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jueves, 12 de enero de 2012

La prensa en manos del kirchnerismo es como darle una navaja a un mono”



La escritora y ensayista, Beatriz Sarlo, cuestiona la “personalidad autoritaria” de Cristina Kirchner y expresa su temor a que el Gobierno intervenga en el funcionamiento básico de la libertad de expresión, a la luz de la reciente ley sobre Papel Prensa. Reflexiona sobre el impacto que tuvo en las redes sociales el anuncio oficial sobre la enfermedad presidencial en tiempos de comunicación 2.0 y explica por qué cree que el kirchnerismo ya ganó la batalla cultural.


Por Laura Mafud
Una generosa y cálida biblioteca, emplazada en el quinto piso de un edificio de época en la zona cercana a Tribunales, da cobijo al estudio de Beatriz Sarlo. Como cierre de un año por demás movido (ver recuadro), la escritora, ensayista y crítica literaria acaba de sumar su firma a un documento crítico al Gobierno nacido de un grupo de intelectuales y personalidades de la cultura (fundamentalmente identificados con la centroizquierda), que ya se insinúa como la contacara de la oficialista Carta Abierta. Sarlo recibió a WE en un mano a mano exclusivo.

l Con la incidencia del mundo 2.0, ¿está cambiando la comunicación política?

- Hay una minoría activa (en Twitter y blogs políticos), muy difícil de cuantificar, para la cual la comunicación política ha cambiado. Ellos mismos rebotan entre sí y el rebote es un multiplicador de efecto que podría llegar a ser engañoso. Todavía no sabemos cuál es la expansión que tiene el mundo 2.0. Tiene un rasgo interesante que es el interlinkeado. Twitter es casi una plataforma de links. Se difundió mucho el tuit falso, que es la fragmentación de un mismo discurso a lo largo de decenas de mensajes de 140 caracteres. De alguna manera, viola la norma de la brevedad del tuit. La Presidenta lo hace constantemente. Viene un tuit atrás del otro. 

l ¿Cómo analiza la fuerte polarización ideológica, a veces hasta violenta, que abunda en las redes sociales?

- Es un efecto del 2.0 y es una ampliación de las voces que escuchamos. Si las escucháramos oralmente, tendríamos la misma impresión; lo que pasa es que oralmente no podemos hacer la prueba de tener una muestra de 5000 personas. La única prueba son las redes sociales. Quizá es una prueba de la ampliación del objeto político que está llegando a otras personas. Y que es un efecto del kirchnerismo, sin dudas. De todas formas, ese núcleo sigue siendo muy pequeño. El periodismo escrito, aun el más partidario, tiene ciertas reglas. En Twitter, en cambio, alguien da por cierta una noticia que no ha sucedido sin chequearla. Ese mundo no responde a reglas. No digo que las reglas del periodismo tengan que ser como las tablas de la ley de Moisés. No sé. Pero se elaboraron para lograr un cierto acuerdo sobre qué es lo que va a pasarse como noticia. El acuerdo sobre lo que va a pasarse como noticia existe en los diarios más diversos. Clarín puede sacar en tapa que llegó gendarmería a Cablevisión y Tiempo Argentino puede ponerlo en un destacado de la página 6. Todo eso está suspendido en el 2.0. Por otra parte, creo que se ha introducido una distinción que privilegia la comunicación por sobre la información. Además, sobre todo del lado kirchnerista, cuando se confunde información con comunicación, se construye una zona gris en la que no sabemos cómo evaluar lo que estamos leyendo y todo resulta sospechoso. 

l ¿Cómo evalúa el trato de la noticia sobre la enfermedad de la Presidenta en los medios y en las redes? ¿Qué impacto causa? 

-La información oficial fue medida y discreta, algo que es necesario reconocer. Algunos titulares, en cambio, inscriben la enfermedad en la épica kirchnerista, un intento descabellado. Titular, como lo hizo Página/12, “Otro desafío” es casi cómico por su exageración. Las redes sociales se volvieron súbitamente amorosas, hicieron un abandono acelerado de las habituales parodias, sarcasmos e ironías. Los agradecimientos de CFK por Twitter tienen la inevitable banalidad del agradecimiento: de corazón a corazón. El impacto social de estas noticias siempre tiene un aire afín con el drama de la ficción televisiva. Es inevitable. Son noticias para el sentimentalismo y la identificación, lo cual no está mal, porque se produce un reflejo solidario.

l Usted afirma que el kirchnerismo ganó la batalla cultural. ¿En qué sentido?

- Tiene que ver con la construcción de un dispositivo de carácter simbólico, cultural y material (que se estaba construyendo cuando hablé por primera vez del tema y que se ha terminado) que incluye canales de tevé, radios, diarios y programas. No está pensado por una sola cabeza desde un solo lugar. Es una red de actores culturales activos con dinero del Estado armando una estructura de lugares de emisión y producción. Eso, que en otros momentos de la transición argentina y después, en estos últimos 30 años, nadie tuvo como objetivo, digamos político, el kirchnerismo sí lo tuvo. No sé si lo pensó y lo planificó. La canción Nunca menos, tras la muerte de Néstor, es muy expresiva de un dispositivo cultural. Parece firmada de manera chabona pero no está perfectamente armada. No se trata de una forma de llenarle el cerebro a la gente. Es una canción, con lo importante que es la música en el mundo contemporáneo, que va transmitiendo un mensaje político que entra en sinergia con otros mensajes simbólicos y políticos. Así se gana una batalla cultural. Mi discusión es con aquellos que estaban diciendo que el kirchnerismo era pura dominación y hegemonía material con plan social y caudillismo. Ojo, hay mucho caudillismo de ultraderecha en el interior del país y mucho de eso que debería ser sometido a una fuerte crítica política, en primer lugar, por el kirchnerismo, pero también hay mucha construcción simbólica. No es mera hipocresía el llanto de Andrea del Boca. Hay construcción simbólica. Hay algo del teleteatro trágico en el cual ella se identifica con la viuda y la viuda, de alguna manera, actúa para ella. Ése fue uno de los logros en esta batalla cultural.

l Como parte de esta construcción simbólica, ¿se lo está mistificando a Néstor? 

- La palaba mistificación es demasiado fuerte. Pero Néstor se ganó un lugar como Presidente porque propuso ciertas tareas y las realizó. Y, por otra parte, al morir le hizo un favor extraordinario a su movimiento. Murió como un héroe en el momento justo. Es una figura política muy fuerte que no necesita ser mistificada. Es probable que esté en un proceso de mitificación. Hay un discurso mitificador completamente irracionalista. Es decir, que el discurso público y presidencial se mezcle con el “Él” y los vientos patagónicos, por ejemplo, es un discurso que posiblemente pegue en muchos sectores de la ciudadanía. Estamos viviendo un momento irracionalista en el sentido sentimental religioso. Por lo tanto, es probable que ese discurso tenga cierta eficacia. La otra cuestión es la erosión de los límites necesarios entre familia y Gobierno. No digamos entre Estado y Gobierno, porque los límites no existen. El Gobierno se apropia del Estado y lo gobierna como si fuera de su propiedad. Pero hay una erosión de límites entre familia y Gobierno. Es escandaloso que Florencia le ponga la banda presidencial a la madre. Esto no es ajeno a un movimiento que viene abajo en la sociedad argentina y CFK reproduce lo que hacen los chicos cuando se reciben y piden que el diploma se lo entregue alguno de los padres. Es una especie de puesta en público de lo privado y de familiarización de la vida. CFK podría haber elegido cualquier otro protagonista. La hija no tiene ninguna cualificación para estar en ese acto. De todos modos, no es lo peor que hacen. 

l Discursivamente, ¿el Gobierno abusa del uso del término “modelo”?

- Modelo es una palabra muy tecnocrática más de Cristina que de Néstor. Ella tiene una mentalidad tecnocrática. Sus mejores momentos son los tecnocráticos. Los peores, los culturales. Esa palabra es el conjunto de opciones que se toman para recorrer un tramo de un camino. Designa algo que existe, es decir, un modelo industrialista-desarrollista con importancia del mercado interno. Cómo va a ser de ahora en más, es un interrogante. Yo diría que no muy diferente a otros modelos anteriores. No muy diferente a lo que tenía Duhalde en la cabeza cuando compitió por la Presidencia en el ‘99. Es un modelo desarrollista, industrialista, mercado internista, con importancia a la política exterior. Cuando uno dice mercado internista habla de cierta distribución para que ese mercado interno exista, que puede ir desde la asignación universal hasta el aumento de las pensiones. Eso es el modelo que está siguiendo toda América Latina. En los ‘90 fue el Consenso de Washington y del 2000 en adelante toda la región es desarrollista y quiere tener más o menos un mercado interno y vender al exterior. La Argentina ha seguido las tendencias internacionales. Y, por la crisis de 2000, tuvo que tener planes sociales para llevarlos a cabo. En Brasil, Lula llegó con Hambre Cero e integró a las capas medias a 20 millones de personas. En todos los países las estrategias son parecidas. Después está el aspecto cultural simbólico del modelo, que es lo que el kirchnerismo le da como interesante, y Evo le pone sus otros ingredientes o Lula los suyos. Y después están las diferencias. El modelo, en el caso de Cristina, incluye una agresión fuerte contra los medios de comunicación.

l ¿Qué opinión le merece la nueva ley de Papel Prensa?

- Ninguna ley que se meta con la prensa y esté en manos del kirchnerismo es buena. No puedo juzgar objetivamente; no puedo decir: “Esta ley es para siempre y para los gobiernos que vienen”. Digo: “Ellos la van a manejar”. Es el problema. La prensa en manos del kirchnerismo es como darle una navaja a un mono. Yo no voy a hacer el balance de Clarín desde 1945; no voy a entrar en eso porque tampoco voy a hacer el balance de los 50 millones de fortuna de Cristina. El diario La Opinión de Río Gallegos puede ser consultado y se va a ver que ahí, el 24 de marzo, nunca fue conmemorado. No hagamos ese balance. Ahora, me da miedo que un gobierno que tiene convicciones fuertemente contrarias a la libertad de prensa se meta a hacer leyes que tengan que ver con el funcionamiento básico de ella. No estoy en contra de que se legisle sobre el Papel Prensa. Son cuestiones económico-técnicas. Si acá hubiera un pacto democrático sería a lo mejor razonable. El problema es que los diarios del interior están sojuzgados por la publicidad oficial. Los que no forman parte de la red Clarín están sojuzgados por la publicidad oficial y se mantienen muy pocos diarios independientes en el interior. El problema no es sólo cómo hacer Papel Prensa sino cómo sobreviven esos diarios. Andá a hacer un diario en Río Gallegos, donde no existe la idea mínima de periodismo independiente.

l ¿Cómo ve a Cristina para esta segunda etapa de gestión?

- Sola por elección. Para quienes desempeñamos tareas mucho menores que el Gobierno, la consulta con iguales es fundamental. Si no tenés iguales, estás en la Antártida en el medio de los hielos mandando tus rayos luminosos. Ojalá caigan donde tienen que caer. La elección de estar sola tiene que ver con una indiscriminada autoconfianza sostenida de una manera omnipotente. Por otra parte, puede conducir a errores. Alberto Fernández, en ese sentido, era una opinión en el círculo más íntimo que podía establecer algún tipo de pared en la cual rebotan las ideas. Esta es una Presidenta sin rebote.

l ¿Ve tentaciones de carácter autoritario?

- Ella tiene una mentalidad autoritaria, pero no creo que el país dé para llegar a correrse hacia eso. No es el momento global. Los dirigentes en los otros países latinoamericanos son profundamente democráticos. Es muy difícil que pierda todo sentido de lo real. Lo que sí, es una personalidad autoritaria. El uso que hace de la primera persona es descacharrante. No puedo pensar en alguien que diga tanto "yo" y nunca "nosotros". Es una personalidad autoritaria, pero no sé si tiene un marco político para que esto vaya mucho peor mientras no se metan demasiado con la prensa, con la opinión. No hay espacio para eso en América Latina. Todos los vecinos, Brasil, Uruguay, Chile, no dan ese espacio.

l ¿Cómo estará signado este 2012?

- Un problema en puerta son los salarios. La fórmula no la usó nadie todavía. Pero si sinceramos las palabras cuando queremos mantener los salarios por debajo de la inflación es porque van a ser una de las variables. Es problema para 2012. Un poco por cómo van a reaccionar los sindicatos y los empleados, acostumbrados a salarios que iban con el ritmo de la inflación. Pareciera ser que la Presidenta desea que los salarios estén por debajo de la inflación del supermercado, que cubran la de Moreno. La disputa por la distribución del ingreso va a ser muy fuerte. Porque, por otra parte, los empresarios ganan mucha plata. Y los empleados tienen la convicción de que algo de eso les va a corresponder. Eso antes se llamaba lucha de clases. Ahora, lucha por la redistribución. Creo que la Presidenta lo sabe y actúa cortando los puentes.

l Para 2015, ¿ve algún político con potencial para ganar las elecciones?

- No veo a alguien que pueda ganar. La derecha ideológica le ha prendido todas las velas a Macri. Pero él no ha construido. Y la construcción territorial es fundamental. No me parece que Macri pueda consolidarse pero este país da sorpresas. El Frente Amplio Progresista, si uno lo juzga por la respetable elección que hizo, puede ir construyendo. Pero creo que las construcciones políticas son más rápidas. Justamente, el partido socialista en los últimos 70 años demuestra que si construís de a poco es muy difícil. Los grandes partidos siempre se construyeron rápido.

l ¿La sociedad argentina sigue buscando un liderazgo paternalista?

- No sé qué busca la sociedad argentina. Creo que no busca y acepta lo que se le ofrece. Sin duda, sin un elemento carismático fuerte, es muy difícil la construcción política. El PT es verdaderamente un partido y equipos enormes e intelectuales, como lo demuestra la actual presidenta de Brasil. Ahora, el salto fue tener un dirigente del carisma de Lula, que construyó y que supo esperar. Supo perder tres elecciones. Fue esa combinación de partido grande, diverso y tiempista, más el elemento carismático. Es muy difícil implantar la política sin ello.

l ¿Cuánto hay de peronismo en el kirchernismo?

- Mucho. La distancia que mantiene con el tema de las libertades democráticas es típicamente peronista. La democracia formal no es algo que al peronismo le interesara nunca. Cuando tiene la mayoría parlamentaria, es funcional al Parlamento; cuando no, hace decretos de necesidad y urgencia. Eso está presente. También cierto carácter innovador. El peronismo acepta a los que entran de afuera. Después tiene que verticalizarse al líder y hacer la venia, pero acepta rápidamente. Ese carácter innovador se mantiene. Lo que creo que tuvo otro peronismo es una actitud muy respetuosa al interior de su propio movimiento. Un peronismo gobernado sólo por uno y por un conjunto chico de cuadros de 40 años no es un rasgo del peronismo histórico. 

FUENTE: CRONISTA

sábado, 1 de octubre de 2011

A casi nadie le 'cierra' lo que pasó con las radios de Hadad

¿MUCHO MÁS QUE "UN CONFUSO EPISODIO"?


Luego de haber ocurrido una presión considerable desde sectores gubernamentales para que Daniel Hadad vendiera sus radios a empresas 'amigas' del Frente para la Victoria, ocurrió un episodio extraño: se incendiaron los tensores de la torrre de la antena y la propia estructura de 210 metros de altura ¡¡que son de acero!!



(Urgente24). En un predio de la Policía Federal Argentina, fue destruida una torre donde varias antenas: difundía las señales de las radios FM Mega 98.3, Pop 101.5 (ambas de Daniel Hadad) y Federal 99.5 (de la fuerza de seguridad).
 
La noticia, ocurrida durante la madrugada del sábado 01/10, es de por sí muy confusa: incendio en el predio cercano al Riachuelo, llamado a los Bomberos que, cuando llegaron, encontraron todo destruido.
 
Ahora ¿cómo se prende fuego una torre de acero de 210 metros de altura con tensores de cables de acero?
 
Nilda Garré, ministro de Seguridad y responsable de la Federal, hizo una presentación ante una fiscalía pero Daniel Hadad fue más allá y se presentó ante la Comisaría 30ª, donde se abrió una investigación por la posible comisión del delito de interrupción de las comunicaciones, interviniendo el Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal Nº 12, a cargo de Sergio Torres, junto con la Secretaría 23ª, cuyo titular es Pablo Yadarola.
 
La confusa situación se suma a otra que registró semanas atrás Grupo Clarín, cuando la antena de radio Mitre ubicada en terrenos del Ejército, junto a Tecnópolis, sufrió (¿habría que llamarlo 'atentado'?) una situación que ha provocado una erosión en su potencia de transmisión.
 
En el caso de las radios de Hadad (quien también controla AM 710 La Diez), la situación es muy complicada porque no se compra ni se instala una antena de la noche a la mañana. No antes de 1 mes, y con mucho "viento a favor". Esas frecuencias se encuentran, por ahora, afuera del mercado.
 
"El Grupo Infobae lamenta informar que esta madrugada fue destruida la torre de transmisión de sus radios POP 101.5 y Mega 98.3.  La misma se encontraba ubicada desde hace 14 años en un predio perteneciente al Ministerio de Seguridad de la Nación, en el barrio porteño de Barracas", informó un comunicado que difundió Hadad.  
 
Según el texto, a la 1:30 de la madrugada del sábado se originó un incendio en un depósito de rezagos que, según una autoridad gubernamental, "habría sido generado por un cortocircuito" que incineró la torre de 210 metros de altura y dos antenas de alta potencia de las dos radios que se encuentras entre las más oídas de la frecuencia modulada. 
 
"Como consecuencia de este desafortunado y aún no esclarecido episodio, un millón y medio de oyentes en el área metropolitana, no podrán escuchar en los próximos días dos de sus emisoras preferidas",explicó Hadad en el comunicado.
 
En junio, varios medios de comunicación difundieron que había una ofensiva gubernamental para que Hadad vendiera sus frecuencias e instalaciones de radiodifusión a empresarios cercanos a Cristina Fernández.
 
Luego Hadad difundió un comunicado negando que tuviese intención de vender sus medios de comunicación.
 
Antes, en junio de 2010 ocurrió otro confuso episodio en los medios de Hadad, cuando un helicóptero del canal de noticias C5N se vino abajo y murieron el piloto del helicóptero de C5N, Enrique Vila, y el joven camarógrafo Fernando González.


martes, 30 de agosto de 2011

El fascismo con sabor a "K" Ataque a medios de prensa

Tras el ataque sufrido por BWN Patagonia, denunciado responsablemente por el prestigioso diario: Tribuna de Periodistas, no se puede ingresar a la edición impresa de Clarín, porque le inyectaron un virus. "WEB ATACANTE" (Así reza un cartel de advertencia). Nosotros hemos denunciado vínculos comerciales entre Clarín y el Gobierno Nacional. Por eso es difícil saber si el hackeo a Clarín es real, o solo una maniobra del multimedios para mostrarse opositor, independiente y victima del gobierno. No obstante, sea una estrategia de Clarín o del kirchnerismo, esto es fascismo puro señores. Y dicho se de paso, tanto BWN Patagonia como Tribuna de Periodistas fueron atacados decenas de veces por hackers oficiales, sin que Clarín lo mencione.


Más dudas sobre la veracidad de esta inyección de virus a Clarín por de hackers del gobierno Nacional, surgen cuando leemos que hace dos días, Diario La Nación, a través de la pluma de Joaquín Morales Solá, aseguró que, luego de la fuerte victoria del kirchnerismo en las elecciones primarias vendría un duro ataque contra los medios no oficialistas. ¿Predicción? ¿O sugestión para la opinión publica antes de un Auto-atentado por parte de Clarin quien es socio de Cristina Fernandez de Kirchner en la incorporación de vacunas letales al Calendario Obligatorio?

      Clarín no ha hecho más que promocionar vacunas peligrosas e ineficaces, acorde a científicos de todo el planeta, que Cristina Kirchner incorporó al calendario obligatorio necesario para la "Asignación Universal por Hijo" o el ingreso escolar. Ninguna nota favorable a esas vacunas dejó de estar disponible en Clarín tras el "hackeo".

      “Los próximos objetivos por batir del Gobierno serían, ahora más que nunca, el periodismo independiente y algunas, pocas, instancias judiciales (…) Se habla de una guerra inconclusa contra el periodismo, que debe resolverse con otra victoria.”, dijo Joaquín Morales Solá en La Nación.

       Pero a diferencia del selectivo y destructivo ataque sufrido por BWN Patagonia, Clarín solo debe limpiar un virus o malware de su diario cuya base de datos (y mentiras) no fue amenazada.

       Coincidentemente con el vaticinio, o no, este lunes diario Clarín sufrió un ataque en su web a través de un malware o software malintencionado. Si uno intenta ingresar al "gran diario argentino" a través de Internet, el navegador arrojará una dura advertencia.

       Si se intenta ingresar a través del navegador Mozilla Firefox, aparecerá un aviso que dice que “este sitio web ha sido reportado como una web atacante y ha sido bloqueado.

       Tribuna de Periodistas informa que: "Hay que recordar que en los últimos meses, han comenzado a aparecer tímidos ataques a medios críticos, como Tribuna de Periodistas, especialmente después de publicar ciertas denuncias que preocupan al oficialismo. En tal sentido, vale preguntarse si lo ocurrido con Clarín es un hecho aislado o parte de esa misma matriz de embestida contra medios críticos. ¿Es una casualidad o una causalidad? Hace instantes desde el periódico se aclaró que -Por un error en un banner, aparece un alerta de virus en Chrome. No es un virus sino un error del banner-".

        Desde BWN Patagonia, y respetando siempre al prestigioso y para nosotros muy confiable diario Tribuna de periodistas, nos rehusamos a creer que Clarín haya sido, realmente hackeado por el kirchnerismo. Dado que Clarín colabora con el Gobierno Nacional en aspectos de gran beneficio económico para ambos, omitiendo información vital y directamente mintiendo sobre fármacos peligrosos.

¿Por qué suponemos un auto-hackeo de Clarín?
Porque el multimedios se muestra opositor ante la opinión publica mientras no habla de:

  • Plan Nuclear Argentino
  • Entrega de la Antártida a la UE y UK
  • Desarme del ejercito
  • Monsanto y transgenicos
  • Plaguicidas contaminantes
  • Uranio
Entre otros "asuntos".

       Y porque el tipo de "infección" sufrido por Clarín es de fácil reparación y no compromete su base de datos.

        El hackeo a BWN Patagonia, en cambio, si lo hizo: Borrado de noticias, alteración de contenidos etc.

        Sin embargo, y como dijimos antes:

        Este tipo de maniobras apuntan a INTIMIDAR Y ASUSTAR, amenazando medios más pequeños y realmente independientes, por lo cual, podemos traducir una operación fascista impulsada por intereses claramente económicos.

Diego Ignacio Mur | Graciela Rost
Tribuna de Periodistas

BWN Patagonia
      

viernes, 26 de agosto de 2011

El homogéneo lenguaje oficial

Es de lamentar que desde la administración pública se pretenda influir sobre los contenidos de los artículos periodísticos.



No es de extrañar la homogeneidad de comportamiento existente en las filas del oficialismo. En un artículo profusamente documentado, uno de nuestros redactores políticos acaba de acreditar con su firma la cantidad de recaudos -algunos, sumamente extravagantes- que sus miembros adoptan antes de que quede a veces registrada y se tome, por lo tanto, como indebida indiscreción una entrevista cualquiera con periodistas de medios independientes.
En esa línea se ha situado la coincidencia de ministros y otros funcionarios de la administración pública al procurar que se destiña el trabajo de los medios de prensa no sometidos al elenco oficial respecto de la cobertura periodística de las recientes elecciones. Como cada uno cumple el papel que puede, el canciller Timerman dio al asunto más lata que otros y se quejó así, en un diario de Uruguay, de que "el matutino opositor La Nacion" hubiera puesto el acento, al analizar los resultados del domingo 15, más en los desaciertos de candidatos de la oposición que en los aciertos de la Presidenta.
El canciller Timerman es el mismo que se ha asegurado un lugar en el anecdotario diplomático argentino por haber usado un alicate en el asombroso impulso de abrir con las propias manos en Ezeiza pertenencias del Estado norteamericano. Como se sabe, éstas terminaron siendo devueltas después de todo un inútil escándalo alrededor de la llegada en regla al país de un avión militar. Sin medias vueltas, como en aquel caso, y también ahora con igual precariedad de elementos, Timerman ha dicho que un sector de la prensa es "destituyente".
Si el canciller pretende con esa temeridad -en la que no está solo, por cierto- acallar a quienes no se hallan dispuestos a silenciar sus observaciones críticas, se equivoca. No lo han logrado los periódicos chispazos acusatorios que un grupo de intelectuales e informadores actuantes en el kirchnerismo han dirigido desde hace tiempo al periodismo ajeno a las complacencias con el poder de turno dentro de un régimen que nadie discute que es democrático por el origen, pero que debería ser mucho más republicano en su ejercicio real.
Aun a costa de echar sobre los barriales de la lengua española lo poco recomendable de un nuevo neologismo, aquella gente congregada por la exultación epistolar ha sido más original que el canciller. Fueron ellos quienes hicieron primero el discutible aporte lingüístico de hablar de que algo o alguien puede ser "destituyente". Suena como un grave asunto, por cierto, sobre todo si se lo dice con envaramiento.
La creatividad, reconozcámoslo, sigue siendo, en cualquiera de sus variantes, terreno más apropiado de quienes hacen de la vida artística todo un derrotero invariable, sin distracción en los meollos, desde luego respetables, de la más cruda política internacional. Como estamos acostumbrados a lo que procede incluso de la periferia del arte, tomamos nota debida de aquellos escarceos más o menos políticos.
Texto: fuente: La Nación

jueves, 5 de mayo de 2011

Ataques sistemáticos y planificados. Por Adrian Ventura


Desde 2003, la libertad de prensa en la Argentina sufre un creciente deterioro y se desenvuelve en un clima hostil, como resultado de un ataque sistemático que viene desplegando el Gobierno.
El Poder Ejecutivo, naturalmente, no comparte esta visión y asegura que la ley de medios busca fracturar al Grupo Clarín -en el que el Gobierno dice concentrar sus ataques- para fomentar la diversidad. Pero, ¿están algunos medios lanzados a una campaña antioficalista? ¿Persigue el Gobierno sólo al Grupo Clarín? O, por el contrario, ¿no ocurre que el rechaza toda crítica periodística para lograr la hegemonía comunicacional?
Veamos algunos datos objetivos:
  • El Poder Ejecutivo sistemáticamente se negó a las conferencias de prensa y sus legisladores nunca se avinieron a sancionar las leyes de acceso a la información y la que regula la distribución de publicidad oficial.
  • Nunca le asignó importancia a esta libertad y la SIP puede comprobar esto en carne propia: ayer, la delegación fue recibida sólo por el secretario de Medios, Juan Manuel Abal Medina, mientras la presidenta Cristina Kirchner se mantuvo al margen del tema. Una actitud que contrasta con la del presidente de Chile, Sebastián Piñera, que anteayer firmó la Declaración de Chapultepec.
  • Los ataques nunca se limitaron a Clarín y responden a un grado elevado de planificación.
  • La embestida contra los medios comenzó en 2003, cuando el entonces presidente Néstor Kirchner criticaba a LA NACION y a algunos periodistas por cuestionar su gestión. Y, en forma sutil, en esos años también comenzó la manipulación de la publicidad, para castigar a los medios independientes. Luego, con la crisis que provocó el conflicto con el campo, el Gobierno puso en la mira al Grupo Clarín. Y si bien la Corte condenó en 2011 al Poder Ejecutivo por haber discriminado a Editorial Perfil en el reparto de publicidad, la demanda había sido presentada muchos años antes. Otra prueba: el presupuesto de publicidad que destinó el Gobierno, este trimestre, al diario Tiempo Argentino y a Página 12 (9 millones de pesos) es más de diez veces mayor al entregado a Clarín y LA NACION, los dos diarios de mayor circulación.
  • El ataque a Papel Prensa comenzó en agosto de 2009: colaboradores del secretario de Comercio, Guillermo Moreno, denunciaron la existencia de ese plan ante la Justicia. Desde entonces, el Gobierno pidió la intervención de la empresa por supuestas irregularidades comerciales -intervención que la Cámara Comercial revocó-, y formuló múltiples denuncias penales. El objetivo oficial es evidente: controlar el suministro de papel. Si la intención oficial fuera la de abrir el mercado a la competencia, ¿por qué no subsidia la construcción de una nueva planta?
  • La ley de medios audiovisuales, aprobada hace dos años, parece enderezada a fracturar a los principales multimedios (el Grupo Clarín no es el único). La norma contiene prohibiciones que no existen en ninguna democracia avanzada: por ejemplo, impide que un grupo acumule un canal de aire y señales de cable, una restricción que serviría, por sí sola, para desarticular a todas las grandes cadenas de televisión norteamericanas si fuesen argentinas.
Además, sobre la base de esa ley, se iniciaron múltiples ataques contra los cables, sanciones y presiones para modificarles la programación y la grilla -por ejemplo, DirecTV no pudo resistir la presión; hoy, comenzará a emitir la señal oficial Paka Paka y no podrá resistir el embate para subir CN23-.
La situación que viven los medios parece responder a una política bien planificada y sistemática para debilitar los canales de comunicación y restarle credibilidad a la prensa.
Es cierto, la Argentina no es Venezuela, pues no hay periodistas detenidos. Tampoco es México, donde los periodistas mueren a manos del narcotráfico. Pero los sistemáticos ataques oficiales asfixian a la prensa.