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martes, 26 de julio de 2011

ANÁLISIS DE ELECCIONES SANTAFESINAS Por Luis Agustín Brasesco


Comicios raros, dijo alguien cuando aparecían los primeros resultados parciales, y la verdad que como un juicio de valor inmediato es acertado, pero teniendo presente  el resultado final, este comicio mostró la realidad.-

      Comencemos por decir cual es el escenario en que se realizó esta elección, porque estamos en la Argentina, mas allá de la General Paz,esta es una provincia bien administrada,con sobriedad,por el Frente Civico Social, donde se realizan obras, se trabaja incansablemente en jerarquizar al ser humano, con dos grandes universidades la del Litoral y la de Rosario. Con un gran puerto como el de Rosario y el San Martin, provincia agricola-ganadera, con industrias de punta como la fabricación de automóviles, pequeñas industrias, vinculadas al agro y exportadoras,con grandes hospitales,donde la clase pasiva cobra el 82 % móvil. aquí  ningún funcionario espera el resultado  de un fallo por corrupción.el gobierno ha desarrollado una tarea positiva y eficaz teniendo una  cámara adversa -el Senado-, se ha consensuado.-

      El Frente Civico y Social, está formado por los siguientes partidos,Socialista, Unión Civica Radical, Coalición Civica liderada por Lilita Carrió,Demócrata Progresista ypartidos menores. Sin embargo este frente no es homogeneo en lo que respeta al orden nacional, así tenemos que binner es candidato a presidente, como lo es Ricardo Alfonsin y Lilita Carrió, lo que significa que los votos que suma el ganador del comicio no tienen una dirección única para un candidato a presidente. Esto es importrante tenerlo en cuenta.-

      El resultado del comicio es favorable pero ajustadamente para el Frente Civico y Social, sobre le P.R.O. que llevaba de candidato  a Del Sel,recién iniciado en la politica.  Además de los adherentes al partido de Macri, el candidato Del Selsin,se vío favorecido, sin  duda por la acumulacion de votos  peronistas historicos, los seguidores de Reuteman, y por el candidato a vicegobernador Salomon, unos de los politicos santafesinos que luchó fuerte contra la resolucion 125. La otra novedad de este escrutinio, es la derrota catastrófica de Rossi, el delfin de la presidente,que salió con un 22% de votos en un lejano tercer puesto, teniendo el contrate de que la representante del F.P.V. , la candidata a diputada provincial Dra Bielsa,cabeza de lista se impuso al Frente Civico Social, acumulando volos del duhalmismo, lo que indica que hay un solo 22% de votantes que podrían inclinarse para la reeleccion de  Doña Cristina.-

      Otro dato interesante es que en las elecciones municipales, los candidatos del Frente Civico y Social que más municipios ganaron son los perteneciente a la Unión Civica Radical. La ciudad de Rosario, puso un intendente del Frente de extración Socialista y Santa Fé -Capital- intronizó un radical.-

      De lo dicho podemos decir que salta que el triunfo del Frente en Santa Fé no obtuvo el resultado que se esperaba para alentar la candidatura de  Binner a la presidencia, es decir no le sirve o le sirve muy poco, que Ricardo Alfonsin, sale apoyado por la totalidad del Radicalismo insertado en el Frente y que los candidatos del Radicalismo,ganaron la mayoria de los municipios, y que Lilita Carrió, conserva su electorado. Al margen del frente, aparece una figura que trabaja en las sombras y que es Duhalde, que estuvo en Santa Fé, representado por Banegas el Secretario General de U.A.T.R.E. felicitando y acompañando a Del Sel, quien antes de las elecciones manifestó su apoyo a la candidatura de Duhalde.

      Podríamos decir que este resultado no acompaña las pretenciones de Binner y que alienta a Ricardo Alfonsin, le agranda el panarama de captación de sectores a Duhalde y que Lilita mantiene sus tropas.Rossi y Cristina son los perdedores y Binner un ganador en casi una puesta.-


Dr. Luis Agustín Brasesco                                                                                           
Senador Nacional perteneciente a la U.C.R.
periodo 1983-1992

lunes, 25 de julio de 2011

La derrota de Cristina. Por Alfredo Leuco (nota y audio)


La derrota de Cristina
Hermes Binner y Mauricio Macri no tienen absolutamente nada que ver entre si. Tienen trayectorias, profesiones e ideologías muy distintas. Sin embargo en sus discursos de celebración ambos manifestaron su orgullo por no haberse puesto de rodillas ante el gobierno nacional. Repudiaron lo mismo con idénticos términos: no hay que arrodillarse.

Los jóvenes socialistas y radicales no tienen absolutamente nada que ver con los muchachos del Pro y del peronismo federal. Vienen de palos distintos. Unos se sienten cómodos con el rótulo de centro izquierda y otros con el de centro derecha. Y sin embargo, en ambos festejos entonaron el mismo cantito: “Y ya lo ve/ Y ya lo ve/ es para Cristina/ que lo mira por Tevé”. A las seis de la tarde de ayer, en el centro de operaciones de Agustín Rossi había gigantografías que promovían a “Cristina presidenta” y otras que decían “Rossi gobernador”. Quince minutos después, alguien ordenó que se descolgaran los carteles de Cristina. Como si no quisieran arrastrar a la jefa del estado en el hundimiento del kirchnersimo. Pero la realidad del análisis político muestra que la gran derrotada de ayer fue precisamente Cristina Fernández de Kirchner. 

Por su maltrato permanente a Binner que potenció en los dos últimos actos en los que participó en la provincia. Un hombre moderado y prudente como Binner se sacó toda la bronca acumulada cuando dijo “nunca mordimos la cicuta”, en una frase que quedará en la historia. Es como decir que eligieron no envenenar a nadie ni envenenarse a si mismos. “Nunca nos dieron ni un alfiler”, fue otra de sus frases dolidas. 

Es que había soportado estoicamente y con respeto por la investidura presidencial todo tipo de desplantes. Desde que no le avisaran que la presidenta hacía un acto en la provincia que el gobierna hasta la presencia permanente de barras juveniles que le cantaban, “Binner compadre/ e insultaban a su madre”. ¿Cristina pensará que insultando y puenteando a un gobernador respetado, respetuoso y respetable iba a sumar algún voto o espantaba a los independientes que están hartos del hostigamiento de estado? 
Lo grave para el futuro del cristinismo, lo que enciende una luz de alerta amarilla en su avenida hacia el 23 de octubre, es que ese agravio también lo sufrieron sus propios dirigentes.
 
Castigar a los fieles es un concepto masoquista difícil de explicar. Cristina no apostó un centavo a favor de Rossi en las internas. Encima le borró de un plumazo de sus listas a dirigentes leales como Alejandro Rossi, su propio hermano, Gustavo Marconato y hasta a Juan Carlos Schmidt un moyanista honrado y formado al lado de Raimundo Ongaro. Hasta las huestes de Gerardo Rico del Movimiento Evita pusieron el grito en el cielo porque les habían impuesto algún candidato de La Cámpora de cero militancia y respresentatividad en la provincia. La gente no es tonta, no vota cualquier cosa. El ejemplo de la excelente elección de María Eugenia Bielsa demuestra que el ciudadano elige valores y trayectorias y no imposiciones.

Hay que decir que Agustín Rossi hizo la peor elección del peronismo desde el retorno de la democracia en una provincia en la que gobernaron 24 de los últimos 28 años. La excusa que se utilizó en Capital de acusar de gorilas y antiperonistas a los votantes en Santa Fe es directamente una farsa. 

Rossi perdió más de 15 puntos de los que había sacado Rafael Bielsa en la última elección. En realidad no es riguroso decir que el peronismo hizo la peor elección. Porque la mayoría del peronismo se fue con Miguel del Sel y Osvaldo Salomón. Allí fueron los seguidores de Carlos Reutemann, Jorge Obeid y Eduardo Duhalde. El Lole mandó el mensaje en el momento justo: “nunca fui kirchnerista” y también rechazó el castigo de los Kirchner a los santafesinos. Estaba hablando del campo que, esta vez, se cobró todas las facturas. Por aquellas humillaciones de la 125 cuando fueron tratados de oligarcas y golpistas y por la ausencia de políticas racionales en la actualidad con la lechería, la ganadería y el trigo. 

Dicen los productores agropecuarios que les está yendo bien a pesar del gobierno y no gracias al gobierno., El gran ganador local fue Miguel del Sel que le pidió a Cristina que le sacaran la pata de arriba al campo. 

No se puede tener vocación de mayoría si el camino elegido es el agravio permanente a socialistas, radicales, peronistas, macristas y chacareros. La ofensa y la soberbia tienen que dejar paso al diálogo democrático. Capital y Santa Fe le enviaron un mensaje a Cristina. 



Quien quiera oir que oiga.


Fuente: Continental

Una votación rara. Por Beatriz Sarlo

 Binner y Bonfatti junto a De Genaro y Lozano,
al anunciar el triunfo del Frente Progresista en Santa Fe.
 / Santiago Hafford / Enviado especial

En Santa Fe, provincia que paga el 82% a sus jubilados, se votó con boleta única . En la tarde de ayer, Agustín Rossi criticó la boleta única porque "fragmenta los proyectos políticos". Ahora, visto el gran resultado de la candidata a diputada María Eugenia Bielsa, del Frente para la Victoria, Rossi tendrá que sentarse a pensar por qué muchos votantes no lo eligieron a él y sí a ella. Rossi se lo veía venir y quiso atribuir a la boleta única esa voluntad diferenciadora.
Los resultados establecieron distancias no sólo cuantitativas entre derrotados y victoriosos. También cambiaron las expectativas del socialismo, que esperaba diferencias mayores a su favor que fueran el combustible del Frente Progresista a nivel nacional. Miguel del Sel terminó su campaña en el programa de Susana Giménez, festejado por Dady Brieva y la anfitriona. El reino mediático iluminó con todos los focos a un candidato cuya definición más sincera fue reconocer que es "un vago apolítico" ("vago", en Santa Fe, es "tipo"). Me cuentan que en Rafaela muchos de los que votaron al intendente Perotti en la interna abierta pusieron la boleta de Pro en el sobre.
Eso debe de haber sucedido un poco en todas partes, con la ayuda territorial invalorable de peronistas heridos por el kirchnerismo, que no rechazan a Duhalde. Al filo de la veda electoral abrió la boca la esfinge Reutemann, que fue la esperanza de muchos ilusionados en arrastrar fuera de los alrededores de la laguna Guadalupe a un hombre que conserva su popularidad por razones que forman parte del misterio de la política, además de que nadie pudo acusarlo, cuando fue gobernador, de latrocinios ni de excesos, pero tampoco de grandes cambios. El pétreo silencio de Reutemann vale más cuando lo quiebra para pronunciar alguna frase solitaria. En este caso:"Nunca fui kirchnerista" , un pase libre para votar a Miguel del Sel, ya que la antipatía de Reutemann por el Frente Progresista y por los socialistas quedó elocuentemente registrada la noche de 2009 en que, victorioso en la elección de senador, hizo el mayor gesto de expresividad que se le conoce: un corte de manga transmitido por televisión.
Osvaldo Salomón, el candidato a vicegobernador de Miguel del Sel, es hombre de Reutemann. Alguien, lejos de Santa Fe, contribuyó a tejer esas convergencias. El nombre de Duhalde no puede pasar en silencio.
Todo esto obliga a pensar en dos direcciones. Por una parte, el talante de votantes alejados de la política pensada en términos de antecedentes de los candidatos y programas. Por la otra (igual o más importante), la incapacidad del kirchnerismo para conseguir todo el voto peronista, tarea para la cual la breve sentencia de Reutemann fue un obstáculo, además de los menos visibles y más eficaces movimientos de las estructuras territoriales justicialistas no cristinistas.
"Esta ha sido una elección rara", dijo el socialista Juan Zabalza cuando se dieron los cómputos de las mesas testigo, a las nueve y media de la noche. "Rara" quería decir que sólo unos exiguos puntos separaban a Bonfatti de Miguel del Sel.
No se trata de hablar mal de estos votantes, sino, simplemente, de señalar que existen: a ellos la política no los convoca y puede llamarles la atención una novedad recién desembarcada de los medios. Este perfil de votante es el gran desafío de la política no solamente en la Argentina. Hoy favorecieron a Miguel del Sel, agradeciendo simpatía, "cariño", "sencillez" y lenguaje de llaneza invencible. Qué va a suceder, de ahora en más, con Del Sel ya no depende de sus votantes sino de sus cualidades, si tiene algunas más que las demostradas hasta ahora. Palito Ortega y Scioli también llegaron al justicialismo desde afuera. Palito se esfumó, después de ser gobernador, y Scioli continúa. Macri llegó de Boca Juniors y todavía está en muy buena forma.
De todos modos, no hay que llamarse a engaño. En el cuartel general de Del Sel no estaba sólo la decoración festiva de Pro. También estaban Gerónimo Venegas y Martín Redrado, dos duhaldistas netos y, para quien quisiera escucharlo, estaba el intendente de Chabás, Osvaldo Salomón, un defensor del campo que considera que el socialismo fue "tibio y vacilante" en la cuestión agraria y que Rossi fue sencillamente un enemigo de esos intereses.
Rossi, al filo de las once de la noche, pronunció un discurso digno y subrayó el triunfo en diputados de María Eugenia Bielsa. Como en la ciudad de Buenos Aires, en Santa Fe el candidato a gobernador del kirchnerismo dio una batalla que si ganaba iba a tributar al "modelo" y si perdía iba a pagar solo el gasto. Lógicamente, Randazzo no recibió la orden presidencial de que alguien viajara para darle un abrazo al derrotado. En el temperamento de Cristina Kirchner hay algo profundamente egocéntrico que la lleva a actuar como si las victorias le pertenecieran y las derrotas fueran de los otros.
Vale la pena recordar que cinco días antes se decidió a hacer acto de presencia en Puerto San Martín, lo subió a Rossi al palco y nacionalizó la elección, afirmando que le preocupaba mucho que Santa Fe hubiera crecido tan poco, pero que el gobierno nacional estaba dispuesto a ejercer la magnanimidad. Los asistentes al acto (se recordará que se trataba de una ceremonia en el predio de una empresa privada) insultaban copiosamente a Binner y a su madre. La jugada de Cristina Kirchner salió muy mal. Al día siguiente, Binner respondió. ¿Cuánto creció Santa Fe? El debate no tuvo lugar porque Rossi, enardecido, le contestó con una frase que probablemente le haya costado muchos votos: "Tenemos un canalla como gobernador".
Acostumbrado a los rigores y la intemperie de ser gobernador con los Kirchner en el Ejecutivo nacional, Binner tiene un temperamento moderado y paciente. Estos pueden no ser los rasgos de un dirigente audaz, pero son los de un administrador respetable y de un hombre respetuoso; un político parco y contenido, con más ideas de gestión que grandes ademanes para conmover a la sociedad. Esas cualidades posiblemente sintonicen bien con electorados que no quieren movimientos volcánicos ni piensen a la política como una dimensión que debe atravesar emocionalmente sus vidas, sino que, con el menor ruido posible, cree las condiciones administrativas para que éstas se desarrollen de la mejor manera. Jorge Henn, el vicegobernador electo, caracterizó bien al Frente Progresista: "Ha demostrado decencia, honestidad, capacidad de gestión y un federalismo bien entendido".
Binner no galvaniza emociones. La Presidenta las despertó en los cortos meses que vivió iluminada por la Gracia de su viudez. Pero Rossi no recibió los beneficios de esa Gracia. Las elecciones son un cortante filo cuantitativo. Allí se termina la indulgencia frente a la desdicha y pierde valor la identificación piadosa. Aparecen otras identificaciones, como la que suscitó Miguel del Sel. Sentimentalismo contra sentimentalismo.
Pero estas elecciones no son sólo la derrota del Gobierno, sino la victoria, mucho más estrecha de lo previsto, de una construcción política pausada. Hermes Binner fue dos veces intendente de Rosario, ciudad gobernada por el socialismo desde 1989, cuando fue elegido Héctor Cavallero, un socialista de estilo populista, hoy candidato a intendente de Rosario en las boletas kirchneristas, derrotado ampliamente por Mónica Fein, del Frente Progresista. Después, en 2007, Binner fue el primer gobernador socialista de la provincia (con una vicegobernadora, Griselda Tessio, de origen radical), sostenido por una alianza donde están el viejo Partido Demócrata Progresista, la Coalición Cívica y el radicalismo, entre otras fuerzas locales.
Los gobernantes del Frente Progresista no han sido sospechados nunca de corrupción y nadie tiene que decir que esperará la decisión de los jueces en un proceso penal. Esto ya dura veinte años, una eternidad en la espasmódica escena nacional. Han recibido en estas elecciones una aprobación que es inferior a sus méritos y a sus expectativas.
Binner y Bonfatti son lo contrario de la política mediática. En el programa de Susana Giménez serían una extravagancia. Si decidieran incorporarse a esa Celebrityland serían expulsados por monotonía. Tienen algo gris y administrativo en sus aspectos y sus discursos, algo que prueba que están con las manos en la gestión de gobierno, en los programas y en los acuerdos. Sin brillo ni simpatía mediática, han demostrado ser gente confiable. Hombres de trabajo, que no convocan a una épica ni un escenario de farándula, sino a una rutina ordenada y eficiente.
En un clima módico, donde pocos creen en grandes cambios porque pocos están dispuestos a entregar algo para que se alcancen, el Frente Progresista abre, por su nombre y los ideales a los que se remite, un horizonte. Pero no pidió que se lo votara por ese horizonte sino por el presente. Sin prepotencia, alcanzaron votos seguramente muy diferentes en sus motivos, los votos de quienes comprobaron que Santa Fe era posible sin suscribir todo el "Modelo". Hicieron cuentas y concluyeron que las inversiones nacionales que nunca recibieron porque Santa Fe estaba gobernada por Binner significan menos en sus vidas que esa administración democrática, prolija, cumplidora de sus promesas.
Hay que analizar las razones por las cuales el Frente Progresista tuvo un resultado más módico del que se preveía y no es posible hacerlo a medianoche, cuando recién se tienen resultados parciales.
Hubo una peronización antikirchnerista del voto. La elección se nacionalizó por el lado justicialista. Es difícil pasar por alto el aparato territorial del peronismo y sus intendentes, que no jugaron con Rossi y apoyaron abierta o silenciosamente al candidato de Pro Federal, que hace pocos días declaró su intención de votar a Duhalde en las próximas elecciones nacionales. El kirchnerismo, en esta elección, hizo dos víctimas: su propio candidato Agustín Rossi y las expectativas, sin duda mayores, el Frente Progresista.
© La Nacion

sábado, 23 de julio de 2011

Santa Fe en tu corazón. Por Alfredo Leuco (NOTA Y AUDIO)

La bandera de Santa Fe tiene una leyenda que dice: “provincia invencible”. Tributa al coraje de la autonomía federal que se consolidó en la batalla después de vencer a Lavalle y a Dorrego. 

Es la bandera que el brigadier Estanislao López les legó como gobernador y casi padre fundador de esa bendita tierra de la cultura del trabajo de sol a sol. Pero además, el caudillo Estanislao López fue el responsable de que Santa Fe sea la primera provincia con Constitución propia. 

Tal vez eso explique que hoy sea un distrito en donde florece la mejor calidad institucional. Los candidatos se eligieron en internas abiertas y obligatorias donde hubo competencia de verdad. 

Lo hicieron con boleta única que garantiza una mayor transparencia y hasta se dieron el lujo de tener un debate en serio, cara a cara, entre los tres hombres que se quieren convertir en el octavo gobernador desde el retorno de la democracia en 1983. Hasta el 2007 solo hubo peronistas en la jefatura del estado provincial.
 
El actual es el primer gobierno socialista de la Argentina. Santa Fe está que arde y ansiosa por conocer su destino. Pero el resultado de las elecciones de este domingo tendrá un fuerte impacto a nivel nacional.

Si gana Antonio Bonfatti dejará a Hermes Binner en una mejor plataforma de lanzamiento para sus sueños presidenciales. Y afectará, igual que en la ciudad de Buenos Aires, la figura de la presidenta Cristina Fernández, que en los últimos días cruzó espadas con el gobernador. Pero el Frente Progresista funciona con el Partido Socialista, el radicalismo y la Coalición Cívica, entre otros. Por eso tanto Ricardo Alfonsín como Elisa Carrió también tendrán su cuotaparte de la victoria.

Si gana Agustín Rossi se convertirá en un verdadero héroe del peronismo. Pasará a ser el nuevo hombre fuerte, el sucesor de Carlos Reutemann en el territorio y aportará mas combustible al proyecto reeleccionista de Cristina. En cambio si pierde, pasará todo lo contrario. Así de crueles son los resultados. En ese caso Rossi será otro eslabón de la cadena de problemas para la Casa Rosada que inició Daniel Filmus con la derrota que sufrió a manos de Macri en la primera vuelta. Habrá pases de facturas porque la militancia del Movimiento Evita y varios cuadros políticos y sindicales fueron marginados de las listas por orden de Cristina. 

Pero si gana Miguel del Sel estallará todo por los aires. Hasta ahora es la gran revelación. Se podrá traducir como un castigo para socialistas y kirchneristas, el nacimiento definitivo de una nueva estrella de la política (como en su momento fue Palito Ortega o el mismísimo Lole) y la sonrisa de Mauricio Macri se multiplicará en rodeo ajeno. Si llega a ganar Miguel del Sel será un dato inesperado y de alto impacto. Porque fortalecerá la alianza de los peronistas anti K como Eduardo Duhalde, por ejemplo, con el macrismo y obligará al justicialismo a barajar y dar de nuevo. 

Como siempre en democracia, las elecciones van a responder muchas de las preguntas que todos nos hacemos. ¿Ha superado el campo la bronca contra los Kirchner por aquellas humillaciones de la 125? Si no es así, ¿A quien elegirán para transmitir su descontento? ¿A Bonfatti o a Del Sel? ¿El crecimiento económico alcanza para suturar aquellas heridas? ¿La imagen positiva de Cristina se trasladará lo suficiente como para hacer ganar a Rossi? Veremos. 

Estamos hablando del cuarto distrito electoral, de una bota de 133 mil km cuadrados. Se trata del 8,5% del padrón que significa 2,4 millones de habitantes que mixturan el esfuerzo y el sudor de los gringos inmigrantes, de los gritos de alcorta, de las cooperativas de colonos y los pueblos originarios. 

Como cantan Miguel Brascó y Ariel Ramirez en “Santafecino de veras”:” Me llaman el Caburé/A veces el Guaraní/Por que soy de Santa Fe/Que es el lugar donde nací.” Ese himno formó parte de una maravillosa obra musical colectiva con todos los artistas del pago chico que se concretó en 1987. Se llamó “Santa Fe en tu corazón” y está todo dicho. Este domingo Santa Fé palpitará en el corazón de todos los argentinos. 




Santa Fe en tu corazón
Fuente: Continental

martes, 24 de mayo de 2011

El triunfo de los moderados. Por Joaquín Morales Solá


Sobresalen los resultados de Santa Fe por lo distinto que fueron de las corrientes políticas que impone el gobierno nacional y el resto de la dirigencia. Hubo poca dosis de ideología en un universo nacional donde reinan las ideologías. Hubo una marcada tendencia a votar candidatos moderados y consensuales en un mundo de inmoderados, que hacen de supuestas "guerras" la principal bandera de su acción política. Es probable que la Presidenta, halagada todavía por las encuestas, termine cometiendo un serio error político si considerara que esas mediciones de opinión pública reflejan a una sociedad con anhelos de combates épicos. Nada predice eso y, por el contrario, algo empieza a expresar una predisposición social hacia políticas mesuradas.
Una primera conclusión indica que un ganador importante de la noche del domingo fue el gobernador socialista Hermes Binner. El mandatario debió imponer a su precandidato Antonio Bonfatti (que comenzó la campaña en un lejano tercer lugar) por sobre el popular intendente de Santa Fe, el radical Mario Barletta, y a pesar de la propia escisión socialista que lideró el senador Rubén Giustiniani. La coalición radical-socialista gobernante en Santa Fe consiguió, en conjunto, unos 25.000 votos menos que el número total de sufragios obtenidos por los peronistas.
Hay ahí dos mensajes claros. Uno de ellos es que los santafecinos privilegiaron los modos serenos y acuerdistas de Binner. Su protegido Bonfatti fue el precandidato que, a pesar de todo, hizo la mayor cosecha individual de votos. Binner está concluyendo su mandato con un estilo que careció de rispideces, salvo algún duro intercambio de acusaciones con Carlos Reutemann durante la campaña electoral de hace dos años. Sin embargo, los dos, Binner y Reutemann, se presentaron juntos ante la Corte Suprema de Justicia para defender la coparticipación de Santa Fe frente a las arbitrariedades del gobierno nacional. Ese acuerdo entre ellos sorprendió hasta a los jueces del máximo tribunal del país.
El otro mensaje consiste en que Binner tendrá que abandonar, seguramente, sus tentaciones electoralesen la competencia nacional por fuera de la coalición con el radicalismo. Le guste o no, los radicales santafecinos lo ayudaron decididamente a acercarse al número general de votos de los peronistas, porque Barletta sacó un tercio de los votos totales de la interna radical-socialista. No pocos intendentes radicales, además, prefirieron votar por el candidato de Binner y no por el de su partido. Las alternativas que tiene son dos: un acuerdo inmediato con el radicalismo o llevar la candidatura presidencial de esa coalición a las internas abiertas del 14 de agosto para que se elija entre él o Ricardo Alfonsín. El gobernador parece inclinarse por esta última variante.
Otro caso notable en la dirección de la moderación fue la excelente elección que hizo Miguel del Sel, una apuesta muy reciente de Mauricio Macri. De Sel resultó uno de los tres candidatos más votados individualmente el domingo, sólo precedido por Bonfatti y por el peronista Agustín Rossi. El actor sacó 35.000 votos menos que Rossi, pero Del Sel careció de candidato a presidente, de estructura partidaria y, sobre todo, de plata.
Encuestadores y analistas se equivocaron hace poco cuando Macri abandonó la carrera presidencial: muchos de ellos pronosticaron entonces una caída electoral sin atenuantes para Del Sel. En un paisaje electoral donde el que más sacó sólo consiguió el 16,5 por ciento de los votos generales (Bonfatti), Del Sel se quedó con el 13 por ciento del padrón general. Rossi obtuvo el 15,3 por ciento. Mientras Bonfatti contó siempre con el apoyo de la administración provincial y de su gobernador, y a Rossi lo benefició un verdadero desembarco de amigos y de recursos del gobierno nacional, Del Sel no tuvo más que la esporádica y solitaria compañía de Macri.
Del Sel tiene buena relación con Macri, con Binner y con Reutemann. Sus formas desenfadadas le permitieron pasar por encima de los límites políticos que impone la política o de las fronteras ideológicas que levantan los políticos. Algunos han criticado que un actor cómico se haya convertido en político y que la política lo haya aceptado rápidamente. Esa idea puede ser injusta: ¿por qué un actor cómico resultaría peor que el resto de la dirigencia política argentina? No debe olvidarse, además, que Reutemann, el político que más tiempo lideró la política santafecina desde 1983, no venía de la política, sino de una exitosa carrera como corredor internacional de automovilismo.
La prueba de la buena campaña de Del Sel la dieron ayer Bonfatti y Rossi: ambos dijeron que el actor se llevará muchos votos del otro en las elecciones generales de julio en Santa Fe. Lo más probable es que Del Sel termine cosechando votos peronistas y no peronistas. Las ideologías han perdido influencia.
En el peronismo se impuso el kirchnerista Rossi, pero la sorpresa la dio en ese espacio el moderado intendente de Rafaela, Omar Perotti, que salió segundo y relegó al ex canciller Rafael Bielsa al tercer lugar. El micromundo político de Santa Fe vaticinaba, en cambio, una pelea cuerpo a cuerpo entre Rossi y Bielsa, dos hombres del kirchnerismo que actuaron y sobreactuaron la disciplina a la Presidenta. El cuadro con una foto de Néstor Kirchner en el palco victorioso de Rossi fue una perfecta metáfora del culto kirchnerista. Era un retrato, al final de cuentas, el que había ganado.
Perotti es, al revés, un hombre que creció a la sombra de Reutemann y al que le gusta la gimnasia de conversar con todos los dirigentes políticos. Fue cuatro años ministro del gobernador Jorge Obeid, otro moderado que dejó buenos recuerdos entre los santafecinos. Como jefe comunal de Rafaela, Perotti es elogiado por sus formas democráticas hasta por el obispo de esa ciudad, Carlos Franzini. Perotti fue, después de Del Sel, el cuarto precandidato santafecino con más cantidad de votos individuales, ubicación que comparte con el radical Barletta.
Bien mirados los resultados santafecinos, la Presidenta tendría pocas razones para sentirse satisfecha, como se manifestó ayer. Una fuerte corriente política más moderada que inmoderada, y más democrática también, surgió desde uno de los cuatro distritos electorales más importantes del país. Esas constataciones le deberían indicar que la Argentina ya no quiere nuevas fragmentaciones y que quiere menos los perpetuos combates que ofrecen sus jóvenes seguidores.
Fuente: La Nación