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martes, 15 de agosto de 2017

LA MANCHA DEL GRIEGO de Graciela Rost. Cap 3 Epi 4

Episodio 4

DIAS EN CASA

  Lucas no salía de su asombro. Por el solo hecho de acompañar a su amigo, su cara aparecía en la televisión y diarios griegos. Del “simpático” del grupo de amigos en una escuela de América, pasó a ser “el misterioso amigo” de Xander Sifakis en Grecia.  Lucas se reía mientras reboleaba diarios por la cabeza de Xander. Les habían dicho que debían esperar a que pasara el furor de los medios y luego estarían más tranquilos.
Ada, se comunicó para contarles que acababa de recibirse de Licenciada en Psicología. Detrás de ella se veían un grupo de amigos y compañeros que festejaban su título. Attis, siempre a su lado, pegado a sus piernas o en brazos. Lucas y Xander la felicitaron. ¡Al fin uno de ellos había alcanzado su meta!
_ ¿Cómo están mis amigos griegos? -preguntó Ada alegremente-
_ Estamos encerrados en la casa, por culpa de los periodistas y la guardia de seguridad que nos metieron -se apresuró a decir Lucas-
_ ¿Qué pasó? -preguntó Ada asustada-
_ Googleá Xander Sifakis y te enteras -contestó sonriendo Lucas-
  Ella usó el buscador y se encontró con noticias de todo el mundo. Xander sonrió por la cara de asombro de Ada.
_ ¿Lucas, que haces en los diarios; sex simbol griego? -dijo Ada-
  El grupo que la rodeaba se fue acercando a la pantalla para ver que causaba tanta admiración de Ada. Comenzaron a reí y a hacer un montón de especulaciones. Les dijeron a los chicos que, se comunicarían al día siguiente, luego que leyeran las novedades en los medios. Se despidieron con el acostumbrado beso de pantalla de Attis.
  Los medios no se tranquilizaban y ellos no querían que se filtraran en sus vidas de América, por lo que decidieron esperar para viajar. Nuevamente Xander, faltaría al cumpleaños de su hijo.

  Un tiempo después, intentó comprar pasajes online para viajar a América, pero no se los confirmaban. Pensaron que se trataba de un error. Xander llamó a la secretaria de la naviera. Le explicaron que ellos no necesitaban pasajes, porque la aerolínea era suya y le sugirió que usara el jet privado del que disponía Teodoro para sus viajes. Xander tenía mucho que aprender respecto a dónde estaba parado.
  El viaje lo organizó directamente su secretaria. Previsto para Xander, Lucas, Evan y su nana; también serían acompañados por dos guardaespaldas de la naviera.

  El avión aterrizó en un área privada. Los guardaespaldas bajaron primero, luego ellos y al final la tripulación. Lucas llamó al celular de Ada para avisarles que saldrían por una puerta diferente. Una vez en la salida, llegó un auto blindado. Xander les pidió que esperaran, porque había gente que los iría a recibir. Cuando Ada y Martín se acercaban, los hombres de seguridad los detuvieron a unos pocos pasos. Xander les dijo enojado, que los dejaran pasar y que mantuvieran cierta distancia ya que no estaban en Grecia.
  Ada corrió con Attis a abrazarlo. El niño gritaba repetidos: “papá”, colgándose de su cuello. Martín abrazó a Lucas, mientras le pedía un resumen de los acontecimientos.
  Xander hizo que la nana, se acercara con Evan. Ada tomó en brazos al pequeño y lo besó con dulzura. El personal de seguridad les indicó que debían transportarse en el auto de la empresa, por lo que Ada con los niños, la nana y Xander se subieron al auto avisando a los amigos que se encontrarían en el departamento de Ada.
  Xander le pidió perdón a Ada por tanto patovica alrededor. La naviera, no lo dejaba dar ni un paso solo fuera de la casa sin protección. Le confió que había esperado que lo dejaran en paz una vez en América, pero no tuvo suerte. Ada cargaba a Evan, mientras Attis iba en brazos de Xander.
_ ¿Te importa si paro nuevamente en tu departamento? Así dejaré el mío, para la nana y los “patovas”.
_ No debes ni pedirlo Xander.
  El auto, había parado en un hotel céntrico. Esa vez, Xander se puso firme y dio la dirección del nuevo destino. Le informaron que, por medidas de seguridad, primero debía registrase en ese Hotel y luego podía ir donde quisiera.
  Bajó corriendo, se registró y salió. No le había dado ni tiempo a bajar del auto a los de seguridad.
  Una vez en la casa, Ada le entregó las llaves del otro departamento para que instalara al personal y acostaran a Evan. Terminado esto, Xander, en presencia de Lucas y Martín, le dijo a Ada que debían pedirle algo de suma importancia.
_ Ada ¿Aceptarías adoptar a Attis, como su mamá?
  Ada saltó de su asiento por la emoción.
_ No es broma ¿verdad?  -se apuró a preguntar Ada-
_ Es muy en serio Ada. Attis no tiene más mamá que tú. Yo paso mucho tiempo fuera, así que, he pensado que lo mejor es regularizar la situación de ustedes dos -respondió Xander-
  Ada se colgó del cuello de Xander para besarlo.
_ Me parece que estás de acuerdo -comentó Xander sonriendo-
_ ¡Claro que sí! Attis es toda mi vida desde hace dos años -dijo emocionada Ada-
  Él abrió un maletín y le entregó un sobre diciéndole que, al día siguiente, irían a la embajada para cerrar el tema.  Xander había llevado el trámite realizado, solo faltaba que ella lo firmara. Martín fue a hablar sobre el tema, pero Xander lo frenó mirándolo severamente.
  Lucas, se había dado cuenta también que algo más pasaba ahí. Attis significaba, como mínimo, la cuarta parte de la fortuna Sifakis. Xander, no quiso que ella hiciera esa relación, por temor a que no aceptara la adopción.
  Esa noche, Xander pidió a la nana que se ocupara de ambos niños en el departamento de Ada, ya que Attis, tenía ahí su dormitorio. Les avisó a los de seguridad, que saldría sin ellos, que descansaran, ya que no había peligros en ese lugar. Él saldría con Ada, a solas.
_ ¿Qué haremos? -preguntó Ada-
_ Aprovecharemos la soledad de la suite del hotel.
  Llegaron al hotel, Xander pidió sus llaves y subieron.
  Xander sonrió al darse cuenta de que se trataba de la suite presidencial. Le confió a Ada que aún no entendía cómo funcionaba el nuevo mundo en el que lo habían metido.
  Ada prendió el jacuzzi. Caminó hasta Xander para desvestirlo, mientras, él lo hacía con ella. Se habían convertido en dos amantes, que compartían sus cuerpos dos veces al año, todo el resto del tiempo se deseaban, se observaban, esperando ese nuevo momento del encuentro.
  No había más secretos, se amaban. Entraron al jacuzzi sólo para hacer el amor. Se miraban uno al otro como redescubriéndose. Recorrían cada parte de sus cuerpos con la mirada. Fueron tantos los meses en que se desearon sin tocarse, que todo cuanto querían era estar unidos. Terminaban y volvían a comenzar en su danza de amor y placer.
  Sonó el teléfono de la suite. Dolía separarse, aunque sólo fuera por un momento. Xander, salió del agua para atender. Del otro lado, uno de sus guardias, le ordenaba a gritos que saliera inmediatamente de la habitación y bajara por las escaleras, que lo encontraría en el trayecto al vestíbulo.
  Xander pidió a Ada que se vistiera enseguida, mientras, el mismo se colocaba su jean; la tomó de la mano, abrió la puerta y miró hacia los dos lados. Corrió con ella hacia las escaleras, pidiéndole que se mantuviera en silencio. Llegaron al hall y vieron al guardia bajar del auto. El hombre, tomó a Xander del brazo y él a Ada. Corrieron dentro del vehículo blindado, que salió a toda velocidad del lugar.
 _ Señor Sifakis, entraron a su departamento y mataron a mi compañero. Yo logré escapar, para ocuparme de usted.
  Ada gritaba exigiendo que le dijeran si los niños estaban bien. El guardia no la entendía. Xander le pidió que le dijera sobre los niños. El hombre respondió que la nana y los niños, no se movieron de dentro del departamento de la señorita. Así se lo habían ordenado, y así lo hizo. Estaban bien y seguros por el momento, pero los trasladarían inmediatamente.
  Xander se dio cuenta que el departamento estaba a su nombre y por eso lo ubicaron. También se dio cuenta que, si no hubieran salido, posiblemente Evan hubiera sido secuestrado.
  Estaba enfurecido, golpeaba los asientos del coche pidiendo que frenaran. El auto se detuvo. Xander, aún estaba descalzo solamente vestía el jean, pero bajó y corrió por la calle a toda velocidad, el coche lo seguía lentamente. Ada lloraba, nunca lo había visto, tan fuera de sí. Luego de cinco calles, el auto se puso a su lado y él subió.
_ No se puede amor mío, nunca se va a poder… -le dijo a Ada mientras la abrazaba con fuerza-

  La policía ya estaba en el lugar cuando llegaron. Xander, sirvió de traductor para su guardia. Ada, entró a su departamento y corrió hasta el cuarto de Attis. Allí estaba la nana despierta, junto a los dos niños dormidos. Ada abrazó a la mujer.
_ Sas efcharistó -le agradeció en su idioma, por haber mantenido a salvo, a los niños-
   Ella escuchó a varias personas en el living hablando en griego. Caminó lentamente para ver de que se trataba. Dos hombres acompañaban al guardia y a Xander; logró reconocer a uno de ellos, era el mismísimo embajador. Les estaban ofreciendo ir a la embajada, como medida de seguridad, Xander se negaba, tenía que haber otra forma de proteger a los suyos. Xander le hizo señas a Ada para que se acercara, le habló del ofrecimiento de la embajada, le explicó que ya no podrían quedarse en el departamento. Ada asintió, todo lo que él le dijera, estaba bien, temía por él y los niños.
  Recogieron una valija para cada uno, las cosas de los niños y algunas fotos y papeles. Subieron a la limosina del embajador con los niños. Una vez en la embajada, les ofrecieron un departamento en uno de los pisos. Allí se instalaron por esa noche.
  Ada y Xander tenían destinada una habitación y la nana con los niños en la otra. No lograron dormir, ambos permanecían en silencio abrazados. Él, tenía muchas decisiones que tomar, todas difíciles.
  Por la mañana, Xander le pidió a Ada que hiciera una lista con las cosas que deseaba sacar del departamento, para que Cloe y Mara se ocuparan de retirarlas. Le mencionó que hablaría con el embajador y luego verían qué debían hacer.
  Luego de tener una conversación muy prolongada con el embajador. Xander salió de la embajada con cuatro escoltas, uno de ellos, su guardia de la naviera. Llegaron a una mansión vacía que revisaron íntegramente con aparatos de alta tecnología. El lugar se caracterizaba por estar rodeado de una muralla de piedra, sistemas de seguridad electrónicos, portón con rejas. Contaba con un gran parque trasero, la casa era de dos plantas, totalmente amueblada. Por demás grande, pero muy segura. Llegó al lugar, una empresa que se ocupaba de la seguridad de la embajada, ellos activarían los circuitos y pondrían personal rotativo para guardias.
  Al regresar a la embajada, habló con Ada.
_ Deberemos tomar decisiones que cambiarán tu vida para siempre. Necesito que vivas en un lugar seguro y anónimo para el resto del mundo. Te voy a pedir, por favor, aceptes adoptar también a Evan, para que pueda dejarlo fuera de Grecia. La embajada, aceptó hacer los trámites, como medida de seguridad para el niño, si tú estás de acuerdo. 
_ Haré todo lo que creas necesario, por la seguridad de los niños y la tuya -respondió Ada, en forma terminante-
_ Sé, que te estoy pidiendo demasiado, pero, por el momento, no veo otra alternativa. He comprado una casa muy segura, para que vivas con los niños y el personal de seguridad necesario. Soy consciente que Lucas, ya no podrá visitarlos, él es un vínculo muy directo conmigo, desde que lo fotografiaron a mi lado. No tienes idea, de lo apenado que estoy, por haber venido a traerte todos estos problemas. Dime ¿estás dispuesta a firmar la adopción y mudarte a la nueva casa?
_ Lo haré Xander. Nunca lamentes haber venido. Yo estoy y estaré a tu lado, aún en los peores momentos, debes recordarlo siempre.

  Terminaron los papeles de adopción. Los niños tenían agregado el apellido de ella y ese sería el que usarían en el país. Xander pensaba que, con Lucas alejado de la casa y si él no volviera a acercarse, ellos estarían seguros. Xander ofreció a la nana la residencia por trabajo en el país, si ella aceptaba quedarse. La nana aceptó con gusto, no tenía más familia en Grecia.
  Llegaron a la mansión. Mara y Cloe estaban en la puerta, Xander les había dado la dirección.
_ ¿Es una broma? -preguntó Mara mirando la casa-
  Ada miró a Xander, él las invitó a pasar para que la recorrieran.
_ ¿Y las llaves? – preguntó Ada-
_ No tiene llaves. Todo es electrónico y con personal de seguridad, al que deberán entregar los nombres, para conformar una lista de personas autorizadas para ingresar. Para salir, el chofer te llevará en el auto blindado, directamente desde el garaje -le detalló Xander-
_ Realmente es necesaria tanta seguridad? -preguntó Ada sorprendida-
_ Uno de mis hombres, murió porque yo pensaba que no era necesaria tanta seguridad.
  Ada les contó a las chicas que se había convertido en mamá legal de dos hermosos varoncitos. Xander se despidió de ellas porque debía ir a hablar personalmente con Lucas. Cuando Xander le explicó a Lucas lo que había pasado y las medidas de seguridad, ambos se sintieron muy mal.
_ Parece que estuviera maldecido y contagio a todo el que se me acerca -dijo Xander a Lucas-
_ Tengo la mejor solución. Mira, estoy a punto de rendir mi tesis y luego me iré a Grecia contigo. Por tu culpa me quedé sin amigos, así que te harás cargo de mi -dijo Lucas con muy buen humor-
  Xander sonrió, ante la feliz ocurrencia de Lucas. Ya estaba en la mira de quien quisiera dañarlo. ¿Qué mejor solución que estar juntos?
_ No fue casual que estudiara griego, estaba en mis planes vivir un tiempo contigo -agregó Lucas-
  Se comunicaron con Ada por web.
_ Es mejor que ya no nos veamos Ada -le explicó Xander-
  Ada lloraba del otro lado de la pantalla abrazada a los niños. Sus dos amigas, Mara y Cloe la acompañaban. Él no quería llorar, necesitaba mucha fortaleza para seguir adelante, abandonando todo cuanto amaba, sin saber cuándo volvería a verlos.
_ Ada, te pido que le permitas a la nana, que hable regularmente en griego con los niños y les enseñe a leer y escribir en mi idioma. Otra cosa, por favor, haz caso al personal de seguridad. El nuevo nexo directo conmigo, será Martín y nosotros, seguiremos comunicados cada semana por la web, como siempre lo hacemos.
  
  Xander se quedó en la ciudad, esperando que Lucas presentara su tesis para viajar juntos. Con Martín, se veían a escondidas. Una de esas veces, Martín le dijo que su prima quería viajar a Grecia para recorrer ese país con su marido y los dos niños, uno de ellos, era un bebe. Le sugirió que los llevara con él, para que lo vieran subir y bajar del avión con niños; de esa forma, nadie notaría que no regresó con Evan.
  Así fue como, la familia de Martín viajó con Lucas y Xander hasta Atenas.
  Todo el dinero, para mantener la estructura seguridad en América, llegaría por medio de la embajada hasta Martín, quien sería, a su vez, el responsable de la administración de todo lo de Xander en ese lugar, incluso lo que llegaba para Ada y los niños.

  Una vez en Mykonos, Lucas y Xander planificaron su nueva vida. Habían decidido no quedarse quietos en un lugar. Pensaron en usar todas las propiedades para vivir en forma nómade y, cuando se terminen, seguir en otros países, hasta conseguir que se olvidaran de él y de sus hijos.

CONTINUARÁ MAÑANA... 

lunes, 14 de agosto de 2017

LA MANCHA DEL GRIEGO de Graciela Rost. Cap 3 Epi 3

Mykonos
Episodio 3

PÉRDIDAS Y GANANCIAS

  Lucas, Cloe, Mara, Ada y Attis, los esperaban en el aeropuerto.
  Ada soltó a Attis que corrió directo hacia su padre. Él lo tomó en sus brazos y lo apretó fuertemente. Nadie sabía lo que había pasado en Grecia. Xander le había hecho prometer a Martín que no lo diría. La mayoría supuso que se trataba de estrés o alguna enfermedad viral.
  Xander caminó hasta Ada y se abrazó a ella. Ada pudo sentir como lloraba en su hombro.
  Martín buscó al niño y lo llevó con él.
_ ¿Qué está pasando Martín? -le preguntó Lucas-
_ Luego lo sabrán, pero te adelanto que Xander necesita mucho apoyo de todos nosotros -respondió Martín-

_ Por favor Xander dime algo, una sola palabra que me permita entender que te genera todo este dolor -le pidió Ada-
_ Thanos.
   Ada buscó la mirada de Martín, quien sacudió la cabeza amargamente. Ada y Xander se sentaron en una vereda del aeropuerto. Él le contó entre sollozos, que Fedra había asesinado al bebe. Ada, sorprendida y angustiada, lloró con él amargamente.
  Todos subieron a la camioneta de Lucas y se fueron a dar vueltas antes de ir al departamento, para que los chicos hablaran a solas. Ada y Xander subieron a su coche.
  En el departamento él le relató los meses que había vivido, el tiempo buscando a su hijo y como logró enterarse que estaba muerto. Le contó que Fedra estaba en la cárcel, nuevamente embarazada, como resultado de aquel día. Le habló del peso de la fortuna Sifakis, de las presiones familiares y que solo pensaba en huir, cada día de sus días.
  Ella le acariciaba el pelo con ternura. Él la miró detenidamente.
_ No tienes idea de lo mucho que necesitaba estar en casa.
  Ada lo besó en los labios mientras le quitaba la campera. Él tomó su rostro entre las manos para besarla. Ada metió sus manos bajo la remera de Xander para acariciar su pecho. Él desprendió su blusa, bajando sus labios hasta cada uno de sus pechos. Sintió un leve gemido de Ada; la recostó en el sillón mientras ambos se desvestían torpemente. Él entró en ella con desesperación; la besaba, le acariciaba el cuerpo. Ella buscaba sus labios, necesitaba de su boca. Él acabó precipitadamente, pero continuó hasta que sintió como Ada, estallaba en temblores y fuertes gemidos.
  Mientras permanecían abrazados sonó el portero eléctrico. Ada le dijo que debía ser su novio. Ambos se apuraron a vestirse. Ada atendió y Esteban subió.
 Ada presentó a Esteban como su novio y, a Xander, como el padre de Attis. Se estrecharon las manos. Xander les dijo que usaría el auto para ir a buscar a Attis. Besó en la frente a Ada y se fue.
_ ¿Xander parará en este lugar? -preguntó Esteban-
_ Te recuerdo que el departamento es de ambos y también, el hogar de Attis. No sientas celos, Xander solo se quedará un par de semanas.
_ No es el tiempo que se quede lo que me provoca celos, sino la relación que ustedes tienen.
_ Es cierto que nuestra relación es muy fuerte, pero él vive en Grecia.
_ Pero es él, quien te mantiene.
_ Así es, desde que murió mi padre y luego, por la llegada de Attis. No entiendo los cuestionamientos que me estás haciendo.
_ ¿Te casarías conmigo? -preguntó repentinamente Esteban-
  Ada se sorprendió con la pregunta.
_ Yo no me casaré… en este momento con nadie. No creo que los papeles, comprometan un sentimiento.
_ Estoy seguro de que, si Xander regresara, sí te casarías con él.
_ He aprendido a no vivir de supuestos. En ese momento, le dedicaré tiempo a Xander, porque él acaba de perder a su hijo menor y necesitaba de todos sus amigos.
  Esteban entendió la situación, pero los celos lo corroían por dentro.
  Xander, regresó con Attis y los chicos. Pasó a su habitación para dejar sus cosas. Les avisó que se ducharía para oler mejor y no espantar al niño. Esa vez, Esteban formaba parte de la reunión, como solía ser cuando no estaba Xander. Al salir del baño, vio a Esteban y Ada besándose.
  Ella ya no era suya, pero no podía evitar el dolor que esa situación le causaba. Attis corrió hacia él, Ada se dio cuenta que los estuvo mirando y se alejó de Esteban. Xander cargó a Attis y entró a la habitación a terminar de vestirse.
  Ada vio que Xander demoraba en salir con el niño y entró al cuarto para ver qué pasaba. Ambos, estaban dormidos profundamente, pegados uno al otro; Xander se encontraba desnudo. Buscó una manta y los tapó a los dos.

  Xander preparaba su valija para dejar atrás, nuevamente, lo que más amaba. Ada entró al cuarto.
_ Por favor ya no te marches -le pidió Ada-
_ Esta vez, no permitiré que mate a otro de mis hijos. La enferma mente de Fedra tiene un objetivo; me lo dijo muy claramente. Si no vivo con ella, matará a toda mi cría. Pude sentir que era verdad cuando rescaté a Attis, aunque no creí que mataría a su propio hijo por venganza. Ese fue un error muy caro, que no volveré a cometer.
  Se paró frente a Ada, mirándola a los ojos _ Te amo Ada. Sin importar si soy correspondido o no. Sin importar la distancia; sin importar absolutamente nada. Porque no es condicional a alguna cosa, es llanamente amor. Esta vez, no me iría sin que lo supieras... Pero, este tiempo he aprendido que nada es como yo lo quiero. Mi infierno, quema al que está a mi lado y por eso no estaré contigo, ni con Attis. Los amo demasiado, para condenarlos a una vida miserable. Ada, ya no soy el mismo que hace dos años atrás. Cargo con un dolor tan profundo, que me hunde cada vez más. Ustedes deben avanzar sin mí.
_ Pero… yo te amo de la misma manera que tú a mí, sin importar nada más. Pase el tiempo que pase, yo estaré esperando tu regreso. Aunque pasen cien años, yo aquí estaré, esperando tu regreso.
  Xander la abrazó muy fuerte. _ No me esperes, no seas cruel contigo misma.
  Ella, sacudía la cabeza con perseverante negación.
  Se alejó de ella, tomó un sobre de la maleta y se lo entregó. Era la escritura de ese departamento y del departamento de al lado. Ese estaba a su nombre y el de al lado a nombre de él.
_ La próxima vez, no pararé en tu casa. Guarda los papeles y las llaves de los dos departamentos.
_ No quiero lo que tú puedes comprar, te quiero a ti sin ninguna cosa más.
_ Lo único que tengo para ofrecer, es lo que te doy. Mi amor, es incondicional, pero no tengo derecho a arrastrarte conmigo.
  Sonó el portero, los chicos lo esperaban abajo. Javier los llevaría a los tres.
Martín y Lucas viajarían a acompañar a Xander a Grecia. Xander besó a Attis y le dijo en griego que lo vería por la cámara. Besó los labios a Ada antes de salir.

EN GRECIA

  Los tres amigos llegaron a la casa de Xander en Mykonos. Los empleados lo recibieron con afecto, saludaron a Martín, como a un miembro más de la casa y a Lucas con mucha cortesía. Xander les explicó que era una costumbre el exceso de cortesía, se trataba a las visitas como si cada una fuera “enviado de Dios”.
  Xander llamó a Leónidas, para avisarle que había regresado. Pidió a la secretaria de la naviera que le pasara los mensajes importantes. Luego, se comunicó con el presidio, para saber si su esposa estaba bien de salud y si continuaba con su embarazo. Le respondieron que todo estaba dentro de los límites normales.
  Xander anunció a sus amigos que, esos días, se ocuparían sólo de pasear por dónde ellos quisieran. Martín pidió navegar. Cada uno buscaba la forma de mantener entretenido a Xander. El lema era, no dejarlo pensar en Thanos ni en Fedra. Pero no todo salía como esperaban.
  Al segundo día de llegar, le avisaron que había iniciado el juicio a Fedra.  Xander no se molestó en ir. Su declaración estaba escrita y grabada.
  Ella le hacía llegar mensajes que él jamás respondía. Leónidas fue a ver a Xander para decirle que el abogado de Fedra pedía que la declarasen insana mentalmente. Xander le dijo que todo le daba lo mismo, mientras no la soltasen, que estuviera en la cárcel o un manicomio, para él era igual. Le pidió disculpas a Leónidas por referirse así respecto a su hija, la intención no era molestarlo a él.
  Una semana más tarde, declararon insana a Fedra y la internaron definitivamente, en un psiquiátrico.
  Iba a ser un año difícil pero no podía detener más a sus amigos, luego de tres semanas debieron partir. Ambos dijeron que se turnarían para pasar tiempo con Xander durante el resto del año.

*****
  Esteban llenaba de regalos y juegos a Attis. Ada no estaba segura si el niño realmente le caía bien, o si sólo intentaba comprarle su amor. Ella tenía muy claro que se aferraba a Esteban como tabla de salvación para olvidar a Xander. Pero Attis, con su parecido, cada día le hacía recordarlo. Los celos de Esteban parecían menos graves mientras Xander no estaba y eso hacía la relación más amena. Una noche de conferencia con Grecia, en la que también estaba presente Esteban, él le hizo una escena de celos y ella decidió que no había razón para soportar ese tipo de problemas y decidió terminar la relación con Esteban.

*****
  Luego de cinco meses de su partida, Lucas regresó a Grecia para acompañar a su amigo ante el inminente nacimiento de su hijo. Lucas, se había ocupado en aprender el idioma, se había dado cuenta en el viaje anterior, que era muy difícil comunicarse si Xander no estaba de por medio. Ni bien llegó, habló en griego para sorprender a su amigo y hasta él mismo se ocupó de pedir su equipaje en el ferri. Caminaron abrazados hasta el auto. A Xander, le hacía mucho bien la visita de sus amigos.
  Una vez en la casa, Lucas le contó que Ada había terminado con Esteban. Ella estaba abocada a terminar su carrera y cuidar de Attis. Martín y Cloe planeaban mudarse juntos, cosa que fue toda una sorpresa; si de alguien nunca se esperaban compromisos, ese era Martín. Claro que, dudaron que esa relación se prolongara en el tiempo.
  Una llamada telefónica interrumpió la conversación. Desde el presidio, le informaban del nacimiento de su hijo. Xander llamó a su suegro, para comunicarle la noticia. Él quiso acompañarlos a buscar al niño.

  Lucas, Leónidas y Xander, fueron a buscar al recién nacido para llevarlo a casa, les informaron que la madre había intentado suicidarse, pero pudieron salvarlos a ambos. Xander se forzó a no llorar, el miedo nuevamente había entrado en su cuerpo por su hijo, de solo pensar que pudo haber sufrido el mismo destino que Thanos. Odiaba a esa mujer con todas sus fuerzas. Esperaba que la próxima vez no fallara al matarse.
  De camino a casa, entre los tres pensaron el nombre para el bebé. Decidieron que, lo llamarían Evan -joven guerrero-
  La llegada de Evan, fue una nueva fiesta para el clan Sifakis. La familia comenzó a llegar de toda Grecia. Por la noche tiraban platos en medio de música y bailes. Lucas estaba encantado con el modo de agasajar y la alegría genuina de todos los presentes. Recién al mediodía siguiente, comenzaron a partir hacia sus respectivas casas, quedando el desorden, junto con el silencio en la casa de Xander. Los empleados reorganizaron la casa sin dejar de atender a la visita y al niño.
  Como cada semana Ada y Xander se comunicaban. Le presentó Evan a su hermanito Attis. El pequeño lo saludaba y besaba la pantalla repetidas veces.
_ Intentaré estar contigo para tu segundo cumpleaños -dijo Xander a Attis-
  Sabía que primero debía conseguir la patria potestad definitiva sobre Evan para sacarlo del país y llevarlo consigo en ese viaje. Le dijo a Ada que iniciaría el trámite de divorcio con Fedra. Se saludaron con la ilusión de encontrarse en poco tiempo.

  Los trámites quedaron truncados. Fedra había logrado suicidarse. Xander hubiera preferido sentir dolor, pero no fue así. Por primera vez, en mucho tiempo, sintió un verdadero alivio.
  Ese sentimiento le duró muy poco, los intereses familiares, estaban nuevamente sobre sus hombros.
  Evan Sifakis Sifakis, era el heredero de Fedra. Xander era su mayor a cargo. Convirtiéndose Xander, de esa forma, en dueño de la segunda fortuna más grande del país y dentro de las veinte mayores del mundo. Ese año, apenas cumpliría los veinticuatro.

  La imagen de Xander Sifakis salió en todos los medios mundiales, relatando una historia de éxitos y millones. Lucas y Xander miraban los periódicos y no lograban entender, de dónde sacaban la historia a la que hacían referencia. Sin duda, la fortuna era verdadera, pero la historia de éxitos era absolutamente inventada.
  Los periodistas se agolpaban en la puerta de su casa para tomar fotos y conseguir una entrevista. Sólo el personal de servicio salía y entraba. Les tenían prohibido hablar con la prensa. Ellos se encontraban atrincherados, sin tener una mínima idea de cómo enfrentar todo lo que estaba pasando afuera.
  Por fin Xander llamó a Leónidas y al gerente de la naviera, para que fueran a aconsejarlo.
_ Deberías dar una conferencia de prensa, para dejar a todos conformes -le sugirieron-  no ahondes en detalles, solo deberías mencionar hechos concretos.
  Luego de esa reunión, desde la naviera, indicaron a la prensa que se daría una conferencia. Cuando fue a salir de la casa, junto con Lucas, se encontraron con un vallado de escoltas profesionales y policiales que los acompañarían hasta la naviera. Se dejaron llevar, ambos temerosos y en silencio.
  Una vez allí, Xander vestido de riguroso jean y remera, dio una conferencia respecto a cómo llegaron las fortunas Sifakis a sus manos, convirtiéndose en una sola. Contestó las preguntas en forma escueta, tal como le habían indicado. Su rostro no mostró emoción alguna; fuera de lo que pudieran pesar al respecto, sólo se trataba de temor, no de orgullo ni soberbia. Aun así, los medios lo mostraron como un joven seguro de sí mismo, humilde y de simple vestir.
  Xander preguntó en la naviera a que se debía toda esa seguridad a su alrededor. Le explicaron que él y su hijo se habían convertido en blanco para crímenes de secuestro y que la naviera, tanto como la policía, debían prever esos intentos.
_ ¿Esto será así siempre? -preguntó Xander-
  Le sugirieron que se acostumbrase a no ver que los estaban protegiendo, porque ahí estarían siempre los profesionales contratados por la naviera.
Su vida volvía a cambiar trágicamente. Una vida que no pidió, una fortuna que no le interesaba, que solo le causaba pesar y renuncias, sumado a haber perdido la poca libertad que le quedaba. Nuevamente el destino jugaba con él a “la mancha” tocándolo a su antojo.


 CONTINUARÁ MAÑANA...

sábado, 12 de agosto de 2017

LA MANCHA DEL GRIEGO de Graciela Rost. Capitulo 3 Episodio 1

                     CAPITULO 3

Episodio 1

BATALLAS PERSONALES

  Unas semanas después de regresar a Grecia, Fedra le confirmó a Xander que estaba embarazada. Él no mostró ninguna emoción, pero Fedra le hizo ver que una vez que le realizaran los exámenes de paternidad, serían los dueños de la fortuna del tío Teodoro.
 _ Veremos de separarla equitativamente para evitar conflictos cuando nos divorciemos -acotó Xander-
_ Por mi está bien -respondió Fedra, mostrándose segura de sí misma-
 
  Xander sentía que tanto tiempo desocupado lo oprimía por lo que decidió asistir más frecuentemente a la empresa de su padre. Leónidas lo recibió con cariño y le pidió que formara parte del equipo de trabajo de la administración general.
 _ Esto te ayudará para que luego puedas manejar las navieras y demás empresas de Teodoro.
_ No sé si el año siguiente estaré en Grecia, pero, aun así, me gustaría vincularme más en los negocios -le confió Xander-
  Leónidas se sentía confiado que el muchacho, una vez que le tomara la mano a la fortuna que tenía, ya no se alejaría de Grecia… ni de su hija Fedra.
*****
  Ada intentaba aferrarse a su carrera y a sus amigas para no pensar en Xander. En varias oportunidades debieron llevarla al médico por sus desmayos. Ada se olvidaba de comer y había llegado a un estado de desnutrición que preocupó a Cloe y Mara.
  Ellas decidieron acompañarla durante las comidas para que no se salteara ninguna. Si bien los muchachos también sabían lo que pasaba con Ada, decidieron no cargar con más problemas a Xander y ocuparse ellos mismos de la situación. Trataban de hacer más placenteros los días de Ada, invadiéndole la casa con música, cocinando para ella y haciéndola reír de tonterías.
*****
  Cinco meses más tarde, Mila entró en trabajo de parto de forma inesperada. Estaba solo de siete meses de embarazo. Cuando le avisaron a Xander, él corrió a la clínica para ver que estaba sucediendo.
  La joven había sufrido una eclampsia grave. La habían llevado muy tarde; alcanzaron a salvar al niño que, permanecía internado en terapia neonatológica, pero Mila había fallecido al momento del parto.
  Fedra, lloraba desconsoladamente. Xander la abrazaba, pidiéndole que se tranquilizara porque dañaría a su propio embarazo.
  Cuando logró calmar a Fedra, ambos fueron a ver al bebe y preguntar por su estado. Les explicaron que, pese a los siete meses de gestación, él bebe estaba maduro y solo lo tendrían unos días en el lugar, para controlar que todo estuviera bien. Lo llamaron Attis.
  Xander se hizo cargo de todos los trámites de Mila y también del reconocimiento de su hijo. Una vez de alta, se lo llevarían con ellos.
  Fedra pasaba mucho tiempo en cama, estaba muy deprimida por la muerte de Mila. Xander estuvo atento a ella y también a Attis.
_ Es importante que te fortalezcas para cuidar de Attis. Él necesita una mamá -le pedía Xander-
_ ¿Ocuparme del asesino de Mila? ¿Acaso deliras Xander?
  Él se vio en la necesidad de contratar personal para que se ocupara del niño. Fedra culpaba a Attis de la muerte de Mila y no había forma que lo aceptara.  Xander le brindaba cariño y compañía a su hijo, no tenía idea que más hacer por el niño.

  Cuatro meses más tarde, nacía Thanos.  La familia en pleno adoraba a ese niño. Para ellos era su salvador, se sentían agradecidos con Fedra y Xander. Hubo una gran fiesta en su homenaje. Pero Xander no dejaba de pensar en Attis, que ya tenía cinco meses y era un bebe que lo llenaba de amor, pero que no tuvo la suerte de nacer de Fedra. Ambos eran sus hijos, pero sabía que Attis lo necesitaba más. 
  Fedra se recuperó luego del nacimiento de su hijo. Parecía realmente feliz con él a su lado.

  Xander mantuvo informada a Ada de cada acontecimiento. Ella estaba muy apenada por lo que vivía Attis, al no ser querido por quien debiera ocupar un lugar como madre.   Ada también tenía claro que, la muerte de Mila cambiaba muchas cosas, una de ellas era que Xander no podría simplemente dejar a Fedra. Había dos niños de por medio que contaban con él.
  Xander quiso viajar para el cumpleaños de Ada, pero entre las manipulaciones de Fedra con los niños y las de Leónidas con los trámites de la herencia, le fue imposible salir de Grecia.
  Ada ya no lloraba. Se la veía bien, sus amigas solían estar con ella cuando se comunicaban. Conocieron a Attis por la web, pero no a Thanos, porque su madre no lo permitió.

  La de Fedra y Xander se había convertido en una guerra de dos alfas viviendo bajo el mismo techo.
  Fedra se había convertido en una mujer resentida y bravía. Cuando no conseguía lo que quería, era capaz de cualquier cosa.  Cuando él sugirió que viajaría por una semana a América, ella maltrató a Attis. Por esa razón, él estaba tramitando la doble ciudadanía de su hijo, para viajar con él y quedarse allá ni bien pudiera.
  Fedra, no era mejor madre con Thanos, pero en ese caso, la familia de ella intervenía. Cosa que no pasaba con Attis.
  Viendo la desesperación de Xander por todo lo que pasaba con su prima y los niños, Martín decidió que viajaría a Grecia por un tiempo, durante los meses de vacaciones.
*****
  Ese verano llegó Martín a Mykonos. Xander lo recibió en su casa pese al escándalo de Fedra. Estando Martín presente, ella lo amenazaba.
_ ¡Me iré de la casa con Thanos! -gritó desafiante Fedra-
_ Procura no olvidarte nada y vete de una buena vez -respondió secamente Xander cerrando una discusión eterna-
  Así era su vida en familia.  Luego que Fedra se fuera, como ya lo había hecho tantas veces, ambos quedaron solos con Attis y los empleados de la casa. Le contó que acababan de recibir la herencia del tío y estaban haciendo la repartición de la misma, tal como lo hicieron al casarse. Cada uno era dueño de lo suyo.
  Salieron juntos, Xander quería mostrarle el lugar a su amigo. Caminaron por las playas, navegaron en su pequeño barco, recorrieron Mykonos en auto. Martín estaba fascinado con el lugar. Al día siguiente recorrerían las empresas.
  Ambos jugaban con Attis, que daba sus primeros pasos, agarrado de todo cuanto encontraba a su paso de gateo.
  Xander le confesó a Martín, que preferiría que ya no regresara Fedra a la casa y que tenía pensado pedir el divorcio ni bien hubieran terminado con la división de la herencia.
  Mientras conversaban llegó Leónidas.
_ Por favor Xander, ve a buscar a Fedra para que regrese contigo. Ella está insoportable con Thanos. Nosotros no sabemos qué más hacer.
_ ¡Ocúpense ustedes que son sus padres! Deténganle los “ataques” como puedan. Ella lo hace sólo para manipular a los demás y conseguir lo que quiere.
_ No la abandones Xander. Ella está muy afectada de los nervios -le rogó Leónidas-
_ Escúchame bien Leónidas: mándala a un psiquiatra. Tú me hablas de una mujer quince años mayor que yo, con la que me obligaron a casarme por el bien de la familia. ¡No aceptaré que me exijan más nada!

  En la división, Xander se había quedado con la naviera, sin dudas, la empresa más importante de todas. Supo que había intervenido Leónidas en eso, con el fin que no abandonara Grecia. Xander le hacía ver a Martín, las manipulaciones diarias a las que se enfrentaba por toda la familia y su mujer.

  Ese día, irían a conocer la isla que formaba parte de sus propiedades.
_ Si aún continúas en Grecia cuando me reciba, me gustaría venir a vivir y trabajar en este lugar -comentó Martín-
_ Mantengo a cientos de familiares que ni conozco. Cuenta con un lugar en estas empresas. Tendrás un lugar en el puesto que quieras. Eso sí, te aconsejo aprender el idioma.
  Los muchachos le hablaban a Attis, en los dos idiomas y el niño parecía entenderlos a ambos. Xander le confió a Martín que todo cuanto quería era regresar a América con Attis y estar cerca de Ada.
_ Ada tiene una relación con un profesor de la universidad, desde antes de su cumpleaños. Cuando me vine para acá, ellos aún salían juntos.
  Xander bajó la cabeza.
_ La perdí el mismo día en que llegué a Grecia…
_ ¡No hay amor que valga más que esta isla! -dijo Martín sonriendo ante la belleza del lugar-
  Pasaron el resto del día recorriendo los distintos rincones de la isla. Como en todas partes, estaba lleno de empleados a los que él, ni siquiera conocía sus nombres.

  Cuando regresaron a la casa, estaba Fedra totalmente sacada de sí. Fue directo a golpearlo.
 _ ¡No estoy loca, como para que me mandes a un psiquiatra! ¡Quién te crees que eres! ¡Te lo advierto que, si me dejas, mataré a todas tus crías! -gritaba Fedra descontrolada-
  Xander trataba de sostenerle las manos; al ver que era imposible contenerla la golpeó fuertemente para derribarla y ella cayó en el piso.
_ ¡Detente hermano, por favor! -le gritó Martín, al ver que estaba dispuesto a seguir golpeando a su prima-
  Attis lloraba del otro lado de la sala. Xander corrió hacia él mientras Fedra hacía lo mismo. Aprovechando su altura, Xander levantó al niño donde Fedra no lo alcanzara, pidiéndole a Martín que llamara al personal de seguridad que estaba en la puerta.
  Cuando entraron los de seguridad, ella amenazaba con matar al niño si él se atrevía a dejarla. Él ordenó que la llevaran fuera de la casa y le quitaran las llaves.  Se abrazó a su hijo.
  Xander le pidió a Martín que se sentaran. Había tomado una decisión.
 _ Martín, tengo que pedirte el favor más importante de mi vida. Te daré los papeles de Attis, para que te lo lleves contigo a América -decía Xander mientras lloraba por lo que estaba a punto de hacer- _ Si yo me voy con Attis fuera de Grecia, ella me seguirá.
_ Lo haré Xander, tranquilo. Entre todos lo cuidaremos hasta que puedas reencontrarte con él.
_ ¿Te das cuenta de que no es suficiente con un divorcio? -dijo Xander con desesperación-
  De pronto, cayó en la cuenta, que su otro hijo también podría estar en peligro. Llamó a Leónidas para pedirle que cuidaran a Thanos porque Fedra había amenazado con matar a ambos niños. Leónidas no creyó que eso fuera posible, pero prometió ver por niño.

_ Vamos Martín, tienes que irte con Attis, si es posible hoy mismo.
  Martín fue con él. Hicieron los trámites para el viaje. Al salir de ambas embajadas y, luego de comprar los pasajes, sin pensarlo más, fueron a ver al abogado para que inicie el divorcio con Fedra.
 
_ Lamento que tu viaje no haya sido más reconfortante, querido amigo.
_ Es gratificante poder ayudarte. Por mí no te preocupes y soluciona tus problemas.
  Al día siguiente, los tres fueron al aeropuerto de Atenas.
  Xander lloraba al despedirse de su hijo. Sentía que la vida era cada vez más miserable para él. Cada paso que daba perdía a alguien que amaba.
*****
  Martín, llegó a casa de Ada cargando a Attis. Ada inmediatamente tomó al niño. No le habían dicho nada de lo que estaba pasando y menos que el hijo de Xander llegaría con Martín. Él se sentó con ella para contarle todo cuanto estaba pasando en Grecia y la importancia de sacar al niño de allí.
_ Le prometí a Xander hacerme cargo de Attis, aunque espero contar con la ayuda de todos. Como padre me siento nulo. Igual, la manutención no es problema, Xander me creó una cuenta con unos bonos cuando me declaró albacea de Attis.
  Ada no podía creer todo lo que Xander estaba viviendo en Grecia. Tantos millones de euros, no le servían para ser feliz ni un solo día de su vida. Martín le contó lo que lloró al mandar al niño lejos de él. Ada le ofreció que compartieran el cuidado de Attis, que prepararía el dormitorio de Xander con lo necesario para el niño y haría que fuera una niñera, para cuando ella no estaba. Martín estaba seguro de que contaría con ella, aunque Xander, seguramente, no quiso comprometerla de una forma tan repentina y con semejante responsabilidad.
_ Me he encariñado con Attis. Anduvo con nosotros todo este tiempo y ya entiende los dos idiomas -dijo Martín sonriendo-
  Pasaron un buen rato charlando mientras alimentaban al niño y jugaban con él. Esperaron juntos la hora en que se comunicaría Xander y se vieran con Attis.
  Ada se asombró de la reacción del niño al ver la imagen de su padre. Besaba la pantalla, lo saludaba con las manitos y saltaba de alegría. Xander lloraba de la emoción mientras le hablaba en griego.
_ Muchas gracias a los dos, por cuidarlo -dijo Xander-
_ Estamos felices con Attis, es tan bello como su nombre -dijo Ada-
  Les contó que la familia de Fedra había intervenido con Thanos y que el niño estaba seguro. También que, luego de la demanda de divorcio, su tío habló con él porque consideraba que su hija, no estaba preparada para asumir la responsabilidad de las empresas que habían quedado a su cargo y que él no debía divorciarse por el momento.
  _ Todo lo que yo quiero, es regresar a casa y no mirar atrás. Los quiero.
  Para cuando se despedían, Attis dormía en los brazos de Ada.


CONTINUARÁ MAÑANA...

viernes, 11 de agosto de 2017

LA MANCHA DEL GRIEGO de Graciela Rost, Cap 2 Epi 5

Episodio 5

TAN LEJOS

  Todos los trámites para la herencia estaban iniciados, hasta el esperma para la inseminación de Fedra. Xander asistió a una reunión directiva en las empresas que heredara de su padre Andreas, más que nada informativa. Tenía curiosidad por saber de qué vivía.
  Todo estaba regulado para que él cobrara sin hacer nada, sólo por ser el hijo de Sifakis. Le explicaron que cada mes le liquidaban a él las ganancias que le correspondían, previo pagar sus gastos de mantenimiento e impuesto de las propiedades, lo restante, era enviado por cheque a la embajada. La misma administración se ocupaba de todo.
  Preguntó cuál sería su capital en las industrias y la respuesta lo dejó azorado. Vendiendo su parte de las industrias, viviría sin trabajar un par de vidas.
  Pero no vendería. Eso era de su padre y no lo tocaría. Le dieron las llaves de una caja de seguridad de un banco para que viera su contenido. También era de su padre y, nunca había sido abierta. Fue a ver de qué se trataba, tenía curiosidad.
  Era evidente que su madre huyo de Grecia cuando su padre murió. La caja contenía bonos y unos cuantos miles de euros. Sacó el contenido. Le mandaría la mitad del dinero a Ada para que lo guardara y consultaría sobre los bonos.
  Cuando le dijeron el valor de los bonos, decidió abrir una caja propia de seguridad en el banco para guardarlos. Pensó que su madre había renunciado a todo, por recobrar el amor de su vida. En ese momento, el habría hecho lo mismo, solo que no sabía si su amor era correspondido en la misma medida a como él amaba a Ada.
  Caminó sin rumbo por las calles de Mykonos.
  Antes de entrar a su casa, recordó que su prima y concubina lo estarían esperando. Vivirían, por un tiempo, en ese lugar. Cuando entró, las mujeres estaban cocinando, más por placer que por necesidad. Se las veía muy felices. Las besó a ambas y lo abrazaron, cada una de un lado.
  _ Hace menos de un mes, estaba estudiando filosofía en la universidad, apurado para terminar y asegurarse un trabajo digno. Jugaba en un buen seleccionado de básquet; tenía muchos amigos y una mujer a la que amaba. Paree que el futuro me está jugando una mala pasada -comentó Xander-
_ Igual para nosotras. Pero, no podemos abandonar a toda la familia a su suerte. No te preocupes por mantener o manejar las empresas, hay gente dedicada a eso. Nosotros no tenemos que hacer nada, sólo cobrar y ver dónde dormiremos cada día -le respondió Fedra-
   Fedra estaba acostumbrada a esa vida, su padre era también industrial y socio de las empresas de Andreas.
  Mila, nuevamente lo acosaba sexualmente. No era su tipo, pero tampoco era fea; tenía buena figura y rasgos delicados; a diferencia de su prima, que era más alta y corpulenta que, aunque hermosa, tenía un rostro más rígido y un estilo más clásico.
  Su temor, más bien, era que Fedra sintiera celos y tuvieran problemas por alguien que no le interesaba en absoluto.
  Todo lo contrario, parecía que Fedra disfrutaba que su pareja jugara con él. Xander se dejaba besar y trepar por Mila, no había mucho más por hacer, salvo salir de la casa. Él ya estaba organizando mentalmente su viaje para reencontrarse con Ada.

  Ada no dejaba de llorar. Reunida con sus amigas, Martín y Lucas, les contaba la situación en la que se encontraba Xander. Ella les confió que, algo malo presintió cuando él debió viajar. Estaba segura de que, la situación en Grecia haría que Xander la abandonara para siempre. Martín intervino diciendo que estaba seguro de que, nada en el mundo haría que su amigo la abandonara. Ada lo miró incrédula. Lloraba sintiendo íntimamente una desgarradora soledad.

   Pasaron dos meses desde que Xander había llegado a Mykonos. Ese día, Fedra y Mila regresaban contentas a la casa con una gran noticia.
 _ ¡Seremos madres! -anunció Fedra-
   Xander, entró en la cuenta que eso lo hacía a él padre. Se sintió aterrado. Lo bueno, era que el tema había terminado.
_ ¡Qué bien! Pronto regresaré a casa -dijo feliz Xander-
  _ Lo dudo primo, la que está embarazada es Mila. Yo aún no lo he logrado -le explicó Fedra-
   Xander se sentó en un sillón, se sentía muy mareado. Eso no era lo mismo, con ella había tenido sólo sexo y no había ningún acuerdo, ni nada.
   ¿Cómo se lo explicaría a Ada? Aún no se atrevía a contarle sobre esa parte del testamento, cuando solo se trataría de una inseminación. No sabía cómo le diría que tuvo sexo con Mila y un hijo en camino.  Sintió que todo su mundo se derrumbaba.
   Xander decidió que debía hablar con Ada antes de ir a verla. Tenía que decirle lo que estaba pasando. Se comunicó, como cada noche. Ada, ni bien lo vio en la pantalla le preguntó cuándo iría.
_ Seguramente, en pocas semanas, pero hay algo que debes saber.
   Ada, se acomodó para escucharlo. Él le contó lo que faltaba de la cláusula respecto de un embarazo de su prima. Ella lo escuchaba con los ojos llenos de lágrimas.
_ Por favor Ada, escúchame sin llora, porque si no, no tendré coraje de habar.
_ Te escucho Xander.
  Él le contó de la pareja de Fedra y que habían tenido sexo. Ada no se sorprendió; él tenía sexo con cuanta mujer se le cruzara. Le dijo que era evidente que, al ser lesbianas no tenían un cuidado anticonceptivo y que Mila había quedado embarazada de él.
  Ada no logró contener las lágrimas, tapó su rostro con ambas manos. Xander no sabía cómo consolarla sin abrazarla.
_ La pareja entre Fedra y Mila, es muy estable y ella quieren tener un hijo. Te aseguro que yo quedo fuera de esa ecuación.
  El problema interior de Xander, era que en realidad, él no sabía que tan fuera estaría, una vez que viera a sus hijos.
_ ¿Me comprendes bien Ada?
  Ella asentía con la cabeza.
_ Te necesito a mi lado. Iré a buscarte.
 _ No Xander. Yo te extraño y espero que vengas a verme, pero no viajaré contigo.
 _ No entiendo Ada ¿Por qué no quieres acompañarme?
 _ Te pido que cuando regreses tengas bien claras las cosas en tu cabeza. Debes saber que vas a hacer con tu vida, porque la mía está muy ligada a la tuya y necesito saber si es tiempo de desprenderme de ti.
 _ Por favor Ada, no hagas esto. Espérame. En unas semanas estaré allí. Por favor Ada, no tomes decisiones apresuradas.
 _ No lo haré. Te espero y hablamos.
Cuando ella cortó la comunicación, Xander se sintió desesperado, estaba a punto de perder a Ada. Decidió hacer los trámites para viajar lo antes posible.

_ Viajaré por unas semanas a América y luego regresaré a continuar cumpliendo con mi parte del trato -anunció Xander a Fedra-
_ No te vayas, sin dejar bien complacida a Mila -respondió con firmeza Fedra-
_ ¿Qué pasa contigo? Yo no tengo nada que ver con Mila. No soy su consolador.
Fedra le dio una cachetada.
_ ¡No seas un niño desagradecido! -le gritó Fedra-
_ ¡Te equivocas si crees que haré lo que tú quieras, solo porque tu edad, hace que parezcas mi madre!
  Nuevamente le sonó otro golpe en la cara. Él la tomó de los brazos y la empujó golpeándola contra la pared. Ella se abalanzó sobre él, golpeándole el pecho e insultándolo. Él la abrazó con fuerza.
_ Perdóname Fedra, no debí golpearte…  Recuerda que soy tu marido, solamente en los papeles. No tienes derechos personales sobre mí, para exigirme nada.
Fedra tomó la cabeza de Xander y lo besó en la boca.
_ ¡Basta, deja esto! Ya no hagas nada más Fedra.
  Fedra metió una mano en su pantalón, envolviendo su sexo. Xander peleaba con ella intentando alejarla, mientras ella que lo empujaba hasta el sillón. Fedra le desabrochó el jean; lo besaba en los labios mientras abría sus piernas para recibirlo. Él la penetró con furia y enojo. Ella gritó de dolor… era su primera vez con un hombre… Xander no podía creer lo que pasaba, ni tampoco detenerse. Era tarde, estaba teniendo sexo con ella sin ningún control. Los gritos hicieron que Mila llegara y los viera. Ella se sentó a su lado, besando a uno y al otro alternativamente. Por más de una hora Xander tuvo sexo con ambas mujeres. La revolución hormonal tuvo más poder que cualquier sentido y nada de sentido común.
  Xander se sentó en el sillón, supo que Fedra acababa de manipularlo. Ellas no querían que él se fuera. Fedra incluso, tuvo sexo con él, siendo su primer hombre. Estaban tejiendo una telaraña a su entrono de la que él quería escapar. Se dio cuenta que escapar del todo, ya no era posible. Estaba casado con Fedra, era su esposa ante la ley. Mila sería madre de su hijo.  No solo había caído en su telaraña, ambas ya estaban chupando su vida.
_ Tengo otras cosas que hacer -aseguró Xander poniéndose de pie con total decisión-
  Se dio una ducha, preparó una valija. Compro su pasaje vía internet para el día siguiente y se aseguró de tener lugar en el ferri por la mañana. Escuchaba a las mujeres jugar en la cocina mientras preparaban algo de comer. Pensó en sus amigos, Martín seguro lo envidiaría y querría estar en su lugar, Lucas hasta lo felicitaría. Pero él, sólo quería regresar con Ada.
  Por la mañana sólo tomó un café. Entró a la habitación de Fedra para avisarle que se marcharía por unas semanas. Ella se levantó para no despertar a Mila y fue con él hasta la cocina.
_ Ve tranquilo, nosotras te alcanzaremos la semana entrante -dijo con seguridad Fedra-
_ No hagan eso. No se metan en este viaje, es privado.
_ Hable con Leónidas, mi padre, sobre tu viaje y me dijo que debíamos cubrir las apariencias, permaneciendo a tu lado. Tú no te preocupes porque reservaremos un hotel para nosotras.
  Xander asintió, no había mucho que él, pudiera hacer al respecto, durante ese año toda la familia estaría metida en sus vidas.

  Durante su vuelo, lejos de todo, pensó cómo arreglaría su vida. Repasaba todo lo acontecido y no encontraba soluciones que le dieran libertad. Tenía que completar el año con Fedra, cumpliendo los compromisos con la familia Sifakis.
  En el aeropuerto vio a Martín que lo esperaba. Estaba realmente feliz, al fin un rostro conocido y sinceramente amigable.
  En el auto, mientras se dirigían a la ciudad, Xander le contó todo lo que había pasado en esos dos meses. También que sólo estaría unas semanas y que Fedra llegaría tras él. Martín lo escuchaba con tristeza, él siempre supo que estaba enamorado de Ada y cómo, todo eso complicaba su vida.
  Al llegar a casa, Ada lo abrazó colgándose de su cuello. Xander tiró todo para sostenerla. La besó en toda la cara deteniéndose en los labios. Ella lloraba, estaba muy demacrada y más delgada que cuando la dejó.
_ Deja todo atrás Xander, no regreses a Grecia -le rogó Ada-
_ No puedo hacerlo, aunque quisiera. Necesito que comprendas que casi unas centenas de personas dependen de completar esta cláusula del testamento. Dame tiempo Ada. Solo se tratará de un año.
  Ada se soltó de él y no respondió. Sacó de la heladera una bandeja con masitas, para acompañar el café. Mantuvieron los tres una charla sobre las novedades de la ciudad y sus amigos. Luego Martín se marchó para dejarlos solos.
  Xander tomó a Ada en sus brazos, la besó en los labios, necesitaba de ella y de su amor. Ada también necesitaba de él.
  Fueron juntos a la habitación, todo cuanto él quería, lo tenía en sus brazos. Hicieron el amor con desesperación. No había nada más en el mundo que ellos y lo que sentían. Xander separó la cara del cuello de Ada para mirarla a los ojos, estaba por decir “te amo” cuando ella cubrió su boca con los dedos para impedirlo.
_ Tú necesitas saber lo que tengo que decirte -pidió Xander-
_ Ya es tarde -dijo Ada-
_ Me prometiste que no tomarías decisiones -replicó Xander-
_ Las decisiones, las has tomado tú. No hay retorno posible al punto dónde habíamos quedado antes de que te fueras. Todo ha cambiado. ¿No entiendes que no hay sentimientos posibles que te hagan salir de la ecuación de tu hijo?
  Xander se sentó en la cama y lloró. Ella le pasó la mano por su espalda.
_ Ven conmigo a Grecia, Ada.
_ Sería poco digno de mi parte. Tú, no necesitas más mujeres a tu lado. Yo debo pensar en cómo vivir una vida normal. Sin ti.
  Ada tenía razón, él no podía forzarla a estar a su lado en esas condiciones. Xander reflexionaba en todo lo injusto que estaba siendo con ella.
_ Vivamos estas semanas como una bella despedida, con la alegría que siempre nos da estar juntos. Sólo esto pido para mí -dijo Ada mirándolo a los ojos-
  Pasaron el resto del día y la noche en la cama, incluso comieron en la cama comida comprada que les entregaban en la puerta.
_ Pase lo que pase, debes prometerme que continuarás recibiendo dinero que te envíe.
_ Bien Xander, lo guardaré para alguna emergencia.
_ Todo lo mío es tuyo, Ada.
  Ada sonrió meneando la cabeza. Había mucho de incredulidad en su gesto.
  La primera semana pasó entre reuniones con amigos; escapadas al mar con Ada; horas sin dormir haciendo el amor y procurar que ella, recuperase peso. Al finalizar la semana, su teléfono sonó.  Fedra estaba ya en el hotel. Ambos quedaron sentados en silencio. La magia se había roto.
   Xander le pidió a Ada que lo acompañara para presentarle a su prima. Ada fue de muy mala gana. Una vez en el hotel, entraron a la suite de las chicas que los abrazaron a ambos.
  Hablaban solo en griego, pero Ada les entendía pese a no hablarlo. Se sentaron todos en los sillones, mientras recibían un servicio al cuarto. Mila sirvió en pequeños platos individuales los canapés y al llegar a Xander, lo besó apasionadamente en la boca.
_ Todo va bien con nuestro niño -le dijo Mila-
  Ada se sintió muy incómoda y Fedra le llamó la atención a Mila, que rápidamente se sentó a su lado. Cuando se despedían para irse, Fedra le pidió que él regresara más tarde porque recibirían una llamada de Leónidas.
  Una vez en el departamento, Ada estaba muy desanimada, le pidió que la dejara sola porque necesitaba dormir. Xander la besó y regresó al hotel para esperar la llamada.
  Xander entró furioso a la suite.
_ ¿Tienes algún problema mental, Mila? -preguntó Xander-
 _ ¡Cálmate por favor Xander! Es que Mila no tiene inconvenientes en compartirte y no pensó que ella lo tuviera -le explicaba Fedra-
_ ¿Compartirme? No puede compartir lo que no le pertenece. ¿Acaso debo repetir que no soy objeto de ustedes? -dijo aún con más enfado Xander-
  Fedra se acercó a abrazarlo y acariciarle el cabello, mientras le pedía que se calmara.
_ Te recuerdo que mientras estamos fuera de Grecia, yo no asisto al tratamiento de inseminación. Deberás realizar tu trabajo, en la forma tradicional -dijo fríamente Fedra-
_ Que te quede claro que no haré nada más que lo estipulado. Has con ello lo que quieras -dijo Xander firmemente-
_ Hablas así porque estás enojado, pero yo haré que ese enojo se disipe -le aseguró Fedra-
 _ Olvídalo, no haré nada que no tenga deseos de hacer.
_ Veo que olvidas que, te encuentras casado y con un compromiso que durará todo un año -dijo Fedra-
Mila se acercó a ellos, colocando cada una de sus manos en los sexos de ambos. Fedra tomó del cabello a Xander, guiándolo hasta su boca, mientras Mila desprendía su jean.
_ Xander… solo es sexo. Estoy ovulando… Nadie te reclama amor -le dijo Fedra al oído-
  Los tres caminaron hasta la cama, sin dejar de tocarse. Xander nuevamente se encontraba en un juego que no buscaba. Las mujeres lo excitaban al punto, de sentirse hechizado por ellas. Tenía sexo con una y otra. Ellas aún jugaban con su cuerpo cuando el cansancio lo venció quedándose dormido.
   El teléfono nunca sonó, había sido un engaño. Recordó por un momento el rostro de Fedra, por primera vez en éxtasis teniendo sexo con él. Pensó que la situación se estaba complicando aún más. 
  Xander se duchó antes de vestirse. Ada no entendería lo que pasó esa noche y ciertamente, él no pretendía que lo hiciera.  Lo mejor que él podía hacer, era regresar a Grecia. Quedarse con ellas en América, sólo lastimaría más a Ada.
 
Entró al departamento sin hacer ruido, caminó hasta su cuarto para volver a poner las cosas en la maleta. Se sentó en su cama, estaba agotado en todo sentido. Ada entró y se sentó a su lado.
_ Es mejor que te vayas Xander. Debo reiniciar mi vida sin ti y cuanto antes lo haga mejor.
_ Permaneceré en contacto, como siempre -dijo Xander-
_ Mejor, solo una vez a la semana -replicó Ada-
  Xander la abrazó llorando como un niño.  Ada lloró con él.


 MAÑANA CONTINUARÁ CON EL INICIO DEL CAPÍTULO 3...