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domingo, 3 de abril de 2011

¿”No podemos” o “no queremos” luchar contra el narcotráfico?



LO DIJO ANÍBAL FERNÁNDEZ A LA EMBAJADA DE EE.UU., LO REVELÓ WIKILEAKS



En un cable filtrado por Wikileaks y revelado por diario La Nación del día de hoy, puede verse cómo al funcionario “más pro americano” de la Casa Rosada, Aníbal Fernández, se le acaban las frases cínicas y las contestaciones febriles cuando de narcotráfico se trata.

"No podemos ganar" (la lucha contra el narcotráfico), no quiero perder mal", pero no es posible ganarla, le había transmitido el ahora jefe de Gabinete ante funcionarios, diplomáticos y legisladores de Estados Unidos, a los que recibió durante los años 2005 y 2009.
Según surge de cuatro cables, incluso le había pedido al gobernador Daniel Scioli que no hablara sobre la lucha contra los narcos en su campaña para gobernador de Buenos Aires.
Los cuestionamientos sajones comenzaron en 2005 y se debieron a la creciente presencia de este flagelo en nuestro país. "No quiero engañar a nadie con que el Gobierno puede ganar la batalla contra las drogas", reconoció Aníbal.
Es dable recordar que en la primera visita de la actual presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, el ministro de Defensa brasileño Nelson Jobim, sorprendió a los principales funcionarios argentinos con una propuesta que no estaba en la agenda acordada para el encuentro diplomático: el uso de las Fuerzas Armadas para combatir el narcotráfico. La idea no se esperaba y desencajó las caras de Aníbal Fernández y los ministros de Defensa y Planificación que se encontraban en el Salón de las Mujeres Argentinas de la Casa Rosada. Es que la pasividad oficial ante un país que según las Naciones Unidas se destaca por ser el primer consumidor de cocaína de toda América, no solo despista a los Estados Unidos.
Asimismo, y luego del escándalo del avión argentino con casi una tonelada de cocaína secuestrado en España, funcionarios de la oposición pidieron que se investigue al jefe de Gabinete por su vinculación con ese hecho con respecto a su responsabilidad política por lo  ocurrido en Unicenter en 2008.
Respecto al caso particular conocido como `Unicenter´ con motivo del doble asesinato de los ciudadanos colombianos ocurrido el 24 de julio de 2008, en el centro comercial Unicenter Shopping de la localidad de Martínez, se abrió la investigación penal preparatoria caratulada Quinteros Gartner, Jorge Alexander y otras víctimas de Doble Homicidio Calificado, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción Distrito Martínez del Dpto. Judicial de San Isidro, del Dr. Diego Matías Grau”, expresa textualmente la denuncia presentada en febrero de este año porlos diputados de Coalición Cívica Juan Carlos Moran, Liliana Piani y Maricel Etchecoin Moro.
Asimismo, mediante una modalidad similar, el 23 de febrero de 2009 se produce el homicidio de otro ciudadano colombiano, Juan Sebastián Galvis Ramírez, en la ciudad de San Fernando, asignada a la UFI a cargo del Dr. Luis Manuel Angelini. Para la que con fecha 9 de marzo de 2009, el Dr. Novo designó al Dr. Diego Matías Grau, para que actúe junto al Fiscal interviniente.
Lo preocupante del caso es que a pesar de la gravedad de los hechos que dichas causas involucran, considerando la evidente vinculación de dichos homicidios con el narcotráfico, la Fiscalía General, a cargo del Dr. Julio Alberto Novo, no sólo no brindó el apoyo mínimo necesario para el éxito de pesquisas de esa complejidad, ni impulsó los actos procesales de su competencia, sino que los fiscales a cargo de la investigación, sufrieron innumerables situaciones de abuso de poder y obstrucción de su labor, por parte de sus superiores jerárquicos”, plasma la presentación judicial.
“Nada de esto fue tenido en cuenta por el Jefe de Gabinete, aún cuando, según datos oficiales, en los últimos 3 años, llamativamente, se ha triplicado la importación y exportación de efedrina y pseudoefedrina por parte de la República Argentina. Tan sólo en 2008 ingresaron 52,4 toneladas, aunque se reconoce que sólo 10 son utilizados por la industria farmacéutica. Se infiere que gran parte del excedente es destinado como precursor químico para la producción de drogas sintéticas. La cantidad de efedrina que importa la Argentina la convierte en el tercer importador mundial, muy por delante de países como EE.UU. o Brasil.”
“Aníbal Fernández, en sus diferentes responsabilidades públicas, tendría responsabilidades políticas y hay dos organismos sobre los cuales ha prestado especial atención en sus gestiones: el SEDRONAR y el RENAR.”
Nos encontramos con las trabas que el Ministro Aníbal Fernández ejerció sobre el Congreso de la Nación en oportunidad del tratamiento del Proyecto de Ley que penaliza el desvío de precursores químicos para la fabricación de drogas y establecía sanciones a quienes ejercieran este tipo de comercio de manera ilegal. Conforme consta en la versión taquigráfica del Senado de la Nación, el entonces Ministro del Interior, mediante el envío de una nota pretendió desalentar el tratamiento de la norma”, incluye una de las tantas denuncias presentadas sobre la vinculación del kirchnerismo con el tráfico de drogas en la Argentina.
Mientras países como Chile, Brasil y Uruguay tomaron la decisión de radarizar sus fronteras, los límites y el espacio aéreo argentinos siguen sin control alguno. La falta de medios y de leyes que permitan detectar y neutralizar vuelos ilegales permitió que el narcotráfico encuentre a nuestro país como la puerta de entrada ideal para expandirse.
En el año 2004 un decreto presidencial prometió la radarización de toda la Argentina. El gobierno aseguró que 69 radares estarían controlando las 24 horas todo el espacio aéreo nacional. En 2007 el programa Telenoche Investigacomprobó que por entonces ningún radar controlaba nuestras fronteras.
Asimismo, desde este medio se han publicado docenas de notas sobre la vinculación entre el narcotraficante hoy deportado, Ibar Esteban Pérez Corradi,— personaje denunciado por este sitio por su vinculación con el triple crimen de General Rodríguez y señalado por la embajada de Estados Unidos por sus vínculos con el narcotráfico— y los fondos que se “lavaron” en la campaña presidencial que llevó a Cristina Kirchner y Julio Cobos al frente del Ejecutivo nacional, las cuales han sido presentadas en las investigaciones judiciales que se llevan a cabo, e incluso a la DEA.
Entonces, no resulta para nada extraño por qué el jefe de Gabinete prefiere quedarse impávido ante el negocio más redituable del mundo y en el que está más que involucrado ante la atenta mirada de los Estados Unidos.

Equipo de Política de Tribuna de Periodistas

fuente: tribuna

domingo, 6 de marzo de 2011

TOP SECRET: Qué dice la embajada de Estados Unidos sobre la muerte de Kirchner

Escrito por adminen feb 28, 2011 



Esta historia fue reconstruida con fragmentos, autopartes de una información que aún siendo incompleta al menos propone una hoja de ruta para desentrañar el camino que condujo hace poco tiempo a la muerte de Néstor Kirchner. Seguramente en algunos meses, Wikileaks inundará el mundo con cables secretos que terminarán de armar el puzzle sobre el fallecimiento el 27 de octubre de 2010 de quien fuera en ese momento el Presidente virtual y el hombre más poderoso de la Argentina.
Porque la sensación térmica que se tuvo aquella mañana cuando se conoció la noticia, fue que había muerto quien verdaderamente gobernaba el país, y no un ex Jefe de Estado ni un diputado del montón. Quien estaba —y sigue estando— sentada en el sillón de Rivadavia constituía un formalismo necesario, aunque un placebo a la hora de tomar decisiones. Aquí va parte del rompecabezas que, por primera vez, sale a la luz en la Argentina y en el mundo entero. Después veremos cotejarla con la información que figura en esos cables cifrados de la diplomacia norteamericana que en algún tiempo el portal dirigido por Julian Assange ofrecerá sin fisuras.
La primera parte de esta historia arranca después de la derrota kirchnerista en el Senado en boca de aquel…”Mi voto no es positivo…”.
Pasados los primeros sofocones —y el agravamiento momentáneo a causa del stress del aparato cardiovascular de Néstor K—, después de los conatos de renuncia que nadie creyó demasiado en las propias filas oficiales, se supo por boca poco confidencial de Sergio Massa y Alberto Fernández, que Néstor ingresaba en una vorágine de fundamentalismo político que lo conducía a un abismo irrefrenable de toma de decisiones cuasi totalitarias.
Ahí comenzó a pergeñar Eduardo Duhalde su famoso lema: “Al loco lo traje yo y al loco me lo llevo yo.”.
“Bien, pero… ¿cómo haces para llevártelo?”, le preguntaban sus interlocutores ocasionales. Duhalde respondió con hechos.
En principio, algunas de sus segundas y terceras líneas entraron en contacto con sus pares de las divisiones menores del kirchnerismo. La idea era ir enviando mensajes que llegasen a la cúpula y observar las respuestas.
El hombre de Lomas de Zamora le ofrecía al pingüino mayor una salida consensuada y no traumática. Una especie de transición ordenada, sin venganzas y como suele ocurrir en la Argentina, con una parodia de juicios por corrupción que no afectarían al matrimonio Presidencial y buscarían un chivo expiatorio en las zonas menores. Allí fue cuando comenzaron a soltarle la mano a Ricardo Jaime, un papel carbónico de María Julia Alsogaray por la brutalidad con que se creyó impune.
Dicen que Néstor K no rechazó la propuesta como tampoco la aceptó de pleno. Confiaba en que las elecciones de 2009 le serían favorables y si así hubiera sido retomaría la ofensiva a full contra el duhaldismo. Se habló de armar algo así como megacausas separadas al caudillo lomense y a algunos líderes rurales a quienes Néstor tenía en la mira. Hugo Biolcati era la presa campestre más codiciada para llevar al asador del pingüinaje.
El problema mayor de los K fue que sus medios masivos de comunicación ni influían en la opinión pública ni se tornaban creíbles. Página/12 ya era un líbelo más humorístico que informativo y el multimedio de Szpolski una máquina de consumir partidas oficiales a cambio del vacío. El proyecto 6,7,8 causaba indignación en lugar de adhesiones y eso no era favorable al proyecto de la remontada kirchnerista para deshacer los acuerdos de palabra entre las líneas menores de Kirchner y Duhalde.
Pero la derrota a manos de Francisco de Narváez en el 2009 —el colorado ganó por un margen de casi 5 puntos, solo un fraude bien organizado hizo públicamente que la ventaja conocida fuera menor a la real—, agudizó los odios de unos y el fundamentalismo de otros.
En principio, Néstor dejó entrever con resignación que aceptaría la bandera blanca duhaldista. Pero se crispó enseguida y decidió jugar a la ruleta rusa con un revólver a tambor lleno de balas.
Los rumores en la cima del poder eran pavorosos. Néstor K mencionaba tres medidas que erizaban la piel. Una posible reforma agraria al estilo Santa Cruz —confiscar campos y venderlos a precio ruin entre el séquito de amigos y parientes—, meter mano en las cajas de seguridad de los bancos —se cree que allí se guardan más de 16.000 millones de dólares— y por último el proyecto que aceleró la llegada al fatídico 27 de octubre: nacionalizar fábricas del Grupo Techint al estilo Hugo Chávez.
La jerarquía de ese poderoso grupo industrial, al mejor estilo de las masonerías o sociedades secretas de poder, se enteró del proyecto y tomó contacto frecuente con quien decía que “… al loco lo traje yo y al loco me lo llevo yo..”.
Techint venía perdiendo 6.000 millones de dólares en Venezuela y en la Argentina el asedio de Hugo Moyano avalado por la Casa Rosada, con la anuencia o la negligencia de la Justicia, era demasiado.
Se dice que el proyecto nuclear iraní precisa de materiales y tecnología de Techint y Hugo Chávez se dispuso a colaborar. Si la Argentina ingresaba en esa vorágine de pre guerra atómica, el futuro del país oscurecería a pasos agigantados.
La cuestión seguía siendo cómo anular los impulsos de Néstor K para convertirse en Emperador, dueño y señor de las leyes y de todo lo que estuviese en pié en la Argentina.
El Gran Masón de Techint —no es tan así, solo una metáfora…— y el duhaldismo se reunieron en secreto con apenas un selecto número de colaboradores.
Hubo una fecha especial que a todos les parecía tentadora. Algo tenía que ocurrir el 27 de octubre del 2010.
¿Por qué y cómo hacerlo?, eran las dudas estilo Hamlet.
Esos vínculos cuasi corporativos se extendieron hasta otros poderosos —a nivel empresas y dinero— del país. Solo el anciano Ezkenazi se negó a convalidar una conspiración en ciernes.
“Si el viejo no se pliega, cuando precise caños —para YPF— que se los compre a los japoneses”, fue el golpe para quebrarle la voluntad al líder del Grupo Petersen. El emisor del mensaje hablaba en nombre de Techint.
El 13 de septiembre del 2010 Néstor K abandonó el sanatorio Los Arcos y su entorno se dedicó efusivamente a cacarear sobre el perfecto estado de salud de su jefe.
Pero los médicos a su alrededor esgrimían otro diagnóstico. “El corazón del paciente quedó seriamente debilitado”. Le recomendaron lo que nunca haría: guardar reposo y alejarse de la TV y de la lectura de los medios de comunicación.
Si algún pico de stress le volviera a ocurrir, sería el último. El corazón del pingüino no soportaría nuevos embates.
El séquito de conspiradores ideó un Día D: el 27 de octubre del 2010.
El por qué de ese día lo explicó así un conocedor de esta historia novelesca pero real: “El 27 de octubre, día del censo, era feriado en la Argentina pero el resto del mundo trabajaba normalmente. Si ese día le ocurría algo al Presidente virtual del país, no podían producirse corridas bancarias y si para colmo los papeles argentinos en el exterior pegaban un salto, el 28 de octubre los bancos porteños abrirían normalmente y nada sacudiría la rutina del movimiento de dinero en la Argentina…”.
Si éste relato pareciera fantasioso, alguien tendría que explicar por qué sin motivo aparente los bonos argentinos dieron un fuerte salto en su cotización y el riesgo país descendió sin demasiada explicación en Wall Street en el mismo instante en que la lógica hubiera mostrado una réplica diferente si las variables no hubieran tenido una influencia de algún grupo desconocido –o no—, que operó a sabiendas de que la muerte de Kirchner podía desbarrancar la incertidumbre de cómo seguiría la política y la economía en la Argentina.
Con estas señales positivas del mercado internacional del dinero, el país lloraría a su muerto un día feriado y retornaría a la actividad normalmente hasta que se disipara el duelo.
Quienes relatan esta historia dicen que hubo dos protagonistas fundamentales que pudieron haber producido el deceso de Néstor K. Dos hombres que lo llenaron de disgustos las últimas horas hasta hacerle ceder su corazón. El primero fue Hugo Moyano, quien telefónicamente lo inundó de amenazas después de sentirse abandonado en un encuentro peronista en la Provincia de Buenos Aires. Se supone —no hay que ser un Einstein para darse cuenta— que el líder camionero enojado debe infundir temor y zozobra a su víctima circunstancial.
Y el golpe mortal lo arrojó en la última cena de Néstor K uno de sus empresarios de bolsillo quien ya comenzaba a volar sin tutorías: Lázaro Báez.
En el Calafate, Báez arrojó sobre la mesa de Néstor una avalancha de encuestas, mediciones y pronósticos macabros para el futuro del kirchnerismo que terminaron apagando el ya debilitado corazón del santacruceño.
Fue el golpe de gracia, el tiro final de malas noticias difícil de soportar para alguien que jugó todas sus fichas a su propio entronamiento por décadas en el poder local.
¿Por qué Báez, un empresario de mediano pelo santacruceño devenido en multimillonario con el kirchnerismo, habría accedido al pedido de los conspiradores de aturdir a su ex jefe con noticias terroríficas?
Es que Lázaro Báez está involucrado en una operación de lavado de dinero —Austral Construcciones S.A.— por sumas multimillonarias, diez millones de los cuáles han sido bloqueados en Lichtenstein, un paraíso fiscal en Europa meridional donde se dice solo viven 37 personas. Báez debía zafar de una cárcel segura incluso con influencia de Estados Unidos y sin Néstor K en el camino ahora puede reconocer —cuando lo convoque la justicia— que él solo era un testaferro o intermediario de una persona que ya no está viva.
Lázaro Báez hizo todo —eso dicen las fuentes consultadas— para castigar esa noche el débil y abatido ritmo cardíaco de su ex jefe y protector.
Fue el final previsto. Se cree que la muerte no se produjo cuando la anunciaron sino horas antes, pero había que darla a conocer cuando el sistema bancario local estuviese cerrado y Wall Street abierto. Ni corridas ni bonos en picada sino todo lo contrario.
Que el cajón en que se lo veló en Casa de Gobierno estaba vacío —y hasta que eligieron para la puesta en escena un tamaño menor al que hubiese correspondido a un hombre de estatura alta—, son parte de otra historia que algún día se contará en detalle.
El día del censo hubo llantos en la Casa de Gobierno y festejo algo desmedido alrededor de los conspiradores y sus hombres de confianza. Hay quienes le besaron el anillo al Iluminati de esta historia conspirativa pues la estrategia dio sus frutos.
Si la Justicia dilucida la certeza de esta narración. ¿Alguien será juzgado por conductas conspirativas?
Esperemos que pronto Wikileaks complete esta historia con los cables que enviaron los diplomáticos norteamericanos desde la Argentina, el 27 de octubre del 2010 y días posteriores.
Fuente: http://www.periodicotribuna.com.ar/Jorge Boimvaser

miércoles, 9 de febrero de 2011

Wikileaks refrenda la ya denunciada matriz de corrupción kirchnerista, con De Vido a la cabeza


EMPRESARIOS Y OTROS REFERENTES YA LO HABÍAN DICHO


La corrupción del kirchnerismo es un estigma del que hablan empresarios, políticos y hasta diplomáticos foráneos. Solo los funcionarios oficiales junto a su séquito de bloggers rentados y medios afines —con Sergio Szpolski y Diego Gvirtz a la cabeza de los más beneficiados por la pauta oficial—, se atreven a poner las manos en el fuego por el oficialismo de turno.


Para estos, no existe la corrupción gubernamental: los fondos de Santa Cruz, las coimas de Skanska, la droga en Southern Winds, las valijas de Antonini Wilson y los negociados con Venezuela, solo por mencionar algunos pocos escándalos oficiales, jamás serán publicados por los medios que estos dirigen.
Sin embargo, los desaguisados son reales y ahora han sido refrendados por cables de Wikileaks que, no solo dan cuenta de la preocupación norteamericana, sino también de empresarios europeos.
El periodista español Juan Jesús Aznárez da cuenta de ello, al desmenuzar esos documentos en la edición de ayer de diario El País. “Casi todo está bajo sospecha en Argentina, desde el vértice del Estado hasta el funcionario, el comandante de provincias o el policía de comisaría enlodado con la prostitución y el tráfico ilegal, según se desprende de los documentos del Departamento de Estado filtrados por Wikileaks a EL PAÍS, en los que la Embajada estadounidense alerta sobre la fragilidad del sistema judicial y, por ello, la impunidad de quienes delinquen”, asegura el periodista.
Su artículo es imperdible, porque allí se habla de los pedidos de coima a los empresarios por parte de Julio de Vido y hasta de la eyección del fiscal Manuel Garrido por investigar la corrupción oficial. Dice la nota de marras:
“El fenómeno de la corrupción oficial en Argentina preocupa a Estados Unidos, cuya Embajada en Buenos Aires envió al Departamento de Estado más de 100 despachos confidenciales, a lo largo de varios años, alertando sobre la fragilidad del sistema judicial en el país sudamericano y, consecuentemente, sobre la impunidad de quienes delinquen.
Sin auténtica voluntad política para erradicarla, la corrupción es generalizada en la judicatura y la policía, y alcanza a la política, según denuncia un informe enviado a Alberto. R. Gonzales, entonces Fiscal General de Estados Unidos, poco antes de su viaje a Buenos Aires.
La mayoría de los países de América Latina ocupan, con Venezuela a la cabeza, puestos lamentables en la clasificación de Transparencia Internacional (TI), ya que la corrupción atraviesa los negocios y la política, y las denuncias no resueltas sobre comisiones ilegales y sobornos son innumerables. Venezuela, Argentina, Paraguay, México Honduras, Ecuador o Bolivia figuran entre las naciones más castigadas por la corrupción oficial y la impunidad.
La renuncia del fiscal anticorrupción argentino Manuel Garrido, en marzo del 2009, alegando la imposibilidad de cumplir con su trabajo, maniatado por restricciones normativas, fue recibida con desagrado por la legación diplomática norteamericana. La Embajada había seguido atentamente las investigaciones de Garrido sobre el sospechoso incremento patrimonial del matrimonio Kirchner y de funcionarios del entorno presidencial. "Los recientes movimientos del Gobierno argentino socavan la independencia y la eficacia de los organismos con jurisdicción sobre casos de corrupción", condenó la Embajada.
A pesar de que el ministerio de Justicia y Derechos Humanos dispone de una oficina anticorrupción, ésta se ha centrado fundamentalmente en investigar los casos ocurridos durante las Administraciones de los presidentes Carlos Menem (1980-1999) y de Fernando de La Rúa (1999-2003). "Pero apenas se ha ocupado de las acusaciones contra la Administración Kirchner", subrayan los funcionarios norteamericanos. Las apreciaciones sobre el matrimonio Kirchner son imputables a todos los Gobiernos argentinos, cuyos responsables ignoraron o minimizaron en su día las denuncias en su contra.
La frustración del juez Garrido, que después de más de 100 investigaciones no pudo lograr una sola condena, es entendible a tenor del promedio judicial argentino: desde el año 1986, únicamente se han registrado 50 sentencias condenatorias. La mayoría de las causas que llegan a los tribunales acaban extinguiéndose puesto que los procesos se eternizan una media de 14 años, según el Centro para el Estudio y la Prevención de los Delitos Económicos. Solo 15 de cada 750 acaban en el procesamiento de los denunciados.
Casi todo está bajo sospecha en los cables de la Embajada: desde el vértice del Estado hasta el funcionario, el comandante de provincias o el policía de comisaría enlodado con la prostitución y el tráfico ilegal.
El formato del fenómeno es variado. El ex-Ombudsman, Eduardo Mondino, confesó al entonces embajador, Anthony Wayne, que investigaba denuncias sobre "la sistemática comisión del 15% cargada por el Gobierno argentino a todos los contratos privados con un tercer país". La oficina de Mondino trataba de determinar si se trataba de soborno o de malversación, y si el dinero obtenido fue depositado en un banco de Estados Unidos. El embajador prometió ayudar con cautela dado lo "delicado" del asunto.
Un cable implicó, de nuevo, al ministro de Planificación, Julio De Vido, en un caso de cohecho: el consejero delegado de una empresa alemana se quejó ante el ministro de que uno de sus ayudantes le había pedido dinero. ‘De Vido no tuvo interés en conocer el nombre del funcionario que ofendió [al consejero delegado] y en cambio le recomendó que grabara y filmara la próxima solicitud de soborno’.
Los episodios vividos por empresarios y banqueros de diferentes nacionalidades podrían certificar la veracidad del contenido de las denuncias recogidas por la Embajada norteamericana. Un banquero español escuchó una y otra vez en Buenos Aires, al principio con incredulidad, que debía contactar con el denominado grupo K para "solucionar" sus problemas.
La conclusión del diputado conservador Federico Pinedo fue que las relaciones con Néstor Kirchner, fallecido el pasado año, ‘son más importantes que las instituciones’. Las declaraciones fueron efectuadas a raíz del escándalo por presunta corrupción en el manejo de fondos públicos que golpeó directamente al jefe del Ejército, el general Roberto Bendini, en 2008.
La Embajada alude también a la corrupción entre los militares, cuyas consecuencias rara vez son penales. ‘Los escándalos por corrupción en Argentina comienzan con mucho ruido para disiparse después en el olvido, debido a la parsimonia de las 'investigaciones' y el interminable peloteo judicial a los que son sometidos’, resume un despacho, que cita la debilidad de la arquitectura anticorrupción nacional como fundamento de todos los males.
Otro informe recoge otra forma de corrupción: la captación política de los jueces con causas importantes a su cargo. Los magistrados, si aceptan, deben abandonar esas causas o paralizarlas, el objetivo pretendido por quienes les ofrecieron espacio en su listas electorales.
La envergadura del problema es enorme: los argentinos sacaron del país en torno a 130.000 millones de dólares, la mayoría procedentes de la evasión fiscal y la corrupción política. Para tratar de lograr su regreso, el Gobierno aprobó una ley de amnistía impositiva, sobre cuyos resultados y verdaderas intenciones aun existen recelos.
Dos abogados consultados por la Embajada norteamericana coincidieron en que el Gobierno de Kirchner presionó tanto para que se aprobara esa ley, pese a las dudas sobre su efectividad, para ‘permitir a funcionarios del Gobierno y sus cómplices en el sector privado blanquear el efectivo procedente de las comisiones, sobornos y otras formas de corrupción oficial, y legitimar negocios turbios, por ejemplo el juego’.”

Concluyendo

En los primeros años del kirchnerismo, los empresarios habían bautizado a la incipiente gestión como “teléfono celular”, porque “antes de hablar (de negocios) hay que poner el 15”. Como puede verse, el número es el mismo que han pedido a empresarios foráneos para que pudieran ingresar con sus negocios a la Argentina.
Otro tópico que preocupa es el del lavado de dinero, de lo cual ha hablado in extenso Tribuna de PeriodistasEs por ello que el kirchnerismo no combate el blanqueo de capitales: porque lo necesita para legalizar sus negocios ilegales. Eso explica por qué los Kirchner tienen tantos hoteles y están relacionados con el juego: ambos son negocios que facilitan el lavado de fondos.
En fin, esto explica por qué el país ha descendido a la hora de las preferencias de los inversores extranjeros: a nadie le interesa hacer negocios donde impera la corrupción y las reglas no son claras.
La Argentina se ha transformado en tierra fértil solo para empresarios vinculados a funcionarios del Ejecutivo, quienes se han beneficiado de manera exponencial desde 2003 a la fecha. Quienes se atreven a criticar siquiera la gestión K, por el contrario, sufren permanentes ataques y hasta expropiaciones de sus empresas.
Lo más triste no es lo todo descripto, sino que aún haya quienes crean que esa matriz de corrupción es sinónimo de progresismo.

Christian Sanz