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martes, 12 de febrero de 2013

Los puntos del acuerdo con Irán que esconde Cristina. Por Christian Sanz


MENTIRAS QUE MATAN


En estos días, se discute la eventual conveniencia estratégica que configura el acuerdo que la Argentina firmó con Irán en el marco de la investigación del atentado a la AMIA, ocurrido en julio de 1994.


Mucho se ha dicho y poco se ha mostrado al respecto, lo cual ha impulsado las suspicacias del menos desconfiado, especialmente después de que se supo que uno de los principales sospechosos del hecho no será indagado a pesar de las palabras pronunciadas por Héctor Timerman el pasado 30 de enero.
Efectivamente, Cristina Kirchner ha dado a conocer una serie de puntos generales que intentan reflejar lo firmado con los iraníes, pero jamás mostró los detalles de ese documento. Con solo prestar atención a lo publicado por los diarios persas, es sencillo entender por qué no lo hizo.
Entre otras cuestiones, los medios de Irán han dejado al descubierto ciertos tópicos que jamás podrían ser avalados, no ya por referentes de la colectividad judía, sino simplemente por cualquier ciudadano argentino de a pie.
Por caso, el diario Teherán Times reveló hace unos días que, “ya que la reunión (de la Comisión de la Verdad) se llevará a cabo en territorio iraní, el derecho de Irán prevalecerá, y un juez iraní presidirá la reunión, pero ya que las personas no han sido acusadas por el juez iraní, no se le permitirá interrogarlos”.
Para no dejar dudas al respecto, el mismo medio agrega: “Según la ley iraní y la Constitución iraní, los nacionales iraníes sólo pueden ser convocados e interrogados por un juez o tribunal competente iraní sobre la base de pruebas sólidas”.
Respecto del memorando de entendimiento, se revela que este “no ha creado ninguna obligación para las personas que asistan a la reunión, y ellos tienen el derecho de decidir asistir o no a través de su libre elección” (ver anexo con nota completa al pie).
En el mismo sentido, la agencia islámica IRNA ha publicado un completo análisis del acuerdo, firmado por Mohammad Hossein Mahdavi, “experto” en Derecho Internacional.
Allí se revela que la Comisión de la Verdad es “solo” un cuerpo de “asesoramiento” y se vuelve a mencionar el hecho de que los acusados pueden “negarse a acudir (…) ninguna autoridad puede obligarlos a participar en la Comisión”.
Más adelante se explica que las autoridades judiciales argentinas no tienen gravitación en el proceso, por lo cual “lo que los periódicos en días anteriores han informado sobre el viaje del juez y el fiscal del caso a Teherán y su interrogatorio en la investigación del caso AMIA es falso e inexacto”.
El analista se da el lujo finalmente de interpretar que “la formación de la comisión de la verdad, en realidad muestra que el gobierno de Argentina no está seguro de la veracidad de las investigaciones y ha aceptado de que estas investigaciones sean hechas por una tercera parte para que las verifique”.
La información al respecto abunda en medios iraníes, siempre sobre la base de información oficial. No ocurre lo mismo en la Argentina, donde los funcionarios vernáculos prefieren esconder los detalles de un acuerdo que, como se dijo en este mismo espacio, es claramente lesivo para los intereses nacionales.
Las consecuencias de lo refrendado ya han comenzado a hacerse visibles. El papelón internacional que vive el país en estos días tiene pocos antecedentes visibles. Pero hay algo peor aún: este es solo el comienzo de lo que vendrá en los próximos días.

Christian Sanz
Anexo: artículo completo de Teherán Times
En un mundo destrozado por la desconfianza, las amenazas y el unilateralismo, Irán y la Argentina han acordado descubrir la verdad sobre el caso AMIA. En este sentido, los Ministros de Relaciones Exteriores de Irán y de la Argentina firmaron un memorando de entendimiento el 27 de enero 2013 pidiendo la creación de una Comisión de la Verdad integrada por cinco abogados independientes.
No hay que dejar de apreciar los esfuerzos realizados por ambos ministros de Relaciones Exteriores de mostrar al mundo que en medio de la turbulencia mundial, todavía es posible resolver las disputas entre países a través de la comprensión y los medios justos, sobre una base mutuamente acordada.
Durante los últimos 19 años, las autoridades iraníes han insistido constantemente en que la verdad sobre este caso debe ser descubierta, porque el caso original fue sustendado por un juez corrupto y parcial. Irán no sólo no tenía miedo a que la verdad se descubra, sino que también insistió en que todo el mundo debe saberla. Por lo tanto, este acuerdo es estrictamente de acuerdo con la posición diplomática iraní.
Por ello, el MOU (Memorandum of understanding) establece que los integrantes de la Comisión "deben llevar a cabo una revisión exhaustiva de la evidencia relacionada con cada persona acusada" (Artículo 3).
Los integrantes de la Comisión, después de haber examinado la evidencia, "deberán opinar y emitir un informe" que también contenga recomendaciones en el "marco de las leyes y reglamentos de ambas partes" (Artículo 4).
Esperamos que a través de este informe, la luz se derrame sobre los aspectos oscuros de este caso y que finalmente encontremos quién estaba realmente detrás de este ataque terrorista, o al menos entender contra quién se hicieron falsas acusaciones sin pruebas sólida durante todos estos años.
Si los abogados independientes descubren la verdad, algo que también sería beneficioso para la Argentina, porque saber la verdad es la condición previa para la justicia y descubrir que la investigación estaba siguiendo pistas equivocadas podría ayudar a poner a la justicia finalmente de nuevo en el camino correcto. La Argentina también debe entender que en estos casos, primero debe mirar en su propia casa en busca de pistas.
El acuerdo también prevé la posibilidad de interrogar a los acusados ​​en una reunión que se celebrará en Teherán con la participación de las autoridades judiciales iraníes y argentinas, con los integrantes de la Comisión también presentes (Artículo 5).
Algunos comentaristas han expresado la preocupación de que el Poder Ejecutivo pueda haber excedido sus límites al interferir en asuntos judiciales sobre este tema, o que de alguna manera este acto puede violar los derechos de los individuos.
Por varias razones, no creemos que la ley o los derechos de las personas hayan sido violados. En primer lugar, si el informe muestra —y estamos seguros de que así será— la falta de pruebas de las acusaciones contra personas inocentes, deben ser compensados, y en virtud del memorando de entendimiento, ya no sería necesario interrogar a estas personas porque ambos países han acordado que "se tendrán en cuenta las recomendaciones [de los integrantes de la Comisión] en sus acciones futuras" (Artículo 4).
Esta reunión no puede ser considerada hasta que el informe de la Comisión se emita. Segundo, ya que la reunión se llevará a cabo en territorio iraní, el derecho de Irán prevalecerá, y un juez iraní presidirá la reunión, pero ya que las personas no han sido acusadas por el juez iraní, no se le permitirá interrogarlos. Por último, es claro que nuestra diplomacia ha tenido en cuenta los derechos de los individuos mientras que la negociación de este Memorando de Entendimiento se llevaba a cabo.
Es por esto que dice: "Ninguna disposición del presente Acuerdo pondrá en peligro los derechos de las personas que les otorga la ley" (Artículo 8). Según la ley iraní y la Constitución iraní, los nacionales iraníes sólo pueden ser convocados e interrogados por un juez o tribunal competente iraní sobre la base de pruebas sólidas. De la misma manera, este MOU no ha creado ninguna obligación para las personas que asistan a la reunión, y ellos tienen el derecho de decidir asistir o no a través de su libre elección.
Como vemos, todo el proceso ideado por nuestros diplomáticos, más que otra cosa, se centra en la búsqueda de la verdad. Y esa es la razón por la cual nuestro país ha venido insistiendo sobre este caso y otros casos similares durante todos estos años, a saber, que los Estados Unidos y el régimen sionista han estado manipulando a los jueces y políticos corruptos débiles para servir a sus intereses políticos ilegítimos bajo la el encubrimiento de la justicia.
Esperamos que las legislaturas de ambos países ratifiquen pronto este Memorando de Entendimiento a fin de allanar el camino para que la verdad sea descubierta y que se haga justicia.
(Traducción: Eliana Toro)
FUENTE: TRIBUNA

domingo, 22 de abril de 2012

HUMOR POLÍTICO: Volveré y seré Mosconi. Por Alejandro Borensztein


22/04/12
Como estrategia para distraernos de la novela de Boudou/Vanderfrula y los billetes, lo de YPF no estuvo nada mal .
Quienes toda la vida defendimos la idea de una YPF estatal, deberíamos vivir este episodio como un hecho reivindicatorio. Sin embargo, hay un olor raro. ¿Será tal vez el sospechoso detalle de que los heroicos patriotas salvadores que hoy estatizan la empresa son los mismos simpatiquísimos sátrapas que en su momento la privatizaron ? Para mi gusto, al proyecto de estatización que el Gobierno mandó al Senado le falta un artículo introductorio que diga: “Perdón, perdón, qué grande sos” . Faltó ese gesto de arrepentimiento que le hubiera dado cierta nobleza a la medida y quitado el tufillo barrabrava que habitualmente tienen los anuncios kirchneristas . ¿Algún día aprenderán? ¿O debemos asumir que “el que nace para pito nunca llega a corneta”?, como decía el profe (Enrique Almada) de Toto Paniagua (Ricardo Espalter).
De todos modos, el deber ser y el buen corazón dicen que cuando el otro es una bestia adorable que no tiene la grandeza de pedir perdón, uno debe tener el estoicismo de ser piadoso y perdonar.
No es mi caso, por cierto . Prefiero el rencor que es mucho más divertido.
Sea como sea ( y el “sea como sea” justamente es uno de los problemas ), finalmente YPF volvió al Estado Nacional. Eso sí, una vez más quedamos como el toor con el mundo . En realidad, no me parece un problema demasiado grave porque ya veníamos quedando como el toor desde hace mucho tiempo. Por suerte, para compensar y recomponernos frente a los demás países, tenemos a Timerman que recorre el mundo desplegando su educación, simpatía, honestidad intelectual y humildad dejando una imagen de la Argentina difícil de olvidar .
La cuestión central es que YPF fue vaciada por Repsol y hoy estamos al borde de la ruina energética, razón por la cual fue necesario estatizarla y ponerla al servicio de los intereses del país. Ahora falta la segunda parte en la que tenemos que estatizar y poner al servicio del país a la Secretaría de Energía y al Ministerio de Obras Públicas .
La historia de YPF es también la historia de una gran joda nacional. A la sombra de la YPF estatal crecieron las fortunas de los contratistas que le vendían caños y surtidores al doble de lo que se consigue en el chino de la esquina de mi casa . Los sobres con mosconi iban y venían. Pero llegó un momento en que no se le pudo sacar más leche y el modelo se agotó. Con la excusa de ser la única petrolera del mundo que perdía plata (obvio, se la choreaban toda), los marcianitos que gobernaron la Argentina en los 90, la privatizaron con banderas, cantitos y mucho viva la patria (siempre que hay banderas, cantitos y mucho viva la patria, yo sospecho). Fue entonces que se abrieron las puertas a nuevas oportunidades para la Fundación Felices los Sobres de Mosconi . En 2007, alguien preguntó: “Che… ¿hay alguna nueva posibilidad de hacer un billete?” Y así metieron a los Eskenazi declarando la argentinización de YPF c on banderas, cantitos y mucho viva la patria . Ahora hemos dado un nuevo paso. ¿Aparecerán nuevos compradores de pisos en Puerto Madero? Por lo menos, ya tenemos las banderas, los cantitos y los viva la patria.
Los antecedentes no suman. Después del revoleo de los 90, en 2007 el Compañero Jefe presionó a Repsol para que les vendan el 25% de las acciones a unos amigos del barrio que se llamaban los Fabulosos Eskenazi Boys . Como ellos no tenían guita, se la prestaron y acordaron entre todos (y por pedido del gobierno) que retirarían, como mínimo, el 90% de las utilidades anuales para pagar la deuda . Los españoles chochos: se la podían llevar toda sin pedirle permiso a nadie. Los Eskenazi chochos: compraron sin plata . O sea, entre todos se llevaron las ganancias. O sea, no invirtieron un pito y se morfaron el stock de barriles. O sea, vaciaron la empresa. Que el gobierno haya ayudado a los humildes Eskenazi a quedarse con parte de YPF sin poner un mango, es una nueva demostración de que el kirchnerismo siempre está del lado de los que menos tienen .
¿Por qué el gobierno le hizo regalar el 25% de YPF a sus amigos del barrio? Bueno… no empecemos que bastantes problemas ya tenemos con Ciccone .
¿Por qué Repsol aceptó la entrada de los Eskenazi? Muy fácil: “Che Brufau, vendeme tranquilo que a partir de ahora, cualquier problema que te surja, yo tengo el celu del Jefe.” Los españoles pensaron: “Mejor que tener el 100% de una empresa petrolera sin lubricar, es tener el 75% de una que está bien aceitadita.
Y encima ahora nos podemos llevar todas las ganancias a España sin problemas” . Bingo.
Pero esta semana se acabó. Para colmo, el Compañero Kicillof ya avisó que acá no se reparte un mango más . Ahora los pobres Eskenazi no tienen cómo garpar lo que deben: 2.900 millones dólares!!(Qué lindo debe ser irte a dormir debiendo 2.900 millones de dólares ). Si estos tipos vendieran todas las acciones que poseen para salirse del asunto, al valor de hoy, no juntan más de 1.500 millones de dólares, con suerte. O sea que aún saliendo y vendiendo todo (ponele que también venden la casa, el auto, la quinta y algún reloj) igual tendrían una deuda de… 1.400 millones de dólares!!! En las oficinas de los Eskenazi dijeron que el grupo estaba estudiando el curso a seguir y ya le habrían encontrado una solución. Sólo falta decidir el color de la empuñadura del sable samurai .
Veremos si el gobierno ayuda a estos tipos nuevamente o aprovechan la volada para también quedarse con el 25% de los Eskenazi , que todavía nadie entiende por qué no fue expropiado. Ahora el gobierno debería manejar todo como una carmelita descalza. No sea cosa que en un par de meses descubramos que en el edificio de YPF de Puerto Madero, las expensas las paga Vanderfrula .
Para los que siempre quisimos una YPF estatal debería ser una buena noticia. Nos hubiera gustado que lo hagan civilizadamente, conversando, negociando, sin llevarse todo por delante, sin romper todos los contratos, sin patrioterismo berreta, con profunda autocrítica y sin tratar de traidores a la patria a quienes hacen preguntas incómodas. Pero bueno, el kirchnerismo es así y no va a cambiar a esta altura de la vida que ya entró en su última etapa de una o dos décadas más. Qué le vamos a hacer.
El que nace para manguera nunca llega a surtidor.
fuente: Clarín (sí sí, el que miente)

viernes, 2 de marzo de 2012

Tres horas torturando las estadísticas. Por Roberto Cachanosky


Cada vez que tengo que dar una clase, un curso o una conferencia siempre recuerdo una frase de Francisco Valsecchi, mi profesor de microeconomía en la UCA. Decía el ya experimentado profesor: los profesores jóvenes enseñan más de lo que saben. Los profesores no tan jóvenes enseñan lo que saben y los profesores viejos enseñan lo que tienen que enseñar.
Se me ocurrió usar esta frase de un sabio profesor y economista de la siguiente forma: los soberbios e ignorantes hablan más de lo que saben. Los más ubicados hablan de lo que saben y los humildes e inteligentes solo hablan lo que tienen que hablar.
Cualquier colega economista sabe que, cuando da una conferencia, no debe usar más de una hora de exposición como máximo porque la gente tiene un límite en la atención. Luego pueden venir las preguntas. Los que ejercemos la docencia y damos cursos también sabemos que 45 minutos es el máximo de atención que uno puede captar del alumno. Luego puede venir la interactividad, el intercambio de ideas, pero ni las clases magistrales llegan a durar tres horas. Y estoy hablando de grandes catedráticos con una muy amplia formación y amplísima lectura.
Mi impresión es que la Presidenta abusó de estadísticas, de dudosa calidad, para impresionar al auditorio
Si uno habla más de tres horas seguidas tirando datos continuamente, de más que dudosa procedencia y seriedad, lo que intenta es apabullar a la gente con números, pero no con ideas. Con razonamientos hilados que demuestren que se conoce del tema. Tirar muchos números sin explicar causas y efectos en forma detallas, es arrojar una cortina de humo para esconder las propias limitaciones.
El discurso de la presidenta Cristina Kirchner estuvo plagado de estadísticas. Ese despliegue de cifras dejó al descubierto dos cosas: 1) que la Presidenta repite los números pero sin saber muy bien de qué está hablando y 2) el uso de las estadísticas muestra desconocimiento de las mismas o mala fe cuando se las usa.
¿Por qué digo que repite los datos sin conocer bien qué está diciendo? Porque por momentos confundía simples índices con porcentajes. Una cosa es construir un índice de algo, producción industrial o lo que sea y otra son las variaciones porcentuales de esos índices. Esa diferencia entre un número índice y las variaciones no las supo distinguir en varios pasajes de su extenso discurso.
¿Por qué mostró desconocimiento de las estadísticas o mala fe en la forma de presentarlas? Porque nadie puede dar, por ejemplo, porcentajes de aumento de la recaudación impositiva en valores corrientes sabiendo la existencia de una inflación galopante. Lo correcto es dar los incrementos de la recaudación en valores constantes, algo que no hizo la Presidenta.
Mi impresión es que la Presidenta abusó de estadísticas, de dudosa calidad, para impresionar al auditorio, pero no fue capaz de explicar el proceso económico que, según ella, lleva al éxito del modelo. Si uno dice que la gente hoy consume un 30% más que un año atrás, el dato es importante, pero más importante es explicar cómo se logró ese aumento del consumo.
Justamente lo que no dijo la Presidenta es que el auge de consumo es artificial y está basado entre otras causas, en el consumo de stock de capital. Por ejemplo, la política ganadera permitió que la gente comiera más carne y el consumo llegara a más de 70 kilos por habitante por año. Pero ese gran consumo de carne fue a costas de consumirse 15 millones de cabezas de ganado. Se consumió el stock ganadero por efecto de populismo. Por eso hoy la gente puede comer menos carne y el consumo cayó a 55 kilos por habitante por año.
Justamente lo que no dijo la Presidenta es que el auge de consumo es artificial
La Presidenta se queja del aumento de importaciones de combustibles, pero no dice que su gobierno y el de su marido mantuvieron artificialmente bajas las tarifas de la energía, incentivando un consumo artificial de la misma, consumiéndose el stock de capital en reservas de gas y petróleo. Para sostener el consumo de energía hubo que aumentar un 110% las importaciones de energía para sostener un sistema energético que agoniza. Una vez más, la presentación de este tema muestra ignorancia sobre lo que se está hablando o una simple mentira para quitarse la responsabilidad del destrozo que cometieron en ese sector y muchos otros.
Cristina Kirchner dio datos de inversión sobre el Producto Bruto Interno, el PBI que calcula el poco confiable Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), de manera que el porcentaje es más que dudoso. Pero dejemos de lado la fuente. Lo que no dijo Cristina Kirchner es que desde que ellos llegaron al Gobierno se fugaron del país más de U$S 80.000 millones por falta de previsibilidad en las reglas de juego y falta de respeto por los derechos de propiedad. ¿Cuántas inversiones y puestos de trabajo se perdieron por generar incertidumbre que llevaran a semejante fuga de capitales? ¿Se preguntó alguna vez la Presidenta cuántos puestos de trabajo dejaron de crearse por generar esa fuga de capitales por la falta de seguridad jurídica?
Habló de que no se invirtió más porque hubo que pagar el BODEN, pero no dijo que su gobierno hizo uno de los default más grandes de la historia al confiscar los ahorros que teníamos en las AFJP, ahorros que en su mayoría estaban en bonos del Gobierno. Si no hubiesen confiscado esos ahorros tendrían que haber pagado el principal al vencimiento. Como esos bonos fueron a parar a la Anses, al vencimiento le cambian un papel por otro. Así de fácil. Confiscaron los ahorros de la gente para no pagar la deuda y, además, apropiarse del flujo mensual de aportes.
Si el modelo es tan exitoso y genera tantas inversiones, ¿por qué tuvieron que frenar la fuga de capitales con mecanismos tipo KGB? ¿Por qué paralizaron las importaciones al punto que están generando serios problemas en el sistema productivo?
Tampoco dijo la Presidenta que el BCRA está siendo vaciado por el tesoro. No dijo que las reservas del BCRA solo cubren el 87% de la base monetaria y que ya no hay más reservas de libre disponibilidad. Y si hacemos la cuenta con las reservas propias del Central la situación es mucho más complicada.
No aclaró que en enero del 2010, cuando quiso apropiarse de las reservas del Central porque ya tenía serios problemas fiscales, el Central tenía $ 36.000 millones en letras intransferibles del tesoro, y al 23 de febrero el BCRA cargaba en su activo con U$S 112.037 millones de estas letras que tienen un valor de mercado igual a cero. Siendo que el patrimonio neto que declara el Central es de U$S 42.000 millones, hasta el contador más despistado se da cuenta que el Central tiene un patrimonio neto negativo de $ 70.000 millones. Si la política de desendeudamiento es a costa de quebrar el BCRA, la verdad es que las virtudes del modelo son más que curiosas.
Tampoco dijo la Presidenta que el BCRA está siendo vaciado por el tesoro
Podría seguir con datos, al igual que Cristina Kirchner, diciendo que, por ejemplo, hasta el mismísimo Indec acaba de publicar los datos de producción industrial de enero en que se observa, no ya una desaceleración de la actividad, sino una caída del 1,5% con relación a diciembre en términos desestacionalizados.
Como dice Mancur Olson: hoy día se dispone de tal herramental estadístico, matemático y econométrico, que uno puede torturar las estadísticas hasta que confiesen lo que queremos. Eso hizo la Presidenta en buena parte de su discurso. Torturar las estadísticas para que confiesen que el modelo es maravilloso, por más que la realidad marque un serio problema fiscal, inflacionario, distorsión de precios relativos y de sector externo.
Pero lo más grave no es que durante más de tres horas haya torturado las estadísticas para que confiesen que el modelo es maravilloso. Tampoco es tan grave que ni ella entendiera el tsunami de datos que daba en su discurso. Lo más grave es que todavía no pudo explicar en qué consiste el famoso modelo.
Hablar tres horas seguidas sin dar a conocer cuáles son las políticas públicas de largo plazo que se van a aplicar y cuál es la explicación racional de esas medidas, demuestra que el Gobierno no tiene la más mínima idea de cuál es el rumbo económico que vamos a seguir. Sólo sabemos que, por ahora, seguirá la misma estrategia: cada mañana Moreno se levantará pensando como arreglará el lío que armó el día anterior. Porque el populismo es así, una medida populista lleva a otra medida populista para "corregir" la anterior hasta que terminan asfixiando la economía. Y esa asfixia se produce por más que torturen las estadísticas para esconder la incapacidad que están demostrando para salir del lío que ella misma heredó de su anterior Gobierno y del de Néstor Kirchner.
FUENTE: LA NACION

sábado, 4 de febrero de 2012

HABLAR. Por Jorge Fontevecchia

En el siglo XVII, Suecia tuvo una famosa monarca llamada Cristina, a quien se conocía como la reina intelectual. Ella dijo: “Hay dos cosas que siempre hacen hablar: el coraje y la vanidad”.

* * *

A nuestra Presidenta le gusta hablar. Además, le gusta hacerlo por cadena nacional. Los anuncios que realiza, y son la causa formal de sus intervenciones, podrían ser hechos por otros funcionarios y sin cadena nacional. Al ser en cadena nacional, tampoco se requerirían la presencia de la gran cantidad de funcionarios que la acompañan ni la pérdida de tiempo en traslados y esperas que les restan a sus tareas porque podrían verla por televisión.



Todos los presidentes preferirían no hablar solos frente a las cámaras, como habitualmente tienen que hacerlo, pero en niveles de democracia más arraigados resultaría ofensivo que  cien de los principales funcionarios del Estado fueran utilizados como claque con el fin de aplaudir o asentir con la cabeza casi todas las semanas.
El método oratorio de la Presidenta la predispone a la asociación libre. En su discurso del miércoles, explicó las ventajas del vidrio sobre el plástico y otra vez volvió a cargar contra los ambientalistas que nada dicen sobre eso. En su discurso anterior, los acusó de no denunciar la depredación de calamares de los pesqueros ingleses en Malvinas. Un psicólogo diría que se percibe su encono con los ambientalistas probablemente porque la contradicen con la explotación minera (Famatina es el último ejemplo) y en su veto a la Ley de Glaciares.
Saber de todo es una característica que se desarrolla crecientemente en los líderes carismáticos. Tanto de Stalin como de Hitler, se decía en sus países que eran, según el caso, el mejor jurista, el mejor arquitecto, el mejor historiador, el mejor economista o el mejor militar. No es el ser de derecha o de izquierda lo que hace creer a cualquier persona que realmente sabe de todo, sino simplemente el resultado de mucho tiempo de poder indiscutido porque nadie se animó a contradecirlo en años.
Este es el problema del poder. En el último discurso, la Presidenta –aunque en broma– dijo que Néstor Kirchner estaba para Premio Nobel de Economía porque Grecia pide 70% de quita de su deuda y que el bono de su deuda quede atado a la evolución del PBI.
La cúspide en ese proceso de autosugestión es el misticismo. Menem decía que viviría más de cien años y hacía chistes con que duraría más que el Magiclick, y Cristina habló la semana anterior de milagro y no de falso positivo en su primer diagnóstico de cáncer luego no confirmado.
Ojalá esa confianza en su fortuna no la lleve a subestimar los desafíos que enfrenta ni contagie la conducción económica de voluntarismo religioso. Milagro y magia son primos hermanos.
La performatividad es la capacidad del lenguaje de convertirse en acto: “Los declaro marido y mujer”, por ejemplo. La potencia institucional del gobernante hace que el lenguaje performativo le sea habitual, pero el riesgo reside en creerse que todo discurso es una acción y que hablar y hacer son la misma cosa. A Dios le cabría la atribución de tener indiferenciado hablar de hacer; según el Génesis, Dios dijo: “Hágase la luz. Y la luz se hizo”. No es casual que la performatividad sea una característica de los discursos fundacionales como las Constituciones, por caso.
Hablar mucho en público es también un estilo de los líderes carismáticos latinoamericanos. Eran famosos los discursos kilométricos de Fidel Castro como la verborragia de Hugo Chávez. Cristina tiene esa cualidad, de la que Néstor Kirchner carecía al ser poco agraciado tanto en su dicción como en su lenguaje corporal. Quizás eso lo ayudó a ser más pragmático, porque si hubiera sido elegante y con buena oratoria el riesgo al encierro dogmático habría sido mayor. Debe ser difícil para la Presidenta sentirse linda, inteligente y con poder y no tentarse con escucharse y verse a sí misma. El sonido de la propia voz puede  jugar el papel autohipnótico que ejerció el agua como espejo en Narciso.
Erasmo sostenía que “una buena gran parte del arte del bien hablar consiste en saber mentir con gracia”. El problema se produce cuando quien habla se persuade a sí mismo y olvida luego la distancia entre las palabras y las cosas. Las palabras tienen un poder sobre las cosas pero limitado en el tiempo. Su reiterado uso las desgasta.
La definición de lenguaje performativo para “todo  enunciado que implica la realización de una acción” nos viene del inglés, donde to perform es “hacer” y del francés, donde parfournir significa “llevar a cabo por completo”. Pero la concepción cotidiana de la performance en los países iberoamericanos está más asociada con el acto en función teatral y como espectáculo.
Quizá por carecer de una raíz española, las connotaciones multívocas que performance tiene en Latinoamérica hagan más literal aún la asociación entre espectáculo y política que Guy Debord planteó en su libro La sociedad del espectáculo: “Todo lo que una vez fue vivido directamente se ha convertido en una mera representación”. Como podría decirse de la Presidenta hablando con el fondo del mural de Evita en el ex Ministerio de Obras Públicas, donde hizo su discurso más recordado.
FUENTE: PERFIL

El increíble equipo que trabaja para la señora. Por Carlos M. Reymundo Roberts


Cuando me llamó Cristina por teléfono, el martes, me asusté. Todavía no había completado un informe que me encargó y temía que me lo pidiera. Pero, por suerte, era para otra cosa. Ya tenía listo su discurso del miércoles y quería saber qué opinaba yo. "Magistral", le dije después de haber oído los principales conceptos: el aumento para los jubilados y el apriete para que nadie se vaya de mambo con la suba de salarios, que podría complicarnos más un año que ya viene difícil.
La verdad es que dije magistral como un acto reflejo: sé que es lo que ella estaba esperando. Odia que la contradigan o que no la aplaudan. En el fondo, lo de los jubilados no era una gran novedad porque es uno de los dos aumentos que estamos obligados a dar todos los años por disposición de la Corte Suprema. Me permití sugerirle que no dijera lo de la Corte, especulando con que muchos no deben acordarse o ni siquiera lo saben. "Carlos -me dijo, con el tono del que le habla a un Carlitos-, no soy nueva en esto."
El tema de los salarios no lo toqué porque no lo entiendo: todos estos años necesitábamos que la gente tuviera mucha guita en los bolsillos y la gastara, y resulta que ahora eso es malo. Tampoco entiendo a un gobierno peronista y progre que no quiere que ganemos más y que se enoja con los sindicatos que defienden la plata de sus trabajadores. Por supuesto, el problema soy yo, que nunca entiendo nada.
Aproveché para preguntarle a la señora cómo se sentía en esta etapa posoperatoria y me contestó que "muy bien, pero cansada". Contó que llevaba días y días estudiando el discurso. Que en Santa Cruz se había dedicado sólo a eso. "Este va a ser un mensaje económico y ya sabés que la economía no se me da fácil", dijo, en una frase que quizá le robó a Boudou. Para peor, le habían pasado un aquelarre de datos y cifras y la pobre se había mareado. Eso se notó después un poco durante la cadena nacional, cuando la vimos enredarse con los papeles y los números. Pero tiene tanto estilo y tanta gracia que hasta los dislates le quedan bien. Por ejemplo, cuando dijo que en estos años nunca había habido pautas salariales, y que los aumentos conseguidos en las paritarias habían sido superiores? a las pautas. Yo la escucho y me maravillo. Una persona con esa presencia de acero inoxidable merece nuestro respeto y admiración.
Por suerte, del informe que me había pedido no me preguntó nada. El trabajo no era sencillo: cuando retomó sus funciones quiso saber qué había pasado dentro del Gobierno durante su licencia. "Quiero una radiografía completa de las internas", me ordenó. Ya se sabe que en nuestras filas la política de alianzas y enemigos es una expresión de las altas políticas de Estado.
Como dije, no fue fácil. Después de recorrer pasillos y despachos, de hablar con medio mundo, me senté con un lápiz y un papel y bosquejé un mapa de ese infiernillo. Me dio más o menos así. El tipo con más consenso es Moreno: lo odian todos. Especialmente De Vido, al que se le ha metido en el rancho y además no lo deja entrar.
De Vido no puede creer lo que le está pasando. Para no quedar fuera de juego, públicamente se muestra enojado con empresarios y sindicalistas, y por supuesto con los medios, y en privado los manda a todos ellos a enfrentar a Moreno. Y les da merca pesada para que lo hagan: si algo no le falta a don Julio es buena información. Moreno, imbatible, se pasea orondo como el verdadero jefe de Gabinete, el que lleva adelante toda la política económica, financiera y energética del Gobierno. Es el estratego y el policía, y sus malos modales empiezan por casa.
Boudou también lo detesta, pero no se le anima y prefiere pelearse con Randazzo, al que por estas horas le hace pito catalán por habérsele adelantado en la jugada de anudar el "automovilismo para todos" (para todos, menos para el Grupo Clarín).
Zannini lo tiene cortito a Boudou, que a su vez le encantaría tenerla cortita a Mercedes Marcó del Pont y no puede. En cambio, Boudou se lleva muy bien con Mariotto, que se lleva horrible con Scioli, que está a las patadas con la Garré. Más o menos como los 125 patólogos de la Presidenta.
Giorgi no lo puede digerir a Moreno, que si le preguntan por ella responde: "Giorgi, Giorgi, me suena...". Tampoco Echegaray puede convivir con Moreno y están en una guerra cada vez menos encubierta. La otra guerra de Echegaray es con Sbattella, el de la UIF. ¿Y Lorenzino? [N. de la R.: Hernán, ministro de Economía, 39 años, oriundo de La Plata, buen muchacho.] Me costó ubicarlo en el mapa. Creo que él tampoco se encuentra.
¿Habla todo este panorama de un gabinete enfrentado, de fuertes divisiones internas, de fractura en el más alto nivel del Gobierno, de luchas intestinas? ¡Nada de eso, señores! Hay dos coincidencias fundamentales: todos están contra Moyano y todos aman a Cristina. Pensándolo bien, me parece que la voy a llamar a la señora y le voy a decir que el informe está completo: me he encontrado con un equipo cohesionado y listo para seguir en combate.
Qué lástima, me dicen que no podré hablar con ella. Que durante unos días estará totalmente encerrada preparando algo clave, fundamental: su próximo discurso.
FUENTE: LA NACIÓN

sábado, 26 de noviembre de 2011

Mi mensaje a Cristina: ¡la extrañamos! Por Carlos M. Reymundo Roberts


Todas las semanas me propongo hacer una columna seria, y, humildemente, creo que lo consigo. Es natural, porque el trabajo que me han asignado es llevar el relato del día a día de nuestra revolución, y todas las revoluciones tienen ese halo de cosa entre épica y dramática.
Esta vez, en cambio, me temo que muchos pensarán que estoy bromeando, que me he dejado llevar por la horrible costumbre, tan común en estos tiempos, de leer la realidad desde el prisma del sarcasmo. A los que crean eso les digo que están equivocados: tengo la misma seriedad de siempre, las mismas convicciones, el mismo compromiso.
Lo único que se ha modificado es la realidad. Señores y señoras, todos y todas, entérense: ha ocurrido una verdadera catástrofe. Nos han secuestrado a la Presidenta, no sabemos dónde la tienen y nos están poniendo una burda imitadora, probablemente salida del staff de Tinelli, que físicamente se le parece bastante, pero que cada vez que habla o hace algo mete la pata porque la señora, la verdadera, haría o diría exactamente lo contrario.
Hasta ahora no quise decir nada porque no lo podía creer. Empecé a sospechar cuando ella, compradora compulsiva de dólares, mandó prohibir la compra de dólares. Después me llamó la atención que empezara a destruir el castillo de los subsidios, piedra basal de nuestro modelo, para sustituirlo por un burdo tarifazo que traerá más inflación y más pobreza. Y no les digo nada cuando le cambió bruscamente el objetivo a Aerolíneas Argentinas: de ser una empresa que se proponía perder dos millones de dólares por día, algo que los de La Cámpora, pese a su juventud e inexperiencia, estaban consiguiendo, tenía que pasar a convertirse en la campeona de la austeridad. "Muchachos, olvídense de que es una línea de bandera, de la integración con el mundo, de estar al servicio del pueblo y de todo el verso de estos años. No hay más guita." La última gota fue devolverles el control aéreo a los milicos. Ahí se les fue la mano con la impostura: la señora se hubiera cortado la lengua antes de dar semejante orden.
Fue entonces cuando, perplejo, hice una ronda de llamadas a gente que se supone que sabe. Boudou me confió que él también estaba sorprendido. "No sé, no la reconozco: está más ortodoxa que yo en mis peores épocas", dijo. Después hablé con Timerman, y su respuesta fue que hacía tiempo que no la veía. "No me recibe, no me llama, no me atiende?". No hice una lectura política, sino conspirativa. Abonaba mi teoría del secuestro.
A Aníbal Fernández no hizo falta buscarlo: llamó él. "Che, no sé qué hacer con tanto barquinazo. Es cierto que me le animo a todo, pero? ¿cómo hago para salir a explicar que es blanco todo lo que hasta ahora decíamos que era negro?" Su frase final me comió la cabeza: "¿No te parece que Cristina está irreconocible?"
A Hebe de Bonafini la encontré en un pasillo de la Casa Rosada y muy tímidamente le tiré de la lengua. No hizo falta. Estaba que trinaba. "¿Cuál es el verdadero Sergio Schoklender, el chico bueno que adopté como hijo o el que destruyó mis sueños? ¿Cuál es la verdadera Cristina??"
De esa ronda de conversaciones, la más significativa es la que tuve con De Vido. Fui de frente con mi sospecha de que la Presidenta que estábamos viendo era trucha. Me cortó en seco. "No vuelvas a repetirlo. Esta es la auténtica Cristina: pragmática, realista, peronista, que se fía más de nosotros que de los imberbes de La Cámpora. Todo lo que está haciendo está muy bien. Por fin se dio cuenta de sus errores." Después de cortar no me quedó duda: la tiene secuestrada él.
Macri, al que también llamé, siempre me sorprende por su singular abordaje de los temas. "Es cierto que está muy cambiada, pero más cambié yo, ¿no? Durán Barba me dice que tengo que tratarla con mentalidad de contratista del Estado: me tiene que parecer bien todo lo que hace ella, simplemente porque lo hace ella." Le transmití mis dudas: "Mauricio, ¿y si resulta que no es ella?" Alucinante respuesta, risotada incluida: "¡Todavía estoy tratando de saber quién soy yo!"
Lo más burdo de la patraña de De Vido y sus cómplices fue llevar a la falsa Cristina a la Conferencia de la UIA y hacerle decir todas cosas horribles y contrarias a nuestro credo: mimar a los empresarios, darle la espalda al reparto de ganancias entre los trabajadores (un proyecto que el propio Néstor había alentado), hablar de inflación, ponerlo a parir a Moyano, pedirles a los obreros que trabajen más y protesten menos? ¿Quién en su sano juicio puede creer que nuestra Presidenta, la reina del progresismo, la madre de los pobres, va a estar preocupada por robarse un aplauso en el templo del capital? A los ricachones que la ovacionaron, felices porque esa señora decía todo lo que ellos querían oír, me gustaría gritarles: ¡cayeron en la trampa! ¡Los engañaron!
Les diría también que no se hagan ilusiones. Vamos a desenmascarar a la impostora, vamos a encontrar a la verdadera Presidenta (no se la pueden haber llevado tan lejos) y ella se va a encargar de volver a poner las cosas en su lugar. Dólares para todos, Aerolíneas para todos, subsidios para todos, ganancias para todos.
Mientras tanto, vaya mi mensaje a la señora, donde quiera que esté: "Cristina, la extrañamos".
FUENTE: LA NACION