Mostrando entradas con la etiqueta Inadi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inadi. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de junio de 2011

Volvió la ira. Por Jorge Fontevecchia


Nadar es moldear la naturaleza de modo tal que simultáneamente ella lo sostenga a uno. El Gobierno venía moldeando la realidad con éxito pero creyó no necesitar más que la realidad lo sostuviera y después de haber sido campeón de nado corre el riesgo de hundirse por el peso de su omnipotencia. Desde que estalló el caso Schoklender –y después el escándalo del Inadi–, se comenzó a olfatear en el aire un cambio de ciclo. Que podría consolidarse si, como se supone, el pedido de los hijos de la dueña de Clarín para que se realice “con la mayor premura” una nueva extracción de sangre y se confronten sus ADN con todo el Banco Nacional de Datos Genéticos fuera porque están confiados en no ser hijos de desaparecidos.
Tras la muerte de Néstor Kirchner se había producido una reducción de la beligerancia gubernamental, atribuida a la menor violencia de Cristina Kirchner y a la búsqueda de congraciarse con la parte de la clase media que culturalmente rechaza los extremismos.
Pero desde la semana pasada, se percibe un recrudecimiento en la embestida contra medios y periodistas no afines desde las usinas oficialistas de desprestigio, lo que probablemente sea un indicador de nerviosismo gubernamental y del regreso de prácticas más agresivas. Métodos que progresivamente se fueron dejando de usar durante los últimos meses porque las encuestas indicaban que triunfarían en octubre con comodidad, pero que ahora volvieron a ser reactivados con igual o más intensidad.
Desde los comentarios de las punto com de los diarios, las redes sociales, los programas oficialistas y otros órganos que practican “periodismo militante” se volvió a ametrallar a periodistas y medios con las mismas críticas de siempre. Es revelador observar que en nuestro caso se nos vuelve a acusar una y otra vez de haber apoyado a la dictadura, cuando de todos los medios que sobrevivieron aquella época es Editorial Perfil la que más sufrió persecuciones, con la clausura de su principal revista, sumada a mi detención en El Olimpo, más el decreto por el cual la Junta militar ordenó arrestarme, además del asilo en la Embajada de Venezuela y el posterior exilio. Hechos documentados en la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), con causas judiciales, hábeas corpus y todo publicado ampliamente en la prensa argentina y en parte de la extranjera.
Si en los casos de los hijos de la dueña de Clarín la Justicia terminara demostrando que el Gobierno se equivocó, los comunicadores oficialistas podrían escudarse argumentando que sinceramente creían que podía tratarse de hijos de desaparecidos porque las sospechas les resultaban más o menos verosímiles. Pero en el caso de Editorial Perfil mienten a conciencia, lo que a priori ya les resta credibilidad a las acusaciones que vienen realizando contra Clarín y La Nación por la compra de Papel Prensa y los encuadra dentro de lo que penalmente se denomina “real malicia”, es decir: no aquel que difunde un error creyéndolo cierto, sino que sabiéndolo falso igual lo difunde para dañar.
Las encuestas ya comienzan a indicar el alto costo en intención de voto que tiene el caso Schoklender para la reelección de Cristina Kirchner. Pero antes de que lo reflejaran las encuestas, los periodistas no alineados con el Gobierno pudimos percibirlo en lo que metafóricamente podría denominarse el “insultómetro” oficial. Sentimos en el cuerpo ese costo que el Gobierno nos cobra en forma de ataques que llegan por todas las vías de comunicación a las que apela el fundamentalismo K.
Néstor Kirchner fue agudo al acuñar aquella célebre frase: “¿Qué te pasa, Clarín? ¿Estás nervioso?”. Sus propios seguidores deberían prestar atención a ese termómetro para medir y comprender la causa de su exaltación afectiva.
En este nuevo clima enrarecido fue una lástima ver hasta a un meritorio colega, como Víctor Hugo Morales, quien siempre hizo de la caballerosidad su estilo, terminar utilizando en mi contra argumentos fabricados por la SIDE de Menem, y que sabe mentirosos, por el simple hecho de ver difundido en el diario Libre un brevísimo anticipo del nuevo libro de Majul, algo que también hace la mayoría de los diarios y no sólo las publicaciones de Editorial Perfil. ¿Por qué desplazar hacia mí la bronca que debería generarle Majul?
Víctor Hugo tiene una enorme trayectoria en los medios, pero no hace mucho tiempo que se dedica al periodismo político y padece sus consecuencias. Desde la experiencia de haber sufrido muchas acusaciones mentirosas, me permito recomendarle que no se haga tanto problema por imputaciones injustas porque la verdad termina imponiéndose. Si Majul lo acusa de no habitar su propio vestido, o sea, de falso, y el falso es su acusador, el daño de esa ofensa se extinguirá en su propia inconsistencia. Lo mismo vale para su preocupación por el futbolista Forlán; si los medios difunden rumores infundados, el tiempo los hará inverosímiles y con los años lo recordará hasta con una sonrisa.
El enojo de Víctor Hugo es apenas un hecho puntual del que secundariamente se aprovecha el aparato oficialista. Pero ya desde la semana anterior, Editorial Perfil venía acumulando acusaciones. Primero fue por la difusión de las fotos de Hebe de Bonafini disfrazada de hada Maléfica junto a Schoklender, de cardenal. Dijeron que PERFIL ya había publicado esas fotos hace dos años y ahora las republicaba sacadas de contexto para afectar a las Madres, cuando nunca antes las habíamos publicado y recién conocimos su existencia la semana pasada al difundirlas.
Después se nos acusó de querer dividir a Madres de Abuelas de Plaza de Mayo porque en una de las fotos de tapa se cortó a Carlotto que estaba junto con Bonafini. Si esa hubiera sido la intención en la apertura de la nota, no debería haber aparecido una foto, mucho más grande que la publicada en la tapa, de Carlotto y Bonafini juntas compartiendo el mismo balcón.
Y en la misma semana, desde otro programa de televisión se acusó a PERFIL de ir a buscar “con la promesa de periodismo puro” pasantes a facultades y escuelas de periodismo como TEA para ocupar puestos permanentes. Cuando todos los días se recibe una acusación diferente y de fuentes interrelacionadas, está sucediendo algo que trasciende el motivo puntual de cada acusación.
Entristece ver cómo el dispositivo de propaganda oficial a veces fagocita el futuro de buenos periodistas cuyas carreras están de ida y a los que estigmatizan dejándolos expuestos y pegados a falsedades. Qué difícil será para muchos de ellos volver a la normalidad cuando redes simbólicas de la cultura K no cuenten con los recursos del Estado para sustentarse.
Anteayer, durante la entrega del Premio Rodolfo Walsh a Hebe de Bonafini en la Facultad de Periodismo de La Plata, la concurrencia gritaba: “Che, gorila, no te lo repito más, si las tocan a las Madres qué quilombo se va a armar”. El mismo estribillo que hasta hace poco los militantes oficialistas cantaban, pero sustituyendo a Hebe por Cristina. El que las tocó fue Schoklender, pero es común desplazar la bronca contra el mensajero.
fuente: Perfil

miércoles, 15 de junio de 2011

Acusan a Nación de usurpar el ente que controla AySA

Mariana García Torres.
DE RACHID A GARCÍA TORRES: OTRA VICEPRESIDENTE DENUNCIA


En medio del escándalo por el manejo fraudulento de fondos públicos que involucra a Schoklender y Bonafini, y las denuncias de María Rachid sobre corrupción en el Inadi, otro conflicto que involucra a los K, amenaza con terminar en la Justicia. Es que acusan a Nación de "usurpar" la presidencia del organismo de control de agua potable y saneamiento que defiende a los usuarios de AYSA. Sin dudas, demasiados escándalos para digerir en tan pocas horas.



(Urgente24).- Otro nuevo y escandaloso conflicto quedó planteado entre el gobierno de la Ciudad de Mauricio Macri y la Casa Rosada. Esta vez, se trata de la conducción del organismo de control de los servicios de agua potable y saneamiento.

Tal como se inició el actual escándalo del Inadi, en este caso, es también una vicepresidente la que plantó las denuncias. Se trata  del ERAS (Ente Regulador de Agua y Saneamientos) que representa a la ciudad de Buenos Aires, Mariana García Torres, quien acusa a la Nación estar “usurpando” la presidencia del ente que debe defender a los usuarios de la estatal AYSA.
Según el planteo de García Torres, el mandato como presidente del representante de la Nación,Carlos Vilas venció la semana pasada y todas sus decisiones administrativas carecen de validez .
“Como el ERAS no está intervenido y la Nación no prorrogó el nombramiento de Vilas, su continuidad al frente del ente constituye una virtual usurpación del cargo”, advirtió García Torres según publicó 'iEco'.
Agregó que “como titular de facto, Vilas se limitó a enviar consultas al ministerio de Planificación y la SIGEN y mientras aguarda las repuestas tomó la decisión de permanecer en el cargo para el cual no está habilitado”.

Según especifica 'ADN Ciudad', García Torres explicó que en esas consultas, Vilas manifiesta que "se quedará en el cargo, en su función actual, más allá de la opinión que pudieran tener al respecto".

“De esta manera, Vilas actúa como si el ente fuera de su propiedad, cuando la realidad marca que es un organismo colegiado, tripartito e interjurisdiccional”, sostuvo la representante de Macri.
El ERAS fue creado en 2007, tras la estatización de Aguas Argentinas y el nacimiento de la operadora estatal AYSA.
Al igual que el ex ETOSS –el ente regulador que tenía la concesionaria privada–, el ERAS se armó con la participación tripartita de la Nación, la ciudad y la provincia.
Desde diciembre de 2009, el directorio del ente funciona sólo con los representantes del gobierno nacional y de la administración porteña. La silla que le corresponde a la gobernación bonaerense permanece vacía porque el expediente con la designación del nuevo representante lo tienen parado los subsecretarios de Planificación, Roberto Baratta y Rafael Llorens.
García Torres indicó que, si bien no está expresamente establecido, la conducción del ente le correspondería en esta etapa a la ciudad. Anticipó que “si no se resuelve el problema y el representante de la Nación sigue tomando decisiones sin sustento jurídico, en los próximos días acudiré a la Justicia para denunciar esta marcada irregularidad que compromete la defensa de los usuarios”.

Según informa 'ADN Ciudad', las notas y expedientes siguen saliendo con la firma de Carlos María Vilas, pese a que actualmente la única autoridad en funciones es García Torres.

Asimismo, añade el poco interés del Ejecutivo nacional en el Ente Regulador al agregar que a este escándalo "se suma, que desde 2010 no cuenta con presupuesto aprobado y está en déficit financiero y presupuestario, lo que indefectiblemente viene obstaculizando su desempeño de modo eficiente. El ERAS lleva el control de la empresa AYSA SA, en cuenta a la calidad de agua, la contabilidad regulatoria, la relación con los usuarios, el benchmarking, la tarifa social y las instalaciones sanitarias internas, desde su creación".