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domingo, 2 de septiembre de 2012

La re-reelección está fenómena. Por Alejandro Borensztein



Contrariamente a lo que mucha gente piensa, no es que el Gobierno sea malo sino que no sabe explicar correctamente las cosas lindas que hace y, mucho menos aún, las bellezas que tiene pensado hacer.
Esto nunca quedó tan claro como en las últimas semanas. El proyecto nacional y propietario del campo popular (en realidad, firmó el boleto pero todavía no pudieron escriturar porque quieren pagar en pesos a 4,60 y no se los aceptan), en su lucha contra el 46% de sicarios húngaros que aún habitan estas tierras, se ha propuesto un nuevo objetivo: reformar la Constitución para permitir que la Presidenta pueda volver a postularse todas las veces que se le dé la gana .
En apoyo a la reforma, un grupo de intelectuales y escritores kirchneristas/peronistas denominado Carta Abierta escribió un manifiesto que arranca con esta frase (por favor leer con calma): “El actual gobierno mantiene una diferencia que se hace notoria cuando crece la espesura de hechos que son portadores de cierta turbación y ambigüedad” . Y pensar que después esta gente se pregunta por qué Borges era tan gorila .
No hay que complicarse tanto. Es mucho más simple decir que la Presidenta es lo más grande que hay y que no es momento para hacerse los fifís con la Constitución. No hay que dar demasiadas explicaciones para justificar que nos vamos a volver a llevar puesta la Carta Magna , como hicimos con Menem, ahora para permitir la reelección indefinida. Simplemente, lo vamos a hacer porque nos conviene. No empecemos con argumentaciones rebuscadas porque el tiro nos puede salir por la culata. Imagínense si el presidente, en lugar de la Jefa, fuera por ejemplo Aldo Rico. ¿Querríamos nosotros la reelección indefinida? ¿Y si después gana Macri y el tipo se quiere quedar para siempre ? En ese caso, ya no sería la Jefa quien alcanzaría la estatura política de Stroessner o Gildo Insfrán, sino que lo sería el mismísimo Compañero Mauri. ¿Qué manifiesto escribirían en ese caso los cráneos de Carta Abierta? Dirían acaso: “La nueva espesura de los hechos amerita la finitud de esta derecha rica en iconografías retrógradas que, pese a estar calcinadas por el transcurrir de la meseta temporal, aún nos muestra el cutis de la insolencia burguesa” . O van a decir: “La puta madre… ¿y ahora qué carajo hacemos?” Hablemos clarito: queremos que la Jefa siga, y a otra cosa mariposa. No expliquemos más nada, ni les contestemos a los exquisitos del estado de derecho.
En cualquier lugar del mundo, cuando hay un córner el jugador va hacia el ángulo de la cancha, acomoda la pelota y patea. Acá es casi igual, sólo que cuando el jugador se acerca al banderín del córner, aparecen 2 policías con escudos protectores para evitar que los gargajos de los hinchas contrarios ahoguen al pobre tipo. Esto sucede en cada córner, en cada partido y en cada cancha de todo el país. (Salvo en el Monumental y un par de estadios más, porque los hinchas están lejos y las escupidas no llegan ). Así somos. No empecemos con sutilezas institucionales porque no estamos para eso.
Acá cumplimos las leyes cuando se puede. Y cuando conviene. Ejemplo. Usted viene un domingo al mediodía en su auto con la patrona y los chicos. Ella le va cebando un matecito y usted va manejando con la ventana baja y el codito afuera. De repente, en la esquina de Juan B. Justo y San Martín, el semáforo se pone rojo. Obviamente usted frena. No le cuesta nada. ¿Qué apuro hay si total no tiene nada que hacer? En este caso, usted es un ciudadano respetuoso de la ley y el estado de derecho. Propiamente, un sueco.
Pero si es martes a las tres menos cuarto de la tarde y usted va a toda velocidad porque le va a cerrar el banco, y al llegar a la esquina de Corrientes y Callao el semáforo se pone rojo, ¿usted qué hace? ¿Respeta la ley? No. ¿Conviene violarla? Y sí. ¿Hay peligro? Y bueh, todo no se puede.
Cuando nos conviene somos suecos y cuando nos conviene somos gurkas.
Ernesto Laclau, filósofo argentino, teórico preferido del kirchnerismo y propulsor de la reforma, dijo textualmente: “Los países sudamericanos necesitan de la reelección indefinida para garantizar la continuidad de la transformación” . El tipo, que no es ningún boludo, lo dice cómodamente desde donde vive en Londres , no sea cosa que acá la transformación sea tan transformadora que lo manden a viajar en el Sarmiento, le pesifiquen sus libras y le estaticen el gato. Su extraordinaria frase no es más que una elegante manera de decir que deben gobernar para siempre los políticos que a él le gustan.
Lindo gurka .
Bastante parecido a cuando los militares decían, en su locura feroz, que las urnas estaban bien guardadas. Obvio. Si las sacaban se las llenaban de votos radicales y peronistas , como finalmente ocurrió en el 83. Pero si en ese momento ellos hubieran estado seguros de que, ante una convocatoria electoral, triunfaba la fórmula Videla-Massera , ¿las hubieron tenido tan guardadas? Minga.
Yo no sé si los pibes pueden votar a los 16 años. Posiblemente sí. Pero si descubriéramos que entre los adolescentes se pone de moda usar remeras con la cara de Margarita Stolbizer , ¿estaría el gobierno tan apurado por aprobar esto? Mmmmm.
Hablemos claro, como la reconocida estadista y pensadora latinoamericana Diana Conti cuando dijo: “Queremos una Cristina eterna” . O el consagrado trovador Amado de América (dicen que si logra meter un hit, en lugar de disco de oro, el sello discográfico le va a entregar una moneda de oro con la cara de Vanderfrula ) cuando declaró textualmente: “La gente se muere de ganas de que siga Cristina” , lo cual es absolutamente cierto porque, como todo el mundo sabe, el país se divide entre la gente y los húngaros. También dijo que“Cristina es la líder espiritual de todos los argentinos” , pero esa joyita la dejo para otra nota.
Ahora vamos por la reelección indefinida. Sin caretas. Los límites constitucionales al poder son un problema para los americanos, los escandinavos, los franceses o los uruguayos . Allá ellos con esas pavadas.
La Presidenta dijo el jueves: “No somos un país fascista sino uno profundamente democrático” . Caramba, qué feo exabrupto. Qué ganas de arruinar el estofado. Por suerte, ya vendrán nuevas frases genialesque nos harán olvidar este tropiezo de la Jefa. Mi adorable reencarnación de una gran arquitecta egipcia no nos va a defraudar.

FUENTE: CLARÍN

miércoles, 4 de enero de 2012

Aparece la contra-Carta Abierta



 Un grupo de intelectuales y trabajadores de la cultura, entre los que se encuentran Beatriz Sarlo, Roberto Gargarella y Guillermo Saccomano, inauguraron el blog 'Plataforma 2012' con un texto en el que llaman a "la recuperación del pensamiento crítico".

(Un grupo de intelectuales y trabajadores de la cultura integrado, entre otros, por la ensayista Beatriz Sarlo, el filósofo Roberto Gargarella, el escritorGuillermo Saccomano, la directora de cine Lucrecia Martel y los actores Manuel Callau y Héctor Bidonde, emitió una 'carta abierta' a través de un blog bautizado Plataforma 2012 y que aparecería como la contracara de Carta Abierta, el colectivo intelectual que apoya al gobierno de Cristina Fernández. 

"Escapar al efecto impositivo de un discurso hegemónico no es una tarea fácil. Pero es necesario y posible generar una voz colectiva que enuncie este problema y lo transforme en acto de demanda", señala el texto titulado 'Plataforma para la recuperación del pensamiento crítico', 1er post del blog y con fecha de este miércoles 4/1.

Contrariamente al espíritu de Carta Abierta, a la que este nuevo grupo califica como "voceros del gobierno", Plataforma 2012 denuncia que "nos encontramos ante verdaderos escándalos de diferente naturaleza y calidad, que tienen como denominador común la impunidad en relación con las responsabilidades de quienes nos gobiernan". El texto señala que "asistimos a la construcción de un relato oficial, que por vía de la negación, ocultamiento o manipulación de los hechos, pretende investir de gesta épica el actual estado de cosas". 

También menciona una serie de personas fallecidas en hechos vinculados con la represión estatal."Javier Chocobar, Diego Bonefoi, Nicolás Carrasco, Sergio Cárdenas, Mariano Ferreyra, Roberto López, Mario López, Mártires López, Bernardo Salgueiro, Rosemary Chura Puña, Emilio Canavari, Ariel Farfán, Felix Reyes, Juan Velázquez, Alejandro Farfán, Cristian Ferreira. Vemos crecer la lista de los asesinados. Muertes que en su repetición no dejan de asombrarnos. Muertes que van cubriendo toda nuestra geografía. Muertes que, lejos de ser inocentes, marcan un encarnizamiento represivo que no puede ser negado ni atribuido a lejanas decisiones para desresponsabilizar al gobierno central", dice.

La carta también hace alusión a los mecanismos impulsados por el Gobierno para silenciar críticas: "La discusión de ideas es sustituida por la descalificación del interlocutor y toda disidencia es estigmatizada. Trivialización del debate, bravata “intelectual”, sacralización de sus referentes con independencia de las acciones que producen, son sólo algunas de las modalidades en las que se expresa el intento de imponer un discurso único. Cuando desde los medios públicos se utiliza la denigración de toda voz crítica por medio de recortes de frases, repeticiones, burlas y prontuarización como procedimiento intimidatorio y se invalida a esas mismas voces cuando se expresan en otros medios, se produce una encerrona que por una u otra vía sólo promueve el silencio". 

"A pesar del afán disciplinador del discurso hegemónico, es nuestra responsabilidad como intelectuales y trabajadores de la cultura romper el silencio que pretende amordazar el pensamiento crítico y promover un debate transformador de los grandes problemas que plantea el presente. Es necesario. Y es posible.", finaliza el texto que es reproducido en su totalidad a continuación: 

"PLATAFORMA PARA LA RECUPERACIÓN DEL PENSAMIENTO CRÍTICO

Escapar al efecto impositivo de un discurso hegemónico no es una tarea fácil. Pero es necesario y posible generar una voz colectiva que enuncie este problema y lo transforme en acto de demanda

Si algo nos define como intelectuales es pensar sobre el mundo y la sociedad en la que vivimos, poner en cuestión los problemas que nos plantea, promover el debate de ideas, intentar leer más allá de la letra manifiesta y visibilizar lo oculto, tratar de salir de la mera apariencia de los efectos para bucear en las causas que los determinan. En síntesis, sostener nuestra capacidad y conciencia crítica y manifestarla, romper el silencio, como paso imprescindible hacia un accionar colectivo y transformador.

No encontramos este ánimo en algunos trabajadores del campo de la cultura, a quienes hemos respetado y queremos seguir respetando, pero que al colocarse como voceros del gobierno han producido una metamorfosis en relación con su historia y su postura crítica.

Nos encontramos ante verdaderos escándalos de diferente naturaleza y calidad, que tienen como denominador común la impunidad en relación con las responsabilidades de quienes nos gobiernan. Y de manera paralela, asistimos a la construcción de un relato oficial, que por vía de la negación, ocultamiento o manipulación de los hechos, pretende investir de gesta épica el actual estado de cosas.

Javier Chocobar, Diego Bonefoi, Nicolás Carrasco, Sergio Cárdenas, Mariano Ferreyra, Roberto López, Mario López, Mártires López, Bernardo Salgueiro, Rosemary Chura Puña, Emilio Canavari, Ariel Farfán, Felix Reyes, Juan Velázquez, Alejandro Farfán, Cristian Ferreira. Vemos crecer la lista de los asesinados. Muertes que en su repetición no dejan de asombrarnos. Muertes que van cubriendo toda nuestra geografía. Muertes que, lejos de ser inocentes, marcan un encarnizamiento represivo que no puede ser negado ni atribuido a lejanas decisiones para desresponsabilizar al gobierno central. Ahora descubrimos que desde 1994 somos un país federal, y que por lo tanto las muertes dependen de las policías provinciales, o de los caciques locales. Curiosa apelación al federalismo, cuando es el gobierno nacional el que ejerce el centralismo unitario y decide de hecho los presupuestos provinciales, el que resuelve candidaturas, impone ministros y se abraza con los gobernadores casi al mismo tiempo de ocurridos los hechos.

Muchas de las últimas muertes están vinculadas a la carencia de tierra, y detrás de cada nombre hay una historia de vida que se remonta a la histórica lucha de los pueblos originarios contra el despojo del que han sido objeto. El proceso de concentración de la propiedad de la tierra y la soja-dependencia de los últimos ocho años son un correlato en el presente de aquel despojo, que el discurso oficial oculta.

El “relato” hegemónico pretende imponerse sobre la materialidad y el valor simbólico de estas muertes. Efectivamente, en torno a estos y muchos otros hechos se elabora un discurso oficial que construye consensos, porque aparenta dar cuenta de una serie de necesidades sociales y reivindicaciones nacionales mientras se afianza la persistencia de lo mismo que aparenta cuestionar.

Este relato disciplinador y engañoso utiliza la potencia de los recursos comunicacionales de que dispone crecientemente el gobierno para ejercer control social mediante la inducción de mecanismos alienatorios sobre las formas colectivas de la subjetividad.

Quieren aparecer como actores de una gesta contra las “corporaciones”, mientras grandes corporaciones como la Barrick Gold, Cerro Vanguardia, General Motors, las cerealeras, los bancos o las petroleras – y el propio grupo Clarín, hoy señalado como la gran corporación enemiga – han recibido enormes privilegios de este gobierno.

Quieren también aparecer como protagonistas de una histórica transformación social, mientras la brecha de la desigualdad se profundiza. Y cuando la realidad se impone sobre el “relato”, los voceros oficiales y oficiosos del gobierno sostienen que se trata de “lo que falta”. Según los intelectuales reunidos en Carta Abierta, “lo que falta” sería – más allá de las “asignaturas pendientes” que estarían dispuestos a admitir – una cuestión de “imaginación política”. Y lo que es evidencia y síntoma de lo que no sólo no se transforma sino que se profundiza sería – como en el fenómeno de las placas tectónicas - algo así como restos traumáticos del pasado en el interior de un proceso transformador, que reaparecen una y otra vez.

El contenido de la producción ideológica oficial se inscribe en una metodología. La discusión de ideas es sustituida por la descalificación del interlocutor y toda disidencia es estigmatizada. Trivialización del debate, bravata “intelectual”, sacralización de sus referentes con independencia de las acciones que producen, son sólo algunas de las modalidades en las que se expresa el intento de imponer un discurso único. Cuando desde los medios públicos se utiliza la denigración de toda voz crítica por medio de recortes de frases, repeticiones, burlas y prontuarización como procedimiento intimidatorio y se invalida a esas mismas voces cuando se expresan en otros medios, se produce una encerrona que por una u otra vía sólo promueve el silencio.

Hoy la homogeneidad discursiva empieza a estar atravesada por algunas filtraciones que la erosionan: el relato épico ha iniciado un proceso de cierto desenmascaramiento. La asociación entre derecho de huelga y extorsión o chantaje, o la justificación de la sanción de la ley antiterrorista, serían expresiones paradigmáticas de este fenómeno.

A pesar del afán disciplinador del discurso hegemónico, es nuestra responsabilidad como intelectuales y trabajadores de la cultura romper el silencio que pretende amordazar el pensamiento crítico y promover un debate transformador de los grandes problemas que plantea el presente. Es necesario. Y es posible.

Pablo Albarello, Mirta Antonelli, Bibiana Apolonia de Brutto, Norma Barros, Héctor Bidonde, José Emilio Burucúa, Jorge Brega, Manuel Callau, Ana Candiotti, Andrés Carrasco, Nora Correas, Diana Dowek, Lucila Edelman, Sandra Franzen, Roberto Gargarella, Adriana Genta, Norma Giarracca, Liliana Helman, Eduardo Iglesias Brickles, Diana Kordon, Darío Lagos, Alba Lancillotto, Adriana Lestido, Matilde Marin, Lucrecia Martel, Gabriela Massuh, Francisco Menéndez, Luis Felipe Noe, José Miguel Onaindia, Jorge Pellegrini, Derly Prada, Mabel Ruggiero, Carlos Ruíz, Alfredo Saavedra, Guillermo Saccomano, Luis Sáez, Horacio Safons, Beatriz Sarlo, Alberto Sava, Herman Schiller, Aurora Juana Schreiber, Maristella Svampa, Nicolás Tauber Sanz, Miguel Teubal, Osvaldo Tcherkaski, Yaco Tieffenberg, Enrique Viale, Dennis Weisbrot, Patricia Zangaro, Daniel Zelaya."

FUENTE: U24


domingo, 31 de julio de 2011

ENTREVISTA A BEATRIZ SARLO. Por Federico Sierra


La intelectual analiza la figura de la Presidenta y expresa que “hay algo en su subjetividad que la vuelve insegura al debate público, una instancia que elude”. Y a horas del ballotage porteño, Beatriz Sarlo señala "es fácil hablar de mal de Macri desde las ocho de la mañana hasta las doce de la noche, pero después para convertir eso en política necesitás bastante más". 


“La antikirchnerista que los kirchneristas aman odiar”, “una socialdemócrata sin partido” o “una kirchernista malgré moi” . Las definiciones de Beatriz Sarlo sobre sí misma siempre son mejores que las que pueda dar otro sobre ella.

Sarlo viene desde lejos en el tiempo atravesando el campo intelectual: dirigió la revista Punto de Vista durante dos décadas, participó en la reconstrucción de la Facultad de Filosofía y Letras durante el alfonsinismo, analizó con destreza las derivas culturales de la posmodernidad durante el menemismo y asesoró a Graciela Fernández Meijide en la fallida experiencia de la Alianza. Pero fue su participación en el programa 678 lo que le valió una notoriedad inédita, una sobreexposición mediática y una frase que ingresó en la cultura popular “Conmigo no Barone”, que la dejó “extenuada por momentos”.

Su último libro, “La audacia y el cálculo”, indaga en el kirchnerismo como fenómeno político cultural y su despliegue en todas las instancias del campo periodístico.

“Un periodismo que se ha vuelto hipersofisticado, que se forma a la vez en las redacciones y las universidades, donde los periodistas están presentes tanto como objeto y sujeto de estudio”, señala la autora.

-¿Existe una fuerte tensión que atraviesa el campo intelectual actualmente?

-Y, está tensa la cuestión. Yo no podría compararlo con el peronismo histórico porque es algo que yo no viví, porque era muy chica, pero está tensa. Entonces, mi obsesión en este momento es mantener el diálogo. Algún tipo de diálogo. Eso se ha vuelto casi una obsesión te diría en cada una de mis intervenciones: ubicar cuáles son mis interlocutores y formular mis señalamientos pensando cómo pueden ser leídos y recibidos. Escribir pensando cómo puede ser leído en el otro campo. Sino se convierte en un ruido infernal. No romper puentes: continúe o no el kirchnerismo, acá la Republica sigue y hay colegas con los que nos vamos a seguir cruzando.



-A pesar de haber muchas plumas críticas al kirchnerismo, pareciera que la oposición carece de intelectuales de jerarquía...

No, no creo que haya orfandad de intelectuales opositores. Vicente Palermo y Marcos Novaro son tipos de consulta. Incluso Roberto Gargarella, con un estilo de intervención típicamente intelectual, en el que parte de la disciplina que él maneja para hacer señalamientos puntuales, ha hecho críticas fuertes. No sé si se podría nombrar una lista de veinte tipos porque ya se convertiría en otra cosa y acá no se trata de armar un equipo de fútbol, pero no diría que no hay intelectuales de jerarquía.

-¿Pero por qué Carta Abierta tuvo más visibilidad?

Tuvo más visibilidad, pero tipos de jerarquía… sólo Horacio González, Forster o una intelectual más joven que es María Pía López. A González hay que reconocerle su persistencia y honestidad intelectual: una persona que hace cuarenta años que indaga en ese objeto simbólico-cultural central que es el peronismo. Viene de lejos. Pero todos los demás, que firman debajo, tampoco es que ocupan las primeras líneas. Son ciudadanos ejerciendo su derecho a participar, a expresarse, y está muy bien que lo ejerzan pero nadie podría decir que son intelectuales de renombre.

La catarsis de Carta Abierta

-Hubo cierto malestar del kirchnerismo con Carta Abierta luego de sus críticas a la campaña de Filmus.

Creo que Carta Abierta publicó y subió sus videos como lo hace siempre. Ya habían subido un escrito a la web antes de la elección, con una suerte de declaración de la ciudad, un horizonte mas utópico y otro mas concreto que no tuvo eco en el espacio de Filmus. Lo que sucedió fue que, quizás como responden mas a una lógica de ágora, de asamblea, tal es su estilo y así suben el material a internet. Que es el estilo contrario al del gobierno que ellos defienden. Ellos, no yo. El estilo Zannini, el secretismo, la negociación en bambalinas, que es el estilo del gobierno. Entonces se lo criticaron por lo que tienen no por lo carecen.

-¿Pero hacer esa autocrítica camino al ballotage no es políticamente contraproducente?

Alguno puede cuestionarlos, que tuvo las repercusiones que tuvo, camino al ballotage. Pero yo no lo haría. Para nada. Justamente es la forma en que trabaja ese grupo. No así el gobierno que ellos defienden. Es una forma más abierta que es lo contrario al kirchnerismo, con Cristina tomando decisiones a solas todos los días, en Olivos, Calafate o donde sea.



Cristina

-¿Es de esperar que Cristina acepte participar de un debate en esta campaña, camino a su reelección?

No, para nada. Si no lo ha hecho nunca. Un gobierno que nunca sentó a la oposición en una mesa de negociaciones, mucho menos va a someterse a un debate de campaña. Yo creo que Cristina Kirchner es una persona intelectualmente insegura. Hay algo en su subjetividad que la vuelve insegura al debate. Mas allá de lo que se dice, que tiene oratoria y maneja bien las frases con subordinadas, ella elude constantemente una instancia discursiva y de debate. Yo no creo que lo presidentes deban estar debatiendo y argumentando las 24 horas del día, pero hay instancias en las que es clave. Una elección es una de ellas.

-¿El principal problema del próximo gobierno será dirimir quién herede al kirchnerismo?

No digo que se termine el peronismo, ni si quiera el kirchnerismo. Pero que la herencia es un tema. Y esa herencia va a entrar en disputa cuando Cristina Kirchner asuma su segundo gobierno. Hay muchos que tienen un pagare y van a pasar a cobrarlo. El que se propone como futuro vicepresidente, Amado Boudou, no es una persona que pueda heredar el kirchnerismo. Así parece al día de hoy, pero se han visto milagros en la Argentina. También han quedado varios heridos. Veremos como se resuelve. Hasta ahora, hablando con peronistas ortodoxos, peronistas de toda una vida asociada a la política, muchos me repiten “nosotros somos gente educada”.

-¿Cómo queriendo decir qué?

Queriendo decir que, a pesar de que pudieron haber recibido maltratos, ellos van a respetar a la Presidenta. “Somos gente educada” significa que tiene códigos, que se van a abstener del canibalismo que ocurre a veces en la política argentina.

Macri 

-Usted suele decir que “del kirchnerismo hay que salir hacia delante” ¿La victoria de Macri en Capital hace caer las esperanzas de “salidas superadoras” al kirchnerismo? ¿O cree que la alianza Macri-Duhalde puede ser leída como “salida superadora”?

De ningún modo, ni siquiera sé si es una salida, para nada. Y no lo veo a Macri como presidente de la republica en 2015 como se grita en esos “Festilindo” que organiza cada vez que gana una elección. Pero aún si lo viera tampoco diría que es una salida superadora. El discurso de la pospolítica es que ya no se dan alineamientos; y el discurso de la política es descubrir que no serán tan fuerte como se daban en la Argentina de 1920 donde había socialistas, anarquístas, partidos liberales y partidos conservadores, porque tampoco hay una estructura social que lo sostenga, pero esos alineamientos subsisten. De ningún veo que Macri sea una salida superadora.

Por otro lado, no se puede ver que el gobierno de Macri en la ciudad haya sido una administración eficiente. Lo que se sabe y se reconoce sobre el gobierno de Santa Fe es que el Partido Socialista ejerce una política muy eficiente en términos de gestión, yo no diría que eso es característico del gobierno porteño



-¿Al kirchnerismo le conviene antagonizar con Mauricio Macri para ocupar el lugar de la centro izquierda?

Macri es facilísimo, por muchos aspectos. Para cualquier progresista de izquierdas, Macri es un picnic. La cuestión es si uno esta en política para ir a los picnic o para ganarle a esa efectividad que Macri ha construido. Por otra parte es obvio que Macri se ha beneficiado de un voto antikirchnerista que jamás lo hubiera votado a él en otra circunstancias. Queda claro que hay un voto antikirchnerista que fue directo a Macri en primera vuelta. No hizo lo que pudimos haber hecho muchos de votar a Pino o Estenssoro, muchos fueron directo a Macri para decirle a Cristina Kirchner: “Tomá!”. Macri no puede hacer cosecha de ese voto porque no ese voto no es de él. Él no puede instrumentalizar eso porque sencillamente no le pertenece. Pero con Filmus es muy difícil, la soledad en la que Filmus hizo esta campaña tuvo por momentos algo patético. Es la soledad del corredor de fondo. Es fácil hablar mal de Macri desde las ocho de la mañana hasta las doce de la noche, pero después de eso para convertirlo en política necesitás bastante mas, y Filmus no lo tenía. No porque no tenía condiciones intelectuales, sino porque fue llevado a una especie de desierto. Alguien que no pudo hablar en su acto de asunción como candidato ya es un signo de alguien profundamente debilitado.

-¿Cómo interpretar la reacción de Fito Páez y todo el debate sobre la idiosincrasia del electorado porteño?

A mí lo que me asombró fue lo sucedido en Página 12. Dentro de diez años seguramente la pregunta que me haría es “¿Quién cerró Página 12 esa noche? ¿Quién estaba a cargo de cerrar esa edición y no lo llamó a Fito por teléfono para consultarle por una o dos frases?" La sensación que queda es de la irresponsabilidad periodística. Cualquier editor responsable levanta el teléfono para hablar con Páez antes de cerrar. Eso es lo que a mí me dejó pensando. Después, qué se yo lo que le pasa a Fito Páez, no tienen mucha importancia las ideas de Páez en política.

El progresismo, Del Sel y Duhalde

- ¿La división del Frente Progresista que postula a Binner y el radicalismo es síntoma de qué?

- La voluntad de Pino fue la que impidió que hubiera un frente progresista unificado. Cuando Solanas dice: “con el radicalismo nada” y Alfonsín ,- la voluntad de otro individuo-, se va con De Narváez. Ahí se comportan de manera simétrica y en sentidos opuestos. Cualquier salida para adelante en términos ideológicos, políticos, de gestión, quedo trunca. Muchas veces la historia depende del movimiento de un individuo o de unos pocos individuos. No depende cuando todas las condiciones están dadas, pero cuando no es así y Solanas pone una interdicción y comprueba las peores hipótesis de esa interdicción, ahí la historia gira. Entonces llegamos al 14 de octubre en posición debilitada y fragmentada. Alfonsín se comportó de modo acorde a todos los prejuicios que se tenían sobre él. No hay salida.

-¿A Del Sel le cabe el rótulo de “antipolítica” o es una fachada de la alianza entre el PRO y el duhaldismo?

-Con Del Sel ocurren ambas cosas: por un lado es un candidato que se presenta como no político, mediático. Un personaje puro de lo que yo describo en el libro como “celebrityland”, que hace su cierre de campaña en el programa de Susana Giménez junto a Dady Brieva. Más “celebrityland” que eso no se me ocurre nada. Nada, ni Oprah Winfrey. Es la argentinidad en celebrityland. Pero por otro lado hay un aparato político detrás. Quien conoce un poco la política sabe que no entra cualquiera con un autito por los pueblos a hacer campaña. Todo lo que hizo Del Sel en la provincia requiere de un aparato político. Las noticias que llegaban de Santa Fe indicaban que, una vez que Rossi fue elegido candidato del kirchnerismo, muchos empezaron a trabajar para Del Sel. Del Sel es la no política él, eso es lo que él vende y las gente acepta. Pero para mostrar a ese personaje se necesita de un aparato político, y siempre lo hay.

-Que se lo proporcionó el duhaldismo…

Duhalde jugó muy fuerte y la presencia del “Momo” Venegas en la fiesta es un sello. Duhalde envía ese hombre porque está enviando su sello. Entonces son dos cuestiones: una que puede preocuparnos mucho desde el punto de vista ideológico cultural: la gente se divierte un rato, mira el programa de Susana Giménez, siente que Del Sel es igual a ellos. No lo es, dado que no tenemos 40 millones de Midachis, pero siente ese efecto que dan las celebridades: por un lado es como Dios y por otro lado es como Jesucristo: un hombre en la tierra. Pero para ello necesita los apóstoles, y los apóstoles fueron puestos por el peronismo no kirchnerista. ¿Qué quiere decir que la elección se nacionalizó? Significa que es una elección que se “peronizó”: una elección entre dos aparatos peronistas, el kirchnerista y el disidente. 



Fuente: LPO

sábado, 30 de julio de 2011

Cuando el kirchnerismo me pone de la cabeza. Por Carlos M. Reymundo Roberts


En general, mi militancia kirchnerista me pone loco de contento. Pero hay veces en las que me siento totalmente loco y nada contento. Esta semana estuve así.
Hace unos días me llamó la Presidenta. Me temblaron las piernas y se me agitó el pulso, en una mezcla de excitación y terror. Terror de no estar a la altura de las circunstancias. No fue fácil. Me dijo que le habían comentado una idea mía, propuesta en esta columna, de que hiciera volver aRiver a Primera mediante un decreto de extrema necesidad y urgencia. "Ya lo hice y quería que lo supieras -me sorprendió-. Pero no con un DNU. Le vamos a ordenar a la AFA que fusione la A y la B. Ahora nos van a votar los de River, y también los de Boca, Racing, Independiente y San Lorenzo, que están en riesgo de descender. Te quería agradecer la idea: en octubre arrasamos."
Es difícil contradecir a una Presidenta, y menos si acepta una iniciativa de uno. Pero desde el primer momento pensé que lo que me estaba diciendo era demencial. Ni China, con sus 1300 millones de habitantes, tiene un campeonato de 40 equipos. Yo había pensado en algo más sencillito. Un decreto, o que Oyarbide procesara a todo el equipo de Belgrano de Córdoba, el que hizo descender a River, con cualquier excusa (no es un juez que te vaya a hacer problemas por las formas). Así, por default, River volvía a Primera.
¿Cómo explicarle a la señora que eso que se había pergeñado no iba a andar? Que semejante mamarracho no le iba a gustar a ningún hincha, a ningún dirigente, a ningún jugador, a ningún argentino con dos dedos de frente. ¿Cómo explicárselo? Fui de a poco. "En primer lugar, señora, gracias por atender mi inquietud. Y gracias por dedicarse a las cosas importantes. El fútbol es pasión de masas, pero además es un extraordinario negocio de TV, es propaganda de nuestras políticas, es pelotas para todos y para todas, es barras bravas como semillero de militantes K. Tecnópolis nos dura unas semanas (si no llueve, porque la exposición que nos muestra el futuro no soporta cuatro gotas), pero el fútbol es para siempre. Néstor había soñado con un torneo así, grande y federal. Por lo tanto, no puedo más que aplaudir el proyecto. ¿Qué le parece si lo hacemos en el año 2025, bien organizadito?"
Lo penúltimo que me dijo, antes de cortarme abruptamente, fue que yo no entendía nada. Lo último, que era un idiota. Pero dicho con cariño y donaire.
Creo que tiene razón. No termino de entender la lógica de nuestro gobierno. Cuando esta semana estalló el escándalo de los cambios en el fútbol, mi primera reacción fue gritar a los cuatro vientos: ¡yo lo había anticipado! Sin embargo, la respuesta de la señora fue espectacular. Le hizo decir a Julio Grondona que el proyecto era de la AFA (¡de la AFA, que no quería saber nada!) y no del Gobierno, y además le ordenó que lo congelara hasta después de las elecciones. ¿Realismo mágico? No, realismo político puro.
Con el mismo criterio resolvimos la catástrofe electoral de Santa Fe. Dijimos que el culpable había sido Rossi y no la Presidenta, que lo había ungido candidato. ¡Impresionante! Un buen relato lo arregla todo. Aníbal lo hizo: le explicó a la gente que la verdadera candidata K era la Bielsa, que había ganado una banca, y no Rossi, que había perdido la gobernación. Cristina la recibió a ella con honores en la Casa Rosada, y a él no le debe estar ni atendiendo el teléfono.
A ver si se comprende: el nuestro es un colectivo de ganadores; el que pierde se queda de a pie. ¿Se aplica esto a Rossi, el soldado que más ha puesto la cara por nosotros en el Congreso? Claro que se aplica. Si a los tibios los vomita Dios, a los que pierden los vomitamos nosotros.
Yo sé que esto suena duro, pero estamos en una guerra que no admite el escarnio de la derrota. Como siempre, la señora nos enseña el camino. ¿Tropezó Hebe? La borró de su agenda. ¿Tropezó Rossi? Fue. Ella, que gobierna con la palabra, nos hace prestar especial atención a sus discursos. ¿Se dieron cuenta de que jamás habla de un traspié electoral? Elección que no se gana, elección que no existe. Si algo hay que decir, lo harán sus esbirros. ¿Se dieron cuenta de que nunca ha hecho la más mínima referencia al caso Schoklender? Ella es la mensajera de las buenas noticias: su boca no se ensucia con el barro de los sinsabores.
No deja de maravillarme esa capacidad para dar vuelta la página. Si perdimos la primera vuelta en la Capital, pensemos en Santa Fe; si perdimos en Santa Fe, pensemos en Córdoba, donde seguro que no vamos a perder porque allí no tenemos candidato, y si no pensemos en octubre. Recomencemos la historia cada día. No volvamos la vista atrás. Fíjense Fito Páez: miró lo que había pasado y le dio asco. Fíjense los de Carta Abierta: miraron para atrás y les surgió una autocrítica. La autocrítica es una distracción pequeñoburguesa.
Me animé y llamé a la señora. No podía quedarme con el feo gusto de una conversación trunca. No me atendió. Es lógico: estaría ocupada con la aritmética del fútbol o con la geometría electoral. O quizá estaba dándole forma a esa frase genial que dijo el miércoles al inaugurar una cárcel en Salta: que los delincuentes iban a estar más cómodos allí que en sus propias casas.
No se puso al teléfono, pero me hizo llegar un mensaje. Un mensaje alentador. "Seguí participando". Es decir, no me borró. No dio vuelta mi página. Para los kirchneristas, hay algo mucho peor que la muerte: el destierro.
Fuente: La Nación

viernes, 29 de julio de 2011

Sobre los "intelectuales" kirchneristas. Por Pepe Eliaschev


 
Editorial en FM Identidad
Buenos Aires, 23 de julio de 2011 - Es un momento adecuado para poner negro sobre blanco, algunas precisiones con los llamados intelectuales y su rol en la vida política argentina. Va de suyo que si hablo de “llamados intelectuales”, es porque pienso que los medios han hecho uso y abuso de un concepto al que han terminado banalizando, al etiquetar como “intelectuales”, gruesamente, a una comunidad de personas que en muchos casos reúne, sí, a intelectuales, en el sentido más preciso y riguroso del concepto, pero que se nutre también de una población de profesores, docentes y universitarios a los que no sé si es demasiado correcto o creíble denominar intelectuales.
Lo digo sobre la base que el concepto de intelectual se debe aplicar a aquel que es capaz de crear, razonar, reflexionar y pensar de modo original, aportando conocimiento, definiciones, conceptos e informaciones que eleven y mejoren lo, hasta ese momento, conocido. Llamar de manera gruesa “intelectuales” a un colectivo, cuyo común denominador es haber pasado por carreras universitarias me parece un exceso y no se limita solamente a los de una colectividad ideológica.
 
Pero, claro, puntualmente el fenómeno de la adhesión de intelectuales a una causa política, cobra particular notoriedad y actualidad, sobre todo, a los esfuerzos que ha realizado el Gobierno y que han sido exitosos, desde su punto de vista, para rodearse de una especie de cinturón de protección que funciona comointelectual orgánico del Gobierno. Cuando digo Gobierno, estoy hablando de los ocho años de continuidad que tiene la Argentina a partir del 25 de mayo de 2003 y hasta este preciso instante. Ese cinturón de protección, se ha ido construyendo sobre la base de una actividad muy intensa, en la cual estos llamados “intelectuales”, han tomado una posición no solamente comprometida con un determinado momento de la vida, sino con un gobierno en particular.
 
Cuando se pretende reivindicar el apoyo de este tipo de personas al Gobierno, ellos suelen asociarse o identificarse con los intelectuales comprometidos de Europa durante el siglo XX y dan el ejemplo del compromiso que tuvieron muchos intelectuales franceses con el movimiento de independencia nacional de Argelia. Pero aquello fue una adhesión a una causa, no a un gobierno.
 
Un dato notable de los llamados “intelectuales” kirchneristas, es que ellos han adherido a lo que denominan una causa, pero desde una ubicación y colocación esencialmente estatal. Ahora, si uno minuciosamente detalla los ejes centrales de lo planteado por quienes se denominan intelectuales kirchneristas, advertirá que se apoyan, esencialmente, sobre tres grandes ejes: una definición del Gobierno, una definición de la oposición y una definición de los medios de comunicación masiva.
 
Respecto del Gobierno, o sea del kirchnerismo, sostienen que ha transformado de la manera más profunda a la sociedad argentina y que ha acometido exitosamente una reparación social inédita. Respecto de la oposición, y en este caso puntual de cara a la segunda vuelta del domingo que viene respecto del gobierno de Mauricio Macri, han diagnosticado que privatiza, destruye y segrega.
Y respecto de los medios de comunicación, objeto central de su campaña, de su vindicta y a menudo de su odio, sostienen que estos medios son hegemónicos, distorsionan y “capturan las palabras”.
 
Hay un dato importante a tener en cuenta cuando se analiza el discurso de los llamados intelectuales kirchneristas; trabajan solo y exclusivamente desde el Estado, a través de las diferentes maneras que ha tenido el Gobierno para incorporarse a la batalla, que ellos denominan cultural. No hace falta necesariamente ser un funcionario del Gobierno, como lo es, por ejemplo, el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González. Revistas, programas de radio, programas de televisión y puestos oficiales han ido generando una suerte de nomenclatura, en la que los fondos del Estado son los que garantizan directa, o indirectamente, como a través de la publicidad a los medios kirchneristas, el sustento de estos propagandistas del Gobierno.
 
Al analizar puntualmente estos tres ejes, cabe preguntarse, cuando se diagnostica al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, ¿en qué consistiría la veracidad del argumento según el cual se trata de lo que ellos denominan, una “derecha privatizadora y destructora”? Para apelar a una pregunta de cuño casi periodístico, ¿qué ha privatizado el gobierno de Mauricio Macri? ¿Qué empresa o actividad que estaba en manos del Estado porteño, ha pasado a manos privadas en estos cuatro años? Ustedes saben que la respuesta es obvia: ninguna.
 
¿En qué consiste lo privatizante de Macri? ¿Y cómo se compara este supuesto privatismo de Macri con el privatismo concreto que el peronismo aplicó durante la década del 90? Aquellos gobiernos de Carlos Menem fueron apoyados consistentemente por el matrimonio Kirchner hasta, por lo menos, 1996. ¿Cuál es el privatismo del gobierno de Macri y cuál fue el privatismo real del gobierno de Carlos Menem apoyados largamente por el matrimonio Kirchner? Este sería un primer concepto.
l otro concepto que me parece importante destacar es cuando hablan del carácter destructor del gobierno de Macri. Sería importante en este punto plantearse con rigor, y sin pasión hormonal, ¿en qué consiste lo destructivo, qué se ha destruido? ¿A qué se denomina carácter destructor?
Por otro lado, es llamativo que desde un gobierno que todavía insiste en llamarse justicialista, se hable de la imposición de una hegemonía. O sea que para el discurso, por ejemplo, de Carta Abierta, el macrismo habría “impuesto” una hegemonía. Ahora, si el macrismo ha impuesto una hegemonía a la ciudad, la sociedad porteña ¿qué es? ¿Ganado?
 
¿Con qué elementos de juicio se puede explicar o dar cuenta de que un gobierno, como el que actualmente tiene la ciudad de Buenos Aires, es el resultado de una “imposición”? ¿En qué consistiría esa imposición? ¿Cómo son llevados a votar y a decidirse por sus opciones, no solamente los porteños sino también los santafecinos, por ejemplo, y seguramente los cordobeses?
 
Estos son datos llamativos, porque -supuestamente- la soberanía política, la soberanía del pueblo, el derecho político y civil ha expresarse y tener sus propias autoridades, es un reclamo tradicional, de todos los movimientos progresistas, y del peronismo en particular.
 
Por otro lado, el ataque a los medios ya alcanza ribetes ridículos. Por ejemplo, Carta Abierta, a propósito de la divulgación de su enésima asamblea autocrítica, sostiene ahora que sus palabras fueron brutalmente capturadas por los medios. ¿De qué manera fueron capturadas? Me hace acordar esto a la vieja inquina del stalinismo con la libre circulación de las ideas. ¿Cómo no hubieran sido “·capturadas” esas palabras si esa asamblea de Carta Abierta hubiera estado cerrada al público? ¿Qué fue lo que dijo en definitiva, por ejemplo, Ricardo Forster? “La ciudad está perdida”, dijo Forster. “Ha votado un votante mezquino, cuentapropista”, dijo y luego usó una palabra particularmente peligrosa, por alguien que lleva un apellido como Forster: habló del voto de los “tenderos”.
La pregunta es, ¿cómo denominaría, por ejemplo, a la oligarquía santacruceña que desde la década del ‘70, cuando comenzaba la dictadura militar, funcionó como cuentapropismo brutal, armando una riqueza multimillonaria que es, a todas luces, evidente. Recuerdo que en oportunidad de una visita que le hizo a “Le Doy Mi Palabra”, Ricardo Forster dijo, con todo candor, que a él le gustaría que los Kirchner no fuesen tan ricos. Pero lo que a él le gustaría o no es lo de menos: ¡son muy ricos! Ahora, ¿por qué a ellos no los llama “tenderos” o cuentapropistas y a los porteños que votaron a Macri sí son cuentapropistas y tenderos?
 
Hay, en definitiva, una abdicación de la tarea intelectual. No pueden ser intelectuales quienes se denominan militantes, porque la militancia, con todo lo que tiene de noble y vitalizante en el sistema democrático, discrepa, contradice la noción de intelectualidad. Como ha enseñado la tragedia del comunismo, el socialismo realmente existente terminó aniquilando la libertad de pensamiento. Trostky fue asesinado por Stalin porque el régimen comunista verdadero, el régimen soviético, era esencialmente excluyente de la libertad de pensamiento. La noción de militancia e intelectualidad son una contradicción en términos.
 
Estos son algunos de los datos que quería aportar a la hora de discutir un fenómeno, que sigue siendo muy actual y notable y que, me temo, va a tener vida muy corta, porque el llamado movimiento intelectual, del que se ha rodeado el kirchnerismo, es un fenómeno puramente político y puramente estatal. No existiría sin el presupuesto y la decisión política del actual Gobierno.

©pepeeliaschev
Emitido en FM Identidad

sábado, 23 de julio de 2011

DE CARTA ABIERTA PASANDO POR LA CAMPORA PARA LLEGAR A C. G. T.


Por Luis Agustín Brasesco

Pretendo ser lo más objetivo posible, de ver una realidad a través de muchas miradas de distintas personas, muchas oficialistas, otras de la oposición, muchas, aunque parezca sorpresivo con sectores denominados de izquierda y protestativos. Se trata de
de una observación, opinable por cierto sobre la realidad de la conformación del poder en el gobierno nacional.-

     Este gobierno aparece ante quienes los observan, con una abanderada y  expositora del pensamiento, de la ira, del enojo, de la congoja, de la sátira, gubernamental la Señora Presidente de la Nación. Lo primero que notamos que nos líder, ni conductora, pero sí figura atrayente para cautivar multitudes y encontrar adhesiones, y provocar enojos y concretar ataques. El líder es el ex Presidente fallecido que ha pasado a integrar la trilogía con Irigoyen y Perón, tratando de reemplazar la que históricamente levanta el Partido Justicialista, Irigoyen, Perón y Evita.-.

   El pensante, el que maneja los hilos del poder y  toma decisiones mas importantes y de fondo de la Presidente es el Secretario General de la Presidencia, amigo leal y de muchos años de ella y su extinto esposo, el Sr.Zanini, un ideólogo, un hombre de la lucha armada,  que pareciera que no se ha podido desprenderse de los errores del ayer y que como novelas por encargue y semanales van apareciendo de a poco en el manejo del poder.-

   Los Ministros, colaboran, ponen la caras, trabajan algunos en confeccionar lo que les indica la Sra. Cristina, pero son simples soldados, por supuesto gozosos, mandamás en los lugares donde ejercen  sus funciones, de ellos el jerarquizado, por ser un hombre de ultra confianza es De Vido presente en todas o casi todas las obras del gobierno, quien maneja lo financiero y económico del gobierno con terceros, y de gran llegada a la C. G. T., pero llegada y nada más. Se lo considera un instrumento eficaz para asegurar la gobernabilidad por sus relaciones con personajes del mundo económico-financiero que surgen del manejo de la obra pública.-

   La Señora Presidenta, persona inteligente, con experiencia política y de labor parlamentaria, digita colaboradores y en épocas electorales, candidatos, previa intercambio de opinión con Zanini, su hijo que colabora en este armado electoral, pero demostrando un total desconocimiento de la realidad histórica del Justicialismo, que si bien se encuentra sufriendo una diáspora, es el gran sostén de su gobierno desde el punto de vista electoral, siendo la C. G. T. el instrumento válido del mismo y los gobernadores de provincias e intendentes del cono urbano de Buenos Aires. Este desconocimiento se ha ido demostrando claramente en estos últimos tiempos.-

   Junto a este pequeño grupo de gabinete chico. Aparecen sectores con denominación, que aparentemente tienen poder o pareciera que lo tienen, pero que la realidad dice algo distinto. En efecto, la denominada agrupación juvenil “La Cámpora,” creada y comandado por el hijo de la Presidente, no es más que algo formado con hombres y mujeres jóvenes, que perciben sueldos por funciones, cargos, etc. que se los otorga para que aparezcan militando enviando el mensaje de que la juventud vuelve a creer en la política por lo que hizo Néstor y lo que hace hoy Cristina .N o es una realidad social-política. Esto es lo más parecido a la Confederación General Universitaria (C. G. U.) de los primeros años del peronismo. Sellos con personas elegidas y remuneradas para cumplir un rol, que termina y se apaga cuando lo dispone el poder o cuando este cae. Una simple muestra, que los miembros de esta agrupación reciben el rechazo silencioso de los propio adherentes al oficialismo, es la sanción y de repulsa electoral del joven camporista encabezando la lista de legisladores porteños en la primer vuelta de los comicios porteños.-

   Esta agrupación convertida en una especie de selecto grupo presidencial, por imposición de la Casa Rosada,  empieza a tener presencia  en listas de candidaturas de legisladores en las distintas provincias, habiéndose  producido situaciones delicadas como la renuncia del Senador Verna, a la candidatura a gobernador en su provincia La Pampa.-

   Es necesario expresar que no tiene ningún peso en los sectores juveniles, y a demás es una especie de isla, unida a la presidencia y desconectada con todos los sectores justicialistas, teniendo solamente una relación formal impuesta por la propia situación.-

  
   Eso es la Cámpora, con gran influencia, dentro del poder en sí, son los mimados, los protegidos, los alumnos de la Presidente, es el batallón de su hijo, fundamento supremo para avalar esta situación y cumple funciones de proselitismo, también choque, ya han tenido algunas intervenciones desgraciadas y por supuesto tienen presencia en altos e importantes cargos, como incrustándolos en el poder y puedan desde allí ser dispensadores de favores a los que tienen poder electoral- intendentes, gobernadores, etc.- para de este modo poder trepar por retribución de favores a posiciones legislativas, pues el sueño de la Presidente, es tener legisladores en el Congreso incondicionales.-

   Ahora es necesario apuntar que esta agrupación  no tiene integración alguna con otros grupos que aparecen en el poder, más aún tienen diferencias, por ejemplo con la Juventud Sindical, históricamente de raigambre de jóvenes trabajadores peronistas, y con todas las otras expresiones políticas del poder.-
  

    Encontramos la denominada Carta abierta, que es un foro de hombres que podríamos designarlos intelectuales, autocalificados de progresistas, muchos comenzaron  teniendo simpatías por el Partido Comunista, otros del Socialismo, mucho simplemente levantaron en sus conversaciones, clases en sus cátedras universitarias posiciones de filósofos que tenían y tienen una visión social, no individual. En una palabra, también encontramos que personas que la conforman han estado cuando le abrieron las puertas del brazo de diversos gobiernos. Ellos se han adheridos al gobierno, le daban un baño de progresismo al ex presidente Nestor que les abrió las puertas porque necesitaba superar el viejo cántico gorila “libros sí, alpargatas no”. Era importante tener un grupo que digiera lo que pensaba, con el cuidado de no pasarse de la raya, como ocurrió  con la llegada con Vargas Llosa, que el Director de la Biblioteca Nacional debió retirar una nota de protesta y aconsejando que no tuviera intervención en la Feria del Libro. Sin ninguna influencia en el poder, ni en las decisiones, pero viven la  alegriade estar en el oficialismo, tienen protagonismo escénico, no político, algunos empleos importantes, pero ponen al desnudo sus discrepancias internas, visualizan los sectores en pugnas y demuestran ser una isla en el delta del gobierno.-

   Después tenemos la Confederación General del Trabajo, que es la organización poderosa, la guardiana histórica del justicialismo, la que tiene el poder de parar el país, la que saca beneficios, y tiene un grupo de dirigentes, que si debe dar un paso al costado su actual conductor, los  llamados gordos están esperando el relevo, que es mantener la posición de poder, nada más que cambian los estilos. Recordemos que Daher, Secretario Gral. de la C. G. T.  en épocas de Menem, que avaló la flexibilización laboral, dio su paso al costado e integra ahora el Consejo Directivo, pero la organización gremial de los trabajadores no perdió poder.

   Sin duda ha conseguido la C. G. T.  lo que quería, algunas cosas por su glotonería no las pudo atrapar, pero ellos saben cual es el peso de todos, ellos saben que son los únicos que pueden resucitar al P.J en cualquier caída ellos saben como actúan todos y cada uno de los que están acurruscados en el poder,.

   Por ello podemos manifestar que el gobierno tiene grande discusiones internas, que inclusive no se hacen a la luz y de frente, sino en voz baja y con intención de que el oponente sea derrotado. La fragilidad es grande y la falta de cohesión apenas uno penetra en la observación salta a la vista.-

  Esta primer fotografía del poder, hecha a vuelo de pájaro,  detrminala obligación de hacer otro informe mas profundo sin ser el último