brando e imaginado por Francis Ford Coppola.

fuente: http://www.perfil.com/contenidos/2010/12/17/noticia_0038.html

miércoles, 1 de diciembre de 2010

La trampa de las siglas Por Alfredo Leuco

El kirchnerismo en el gobierno tuvo muchos aciertos pero el más grande de los fracasos es doble. Va por la calle del INDEC y vuelve por la avenida del FMI. Son siglas que dicen mucho y dicen poco. Porque ambas fueron manipuladas para enmascarar la verdad de las palabras. El daño a la credibilidad oficial que generó la malversación de los datos del INDEC es difícil de mensurar. Los funcionarios fueron obligados a defender las mentiras de las cifras como talibanes y esa farsa los empujó al abismo del ridículo de donde nunca se vuelve como dijo Perón. Hasta el mismísimo Horacio Verbitsky al que nadie puede acusar de opositor calificó de vandalismo lo que hizo Guillermo Moreno y su grupo de tareas. 

Ante el silencio oficial y de la CGT denunció la presencia de patotas armadas entre los escritorios del INDEC. Desde ese momento los trabajadores de ATE denunciaron sistemáticamente el atropello a su dignidad y a las estadísticas. Ni la Feria del libro se salvó de un escrache de estos energúmenos que querían corregir a las trompadas lo que destruyeron en las planillas. Fue como una religión en la que solo creyeron los fanáticos que siempre aprueban todo a libro cerrado si viene del poder. 

Son los mismos que aplaudieron eufóricos, borrachos de antiimperialismno la satanización del Fondo Monetario Internacional como el padre de todas las corporaciones destituyentes y oligárquicas. Siempre el FMI quebró dignidades y soberanías con recetas que destruyeron los mundos productivos y apostaron al dinero fácil de la patria financiera. Hoy el desprestigio internacional de la burocracia del Fondo es similar al desprestigio del INDEC en Argentina. Tal vez por esa trampa del destino suena tan disparatado que el diablo del Fondo sea convocado a la Argentina para corregir los angelicales números del INDEC. 

Parece una broma macabra del destino. Es como un juego de espejos negros para ver a quien rechazan mas los ciudadanos independientes. ¿Al Fondo o a este INDEK con Ka? Sin embargo lejos de cualquier actitud de autonomía el gobierno fue obligado a aceptar una nueva misión del Fondo y a pedirle consejos. El diablo sabe por diablo pero más sabe por viejo. De pronto después de tanta negación militante resulta que ahora era cierto lo que decían los periodistas no chupamedias o los políticos opositores o los más sensatos del oficialismo. El INDEC mentía y ahora tienen que reconocer que la inflación existe. Que aunque no la veamos la inflación siempre está. Porque no se tomaron medidas para combatirla. 

Porque se eligió esconderla bajo la alfombra. Negar lo evidente. Ahora se han caído varias caretas. La que muestra la verdad de un INDEC devastado por el engaño y las palabras inflamadas de emancipación contra el Fondo hasta que el viento de la conveniencia cambió de rumbo. Y como si esto fuera poco, un gobierno que se presenta como nacional y popular tuvo que despreciar el excelente trabajo que hicieron las universidades argentinas y bajarse los pantalones ante la absoluta inexperiencia en el tema del FMI que viene como gendarme a invadir nuestras carpetas. Muchos no supieron explicar lo inexplicable. Encontraron miles de eufemismos para no pronunciar la palabra inflación. Deslizamiento de precios, llegó a inventar uno. 

Gambetas al lenguaje para eludir la verdad. Aparecieron metidas de pata monumentales como el ministro Amado Boudou asegurando muy suelto de cuerpo que la inflación no perjudicaba a los más pobres. Fue como tirarse un tiro en los pies. Porque si dejaron de ser creíbles los números de la inflación también perdieron certeza otros indicadores que eran muy positivos para el gobierno como los de la reducción de la pobreza o la desocupación. 

No se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo. Por eso el gobierno fue preso de si mismo. Porque cayó en su propia trampa.

EL DRAMA DE LA POBREZA

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                          
Elegí esta foto... porque no solo hablamos de la pobreza extrema, también de quienes alguna vez fueron clase media, que quieren y necesitan trabajar, que están tan excluidos como los indigentes... pero con una diferencia... todavía tienen los zapatos puestos y la dignidad despedazada...


Nota de Alfredo Leuco

A veces nos vamos por las ramas.
El gobierno y la oposición por distintos motivos se entreveran (y nosotros los periodistas también) en discusiones que son importantes pero que se transforman en el árbol que no nos deja ver el bosque. Nos quedamos con lo accesorio y no con lo importante, nos metemos de lleno en la fugacidad de temas menores y perdemos de vista la importancia estratégica de problemas como el de la pobreza y la inequidad social.

Si la democracia tiene una prioridad es igualar oportunidades y atender con urgencia a los más pobres de los pobres, a los marginados y a los excluidos.

Esta mañana en Córdoba, Daniel Arroyo que es uno de los expertos mas importantes que tiene la Argentina en el combate contra la pobreza lo dijo con toda claridad. Resumió la agenda social en 5 puntos.

1) la pobreza extrema que afecta al 10 % de los argentinos.

2) el trabajo en negro que incluye (escuche bien, por favor) al 40% de la población activa.
3) la desigualdad. Hoy la brecha entre los que más ganan y los que menos es de 28 a 1. Y este es uno de los motivos de mayor bronca entre los que sufren esta desproporción intolerable. Alguna vez esa diferencia fue de 7 a 1.

4) los jóvenes ni. Los que ni trabajan ni estudian y tienen entre 16 y 24 años. Son 900 mil hermanos argentinos que conforman un caldo de cultivo brutal para que se multipliquen las peores plagas sociales como el delito y el tráfico y consumo de droga.

5) El hacinamiento y la violencia en los grandes centros urbanos. En esos lugares vive el 70% de la población. Estamos hablando de 11 millones de personas que viven en el 1% del espacio físico total del país.

Es una locura, un verdadero despropósito que no haya un plan maestro como agenda de estado de todos los partidos políticos para transformar con urgencia semejante irracionalidad.

¿Escuchó bien?

Se lo repito: en el 1% de nuestro territorio se concentra el 70% de los habitantes.

De esta emergencia se sale con el diseño de un nuevo país. Con políticas públicas que premien con mayor coparticipación, por ejemplo, a aquellas provincias que logren repatriar a la mayor cantidad ciudadanos. ¿Se entiende? Hay que invertir dinero del estado para que los distritos más pobres, Santiago del Estero, Jujuy, Formosa, y tantos otros dejen de expulsar gente que viene a sufrir a los cinturones de las grandes ciudades porque en su tierra no tiene oportunidades.

Hay que fortalecer el trabajo, la mejor educación y la mejor salud en esos lugares para que nadie elija venir a sobrevivir a una villa miseria.

Para que todos puedan construir su futuro y el de sus hijos en la bendita tierra donde nacieron.

Esta es la tarea de las tareas. La refundación de una nueva Argentina. Mientras tanto hay que ampliar las asignaciones para hijos de desocupados o trabajadores en negro para que sean realmente universales, combatir la inflación sobre todo en la canasta de alimentos, otorgar microcréditos a los trabajadores manuales, artesanos y de oficios para que puedan capacitarse y comprar alguna herramienta que les permita multiplicar su producción.

Hay 4 millones de cuentapropistas que hay que ayudar con créditos.

Daniel Arroyo ponía como ejemplo a un carpintero de José C. Paz que con una sierra circular puede fabricar muebles a medida que ahora no puede. Y el la puede comprar con un crédito modesto. Esa sierra circular permite que el carpintero tome un par de ayudantes, que los vecinos le encarguen una mesa o una biblioteca o que una pareja de recién casados pueda comprarle su cama matrimonial. O ayudar a que un mecánico del Gran Rosario se pueda comprar una computadora que le permita reparar motores a inyección. Eso es combatir la pobreza y la desigualdad con las mejores armas.

Con las transformaciones necesarias y con la dignidad como bandera. No tendremos un país grande mientras haya argentinos excluidos y condenados. No tendremos progreso social y felicidad completa hasta que no tomemos conciencia del drama de la pobreza. Esto si que es por el bien de todos.


miércoles, 24 de noviembre de 2010

SANGRE DERRAMADA.


La sangre derramada

Por Alfredo Leuco

Hace menos de 50 días, a esta misma hora, el título de mi columna fue:”Números que sangran”. Fue el relato indignado y preocupado de una sucesión de asesinatos de ciudadanos argentinos. Les dije que no eran números estadísticos ni una sensación de inseguridad. Fui mucho mas duro y harto ya de estar harto le dije: sensación las pelotas. Hoy debo repetir conceptualmente aquellas palabras y cambiar simplemente los nombres de las víctimas. Porque nada sustancial ha cambiado.

Por el contrario, la situación es peor porque los asesinados brutalmente son tres policías. Y lo digo no porque la vida de un policía valga mas que la de cualquier vecino. Lo digo por la ferocidad y la capacidad del crimen organizado para matar a policías que son personas armadas, que están entrenadas y preparadas para defenderse a balazos. El gobernador Daniel Scioli calificó el hecho como “una brutal masacre”.
 
Por eso la pregunta es ,¿Que nos queda, entonces, para los ciudadanos desarmados y de a pie.? Hoy los nombres son los de Javier Lozano, Ruben Darío Fangio y Darío Fabián García y solo nos queda repetir lo mismo. Que en paz descansen. Nuestras condolencias para los familiares. Decir casi lo mismo que le dije hace menos de 50 días. Hacer un pedido de auxilio. Encender otra vez la luz de alerta. ¿Qué otra cosa podemos hacer los periodistas? No es mi costumbre ni la de este programa agitar todos los días el doloroso y horroroso tema de la inseguridad que no da tregua. No es nuestra intención contribuir al pánico ni a la desesperación. No abordamos de forma demagógica estas noticias ni fomentamos la mano dura ni la venganza y mucho menos la justicia por mano propia. Todo lo contrario, creemos que solo con mas y mejor democracia vamos a fortalecer el primer derecho humano que es el derecho a vivir en paz y en tranquilidad con nuestros hijos.
 
Pero este programa tampoco mira para otro lado ni oculta el tema debajo de la alfombra en complicidad con el gobierno nacional que esconde estos muertos en el placard y que tiene prohibida la palabra inseguridad en sus discursos y a sus funcionarios. Sensacionalismo no. Ocultamiento tampoco. Los periodistas no podemos solucionar este drama que está en primer lugar en la preocupación de los argentinos en todas las encuestas y en el último lugar de atención del oficialismo. Lo único que podemos hacer es esto que estamos haciendo. 

Convertirnos en la voz de los que no tienen voz. En la voz de los que ya no están. Como Javier Lozano, Ruben Darío Fangio y Darío Fabián García que no son números estadísticos. Son sangre derramada de argentinos. Hermanos muertos. Balas que pican cerca. Son el producto mas cruel de criminales que utilizan sofisticados armamentos y logística de última generación que muchas veces no tiene ni la policía. Tres policías asesinados como perros en La Matanza y la Panamericana. Dos heridos en Caballito por un tiroteo a la salida de un colegio. Son dramas que no pasaron en la China ni en la imaginación de la gente. Solo podemos desear que en paz descansen y que los funcionarios responsables de este tema no descansen en paz hasta que solucionen este reclamo ciudadano que se hace alarido.



lunes, 22 de noviembre de 2010

Bienvenido pacto social. Por Alfredo Leuco



Bienvenido pacto social

Por Alfredo Leuco

Siempre viene bien un poco de paz y tranquilidad en la vida política. Nunca esta de más serenar los ánimos y apagar los insultos. Los argentinos padecimos demasiados sacudones y turbulencias; excesivas declaraciones y actitudes agresivas. Por eso bajar el tono, ser mas respetuosos y mas dialoguistas es un paso en el mejor de los sentidos.

Todos debemos contribuir a ese mejor clima. De las broncas y los odios nunca sale nada bueno. 

El próximo lanzamiento del Consejo para el Diálogo Económico Social es algo que debe ser valorado en su justa dimensión. Que se junten a sugerir ideas y dar opiniones los representantes de los trabajadores, los empresarios y los funcionarios del gobierno mejora de entrada la calidad del debate democrático y de las instituciones republicanas. 

Dicen que también van a ser convocados los partidos opositores, las universidades, las organizaciones de consumidores y algunos se atreven a decir que serán invitados hasta los representantes de diversas religiones. En buena hora. Ese ente de derecho público, no estatal que funcionará como órgano consultivo, no vinculante y permanente del gobierno expresará un crecimiento de la civilización política frente a la barbarie del conflicto permanente. 

Hay varios temas que tendrán prioridad: la inflación, las patoteadas de algunos sindicalistas y la voracidad insaciable de algunos empresarios. Son tres problemas serios en los que cada sector deberá aportar su granito de arena y retroceder de sus posiciones de máxima. Ese es el secreto de todos los acuerdos. Nadie se lleva el total de lo que pretende. Todos ceden algo sectorial en función del bienestar del conjunto. 

Lo corporativo tiene que abrirse y dejar espacio a lo comunitario. El gobierno tiene que encontrar la vuelta para salir de la mentira y el laberinto del INDEC. Hugo Moyano debería comprometerse a terminar con la metodología de los bloqueos y el apriete que destruye cualquier negociación racional. Y los empresarios deberían custodiar que los precios no se disparen y que no haya abusos con el empleo en negro ni delitos con la evasión impositiva. 

Ese consejo puede ser la piedra fundacional de una instancia pacífica de resolución de los conflictos. De una plataforma de lanzamiento de un nuevo tipo de convivencia donde cada uno defienda sus intereses pero que todo sea en un marco respetuoso de las leyes y la epopeya por bajar los números de la pobreza y la desocupación y lograr una distribución de la riqueza mucho mas equitativa. 

La presidenta Cristina Fernández, en sus últimas apariciones ha planteado algunos conceptos que ojalá no sean solo palabras al viento y se concreten el la práctica cotidiana. El llamado a la unidad nacional o a que la negociación que no sea vista como una forma de rendición y el buen trato son las condiciones necesarias para que florezca lo mejor de cada uno. 

A todos les conviene que nada se salga de madre y que la responsabilidad presida todos los movimientos de los actores sociales. Son construcciones colectivas que debemos edificar y defender entre todos. No solamente se pueden acordar pautas salariales y listas de precios. 

Hay caminos estratégicos que pueden incubarse de la mejor manera. Políticas de estado, agendas compartidas. Custodiar lo que es de todos y que las elecciones sirvan para que todos compitan con ofertas que propongan mejorar lo que hay. Sería un signo de madurez, de sentido común y justicia social. Ojalá se concrete lo antes posible. Es el reclamo de todos.