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viernes, 12 de noviembre de 2010

Las Cuatro Nobles Verdades y la Causación



Las Cuatro Nobles Verdades y la Causación 

Como probablemente sabréis todos, las enseñanzas centrales del Buda están enraizadas en las cuatro verdades nobles.
Las Cuatro Nobles Verdades son el fundamento de la enseñanza budista y son las siguientes: la verdad del sufrimiento, su origen, la posibilidad de que cese el sufrimiento y el camino que conduce a la cesación del sufrimiento. 
Las enseñanzas sobre las Cuatro Nobles Verdades están arraigadas en nuestra experiencia humana, bajo la cual se halla la aspiración básica de buscar felicidad y de evitar el sufrimiento.
La felicidad que deseamos y el sufrimiento que eludimos surgen como resultado de causas y condiciones. 
Comprender este mecanismo causal del sufrimiento y la felicidad es el tema esencial de las Cuatro Nobles Verdades. 
La comprensión budista del mecanismo causal
está basada en un análisis detallado de las diversas posibilidades de causación.
Por ejemplo, uno puede argumentar que nuestras experiencias de sufrimiento y de felicidad ocurren sin razón, en otras palabras, que carecen de causa. 
Esta posibilidad ha sido rechazada en las enseñanzas budistas.
También se podría pensar que nuestras experiencias de sufrimiento y felicidad son, en cierto sentido, creadas o causadas por algún ser transcendental.
Esta posibilidad también ha sido rechazada en el budismo. 
Otra opción sería que un determinado tipo de substancia primordial fuera la base del surgir de todas las cosas y eventos. 
Esta idea ha quedado igualmente descartada. 
Es decir, que nuestras experiencias de sufrimiento y de felicidad no surgen por sí mismas, no surgen debido a una causa con existencia independiente ni tampoco son el producto de una combinación de éstas.

Habiendo rechazado todas las posibilidades metafísicas precedentes, la enseñanza budista entiende el proceso causal en términos de un surgir interdependiente: 
todas las cosas y eventos, incluyendo nuestras experiencias de sufrimiento y felicidad, ocurren como resultado de la reunión de una multiplicidad de causas y condiciones.



Su Santidad el XIV Dalai Lama
"Adiestrar la Mente"

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Efectos cerebrales de la meditación

Efectos cerebrales de la meditación

El resultado más notable de los estudios acerca de la meditación parece hallarse en los encefalogramas de las formas de onda cerebrales. En el estado normal de la conciencia de vigilia estas ondas parecen seguir pautas aleatorias y caóticas, hallándose más comúnmente en la frecuencia beta. Posiblemente cada hemisferio cerebral emite en longitudes de onda distintas, y quizá existan otras diferencias entre la parte frontal y la región posterior.En el video veremos como Ken Wilber, filósofo y pensador transpersonal,meditador zen, que se prestó a ser evaluado mientras meditaba, por un EEG.

Todo esto se modifica durante la meditación en grado espectacular. Tan pronto como da comienzo la sesión, el meditador muestra un gran aumento de la actividad alfa (ondas cerebrales características del estado mental relajado), empezando por la parte posterior del cerebro y propagándose hacia delante. Al cabo de pocos minutos aumenta la amplitud de esas ondas alfa. La parte posterior del cerebro y la anterior se han sincronizado y puesto en fase, lo mismo que los hemisferios derecho e izquierdo. Esta resonancia prosigue, y aparece en muchos casos una actividad theta (un estado más profundo que el alfa), especialmente en los más habituados a estas prácticas. Los meditadores avanzados con frecuencia presentan actividad alfa incluso durante el estado ordinario de vigilia, y de gran amplitud, además. En estos sujetos también se halló más a menudo el estado theta, a veces también en estado de vigilia.

Efectos fisiológicos

La absorción de oxígeno disminuye en un 16 a 18 por ciento, el ritmo cardiaco se reduce en un 25 por ciento y también baja la tensión sanguínea, funciones todas éstas controladas por el sistema nervioso autónomo, el que preside los procesos involuntarios.

El efecto combinado de estas disminuciones consiste, esencialmente, en que el organismo entra en un estado como de reposo profundo, incluso más que durante el sueño normal. Ese reposo del cuerpo confiere mayor lucidez a la conciencia despierta... mientras el organismo disminuye todas sus actividades, la mente se libera, en esencia, de las limitaciones del organismo y queda libre para expandirse hacia nuevos horizontes.

Se ha sugerido que la meditación desestimula el córtex cerebral y el sistema límbico y que la resonancia de las ondas cerebrales supera la división entre el cerebro primitivo y el neocórtex. De acuerdo con algunas teorías, tal división es el origen de los estados emocionales alienados y del comportamiento esquizoide, que parece específico de los humanos, ya que no se encuentra en los animales. Una mejor coordinación entre los dos hemisferios tal vez explicaría también el mejoramiento de las facultades cognitivas y de la percepción.

Efectos psicológicos

Aparte de la sensación general de relajación, paz interior y bienestar, se ha manifestado en los meditadores un mejor rendimiento durante los estudios, mayor satisfacción y productividad, disminución del consumo de drogas (tanto de las de receta como las de búsqueda de sensaciones) y reacciones más rápidas.

Frente a estas pruebas, resulta difícil negar la evidencia de las grandes ventajas de la meditación. ¿Quién no desea mejorar la salud, animarse y aumentar su propio rendimiento? Y todo esto a cambio de una práctica que no cuesta ningún dinero, no precisa ningún equipamiento y puede realizarse en cualquier parte...

Adriana Paoletta
http://yogaymedicinaoriental.blogspot.co