jueves, 17 de noviembre de 2011

La Gran Deuda K que no se paga

FRACASÓ EN DIPUTADOS EL ÚLTIMO INTENTO DE TRATAR LA LEY DE TIERRAS


No hubo quorum en la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados. El Kirchnerismo estuvo ausente. Hay más de 10 proyectos en espera. Doble discurso oficial y una promesa de Cristina Fernández en la inauguración del año legislativo, que no fue cumplida.



(Urgente24). La comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados, presidida por el diputado Juan Casañas (UCR-Tucumán), no pudo realizar este jueves 17/11,  la última reunión del período ordinario de sesiones en la que tenía previsto tratar los proyectos para limitar la propiedad extranjera de tierra. Hubo falta de quórum debido a la ausencia de representantes del kirchnerismo
Los escasos diputados presentes en la reunión aprovecharon la oportunidad para “despedirse” del período ordinario parlamentario y, en algún caso, como el de Susana García (CC), de su mandato, que concluye en diciembre.
Eduardo Kenny (UCR), otro de los que dejan su banca, confió sentirse “realmente insatisfecho” por concluir su mandato sin que se haya legislado sobre retenciones a productos del agro y la reforma de la Oficina de Control Comercial Agropecuario (ONCCA).
Casañas junto Graciela Camaño (peronista no K), presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara, frustraron en los últimos meses varias reuniones conjuntas para tratar el “tema tierras” convocadas por la comisión de Legislación General, que preside la aliada al kirchnerista Vilma Ibarra (Nuevo Encuentro- Ciudad Autónoma de Buenos Aires).
Debido a esa situación, que desde la oposición se justificó con argumentos variados, el oficialismo no pudo sacar dictamen a favor del asunto –que reclamó varias veces la presidenta Cristina Fernández- para aprobarlo en el recinto antes que el 30 de noviembre finalice el período ordinario de sesiones.
En la última reunión con posibilidad de sacar dictamen, Casañas puso como primer tema en el orden del día los proyectos presentados por diputados y el mensaje enviado por el Poder Ejecutivo para limitar la propiedad extranjera de la tierra, pero el oficialismo no asistió a la espera de que cambie el panorama con la inminente renovación de la Cámara.
El proyecto denominado Ley de Tierras fue presentado por el Poder Ejecutivo el 27 de abril pasado, luego de que la presidenta pidiera su tratamiento en su discurso ante la Asamblea Legislativa en la inauguración del período de sesiones ordinarias.
La norma limita esas transacciones poniéndole un límite de mil hectáreas para un mismo titular. Asimismo, para el caso de sociedades, pone topes máximos para la participación extranjera.
El proyecto lleva el nombre de "Protección al dominio nacional sobre la propiedad, posesión, o tenencia de tierras rurales", y en su artículo 9 establece un tope de hasta 1000 hectáreas, en la tenencia de tierras rurales por parte de un mismo titular extranjero.
¿Cómo se calculan esas mil hectáreas? Considerando "parámetros complementarios" tales como la localización de las tierras rurales, la capacidad y calidad de las tierras para su uso y explotación, la situación de otras tenencias de tierras rurales del adquiriente.
En su artículo 7°, se limita en un 20 % toda titularidad de dominio de tierras rurales en el territorio nacional" respecto de las personas y empresas.
En el caso de las personas o empresas extranjeras de una misma nacionalidad "no podrán superar el límite de 30% del porcentual asignado en el articulo 7". Esto es, 30% de un 20%.
El proyecto destaca que el espíritu y la letra de la iniciativa "no sólo apunta a regular un previsible incremento de la propiedad extranjera, sino a la necesidad de limitar un proceso de concentración de grandes extensiones de tierras en manos de capitales financieros que, de profundizarse, comprometen objetivos estratégicos, vinculados al desarrollo nacional y a la calidad de vida de los habitantes del país".
Tal cual se encargó de remarcar la Presidenta cada vez que desde marzo habló sobre esta norma, el proyecto aclara que "en ningún modo resulta un legislación xenófoba prohibitiva, o refractaria a las inversiones extranjeras responsables, siendo un modelo utilizado por numerosas legislaciones en el derecho comparado".
El proyecto considera titulares extranjeros a aquellas personas de nacionalidad extranjera, tengan o no domicilio en la Argentina, y a empresas cuyo capital social sea mayor al 51%.
Aquellos propietarios extranjeros de las tierras rurales, deberán dentro del plazo de 180 días desde la entrada en vigencia de la ley proceder a la denunciar las mismas ante la Autoridad de aplicación de dicha titularidad.
Asimismo se crea el registro Nacional de Tierras Rurales, bajo la órbita del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, como también el Consejo Interimnisterial de Tierras Rurales, que será la Autoridad de Aplicación de la ley, el cual estará presidido por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, y conformado por el Ministerio Agricultura, Defensa, Interior, y la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable.
Se prevé la realización de un relevamiento catastral para determinar la propiedad de las tierras rurales existentes, dentro de los 180 días de la entrada en vigencia de la ley y tomando como fecha de configuración del relevamiento, la situación existente al 1 de enero de 2010.
 
Tambien hay una decena de proyectos legislativos que duermen la siesta en las Comisiones de Agricultura y Ganadería, Legislacion General y Asuntos contitucionales de la Camara de Diputados.
En el año 2002 la Federación Agraria Argentina (FAA) le entregó a Elisa Carrió un borrador de un proyecto de Ley que apuntaba a poner límites a la compra de tierras por parte de extranjeros, en momentos en que el país soportaba una de sus crisis más profundas y una gran iliquidez en materia económica, con valores inmobiliarios realmente devastados.
A partir de allí, la diputada Susana García (Coalición Cívica-Santa Fe), metódicamente fue presentando la iniciativa cada dos años, sin lograr el apoyo necesario.
En el 2010 y con los federados Ulises Forte (UCR-La Pampa) y Pablo Orsolini (UCR-Chaco) como diputados, la FAA hizo su propia presentación (muy similar a aquella que le llevaron a la Coalicion Cívica), para revivir nuevamente el tema.
El 4/8 de 2010, un proyecto de Elisa Carrió (CC) y otro de Pablo Orsolini (UCR) tuvieron moción de preferencia para ser tratados en el recinto con o sin dictamen de comisión, lo que generó polémica y nunca se trató en el recinto.
En aquella oportunidad, el debate se produjo entre el oficialismo y la oposición porque Carrió había propuesto que se trate en el recinto con o sin dictamen de comisión.
Ante este pedido, el diputado oficialista Carlos Kunkel sostuvo que "seguramente la bancada oficialista iba a estar de acuerdo en muchos puntos" pero este tema complejo debía ser tratado en las comisiones respectivas. El propio Carlos Kunkel le solicitó a la presidenta de la comisión de Legislación General, Vilma Ibarra, que le diera prioridad a este proyecto
En ese momento, desde su banca, el diputado oficialista José María Díaz Bancalari también elogió la iniciativa de Carrió pero recordó que en otros períodos legislativos, cuando se avanzaba en este tema, "todos aquellos que nos apoyaban nos dejaron solos. Espero que no se vuelva a repetir".
Luego de esa discusión, la Cámara de Diputados votó un pedido de preferencia para tratar la iniciativa que pone límites a la venta de tierras, pero  el tema nunca llegó al recinto.
Más allá de las propuestas de los legisladores, en 2006 los obispos de la Pastoral Social se expresaron respecto a la situación.
Encabezados por monseñor Jorge Casaretto, presentaron en el episcopado el libro “”Una Tierra para todos”, resultado de dos años de estudios sobre la problemática de la tierra y el hábitat, que consideraron “acuciante”.
Los obispos afirmaban que "se evidencia actualmente una elevada concentración de las tierras productivas" y citaban que, según el último Censo Nacional Agropecuario de 2002, el 10% de las explotaciones agropecuarias más grandes del país concentraba en ese año el 78% del total de las hectáreas registradas, en tanto que el 60% de las explotaciones más pequeñas no llegaba a reunir un 5% de aquéllas.
Señalaban que la extranjerización "no es una novedad en el país ni en América latina", y que se trata de un proceso de "pérdida de soberanía y de recursos naturales" originado en el "endeudamiento de los pequeños y medianos productores con el extranjero favorecido por la falta de ordenamiento legal por parte de la Nación y las provincias en lo referente a la legislación sobre tierras".
Asimismo, ya denunciaban que “los proyectos de ley dirigidos a restringir la adquisición de tierras por parte de extranjeros no fueron tratados oportunamente y perdieron estado legislativo”.
Afirmaban además que “a fin de conservar el potencial productivo del suelo y evitar su degradación es necesario atender a la crisis del recurso del agua, la deforestación y expansión de la frontera agrícola y la explotación minera y sus efectos sobre el medio ambiente”.
Finalmente, instaban al Estado a ejecutar una política de largo alcance que contemple la situación de la tierra, políticas fiscales que favorezcan su uso racional y eficiente, garantizar el acceso y la seguridad jurídica de la tenencia, facilitar el traspaso de tierras a minifundistas y a la población carenciada que las ocupa, fomentando al mismo tiempo políticas y estrategias participativas que permitan planificar el recurso del agua y el cuidado del medio ambiente, apoyado también en procesos educativos.
Pero el documento de los obispos no hizo mella, ni en el Poder Ejecutivo, ni en el legislativo.
En la actualidad, según la Federación Agraria Argentina, el 7% de las tierras son propiedad de personas extranjeras.
Mirar al Brasil

En Agosto de 2010, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva reguló la compra de tierras para extanjeros, limitando a máximos de entre 250 y 5000 hectáreas -dependiendo de la zona del país- la cantidad de tierras rurales que pueda adquirir una empresa extranjera o brasileña pero controlada por capitales foráneos.

La reglamentación establece también que la suma de las áreas adquiridas por las compañías bajo control extranjero no podrán superar el 25% del tamaño de cada municipio.

El gobierno de Lula buscó así poner fin a un resquicio legal en la ley de 1971 -durante la dictadura- que, de acuerdo con una interpretación aprobada en 1998, durante el gobierno de Fernando Henrique Cardoso, permitía a extranjeros soslayar las restricciones establecidas mediante la creación de una empresa con sede en Brasil.

En la Argentina
La venta de tierras a extranjeros no está regulada en el país, pero en el Congreso se presentaron mas de una decena de proyectos y algunos de ellos son:

> Restricciones y limites a la adquisición del dominio de inmuebles rurales. Elisa Carrió (CC-Capital Federal).

> Restricciones y limites a la adquisición del dominio de inmuebles rurales por parte de personas físicas y/ o jurídicas extranjeras; creación del registro nacional de productores agropecuarios y propietarios de inmuebles rurales de extranjeros y nativos. Rodolfo Fernández (UCR- Corrientes).

> Límites al acto de compra de tierras por parte de personas extranjeras. Régimen. Ariel Basteiro (Nuevo Encuentro).

> Restricciones a la adquisición de derechos reales por extranjeros. Modificación del decreto Ley 15385/44 modificado por Ley 23554 (zonas de seguridad). Verónica Benas (Proyecto Sur-Santa Fe), Nélida Belous (ARI-Tierra del Fuego) y Monica Fein (PS-Santa Fe).

> Régimen de restricciones a la adquisición de bienes inmuebles por parte de extranjeros. Ricardo Cucovillo (PS-Buenos Aires).

> Derechos reales sobre tierras rurales; régimen de restricciones y limitaciones cuando se constituyan o transmitan a favor de personas extranjeras no residentes. Diana Conti (FpV-Buenos Aires).

> Régimen de prohibición y/o limitación a la cesión, transferencia y/o adquisición de inmuebles rurales con el objeto de frenar el "fenómeno de extranjerización de las tierras" y asegurar la justicia social, la equidad en la distribución de la riqueza y los beneficios de la libertad. Rosa Chiquichano (FpV-Chubut).

> Régimen de derecho de preferencia de los Estados provinciales y el Estado nacional en las transferencias de tierras a extranjeros. Creación del registro de productores agropecuarios y propietarios de inmuebles rurales. Mario Merlo (Peronismo Federal-San Luis).

> Régimen de Restricciones y Limitaciones a los Derechos Reales, u otras Formas Jurídicas similares sobre tierras rurales, que se constituyan o transmitan a favor de personas extranjeras no residentes  de la diputada Diana Conti ( FpV-Buenos Aires).

> Restricciones y Límites a la Adquisicion del dominio de inmuebles rurales de los diputados de la UCR, Pablo orsolini (Chaco), Ulises Forte (La Pampa), Carlos Ulrich (Chaco), Miguel Angel Giubergia (Jujuy).

Editorial Pepe Eliaschev 2011 11 15


EL MISMO ADN CON DIFERENTES ROSTROS

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Otra vez: A Cristina no le interesa el Medio Ambiente

Primero vetó la Ley de Glaciares, después no estableció los presupuestos mínimos para la Ley de Bosques Nativos. Ahora el Kirchnerismo bloqueó el tratamiento de la Ley de Basura Electrónica que  establece: la extensión de las responsabilidades legales y financieras de los productores de aparatos eléctricos y electrónicos hasta el final de la vida útil de sus propios productos.



(Urgente24). Luego de más de 3 años de debate en la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Cámara alta, los senadores nacionales aprobaron el pasado 04/05/11, el proyecto de ley que establece:

> la extensión de las responsabilidades legales y financieras de los productores de aparatos eléctricos y electrónicos hasta el final de la vida útil de sus propios productos (Responsabilidad Extendida del Productor); y

> la prohibición de sustancias contaminantes en la fabricación de nuevos artefactos y la creación de una infraestructura a nivel nacional para el descarte, acopio, transporte, reutilización y reciclado de los RAEE. 


La norma establece la responsabilidad legal y financiera de los productores sobre la gestión de los residuos que generan sus propios productos y la prohibición de sustancias tóxicas en la fabricación de nuevos aparatos, entre otras cuestiones

Los residuos de equipos eléctricos y electrónicos son generalmente descartados como residuos domiciliarios ya que surgen del flujo habitual de los residuos domésticos. Sin embargo, estos residuos son considerados peligrosos por sus características y, en virtud de su peligrosidad deben tener una recolección diferenciada de los residuos urbanos comunes.

Pero por culpa del Kirchnerismo, el proyecto de ley de basura electrónica sigue estancado en la Cámara de Diputados. La Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano que preside Miguel Bonasso (Diálogo por Buenos Aires - Ciudad Autónoma de Buenos Aires), tenía previsto tratar la iniciativa este martes 15/11 junto con las comisiones de Presupuesto y de Industria pero la falta de quórum impidió el debate.

Ocurre que el Kirchnerista, Gustavo Marconato, no convocó a la Comisión de Presupuesto y el tema quedó para el año que viene pese a que Argentina genera unas 120 mil toneladas anuales de basura electrónica entre pilas, celulares, baterías y otros artefactos.

Según las estadísticas de Greenpeace, sólo en 2011 se descartarán 10 millones de teléfonos celulares, 400 millones de pilas y baterías y 1,2 millones de computadoras.
La deuda más famosa

Si hay algo que Cristina Fernández disfruta cada vez que viaja a El Calafate es apreciar el Glaciar Perito Moreno.
 Se supone que al amor por la naturaleza es renovado por Cristina en su residencia a orillas del lago Argentino.

Sin embargo, a la Presidente no le tembló el pulso a la hora de vetar la Ley de presupuestos mínimos para la protección de los glaciares y del ambiente periglaciar, aprobada en 2008 por el Congreso de la Nación.
El poder de la Barrick Gold, cuyo lobby político local se encuentra a cargo de Santiago Soldati, fue eficiente al respecto (aunque constreñida por la falta de divisas extranjeras y viéndose en problemas, ella terminó hace poco modificando las condiciones de liquidación de divisas para mineras).
 
A través del Decreto 1.837/08, publicado el 10/11 en el Boletín Oficial, Cristina Fernández rechazó la norma que impulsaba la creación de un inventario nacional de Glaciares, que significan un 75% de la reserva hídrica. 
 
La Ley 26.418 prohibía que en los hielos y en su entorno se realizaran actividades que pudieran afectar su condición natural o que impliquen su destrucción o traslado o interfieran en su avance, como por ejemplo la exploración y explotación minera o petrolífera.
 
El veto pareció estar hecho a medida de las mineras que utilizan un procedimiento (no son todas, vale la pena aclarar para no llevar a confusiones) cianuro para separar el mineral, y así pueden contaminar las aguas.
 
Tiempo después, el Congreso aprobó otra Ley de Glaciares, pero Ella le concedió a la Fundación Innovate, la administración de los fondos del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) paral realizar el inventario de los glaciares. La fundación Innovate tiene entre sus clientes a Barrick Exploraciones Argentina S.A.
 
La deuda más inexplicable

En otro caso de deuda ambiental K,  la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), Greenpeace y Fundación Vida Silvestre denunciaron en el octubre electoral que el gobierno de Cristina Fernández no cumple con la ley de Bosques Nativos
 
En ese sentido la partida prevista en el articulo 16 del proyecto de Ley de Presupuesto 2012, destina $  267.467 millones al Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos, y $ 32.618 millones para el Programa Nacional de Protección de los Bosques Nativos (lo que totaliza $ 300.085 millones).
 
Sin embargo, la Ley Nacional N° 26.331 de Protección de los Bosques Nativos en su artículo 31 dicta las partidas presupuestarias que anualmente deberán asignadas para Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos. El Ejecutivo Nacional establecio $ 300 millones para el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos cuando debería haber asignado más de $ 1.500 millones.
 
Según la ley de Bosques Nativos el Fondo estará integrado por:
 
a) Las partidas presupuestarias que le sean anualmente asignadas a fin de dar cumplimiento a la presente ley, las que no podrán ser inferiores al 0,3% del presupuesto nacional;
 
b) El 2% del total de las retenciones a las exportaciones de productos primarios y secundarios provenientes de la agricultura, ganadería y sector forestal, correspondientes al año anterior del ejercicio en consideración;
 
c) Los préstamos y/o subsidios que específicamente sean otorgados por Organismos Nacionales e Internacionales;
 
d) Donaciones y legados;
 
e) Todo otro aporte destinado al cumplimiento de programas a cargo del Fondo;
 
f) El producido de la venta de publicaciones o de otro tipo de servicios relacionados con el sector forestal;
 
g) Los recursos no utilizados provenientes de ejercicios anteriores.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Tonterías que agitan más el dólar



Dice Carlos Pagni en su nota del diario La Nación:


En octubre de 2007, el tomate se había convertido en un producto de lujo. Llegó a costar 18 pesos el kilo y la gente dejó de consumirlo. El precio, entonces, bajó. Se impuso la ley de la oferta y la demanda. Sin embargo, Néstor Kirchner lo interpretó de otra manera: felicitó a las organizaciones de consumidores por el exitoso sabotaje a la conspiración de los horticultores.



Cinco meses más tarde, los chacareros se soliviantaron por el congelamiento de precios que significaron las retenciones móviles. Pero Cristina Kirchner denunció un movimiento destituyente, maquinado por quienes habían volteado a Isabel Perón en 1976.
Allí donde la dinámica del mercado señala un desequilibrio, el kirchnerismo tiende a ver un complot. Y organiza un boicot para desbaratarlo. La guerra contra los compradores de dólares es la última manifestación del mismo voluntarismo. En el mercado de divisas se verifica una crisis de confianza, producida porque el Gobierno decide no tratar las distorsiones que se han ido acumulando: inflación, retraso cambiario, reducción del superávit comercial, galopante gasto público, incógnita energética.
El kirchnerismo cree estar en presencia de otro fenómeno. El último en explicarlo fue el titular de la Unidad de Información Financiera, José Sbatella: "Los que perdieron las elecciones del 23 de octubre nos están sometiendo a un test de gobernabilidad". El argumento olvida que el primero en correr hacia el dólar fue el propio Gobierno, impidiendo las importaciones. Prefiere imaginar un desafío de poder. Un complot. Como el del tomate o el del campo.
Esta es la razón por la cual, en vez de inspirar confianza explicando qué piensa hacer con los desafíos que generan temor, la Presidenta apostó a desbaratar la confabulación con medidas disciplinarias. El viernes, en Olivos hubo un desfile de funcionarios y banqueros angustiados porque, en vez de ceder, el problema se ha ido agigantando. En octubre, el público compró US$ 3500 millones.
Ahora, gracias a las tácticas de Mercedes Marcó del Pont, Guillermo Moreno y Ricardo Etchegaray -que Amado Boudou acató sin chistar-, no sólo se fueron otros US$ 1200 millones, sino que el Central está perdiendo unos US$ 1000 millones por semana, debido a la corrida contra los depósitos en dólares. Para evitar una caída de reservas de US$ 3500 millones se produjo otra de más de 5000.
En esas reuniones del viernes se evaluó la posibilidad de facilitar las compras de dólares a los pequeños ahorristas. Pero ¿el Central querrá desprenderse de divisas a $ 4,29 cuando el paralelo ya trepó a $ 5?
La Presidenta prefiere los métodos rudimentarios. Le hace oler a Moreno el suéter de los grandes operadores y lo lanza sobre ellos. El secretario de Comercio Interior llama a los exportadores, uno por uno, para indicarles cuándo y cómo deben liquidar divisas. El miércoles pasado se verificó este diálogo:
Moreno : -¿Cuándo vendés los verdes?
Exportador : -El martes voy a vender 30 millones. Y voy a comprar 20 el jueves.
Moreno : -De comprar olvidate. Y la venta hacémela el lunes. Y no me vengas con que no tenés la papelería lista, ¿eh?
La obsesividad de Moreno conspira contra sus propios objetivos. La semana pasada hizo llamar a un laboratorio para impedir la compra de US$ 2 millones, dejando la falsa impresión de que el Central se ha quedado sin reservas.
Etchegaray, el titular de la AFIP, no parece más sofisticado. El último jueves se ufanó de que, gracias a su fiscalización cambiaria, fueron detectados varios propietarios de yates que eran monotributistas. Seguro que Etchegaray hablaba en broma: si para capturar a esas tortugas la AFIP necesita enloquecer el mercado del dólar, quiere decir que a la Presidenta el complot se lo están armando sus colaboradores.
Los funcionarios todavía no comprenden que fueron ellos, en su ansiedad por hacerse de divisas, los que impulsaron a los tenedores de pesos hacia el dólar. Cuando se bloquearon las importaciones y se obligó a Subaru a exportar alimento para pollos, el público supuso que el problema cambiario era dramático y se preparó para una devaluación.

DESESPERADOS

Moreno; Débora Giorgi, y el secretario de Industria, Eduardo Bianchi, siguen, como el mercado, desesperados por conseguir dólares. Sus criterios para permitir la entrada de containers son demasiado opacos. En el caso de Bianchi han dado lugar a una denuncia, al parecer muy detallada, que estaría sobre el escritorio del fiscal Guillermo Marijuan. La acusación habla de que Industria estaría reteniendo las cargas de una importadora metalúrgica para beneficiar a una competidora cuyas mercaderías ingresan sin problemas. El informe menciona pagos de sobornos. Lugares y personas. ¿Dónde se originó la delación? ¿Será, como sospechan en el Ministerio, en el propio gabinete nacional? Hay que suponer que Marijuan investigará el caso. Como siempre, los controles cuerpo a cuerpo favorecen corruptelas.
Giorgi y Bianchi ya provocaron controversias con las autorizaciones para empresas que, según dicen, fabrican electrónicos en Tierra del Fuego. Las estadísticas son casi inaccesibles, pero en el mercado existen cada vez más indicios de que lo que se presenta como una política de aliento a la producción nacional esconde, en realidad, un boom importador.
Moreno está distraído de estos enigmas. La crisis cambiaria lo llevó a mirar la política energética, que es uno de los grandes agujeros por el que se escapan los dólares. La decisión del kirchnerismo de regalar la luz y el gas desalentó la inversión y promovió las importaciones de combustibles. Estas fueron en 2010 de US$ 4000 millones. Este año serán de US$ 9000 millones. Y el que viene se calculan en US$ 12.000 millones. El aumento es consecuencia del mayor consumo local, pero también de que la primavera árabe y la tensión con Irán dispararon los precios internacionales. El barril de petróleo WTI, que hace diez días costaba US$ 90, cerró el viernes pasado a US$ 99.
El Tesoro ya no soporta el esfuerzo que representa el subsidio a la energía. El secretario de Comercio estudia un aumento de tarifas. Desde el miércoles pasado avisa a las compañías: "Muchachos, a cuidarse, porque volví". La decisión es muy expresiva del estilo de la señora de Kirchner.
El ministro de Planificación, Julio De Vido, y su escudero, Roberto Baratta, deben tolerar que Moreno acampe con su equipo de trabajo en un feudo que ellos consideraban exclusivo. El secretario del área, Daniel Cameron, acostumbrado a que lo ignoren, se concentra en los torneos de golf de Air France y pesca con mosca en Río Grande. Nadie debe sorprenderse con esta forma de administrar los recursos humanos.
La Presidenta designó al actual representante argentino ante la ONU, Jorge Argüello, embajador en Washington, y a Luis Kreckler en Brasilia, sin consultar al canciller Héctor Timerman. A diferencia de De Vido, al canciller le importan poco estas desautorizaciones. Tal vez sea la razón por la que conservará el cargo.
Moreno seleccionó a varias empresas-testigo. Analizados los costos, les fijará la rentabilidad. Es su noción del precio. Para la generación térmica eligió Central Puerto; para la hidráulica, El Chocón; para el transporte, Transener, y para distribución, Edenor.

AUMENTAR CARGOS TARIFARIOS

La decisión oficial no supone mejorar los ingresos de las compañías, aun cuando Edenor y Edesur estén en déficit operativo y, en un par de meses, ya no puedan pagar sus deudas. La estrategia es aumentar los cargos tarifarios que pagan los grandes consumidores para alimentar fideicomisos administrados por el Estado. Nada que objetar: es el modelo del caso Skanska, donde acaba de demostrarse que no hubo corrupción. (Aunque, ¿es verdad que el único peritaje de precios que los jueces tuvieron en cuenta fue el que propusieron los acusados?)
Como la cabeza de Moreno funciona igual para todos los mercados, los efectos que produce son los mismos. Su primera experiencia fue con la carne. Por mantener los precios bajos, desalentó la cría de ganado, y esa reducción de la oferta terminó elevando los precios. Ahora el producto es igual de caro, pero se consiguió achicar el rodeo en varios millones de cabezas.
Con la energía sucede algo parecido. A la larga, por aumento de tarifas o de cargos específicos, la luz y el gas dejarán de ser baratos. Pero se habrá conseguido reducir la disponibilidad de hidrocarburos, por falta de incentivo a la inversión.
El mercado del dólar sufre la misma lógica. Las reservas bajaron más de lo que lo hubieran hecho si se dejaba flotar el tipo de cambio. El dólar paralelo, igual, ya está en 5 pesos.
En todos los casos rigió un criterio populista: la maximización festiva del presente y el desdén por el porvenir. Los costos de ese enfoque quedaron ocultos detrás de la expansión. Pero ese ciclo llegó al límite. El futuro ya llegó y encuentra en el poder a los mismos que lo habían despreciado. Los que planearon la reelección, seguro, forman parte del complot.

Hidrovía: corrupción y responsabilidad sindical



La Hidrovía corre los primeros 890 kilómetros en territorio brasileño, hasta que el río Paraguay conforma la frontera entre Bolivia y Brasil —más adelante— entre Brasil y Paraguay. Dicho río, a partir de la desembocadura del río Apa, penetra en territorio de Paraguay hasta que recibe el aporte de las aguas del río Pilcomayo, punto donde pasa a ser la frontera entre Argentina y Paraguay. Desde la confluencia de los ríos Paraguay y Paraná hasta llegar a Nueva Palmira, la Hidrovía recorre territorio argentino.



En junio de 1992, la Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay suscriben en Las Leñas el Acuerdo de Transporte Fluvial por la Hidrovía Paraguay—Paraná (Puerto Cáceres—Nueva Palmira), denominado "Acuerdo de Santa Cruz de la Sierra". Con este hecho culmina una etapa destacable del proceso iniciado al formalizarse el Acta de Santiago en el que los países expresaban la decisión de crear el Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraguay—Paraná (CIH).
Las disposiciones del Acuerdo de Santa Cruz de la Sierra son aplicables a la navegación, al comercio y al transporte de bienes y personas, cuando impliquen la utilización de las vías navegables comprendidas en el Proyecto Hidrovía y con exclusión del transporte de cabotaje nacional.
Reconocen con base en la reciprocidad y el diálogo para la competitividad mutua en la explotación de la Hidrovía. Desde 1992 no hay pedidos formales a la comisión por parte de los sindicatos de Argentina para detener la arbitrariedad que generara pérdida de puestos de trabajo. Dentro del acuerdo de la Hidrovía existe un protocolo especifico para la Solución de Controversias subscripto en Junio de 1992 en el denominado “Acuerdo de las Leñas”. Dicho acuerdo creó específicamente una comisión responsable para recibir y atender inconvenientes que afecten el acuerdo de transporte fluvial: con página web que adjunta las direcciones web de cada uno de los responsables por país.
Importante debate de la CINA
El 19 de octubre de 2011, en una mesa debate organizada por la CINA (Cámara de la Industria Naval Argentina) la presidenta de la Cámara, Silvia Martínez destacó que “la responsabilidad no es sólo del Estado argentino en todas estas cuestiones, sino que cada miembro de la industria naval, cada ciudadano argentino, debe comprometerse y sumar aportes para brindarles fundamentos a las autoridades nacionales, colaborando en su gestión de apoyo y de defensa de la actividad”.
“Ante las palabras de la presidenta de la CINA y ratificando mi compromiso público de Colaborar con la presidenta Cristina Kirchner en su llamamiento a todos los ciudadanos para colaborar en la mejora del país la hayan votado o no (como es mi caso) le informo.”
Con una amplia participación de los presentes y a solicitud de la CINA se acordó conformar una mesa de trabajo para profundizar estos temas y elevar propuestas al Poder Ejecutivo.
Estuvieron presentes en la mesa de debate presidentes de las cámaras de armadores, Consejo Profesional de Ingenieros Navales, Asociación Argentina de Ingeniera Naval, Centro de Estudios para la Producción, Funcionarios de la Subsecretaria de Transporte y Vías Navegables, Funcionarios del Municipio de Avellaneda, astilleros, talleres, Universidad de Buenos Aires, Centro de Patrones Fluviales, Asociación de Empleados de Marina Mercante, SUPEH, Flota, directivos de Fempinra, miembros de La Cámpora, y Juventud Sindical, Movimiento Participación Ciudadana.
El secretario de Asuntos Marítimos y Fluviales, Juan Carlos Pucci, (además Secretario General del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales de Pesca y Cabotaje Marítimo), efectuó una denuncia contundente: el 93% de las embarcaciones que navegan por nuestros ríos son de otras banderas. No llega ni al 5% la flota argentina. "El gobierno no sabe de la importancia de la Hidrovía como generadora de riqueza y mano de obra", dijo. Señaló la necesidad de flexibilizar la incorporación de buques a la bandera, principal elemento que espanta a las empresas del sector de la matricula argentina, especialmente frente a los costos que ofrece Paraguay. Pucci puso el acento en la administración paraguaya, por ejemplo, en el control de las barcazas, que llegan y operan en seguida, no como en la Argentina que son re-certificadas y necesitan varios meses antes de navegar: Pucci amenazó con el corte en el río si las autoridades no se concientizan sobre la precariedad de la bandera argentina en la Hidrovía.
Palabras vacías de contenido (todos en el sector nos conocemos)
Si bien la marina mercante esta en un estado calamitoso y sufrimos la perdida de millones de dólares por la reserva de cargas en buques de pabellón nacional, la Hidrovíaestá en manos de los socios del acuerdo.
Memoria. En diciembre de 1990, el traidor a la Patria Carlos Menem dio inicio al diseño del acuerdo Hidrovía-Mercosur adunando otra entrega y destrucción fluvial argentina. Los popes sindicales marítimos fueron parte de la fiesta, “millonarizándose” y hoy reclaman por las entregas de las que fueron y son parte, acostumbrados a que desde su poder se hace callar o silenciar la memoria.
Quienes comparten su discurso y aplauden sus pedidos conocen como yo sus orígenes pues son públicos y no “publicables”. La doble moral blindada de impunidad de los sindicalistas millonarios, con su poder aplasta toda lista opositora llevando años adueñados de los gremios. Tienen el poder y hasta hoteles para ellos como Ribera Sur donde no se alojan afiliados.
Pucci solo puede ser líder sindical en la Argentina. Es otro vende patria socio de Menem que hoy se arrima al calor del sol de “La Campora”. Le vendría muy bien al Ejecutivo hacerlo investigar por la UIF-GAFI a él y su entorno pues tiene mucho que justificar. La pregunta que surge es ¿como un sindicalista puede amasar semejante fortuna cuando gana igual que el mejor salario de sus afiliados? Este señor habla como si se hubiese bañado en agua bendita y sus oyentes saben bien quien es, entonces ¿de qué cambio genuino hablamos si este sindicalista es el primero en incumplir lo que propone? E, insisto, sus oyentes también lo saben pero ninguno lo dice.
Cómo se armó el negocio de transporte marítimo y fluvial en la Argentina K
Otro fiel exponente del poder mafioso y corrupto es Omar Suarez secretario del SOMU, kirchnerista de la primera hora, antes ultra menemista muy ligado en su pasado al Almirante Emilio Massera. Beneficiado por créditos millonarios del Gobierno, hoy presidente de Maruba, bajo presiones obliga a las empresas a contratar sus servicios. Fue el protagonista en 2007 de un escándalo en la embajada Argentina en Suiza —de donde fue retirado por haberse excedido en la ingesta de alcohol por otros sindicalistas que estaban con la entonces candidata presidencial Cristina Kirchner. El mandamás del SOMU suele repetir: "Todo lo que se mueve sobre el agua es mío". Así opera y operó siempre.
Smith Internacional: esta empresa holandesa, tenia remolcadores con bandera argentina, tripulación argentina y pagaba todos los aportes. Lejos de parar, la presión del SOMU —que habría sido paralela a un intento de compra que Maruba hizo sin éxito de los remolcadores de la firma holandesa— también se extendió a la terminal bahiense. Esta vez fueron paros selectivos que durante varias semanas le impidieron a Smith cumplir con sus contratos. Según fuentes del sector, pese a que estaba al tanto del caso, el Gobierno optó por mirar para otro lado. Los reclamos y los planteos por las maniobras de Suárez, que Smith elevó a Ricardo Luján subsecretario de Puertos y Vías Navegables, que depende de Julio De Vido, no habrían tenido ninguna clase de respuesta. En Bahía Blanca, el alejamiento de Smith dejó un doble impacto.
Por un lado, se beneficiaron las restantes remolcadoras locales, como Antares, Trans Ona y RUA que ahora tendrán más trabajo. Pero, por otro lado, el puerto perdió la mitad de los grandes remolcadores en servicio y, hasta tanto se cubra ese bache, el ingreso de los barcos de cargas podría sufrir demoras por falta de equipos. La ofensiva —que cuenta con el visto bueno de Luján— se ha materializado en los siguientes estamentos del negocio marítimo:
Remolcadores: desde el gremio le advirtieron a todas las empresas de lanchas y a los "prácticos" que cuando presten servicios a los buques de cargas deben utilizar los remolques de Maruba y no los de otras compañías. Esto trajo como consecuencia que Smith Internacional, la principal empresa de remolcadores que operaba en Buenos Aires y Bahía Blanca, se vaya del país y que todos sus clientes pasen a Maruba.
Contenedores: con el apoyo del Gobierno y sugestivas demoras en las operaciones de los barcos, el titular del SOMU salió a "convencer" a las firmas Maersk y Hamburg Sud para que dejen parte de los tráficos de porta contenedores al Litoral y Ushuaia en manos de Maruba.
Como resultado de esas "gestiones", la naviera de Suárez terminó charteando dos barcos para hacerse cargo del servicio Rosario-Zárate que abandonó Maersk y de la línea Buenos Aires-Tierra del Fuego, que cubría Hamburg Sud.
Combustibles: en este sector, se registra una doble presión. Hay varias empresas que tienen frenados desde hace varios meses los permisos oficiales para operar con buques petroleros. A otras, como a ENPASA, le exigen que contrate más tripulantes que los habituales. Mientras tanto, Maruba —que nunca operó buques petroleros— recibió una sorpresiva ayuda de la CAMMESA (la administradora del mercado eléctrico) y se quedó con la mayor parte de los contratos para transportar el gasoil y fueil oil que consumen las usinas térmicas.
Estos datos pertenecen a un pedido de informe enterrado en la Cámara de Diputados.
Además, la ofensiva de Suárez también llegó a la energética estatal ENARSA para que Maruba se convierta en la "agencia marítima" que manejará las operaciones de alije y traslado de los barcos de GNL que ingresarán al puerto de Escobar a partir de junio.
Ahora, tiene en la mira al sector granos. Suárez les advirtió a las grandes cerealeras, aceiteras y a los acopiadores que tienen que incluir a Maruba en el negocio de los fletes externos de granos. El pedido fue respaldado, a principios de marzo, con un bloqueo a las terminales del río Paraná, Bahía Blanca y Quequén. Si no obtiene la respuesta esperada, el gremio ya anticipó que volverá a mostrar su capacidad de presión.
De acuerdo a una visión compartida por los gremios y empresarios que participan en Maruba, hoy las exportaciones argentinas generan un mercado de fletes de entre U$S 5.000 y U$S 7.000 millones al año del cual no participan las navieras nacionales. La idea es lograr una flota en capacidad de captar, al menos, una porción interesante de la torta. No son pocas las presiones gremiales, tanto en el Congreso como en la Casa Rosada, para lograr sancionar una ley de reserva de carga a imagen de lo que sucede en varios países del mundo. Tampoco se descarta volver al Fondo de la Marina Mercante para posibilitar la construcción de buques bajo bandera Argentina. Ese es el camino pero ¿todo para Maruba?
El poder de Suárez radica en que los trabajadores del SOMU son clave en los remolcadores, embarcaciones necesarias para que un buque oceánico amarre y zarpe de los puertos y para empujar los convoyes de barcazas allí donde el calado de los ríos no permite la navegación de buques. El 90% del comercio exterior argentino sale y llega por agua.
El jefe del SOMU hoy es la cara más visible y combativa de la marina mercante, desmantelada a mediados de los 90 con su colaboración silenciosa junto a Pucci y otros próceres sindicales del sector, se logró la desaparición de la reserva de cargas para la bandera nacional y la liquidación de las flotas estatales fluviales y marítima (Effea y ELMA), hechos que condenaron a la mano de obra nacional a perder espacio frente a las tripulaciones con las banderas de conveniencia. Entonces, por la hidrovía Paraná—Paraguay, se movían 500.000 toneladas de cargas.
Pero con China y su apetito por materias primas, las cosechas de soja argentina y paraguaya se multiplicaron, al mismo tiempo que lo hizo el mineral de hierro boliviano y el brasileño.
Estas commodities encontraron en la vía fluvial el medio de transporte más eficiente y barato.
La hidrovía mueve hoy 15 millones de toneladas de granel, que se elevarán a 28 millones en 5 años y a 60 millones en 20 años. Este volumen genera un negocio de fletes considerable, en el que la marina mercante Argentina, no obstante, está en desventaja competitiva frente a terceras banderas regionales, la paraguaya sobre todo, por las asimetrías económicas. La Argentina le dio la espalda a su línea "fluvial" de bandera. Paraguay la promocionó por su naturaleza mediterránea, que condena a su comercio exterior a depender totalmente del río.
Así, mientras un armador argentino que quiera participar del flete fluvial e importar una embarcación usada tiene que pagar 52% de aranceles, esperar dos meses para su aprobación técnica y pagar el combustible al precio "de surtidor" sin el subsidio que gozan otros transportes. En cambio, un armador paraguayo paga 5% sobre el bien importado, tiene 5 años de gracia impositiva, logra el registro en 20 días y carga en la Argentina combustible (el mayor costo operativo en la navegación) sin pagar el IVA ni los impuestos argentinos.
Si a esto se suma que un marinero paraguayo cobra menos de la mitad de uno argentino el efecto económico directo es claro: el registro argentino cuenta con apenas el 5% de todas las embarcaciones de la hidrovía; el paraguayo, con más del 90%. Y los armadores argentinos que no encuentran rentabilidad en la bandera nacional, migraron a la paraguaya: la mayoría de los remolques de bandera paraguaya son de empresas vinculadas a los armadores argentinos.
Esta situación desbocó a Suárez, quien, como cabeza visible del movimiento obrero embarcado, manifestó su hartazgo por las asimetrías e hizo pública su obsesión por recuperar las cargas para la bandera nacional. Comenzó por crear un sindicato homólogo en Paraguay y presiona a los armadores argentinos para que sus empresas afiliadas en Paraguay firmen convenios colectivos con el SOMUPA. Al dominar los remolques, el ahogo operativo al que somete a los armadores es total; las barcazas que navegan en el Alto Paraná no pueden hacerlo sin un empuje. A fines de 2010 mantuvo paralizado por 40 días el comercio exterior paraguayo. Suárez manifiesta sin eufemismos que hará todo lo necesario para que la bandera nacional recupere cargas. Y encontró en Maruba —la única empresa de bandera nacional que quedaba en el tráfico marítimo internacional, y que arrastraba una deuda con proveedores de más de 100 millones de dólares— el trampolín para lograrlo. Suárez vio que podía allanar el camino para nacionalizar los fletes con Maruba. Es sindicalista y empresario. Tiene los aliados políticos necesarios para competir en el cabotaje nacional y, tal vez, esperar alguna otra ayuda del Gobierno.
Como conclusión diremos que Omar Suárez se convirtió en director de la empresa Maruba en representación de los trabajadores. De esta manera, la compañía naviera reestructuró su deuda y logró avales extranjeros para construir buques. Buques que nunca construyo a pesar de los USD 60 millones que le otorgara en el 2010 el Banco Nación Argentina.
El propio dirigente sindical manifestó que los cargadores iban a tener que fletar con Maruba o encontrarían dificultades para conseguir remolque. Los buques que llegaron de Maruba no fueron graneleros como se publicó al asumir Suárez al frente de la Naviera, sino cuatro petroleros chinos nuevos que se presentaron en marzo 2011 ante el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi.
Esta es la “reserva moral marítimo fluvial sindical” que hace del gremialismo un poderoso negocio que los solidifica cada vez más en sus sillones. Gracias a estos “menemistas acérrimos de ayer” la marina mercante está destruida. Hoy buscan de La Cámpora apoyo para nacionalizar lo entregado estando ellos nuevamente en el negocio en vez de la cárcel. Lo que Suarez propone es loable, el problema es de quien proviene y quiénes son los actores, como Lujan de vías navegables, Smith del sindicato de dragado y balizamiento y sus pares marítimos. Sigue siendo inexplicable la riqueza de todos estos popes y la agilidad para darse vuelta en el aire y mutar de un modelo a otro para seguir robando.
Los de La Cámpora deben empezar utilizando la tecnología que tanto promociona Ricardo Echegaray en la AFIP para conocer la liquidez de los que por décadas han estado sentados en los sindicatos. Se debe impulsar la ley de reserva de cargas, acotando el poder mafioso para frenar el enriquecimiento sindical, no es la voluntad de Presidenta, en sus palabras de Gobernar para unos pocos ni tampoco es lógica la imagen ante el mundo que a una empresa internacional como Mersk-Sealand se la apriete al mejor estilo de los matones del proceso, marca registrada en los popes sindicales arriba mencionados. Presidenta: esto no es modelo, así no se construye la Patria.
Estas notas no son comunes, mucho menos cuando se habla del Sr. Suárez por el temor de su pasado y las consecuencias del presente.
Roberto Maturana
Oficial de Marina Mercante. Investigador
Links de interés:

Gracias Roberto Maturana!!